Lo querían matar. El plan de Morla era que mi papá ya no esté más
En el corazón de uno de los juicios más seguidos de Argentina, Gianinna Maradona ha elevado su acusación más allá de la negligencia médica: sostiene que su padre, Diego Armando Maradona, fue víctima de un plan deliberado motivado por el control de un imperio comercial valuado en cien millones de dólares. Su señalamiento apunta directamente al abogado Matías Morla, figura que, según ella, subordinó la vida del ídolo a intereses económicos. En la intersección del duelo, el poder y la justicia, una hija busca que el mundo comprenda que la muerte de su padre no fue un accidente, sino una consecuencia.
- Gianinna Maradona acusa a Matías Morla de haber orquestado un plan para acabar con la vida de su padre, priorizando el control de 246 marcas comerciales sobre su salud.
- La justicia argentina elevó esta semana a juicio una acusación de fraude contra Morla por negarse a transferir esas marcas a los herederos legítimos tras la muerte del exfutbolista.
- El segundo juicio por la muerte de Maradona arrancó en abril después de que el primero fuera anulado al descubrirse que una jueza participaba en secreto en un documental sobre el proceso.
- Gianinna reveló que tras la muerte de su padre necesitó atención psiquiátrica y llegó a expresar deseos de morir, siendo su hijo quien la mantuvo en pie.
- El neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, ha virado su defensa para responsabilizar a las hijas de Maradona, lo que Gianinna dice que le dio más fuerza para declarar.
Gianinna Maradona compareció esta semana ante medios internacionales para lanzar una acusación que trasciende la negligencia médica: afirma que existió un plan deliberado para acabar con la vida de su padre, impulsado por intereses económicos desde el círculo más íntimo que lo rodeaba. El blanco de su señalamiento es Matías Morla, abogado y apoderado del exfutbolista, a quien describe como el hombre que manejaba los hilos de todo lo que ocurría alrededor de Diego, incluidas las decisiones de los profesionales de la salud hoy imputados.
La motivación, según Gianinna, era el control de 246 marcas comerciales ligadas a Maradona, valuadas en aproximadamente cien millones de dólares. Como ejemplo del modo en que se priorizaban los negocios sobre la salud de su padre, recordó un acto público en que Diego, visiblemente débil, lució una chaqueta de la petrolera YPF en cumplimiento de un contrato. Ese día, al encontrarlo deteriorado, intentó llevárselo consigo; él extendió los brazos en señal de aceptación, pero la policía la desalojó siguiendo instrucciones de Morla.
Aunque Morla no está imputado en el juicio por la muerte de Maradona, la justicia argentina decidió esta semana elevar a juicio una acusación de fraude en su contra por haberse negado a transferir las marcas a los cinco hijos del exfutbolista tras su fallecimiento, transfiriéndolas en cambio a dos hermanas de Diego.
Gianinna fue la primera hija en declarar en este segundo juicio, iniciado en abril tras la anulación del primero por la participación encubierta de una jueza en un documental. Entre lágrimas, describió el impacto devastador de la pérdida: requirió atención psiquiátrica, llegó a expresar que quería morir, y solo la responsabilidad hacia su hijo la mantuvo en pie. Semana a semana debe sentarse frente a los acusados y revivir los detalles del deterioro final de su padre.
El proceso ha tomado un giro inesperado: el neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, ha comenzado a apuntar contra las propias hijas de Maradona. Gianinna respondió con determinación: ese intento de responsabilizarla le dio más fuerzas para declarar todo lo que sabe. La búsqueda de justicia continúa, aunque ella sabe, con una claridad que duele, que su padre no volverá.
Gianinna Maradona se presentó esta semana ante un grupo de medios internacionales para hacer una acusación que va más allá de la negligencia médica: sostiene que hubo un plan deliberado, orquestado desde dentro del círculo más cercano a su padre, para acabar con su vida. El motor, según ella, fue el dinero.
En una videoconferencia coincidiendo con las audiencias del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona —ocurrida el 25 de noviembre de 2020—, la hija de 36 años señaló directamente a Matías Morla, el abogado y apoderado del ídolo argentino. Gianinna afirma que Morla "manejaba los hilos" de todo lo que sucedía alrededor de su padre, incluyendo las decisiones de los profesionales de la salud acusados en el proceso. "Lo querían matar. El plan de Morla era que mi papá ya no esté más", expresó con dureza.
La motivación económica, según Gianinna, era clara: el control de las marcas comerciales de Maradona. Morla, junto con otros imputados, administraba a través de una sociedad un total de 246 marcas ligadas al exfutbolista, valuadas en aproximadamente 100 millones de dólares. "Había negocios. Pensaban todo el tiempo en la parte económica y no pensaban en la salud de mi papá", subrayó. Como ejemplo, mencionó la decisión de exponer públicamente a su padre en condiciones de salud deteriorada, incluso en un acto donde cumplió 60 años y lució una chaqueta de la petrolera YPF como parte de un contrato. Ese día, cuando lo visitó temprano y lo encontró débil e inestable, le propuso irse con ella. Su padre estiró los brazos en señal de aceptación, pero fue desalojado por la policía siguiendo instrucciones de Morla, y no logró llevárselo.
Morla no está imputado en el juicio actual por la muerte de Maradona, pero enfrenta una causa paralela. La justicia argentina decidió esta semana elevar a juicio una acusación de fraude contra él, sus asistentes, una escribana, y dos hermanas del exfutbolista, por haber defraudado a los herederos legítimos mediante la gestión de esas marcas comerciales. Tras la muerte de Maradona, se ordenó que todas las marcas fueran transferidas inmediatamente a sus cinco hijos: Dalma, Gianinna, Jana, Diego Fernando y Diego Junior. Morla rechazó cumplir esa orden y, en su lugar, transfirió las acciones a dos hermanas del exfutbolista.
Gianinna fue la primera de las hijas en declarar en este nuevo juicio, que comenzó el 14 de abril después de que el primero fuera anulado en mayo de 2025 al descubrirse que una de las juezas participaba encubiertamente en un documental sobre el proceso. En su testimonio, entre lágrimas, describió el impacto devastador de la muerte de su padre: requirió atención psiquiátrica porque no tenía ganas de vivir, y llegó a expresar que quería morir, que quería irse con su papá. Tenía un hijo que dependía de ella, lo que la mantuvo en pie, pero el dolor fue casi insoportable.
Ahora, semana tras semana, debe enfrentarse en las audiencias a los acusados y a los detalles escabrosos del deterioro y la muerte de su padre. "Es algo de una tristeza absoluta, tener que ir ahí y enfrentarse con esa gente, compartir un mismo lugar con gente que a mí me gustaría no haber conocido", dijo. Pero también dejó clara su determinación: aunque exija justicia, sabe que su padre no volverá. Eso es lo que más la atraviesa, a ella y a sus hermanos.
El segundo juicio ha tomado un giro inesperado. Leopoldo Luque, el neurocirujano y médico de cabecera de Maradona, principal acusado en el proceso, ha comenzado a apuntar ahora contra las hijas del exfutbolista. Gianinna respondió con firmeza: "Que me quieran responsabilizar a mí y a mis hermanas me dio más fuerza para sentarme ahí y decir todo lo que sé". El proceso continúa, y con él, la búsqueda de respuestas sobre qué sucedió realmente en los últimos días de uno de los futbolistas más grandes de la historia.
Notable Quotes
Había negocios. Pensaban todo el tiempo en la parte económica y no pensaban en la salud de mi papá— Gianinna Maradona
Es algo de una tristeza absoluta, tener que ir ahí y enfrentarse con esa gente, compartir un mismo lugar con gente que a mí me gustaría no haber conocido— Gianinna Maradona, sobre las audiencias del juicio
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Cómo llega alguien a la conclusión de que había un plan deliberado para matar a su padre, y no solo negligencia médica?
Cuando ves que las decisiones sobre la salud de tu padre las toma alguien más interesado en el dinero que en su bienestar, y ves que esa persona controla a los médicos, empieza a tomar forma una imagen diferente de lo que pasó.
¿Qué tan sólida es la conexión entre Morla y los médicos acusados?
Gianinna no entra en detalles de cómo exactamente Morla "manejaba" a los profesionales, pero el hecho de que él fuera el apoderado, el que tomaba decisiones sobre la vida diaria de Maradona, sugiere una influencia real sobre quién tenía acceso a él y qué se permitía.
Las marcas comerciales valuadas en 100 millones de dólares —¿es ese el dinero que Morla quería controlar?
Exactamente. Después de la muerte, se suponía que esas marcas debían ir a los cinco hijos de Maradona. Morla se negó y las transfirió a las hermanas del exfutbolista. Es un movimiento que sugiere que el control del patrimonio importaba más que cualquier otra cosa.
¿Cómo se sostiene emocionalmente Gianinna durante este juicio?
Apenas. Tuvo que buscar ayuda psiquiátrica después de la muerte porque no quería vivir. Ahora tiene que sentarse en la misma sala que las personas a las que culpa, escuchando detalles sobre cómo su padre se deterioró. Lo hace porque cree que su padre merece justicia, pero le cuesta cada día.
¿Qué significa que Luque ahora apunte contra las hijas?
Es una táctica de defensa. Si logra sembrar dudas sobre las hijas, sobre sus motivaciones, quizá pueda diluir la responsabilidad que le atribuyen. Pero Gianinna respondió que eso solo la fortaleció para decir todo lo que sabe.