La Academia de Cine española ha seleccionado 'La bola negra' para competir por el Oscar a mejor película internacional, la primera vez en más de veinte años que España opta a este galardón. Netflix ha otorgado a la producción española su mayor ventana de distribución en cines de toda su historia (47 días), señal de que la considera su mejor opción para ganar el Oscar a mejor película.
'La bola negra': del margen al 'mainstream' internacional con aspiraciones históricas
A Federico García Lorca lo asesinaron por maricón
¿Por qué esta película en particular? ¿Qué la diferencia de otras historias sobre hombres gay que ya hemos visto?
Porque no es solo una historia de amor. Es una reflexión sobre lo que perdemos como seres humanos cuando no podemos ser quiénes somos. Y lo hace a través de Lorca, de la Guerra Civil, de tres historias que se entrelazan.
Pero eso suena abstracto. ¿Qué es lo concreto que ves en pantalla que te hace sentir eso?
La fotografía. El duelo entre los dos actores. La forma en que la película teje la poesía de Lorca en cada diálogo. No te lo explica. Te lo muestra.
¿Y por qué Netflix le da cuarenta y siete días en cines? Eso es inusual para ellos.
Porque creen que puede ganar el Oscar a mejor película. Es su apuesta más fuerte en años.
Pero eso es especulación de Netflix. ¿Qué dicen los expertos reales de cine?
The Hollywood Reporter predice un mínimo de cuatro nominaciones. Otros sitios hablan de trece. Nueve de diecisiete analistas la ven como favorita.
¿Nueve de diecisiete? ¿Eso es mayoría?
No. Es poco más de la mitad. Y esos números son predicciones, no hechos. La película aún no ha sido nominada.
Cierto. Pero el premio a mejor dirección en Cannes es real. Y las presentaciones en Telluride y Toronto han confirmado que es una de las sensaciones de la temporada.
¿Qué significa que sea una "sensación"?
Que la gente habla de ella. Que genera expectativa. Que los críticos y los analistas creen que importa.
Y eso puede cambiar en cualquier momento. Los Oscar son impredecibles.
The Pulse
- La Academia de Cine española seleccionó 'La bola negra' para competir por el Oscar a mejor película internacional
- Netflix otorgó a la película 47 días de distribución en cines, su mayor ventana de toda su historia
- Nueve de diecisiete expertos consideran la película como favorita para ganar el Oscar a mejor película
- Federico García Lorca fue asesinado hace noventa años, en agosto
La Academia de Cine española ha seleccionado 'La bola negra' para competir por el Oscar a mejor película internacional, la primera vez en más de veinte años que España opta a este galardón. Netflix ha otorgado a la producción española su mayor ventana de distribución en cines de toda su historia (47 días), señal de que la considera su mejor opción para ganar el Oscar a mejor película.
La película de Los Javis competirá por el Oscar a mejor película internacional, posicionándose como la apuesta más fuerte de Netflix para el premio a mejor película. El filme reclama las identidades perdidas durante la Guerra Civil a través de la historia de Federico García Lorca y su círculo.
Hay un momento en 'La bola negra' donde la cámara captura a unos niños ensayando el saludo fascista mientras afilan instrumentos para una bienvenida que nunca llegará. El caos toma la escena. Suena 'Soldadito español' a todo volumen. Sebastián huye. Y en esos primeros minutos, los directores Javier Ambrossi y Javier Calvo —Los Javis— ya han metido al espectador dentro de su universo particular: uno donde la fotografía de Gris Jordana funciona con una sutileza que no necesita explicación, donde la técnica sirve a la historia y no al revés.
La Academia de Cine española ha tomado una decisión que no sorprende a quienes han visto el filme. 'La bola negra' competirá por el Oscar a mejor película internacional. Es la primera vez en más de veinte años que España presenta un candidato serio a esta categoría, y los analistas de cine no dudan en compararla con 'Mar adentro', la última película española que llegó lejos en la carrera de premios. Pero a diferencia del filme de Amenábar, el trabajo de Calvo y Ambrossi tiene algo más: la posibilidad de convertirse en la película más premiada, más conocida y más vista de la historia del cine español. Eso, si las predicciones se cumplen.
Desde su estreno en Cannes hace meses, la pregunta que recorre España es siempre la misma: ¿de qué va la película? ¿Es un biopic de Lorca? ¿Habla de la Guerra Civil? ¿Es una película LGTBI? Intentar responder en términos absolutos resulta complicado, y quizá esa sea la razón de su poder. La película teje tres historias que convergen hacia el final, y en una de ellas está el retrato de lo que la contienda fratricida significó para el país: un cambio conservador que duraría cuarenta años. Los guionistas Ambrossi, Calvo y Alberto Conejero recurren al duelo interpretativo de Guitarricadelafuente y Miguel Bernardeu para mostrar las dos Españas que estaban por venir. Una conservadora, apocada y avergonzada de sí misma. La otra dinámica, moderna, incluso sexi, representada por Rafael Rodríguez Rapún, uno de los últimos amantes de Lorca.
Pero 'La bola negra' no es una película sobre la Guerra Civil, ni tampoco es una película sobre Federico García Lorca, aunque su figura esté presente en cada plano y cada diálogo. Tampoco es solo una historia de amor entre dos hombres. Lo que Los Javis consiguen es algo más ambicioso: interpelan a cualquier hombre gay. A los jóvenes, a los mayores, a los de mediana edad. A quienes viven su sexualidad con libertad y a quienes han pasado toda su vida en el armario. A un hombre casado que añora la vida que no pudo tener con el amigo del que se enamoró a los dieciocho. A todos aquellos a quienes les fue hurtada su juventud por no poder decir abiertamente quiénes querían ser. Ambrossi y Calvo usan lo queer para reflexionar sobre lo que perdemos como seres humanos incapaces de gestionar nuestra propia felicidad. Lo que España perdió tras la guerra. Las promesas de amor que nunca se cumplieron. La vida que pasa y no se recupera. Los poemas de Lorca que nunca pudo escribir porque lo asesinaron muy pronto.
En agosto se cumplieron noventa años del asesinato de Federico García Lorca, un aniversario que coincide con uno de los momentos de mayor reivindicación del poeta. Casualidad o no, el éxito de 'La bola negra' potenciará a nivel mundial la figura de uno de los escritores españoles más universales. Pero esa universalidad no implica que fuera de nuestras fronteras se conozca con la misma profundidad al hombre que a su obra. En el caso de Lorca, separar una cosa de la otra no parece compatible. Ambrossi fue tajante durante la presentación en Cannes: Lorca no es una quimera, no es una idea, fue una persona. Y a Federico García Lorca lo asesinaron por maricón. Conejero refuerza esta tesis: Lorca es un poeta leído, celebrado y amado en todo el mundo. Alcanzó a serlo en vida, antes de su asesinato. Lo que importa ahora es que una película en la que su poesía está derramada en las imágenes y diálogos llegue a un público heterogéneo y a nuevas generaciones. Y que la memoria de Rafael Rodríguez Rapún se avive.
Esta no es la primera película que habla de historias de hombres homosexuales. 'Call Me by Your Name' llegó incluso a estar nominada a mejor película en los Oscar. Pero no destaca por profundizar en el conflicto que supone renunciar a lo más importante de la vida de un ser humano: ser quién uno es. El último precedente de cine gay mainstream que abordó estas renuncias fue 'Brokeback Mountain' en 2005, el trabajo con el que Ang Lee se llevó el Oscar a mejor dirección. Aquello fue la confirmación de que el relato de los vaqueros que dimiten de una vida juntos era la excepción que confirmaba la regla: el espectador medio no estaba listo para una historia de amor entre dos hombres. La industria, menos aún. Pero más de veinte años después, las cosas parecen haber cambiado. Los cines han cedido gran parte de su audiencia a las plataformas, y entre ellas Netflix es la que mayor cuota de mercado tiene.
Netflix ha otorgado a 'La bola negra' su mayor ventana de distribución en cines de toda su historia: cuarenta y siete días. No se limitará a incluirla en su catálogo. La proyectará en las salas. Este hito es doblemente importante. Primero, porque ocurre con una producción española. Segundo, porque significa que Netflix considera que 'La bola negra' es su mejor opción para conseguir el Oscar a mejor película, un premio que nunca ha alcanzado. El premio a mejor dirección en Cannes fue el punto de partida, pero las presentaciones en Telluride y Toronto confirman que es una de las sensaciones de la temporada. The Hollywood Reporter habla de un mínimo de cuatro nominaciones. Nextbestpicture.com, que generalmente tiene el mayor porcentaje de aciertos, plantea trece. Nueve de sus diecisiete expertos consultados consideran que es la favorita para hacerse con el Oscar a mejor película.
¿Qué ha pasado para que una película española de dos horas y media, rodada en español, sobre gays y con la Guerra Civil de fondo se haya convertido en una de las apuestas de la temporada? La respuesta principal es que está muy bien hecha, desde el texto hasta la dirección, desde el sonido hasta la banda sonora. Y sus interpretaciones, con una Penélope Cruz que eclipsa al resto aunque salga en pantalla solo diez minutos. Pero también hay que tener en cuenta que la historia, aunque en España suene patria, es en realidad universal. Igual que 'Boyhood' emocionó por su capacidad para hacernos sentir que la vida solo discurre hacia delante y que la melancolía es una trampa inevitable, 'La bola negra' nos recuerda todo aquello que no pudimos vivir. Nos emplaza a revivirlo, aunque sea en la memoria, para que las personas que vienen después de nosotros no tengan que renunciar al amor y, lo que es aún más importante, a su propia identidad.
Notable Quotes
Lorca no es una quimera, no es una idea, fue una persona. Y a Federico García Lorca lo asesinaron por maricón.— Javier Ambrossi, director, durante la presentación en Cannes
Lorca es un poeta leído, celebrado y amado en todo el mundo. Alcanzó a serlo en vida, antes de su asesinato. Nosotros necesitamos a Lorca y no Lorca a nosotros.— Alberto Conejero, coguionista