En el pulso entre el dinero y el hogar, las hipotecas españolas han alcanzado su nivel más alto en año y medio, empujadas por un euríbor en ascenso y un Banco Central Europeo que ha acelerado su política de tipos. Mientras los bancos invocan la rentabilidad perdida para justificar el encarecimiento, el regulador de la competencia examina si esa sintonía entre entidades es fruto del mercado o de algo más deliberado. España sigue siendo tierra de hipotecas baratas en el mapa europeo, pero esa ventaja se estrecha mes a mes, y los próximos capítulos apuntan a nuevas subidas.
La banca española sube hipotecas al 2,89% mientras la CNMC investiga prácticas anticompetitivas
Los bancos transfieren el riesgo al cliente después del período inicial
¿Por qué los bancos dicen que no pueden competir en hipotecas si España sigue siendo el tercer país más barato de Europa?
Porque el margen que ganan en cada hipoteca se ha comprimido. Aunque el cliente pague menos que en Lituania, el banco gana menos de lo que necesita para cubrir sus costes y riesgos. Es como vender más barato que el competidor pero perder dinero en cada venta.
Pero entonces, ¿por qué la CNMC investiga a los bancos si simplemente están subiendo precios por razones de mercado?
Porque la investigación no es sobre las subidas en sí, sino sobre cómo llegaron a esas decisiones. Si los seis grandes bancos compartieron información sobre sus estrategias futuras antes de actuar, eso no es competencia de mercado, es coordinación.
¿Y se ve que están coordinados ahora?
No claramente. Unicaja subió y luego bajó. ING, Cajamar y Abanca subieron. Kutxabank movió su variable. No hay un patrón uniforme que grite coordinación, pero es demasiado pronto. Hace poco más de un mes que abrieron la investigación.
¿Qué significa que las hipotecas fijas estén por debajo de la rentabilidad del bono español?
Que el banco te presta dinero a una tasa más baja de la que le cuesta a él mismo financiarse. Es insostenible a largo plazo. Por eso prefieren las hipotecas mixtas: el cliente paga poco al principio, pero después depende del euríbor.
¿Entonces el cliente gana o pierde con una hipoteca mixta?
Depende. Si el euríbor sigue bajo, gana. Si sube, pierde. El banco transfiere el riesgo al cliente después del período inicial. Es un acuerdo donde ambos apuestan por direcciones diferentes.
The Pulse
- El coste medio de una hipoteca en España ha trepado hasta el 2,89% en junio, su máximo en dieciocho meses, acercándose peligrosamente al umbral psicológico del 3%.
- La CNMC investiga a los seis grandes bancos del país por posible intercambio de información sobre estrategias comerciales, una sombra regulatoria que aún no ha frenado el encarecimiento del crédito.
- Los bancos han movido ficha especialmente en las hipotecas mixtas, elevando sus tramos fijos para reducir su exposición al riesgo a largo plazo, mientras las hipotecas fijas permanecen relativamente quietas.
- A pesar de las presiones, el volumen de crédito hipotecario concedido en junio fue el mejor para ese mes desde 2010, con 8.088 millones de euros, lo que revela una demanda que aún aguanta el golpe.
- Los bancos escudan su estrategia en que España sigue siendo el tercer país más barato de la eurozona, argumentando que aún queda margen para seguir subiendo sin perder atractivo internacional.
En el pulso entre el dinero y el hogar, las hipotecas españolas han alcanzado su nivel más alto en año y medio, empujadas por un euríbor en ascenso y un Banco Central Europeo que ha acelerado su política de tipos. Mientras los bancos invocan la rentabilidad perdida para justificar el encarecimiento, el regulador de la competencia examina si esa sintonía entre entidades es fruto del mercado o de algo más deliberado. España sigue siendo tierra de hipotecas baratas en el mapa europeo, pero esa ventaja se estrecha mes a mes, y los próximos capítulos apuntan a nuevas subidas.
En junio, el coste medio de una hipoteca en España llegó al 2,89%, el nivel más elevado en dieciocho meses. La trayectoria es clara: el año comenzó en el 2,67% y cada mes ha sumado décimas, impulsado por la escalada del euríbor —tensado por la geopolítica en Oriente Próximo— y por las decisiones del BCE de subir tipos antes de lo previsto.
Los bancos han justificado el movimiento apelando a márgenes erosionados por una competencia que califican de irracional. Sin embargo, el contexto regulatorio complica ese relato: la CNMC abrió expediente hace poco más de un mes contra Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja por sospechas de intercambio de información sobre estrategias futuras. Pasado ese tiempo, no se aprecia un cambio drástico en el comportamiento de las entidades.
Donde más se nota el ajuste es en las hipotecas mixtas: los bancos han elevado sus tramos fijos iniciales para reducir su exposición al riesgo a largo plazo. Unicaja subió al 3% y luego retrocedió; ING, Cajamar y Abanca fueron en sentido contrario, incrementando sus tasas. Las hipotecas fijas, en cambio, apenas se han movido, pues el grueso del ajuste ya había ocurrido antes.
Los grandes bancos guardaron silencio sobre la investigación en sus presentaciones de resultados de julio. Los números, sin embargo, hablan: en junio se concedieron 8.088 millones en crédito hipotecario, un 3% más que el año anterior y el mejor sexto mes desde 2010. En el primer semestre se aprobaron 42.610 millones, un 3,3% más que en el mismo período de 2025.
El sector defiende que España sigue siendo el tercer país más barato de la eurozona, con un 2,89% frente a la media europea del 3,5%. Ese argumento sirve de escudo para anticipar lo que ya parece inevitable: nuevas subidas en los próximos meses, tanto por la presión del euríbor como por la política monetaria del BCE.
En junio, el coste medio de una hipoteca en España alcanzó el 2,89%, la cifra más alta en dieciocho meses. El dato, publicado por el Banco de España, refleja una trayectoria ascendente que comenzó el año en el 2,67% y ha ido ganando terreno mes a mes. Detrás de este encarecimiento están dos fuerzas convergentes: la escalada del euríbor, impulsada por la tensión geopolítica en Oriente Próximo, y las decisiones del Banco Central Europeo de subir tipos de interés antes de lo que muchos esperaban.
La mayoría de los bancos españoles han justificado este movimiento argumentando que ya no les resulta rentable competir en hipotecas bajo las condiciones que prevalecían hace meses. Hablan de una "competencia irracional" que erosionaba sus márgenes. Sin embargo, el contexto regulatorio complica esta narrativa. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia abrió hace poco más de un mes un expediente contra los seis grandes bancos del país—Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja—por sospechas de que compartieron información sobre sus estrategias comerciales futuras, lo que constituiría una práctica anticompetitiva. Hasta ahora, pasado mes y medio desde la apertura de la investigación, no se aprecia un cambio drástico en el comportamiento de las entidades, aunque sí hay movimientos selectivos.
Las hipotecas fijas apenas se han movido en las últimas semanas, probablemente porque el grueso del ajuste ya había ocurrido en meses anteriores. Donde sí hay actividad es en las hipotecas mixtas, esos productos que combinan un período inicial con tipo fijo y luego pasan a depender del euríbor. Los bancos han subido los tramos fijos de estos productos, una estrategia que les permite reducir su exposición al riesgo de tipos fijos a largo plazo, un riesgo más costoso de cubrir. Unicaja fue la excepción: elevó su tramo fijo al 3% pero luego lo bajó. Otras entidades como ING, Cajamar y Abanca han ido en la dirección opuesta, incrementando sus tasas. Kutxabank subió el interés de su hipoteca variable del 1,96% al 2%.
Los grandes bancos han guardado silencio sobre la investigación de la CNMC durante sus presentaciones de resultados de finales de julio, evitando cualquier comentario sobre sus estrategias crediticias futuras. Los números de junio, sin embargo, cuentan una historia de actividad: las entidades financieras concedieron crédito hipotecario por 8.088 millones ese mes, un 3% más que el año anterior, lo que representa el mejor sexto mes desde 2010, cuando la burbuja inmobiliaria estaba en pleno colapso. En el primer semestre del año se aprobaron hipotecas por 42.610 millones, un 3,3% más que en el mismo período de 2025.
Uno de los argumentos más frecuentes del sector para justificar el encarecimiento es que España sigue siendo uno de los países más baratos de Europa para hipotecas. Con un coste medio del 2,89%, España ocupa el tercer lugar más barato de la eurozona, solo por detrás de Bulgaria con el 2,4% y Malta con el 2%. La media europea se sitúa en el 3,5%, con países como Lituania y Estonia pagando tasas superiores al 4%. Este argumento permite a los bancos sostener que aún hay margen para subidas sin perder competitividad internacional. Todo indica que en los próximos meses veremos nuevos incrementos en las tasas hipotecarias españolas, tanto por la presión del euríbor como por las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo.
Notable Quotes
Los bancos argumentan que ya no resulta atractivo conceder crédito en condiciones de competencia irracional— Sector bancario español
Junio registró el mejor sexto mes de crédito hipotecario desde 2010, en pleno colapso de la burbuja inmobiliaria— Datos del sector financiero