Antes de asumir la presidencia del Perú, Keiko Fujimori compartió una visita al spa Tomiko con el empresario argentino Damián Valenzuela, un hecho que la prensa reveló y que ella misma confirmó públicamente a través de TikTok. En su descargo, la mandataria situó a Valenzuela entre los colaboradores extranjeros que apoyaron su campaña, negó cualquier vínculo sentimental y aclaró que los gastos de su transición fueron cubiertos por Fuerza Popular, no por el Estado. El episodio recuerda una tensión tan antigua como el poder mismo: la frontera porosa entre la vida privada de quien gobierna y la le
Keiko Fujimori confirma visita a spa con empresario argentino Damián Valenzuela
Su compromiso es con el Perú, no con explicaciones sobre su vida privada
¿Por qué crees que Fujimori sintió la necesidad de aclarar esto en TikTok en lugar de en una conferencia de prensa formal?
Porque el medio es el mensaje. TikTok es donde están sus seguidores, donde puede hablar sin filtros de periodistas. Es más directo, más íntimo, menos oficial.
¿Y por qué mencionar los gastos de transición sin que nadie preguntara? Eso suena defensivo.
Exactamente. Significa que ya estaba anticipando las críticas. Sabía que la gente iba a preguntar si usó dinero público, así que se adelantó.
¿Quién es realmente Damián Valenzuela?
Eso es lo que nadie sabe bien. Un empresario argentino que colaboró en la campaña. Pero no dice en qué, no dice cuánto tiempo, no dice si recibió dinero. Es vago a propósito.
¿Crees que hay algo más en esta historia?
Probablemente. Cuando alguien niega relaciones sentimentales sin que le pregunten, es porque sabe que la gente lo está pensando. El spa, el empresario extranjero, la negación inmediata... todo junto genera dudas.
¿Qué importa más: si fueron juntos al spa o cómo ella manejó la transparencia?
Ambas cosas importan, pero la segunda más. Cualquier presidente tiene derecho a una vida privada. Lo que no tiene derecho es a ser vago sobre quién lo rodea y cómo se gastan los recursos públicos.
Il Polso
- Un semanario reveló que Fujimori visitó un spa con un empresario argentino poco antes de juramentar, encendiendo la especulación pública sobre sus vínculos personales.
- La presidenta salió al paso en un en vivo de TikTok, respondiendo en tiempo real a usuarios que la interrogaban sobre el reportaje de Hildebrandt en sus Trece.
- Sin que nadie se lo pidiera, Fujimori detalló que el vehículo y la oficina de la presidenta electa fueron financiados por su partido, no por fondos del Estado, anticipándose a posibles cuestionamientos.
- Describió a Valenzuela y a otros dos colaboradores —identificados solo como 'el señor Carlos' y 'el señor Román'— como amistades que apoyaron su campaña de manera generosa, sin precisar cargos formales.
- Categórica ante los rumores, afirmó que le atribuyen múltiples relaciones inexistentes y declaró que su único compromiso durante los próximos cinco años es con el Perú.
Antes de asumir la presidencia del Perú, Keiko Fujimori compartió una visita al spa Tomiko con el empresario argentino Damián Valenzuela, un hecho que la prensa reveló y que ella misma confirmó públicamente a través de TikTok. En su descargo, la mandataria situó a Valenzuela entre los colaboradores extranjeros que apoyaron su campaña, negó cualquier vínculo sentimental y aclaró que los gastos de su transición fueron cubiertos por Fuerza Popular, no por el Estado. El episodio recuerda una tensión tan antigua como el poder mismo: la frontera porosa entre la vida privada de quien gobierna y la legítima exigencia ciudadana de transparencia.
Keiko Fujimori salió a confirmar públicamente lo que la prensa ya había expuesto: el 11 de julio, días antes de asumir la presidencia, visitó el spa Tomiko junto al empresario argentino Damián Valenzuela. La aclaración llegó en un en vivo de TikTok, donde la mandataria respondió directamente a quienes le preguntaban sobre el reportaje publicado por Hildebrandt en sus Trece.
Fujimori describió a Valenzuela como parte de un grupo de colaboradores extranjeros que la apoyaron durante su campaña electoral, sin precisar si ocupó un cargo formal. Junto a él mencionó a otras dos personas, identificadas únicamente como 'el señor Carlos' y 'el señor Román', valorando el conocimiento que, según ella, pusieron generosamente a disposición de su campaña.
Sin que nadie se lo preguntara directamente, la presidenta aprovechó para despejar dudas sobre los gastos de transición: el vehículo que utilizó en ese período fue facilitado por Fuerza Popular, y la oficina de la presidenta electa no generó costo alguno para el erario. Las precisiones parecían anticiparse a futuros cuestionamientos sobre el uso de fondos públicos.
Sobre su relación con Valenzuela, fue categórica: negó cualquier vínculo sentimental y expresó frustración ante lo que describió como un patrón de especulación sobre su vida privada, señalando que desde hace tiempo le atribuyen relaciones que no existen. Cerró el mensaje reafirmando que su compromiso, a partir del 28 de julio y por los próximos cinco años, está dirigido exclusivamente hacia el Perú.
Keiko Fujimori confirmó públicamente lo que un semanario había revelado días antes: que el 11 de julio, antes de asumir la presidencia, visitó el spa Tomiko acompañada del empresario argentino Damián Valenzuela. La aclaración llegó a través de un en vivo en TikTok, donde la mandataria respondió directamente a usuarios que le preguntaban sobre el reportaje publicado por Hildebrandt en sus Trece.
En su explicación, Fujimori ubicó a Valenzuela dentro de un círculo de colaboradores extranjeros que la apoyaron durante su campaña electoral. No precisó si el argentino ocupó un cargo formal en esa estructura, sino que lo describió simplemente como parte de un grupo de "amistades" que se acercaron a ayudar. Junto a Valenzuela, mencionó a otras dos personas a las que identificó solo como "el señor Carlos" y "el señor Román", sin proporcionar más detalles sobre sus identidades o funciones específicas. La presidenta expresó su valoración por el conocimiento que, según ella, estas personas pusieron a disposición de su campaña de manera generosa.
Sin que nadie le hubiera preguntado directamente al respecto, Fujimori aprovechó para aclarar detalles sobre los gastos y recursos utilizados durante el período de transición entre su elección y la juramentación. Señaló que el vehículo que utilizó en esos meses fue facilitado por Fuerza Popular, su partido político, y no por recursos del Estado. También subrayó que la oficina de la presidenta electa no generó gasto alguno para el erario nacional. Estas precisiones parecían anticiparse a posibles cuestionamientos sobre el uso de fondos públicos durante ese período.
Respecto a la naturaleza de su relación con Valenzuela, la mandataria fue categórica. Negó cualquier vínculo sentimental con el empresario argentino y expresó su frustración ante lo que describió como un patrón de especulación sobre su vida personal. Dijo que desde hace tiempo le atribuyen "cuatro, cinco relaciones" que, según ella, no existen. Fujimori reafirmó que su compromiso, a partir del 28 de julio y durante los próximos cinco años, está dirigido exclusivamente hacia el Perú, dejando clara su intención de mantener el enfoque en sus responsabilidades presidenciales.
El incidente refleja el escrutinio constante sobre los vínculos personales de la presidenta y las prácticas de transparencia durante la transición de poder. La confirmación pública del encuentro en el spa, después de que fuera revelado por la prensa, ilustra la tensión entre la vida privada de los funcionarios públicos y la demanda ciudadana de claridad sobre sus movimientos y asociaciones durante períodos sensibles como el de cambio de administración.
Citazioni salienti
Quiero confirmar que el día 11 de julio, efectivamente, antes que yo asumiera la presidencia, acudí a la peluquería Tomiko— Keiko Fujimori
Mi compromiso, a partir del 28 de julio y por los próximos cinco años, es con el Perú— Keiko Fujimori