Justicia investiga cadenas de TV por respuesta al veto de CNN en Casa Blanca

El público tiene derecho a información independiente. Ningún gobierno debería restringir a una organización periodística.
Declaración conjunta de las cinco cadenas cuando rehusaron reemplazar a CNN en el sistema de cobertura presidencial.
Mark

¿Por qué el Departamento de Justicia cree que esto es un asunto antimonopolio y no simplemente una decisión editorial de las cadenas?

Mimi

Según el portavoz del Departamento, argumentan que cuando cinco competidores comerciales coordinan un boicot colectivo, eso puede violar la Ley Sherman. Pero el punto es que las cadenas no estaban coordinando un boicot contra Trump o contra el Gobierno; estaban rehusando reemplazar a CNN en un sistema que depende de la participación de todas.

Luke

Espera. ¿Tenemos prueba de que coordinaron esto como un boicot deliberado, o simplemente tomaron la misma decisión ética de forma independiente? El portavoz dice que "han boicoteado", pero ¿hay comunicaciones entre ellas que muestren coordinación real?

Mimi

Esa es exactamente la pregunta que la investigación intenta responder. Las cadenas recibieron requerimientos de documentos el viernes. Lo que sabemos es que emitieron una declaración conjunta, pero eso podría haber sido después del hecho, no antes.

Mark

¿Y por qué importa si fue coordinado o no?

Luke

Porque la diferencia entre una acción coordinada y acciones independientes es la diferencia entre un delito antimonopolio y el ejercicio de la libertad de prensa. Si cada cadena decidió por su cuenta que no podía participar en un sistema sin CNN, eso es libertad editorial. Si se sentaron y dijeron "vamos a boicotear juntas", eso es otra cosa.

Mimi

Y los defensores de la Primera Enmienda están diciendo que incluso si fue coordinado, defender el acceso de la prensa a la información es exactamente lo que la Primera Enmienda protege. No es un cartel de precios.

Mark

¿Quién inició esta investigación? ¿Fue idea del Departamento de Justicia o alguien los presionó?

Luke

Laura Loomer, aliada de Trump, instó públicamente al Departamento a investigar. Así que la investigación no surgió de forma independiente; fue solicitada por alguien cercano al presidente.

Mimi

Lo cual es precisamente por qué los defensores de la prensa la ven como represalia política, no como aplicación de la ley.

  • El Gobierno federal interpreta la negativa coordinada de ABC, CBS, CNN, Fox News y NBC a operar sin CNN como un boicot ilegal entre competidores comerciales, invocando la Ley Sherman.
  • La investigación llegó a oídos de las cadenas cuando sus abogados recibieron requerimientos de documentos, y se supo que fue impulsada dos semanas después de que una aliada de Trump instara públicamente al Departamento de Justicia a actuar.
  • Defensores de la Primera Enmienda califican la pesquisa de represalia política disfrazada de derecho antimonopolio, advirtiendo que criminaliza la solidaridad periodística.
  • Un juez federal ya suspendió temporalmente la prohibición original contra CNN, y la investigación antimonopolio podría ahora influir en el resultado de ese litigio en curso.
  • Las cinco cadenas guardan silencio público, mientras el sistema de cobertura compartida —del que dependen medios de todo el mundo— permanece en una zona de incertidumbre legal y política.

Cuando cinco grandes cadenas de televisión se negaron a sustituir a CNN en el sistema rotativo de cobertura presidencial —tras la prohibición impuesta por Trump— el Departamento de Justicia respondió abriendo una investigación antimonopolio que muchos observadores leen como algo más que una disputa legal. En el fondo late una pregunta antigua: ¿hasta dónde puede llegar el poder ejecutivo para disciplinar a quienes lo vigilan? Lo que comenzó como un desacuerdo sobre credenciales de prensa se ha convertido en un pulso entre la libertad de información y la autoridad del Estado.

El Departamento de Justicia abrió una investigación antimonopolio contra las cinco principales cadenas de televisión estadounidenses —ABC, CBS, CNN, Fox News y NBC— después de que estas se negaran a establecer un grupo de cobertura presidencial sin CNN, cuyo acceso a la Casa Blanca fue prohibido por Trump hace un mes, junto al de MSNBC y Politico.

El sistema de cobertura televisiva de la Casa Blanca funciona desde hace décadas como una operación compartida: un equipo rotativo documenta los actos presidenciales y distribuye las imágenes entre todos los medios participantes. Cuando Trump vetó a CNN, Bryan Boughton, entonces presidente del grupo y jefe de la oficina de Fox News en Washington, decidió no crear un grupo de reemplazo. Durante varios días no hubo cobertura televisiva compartida, hasta que un juez federal suspendió temporalmente la prohibición.

Las cadenas emitieron una declaración conjunta poco habitual, afirmando que ningún gobierno debería restringir a una organización periodística por objetar su cobertura. Esa posición coordinada es ahora el núcleo de la investigación. Un portavoz del Departamento de Justicia confirmó que la División Antimonopolio examina si las cadenas violaron la Ley Sherman al actuar como un bloque frente a la Casa Blanca.

La pesquisa comenzó, según dos fuentes, dos semanas después de que Laura Loomer, aliada de Trump, instara públicamente al Departamento de Justicia a impugnar el sistema con argumentos antimonopolio. Los defensores de la Primera Enmienda reaccionaron con incredulidad: la Freedom of the Press Foundation la calificó de absurda, y Nico Perrino, de la Foundation for Individual Rights and Expression, preguntó abiertamente si existe algún recurso que este Gobierno no esté dispuesto a usar para castigar a sus adversarios.

Mientras el litigio sobre la prohibición original continúa en los tribunales, las acusaciones de represalia política ocupan un lugar central en los escritos de los abogados de CNN, MSNBC y Politico. Una fuente señaló que la investigación antimonopolio podría incidir en el resultado de esa demanda. Las cinco cadenas declinaron hacer comentarios.

El Departamento de Justicia abrió una investigación contra las cinco principales cadenas de televisión estadounidenses —ABC, CBS, CNN, Fox News y NBC— por posibles violaciones de las leyes antimonopolio. El detonante fue su respuesta conjunta a la prohibición que el presidente Donald Trump impuso a CNN en los terrenos de la Casa Blanca hace un mes. Cuando las cadenas decidieron no establecer un grupo de reemplazo para la cobertura presidencial sin CNN, el Gobierno interpretó esa decisión como un boicot coordinado entre competidores comerciales.

El sistema de cobertura televisiva de la Casa Blanca funciona desde hace décadas como una operación compartida. Un pequeño equipo rotativo de periodistas documenta los actos presidenciales en representación de todo el cuerpo de prensa, capturando imágenes que luego se distribuyen entre las cadenas participantes y el resto de los medios de comunicación. Es un arreglo costoso —los viajes de varios días suelen costar decenas de miles de dólares— pero necesario cuando el espacio o el acceso son limitados. Estaciones locales de televisión, sitios web de periódicos y medios de todo el mundo dependen de esas imágenes para informar sobre las actividades presidenciales.

Cuando Trump prohibió el acceso de CNN a la Casa Blanca el mes pasado, junto con MSNBC y Politico, el sistema quedó interrumpido. Bryan Boughton, entonces presidente del grupo de cobertura y jefe de la oficina de Fox News en Washington, enfrentó una decisión: establecer un nuevo grupo sin CNN o mantener la posición de que el público tiene derecho a información independiente. En un correo electrónico, Boughton explicó que dado que Trump estaba impidiendo que CNN cumpliera con sus tareas asignadas, no se establecería ningún grupo de reemplazo. Durante varios días no hubo cobertura televisiva compartida de los actos de Trump, hasta que un juez federal emitió una orden suspendiendo temporalmente la prohibición.

Las cinco cadenas emitieron una declaración conjunta inusual: "El público tiene un interés vital en recibir información precisa e independiente sobre su Gobierno. Ningún gobierno debería restringir a una organización periodística porque objeta su cobertura". Esa posición coordinada ahora es el objeto de la investigación del Departamento de Justicia. Un portavoz del departamento confirmó que la División Antimonopolio está investigando si las organizaciones de noticias violaron la Ley Sherman. "Los integrantes del grupo de prensa televisiva han boicoteado la cobertura de actos de la Casa Blanca. Los boicots colectivos entre competidores comerciales pueden infringir la Ley Sherman", declaró el portavoz.

Las cadenas se enteraron de la investigación el viernes cuando sus abogados recibieron requerimientos del Gobierno para entregar documentos relacionados con el grupo de cobertura, incluidos materiales sobre su creación y operaciones recientes. The New York Times informó por primera vez sobre la investigación el sábado. Según dos fuentes con conocimiento del asunto, la pesquisa comenzó dos semanas después de que Laura Loomer, aliada de Trump, instara públicamente al Departamento de Justicia a impugnar el sistema de las cadenas con argumentos antimonopolio.

Los defensores de la Primera Enmienda reaccionaron con incredulidad. La Freedom of the Press Foundation calificó la investigación de "absurda", señalando que el hecho de que los medios defiendan la Primera Enmienda no tiene nada que ver con las leyes antimonopolio. Nico Perrino, vicepresidente ejecutivo de la Foundation for Individual Rights and Expression, recordó la promesa de Trump durante su investidura de restaurar la libertad de expresión y preguntó: "¿Hay algún recurso que este Gobierno no esté dispuesto a utilizar para castigar a sus enemigos?". Para Perrino, la investigación es otro ejemplo de represalia política, no de aplicación de la ley antimonopolio.

Mientras tanto, el litigio continúa. El Departamento de Justicia está defendiendo la medida de Trump ante los tribunales, y las acusaciones de represalias contra los medios han sido un eje central de los escritos judiciales presentados por los abogados de CNN, MSNBC y Politico. Una de las fuentes con conocimiento del asunto indicó que la investigación antimonopolio podría incidir en el resultado de esa demanda. Chloe Arensberg, jefa de la oficina de NBC News en Washington, ahora preside el grupo de cobertura televisiva. Las cinco cadenas declinaron hacer comentarios sobre la investigación.

Los boicots colectivos entre competidores comerciales pueden infringir la Ley Sherman
— Portavoz del Departamento de Justicia
¿Hay algún recurso que este Gobierno no esté dispuesto a utilizar para castigar a sus enemigos?
— Nico Perrino, Foundation for Individual Rights and Expression
Quer a matéria completa? Leia o original em ABC17News.com ↗
Fale Conosco FAQ