En las calles de Miraflores, un gesto instintivo de humanidad —girar bruscamente para no atropellar a una peatona— le costó a Kevin Pulgarin, repartidor colombiano de 28 años, una colisión brutal contra una baranda metálica. Lo que comenzó como un acto de reflejo moral derivó en una cadena de urgencias médicas: bazo extirpado, aorta dañada, riñón en riesgo. Ahora, internado en el Hospital Casimiro Ulloa sin acceso a la cirugía que necesita, Pulgarin encarna una paradoja dolorosa: un sistema de salud que reconoce su gravedad pero no encuentra el espacio para salvarle la vida.
Joven colombiano en grave estado tras accidente por evitar atropellar a mujer en Miraflores
Él por esquivar a la señora salió volando de la moto
¿Cómo es que un acto de evitar un accidente termina siendo más grave que el accidente mismo?
Porque cuando giró la moto para no atropellar a esa mujer, toda la fuerza del impacto se concentró en su cuerpo. No fue un choque frontal controlado. Fue una caída violenta contra una baranda de metal. El bazo se rompió, los órganos internos se dañaron, y luego descubrieron que la aorta estaba comprometida.
Pero espera. ¿Tenemos confirmación de que el semáforo estaba realmente en verde para él? La fuente dice que la mujer cruzó cuando estaba en verde para los vehículos, pero ¿hay un reporte policial, un testigo independiente?
Solo tenemos lo que dice su pareja. No hay declaración de la mujer, no hay informe oficial de tránsito en la fuente.
¿Y por qué los hospitales no pueden recibirlo? ¿Es realmente falta de camas o hay algo más?
La fuente dice que Dos de Mayo y Loayza rechazaron por falta de camas. Pero no sabemos si eso es cierto en ese momento específico, o si hay otros factores. No tenemos confirmación de esos hospitales.
Lo que sí es claro es que el Casimiro Ulloa no tiene urólogo. Eso es un hecho médico, no una opinión. Y eso significa que no pueden hacer la cirugía que necesita.
¿Cuál es el riesgo real si no se opera pronto?
Según su pareja, hay un hematoma que podría reventarse y causar una infección generalizada. Eso sería potencialmente fatal.
Pero eso es lo que ella teme, no necesariamente lo que los médicos han dicho. ¿Qué dijeron los doctores del Casimiro sobre el pronóstico?
La fuente no incluye eso. Solo tenemos la perspectiva de la pareja.
¿Y qué pasó con la mujer que cruzó el semáforo?
Buena pregunta. No aparece en la historia. No sabemos si fue identificada, si fue responsabilizada, nada.
Der Puls
- Un hematoma cerca del riñón izquierdo podría reventarse en cualquier momento, desencadenando una infección generalizada potencialmente fatal.
- El Hospital Casimiro Ulloa, donde Pulgarin está internado con el SIS, no cuenta con urólogo ni capacidad para realizar la cirugía que él necesita.
- Su pareja lleva una semana llamando a hospitales como Dos de Mayo y Loayza, y todos responden lo mismo: no hay camas disponibles.
- Incluso un urólogo conocido en Loayza, dispuesto a atenderlo, no pudo concretar la transferencia por falta de espacio físico.
- La familia ha hecho público un número de contacto rogando a cualquier autoridad o ciudadano que pueda intervenir antes de que el tiempo se agote.
En las calles de Miraflores, un gesto instintivo de humanidad —girar bruscamente para no atropellar a una peatona— le costó a Kevin Pulgarin, repartidor colombiano de 28 años, una colisión brutal contra una baranda metálica. Lo que comenzó como un acto de reflejo moral derivó en una cadena de urgencias médicas: bazo extirpado, aorta dañada, riñón en riesgo. Ahora, internado en el Hospital Casimiro Ulloa sin acceso a la cirugía que necesita, Pulgarin encarna una paradoja dolorosa: un sistema de salud que reconoce su gravedad pero no encuentra el espacio para salvarle la vida.
Kevin Pulgarin llevaba ocho años en Perú trabajando como repartidor en moto y enviando dinero a su familia en Colombia. Una tarde en la avenida Petit Thouars con Aramburú, en Miraflores, una mujer cruzó en rojo. Pulgarin giró bruscamente para no atropellarla. La moto se salió de control y él fue lanzado contra una baranda metálica del carril de bicicletas. El impacto le provocó traumatismo abdominal, daño renal y lesiones que aún no se conocían en su totalidad.
Trasladado primero a la Clínica Limatambo —cuyos costos resultaron inaccesibles— fue derivado al Hospital Casimiro Ulloa del Minsa, donde los médicos actuaron con rapidez y le extirparon el bazo. Parecía que lo más grave había pasado. Pero nuevas tomografías revelaron que la aorta que irriga su riñón izquierdo estaba dañada: una bomba de tiempo instalada en su interior.
El problema es que el Casimiro Ulloa no dispone de urólogo. La cirugía que Pulgarin necesita para salvar el riñón —y posiblemente su vida— no puede realizarse allí. Su pareja comenzó a llamar a otros hospitales: Dos de Mayo, Loayza, incluso a un amigo urólogo dispuesto a recibirlo. Todas las respuestas fueron iguales: no hay camas.
Una semana de llamadas, una semana de puertas cerradas. El hematoma acumulado cerca del riñón podría romperse en cualquier momento y provocar una infección fatal. Pulgarin sigue esperando en su cama del Casimiro Ulloa mientras su pareja, desesperada, ha hecho público el número 931593974 pidiendo que alguna autoridad o ciudadano intervenga. Un hombre que arriesgó su vida para no quitarle la de otro ahora espera que alguien le abra una puerta.
Kevin Pulgarin estaba haciendo su trabajo como repartidor en moto cuando una mujer cruzó la avenida Petit Thouars con Aramburú en Miraflores sin respetar el semáforo. El colombiano de 28 años, que lleva ocho años en el Perú enviando dinero a su familia en Colombia, giró bruscamente para evitarla. La moto se salió de control y él fue lanzado contra una de las barandas metálicas que delimitan el carril de bicicletas. El impacto fue brutal: traumatismo abdominal, daño renal, y algo peor que solo se descubriría después.
Lo trasladaron primero a la Clínica Limatambo, pero el costo era prohibitivo. Como Pulgarin cuenta con el SIS, lo movieron al Hospital Casimiro Ulloa del Minsa, donde los médicos actuaron rápido. Le extirparon el bazo. Por un momento pareció que lo peor había pasado. Luego vinieron nuevas tomografías de rutina. Los resultados cambiaron todo: la aorta, el vaso principal que lleva sangre a su riñón izquierdo, estaba dañada. No era solo una lesión interna más. Era una bomba de tiempo.
El problema es que el Casimiro Ulloa no tiene urólogo. No puede hacer la cirugía que Pulgarin necesita para salvar el riñón y, potencialmente, su vida. Su pareja comenzó a hacer llamadas. Primero al Hospital Dos de Mayo. Luego al Arzobispo Loayza. Incluso contactó a un amigo urólogo que trabajaba en Loayza y estaba dispuesto a verlo. Todas las puertas se cerraron con la misma respuesta: no hay camas disponibles. Una semana de llamadas. Una semana de rechazos.
La angustia en la voz de su novia es palpable en cada detalle que comparte. Explica que hay un hematoma en la zona del riñón dañado, una acumulación de sangre que podría reventarse en cualquier momento. Si eso sucede, una infección generalizada podría ser fatal. El tiempo no está de su lado. Pulgarin sigue internado en el Casimiro Ulloa, esperando. Su pareja sigue llamando hospitales, rogando por una cama, por un urólogo, por alguien que pueda hacer la operación que su novio necesita para vivir.
La ironía es brutal: Pulgarin casi mata a alguien al tratar de no atropellarla. Ahora lucha por su propia vida en un sistema de salud que dice no tener espacio para él. Su pareja ha hecho público el número de contacto, 931593974, pidiendo a cualquiera que pueda ayudar, a cualquier autoridad que escuche, que intervenga. Un joven que vino a trabajar honradamente, que envía dinero a casa, que en un acto de reflejo humano decidió arriesgar su vida antes que tomar la de otro, ahora espera en una cama de hospital a que alguien le abra una puerta.
Bemerkenswerte Zitate
Desde la semana pasada me he estado comunicando con todos los hospitales para que lo puedan ayudar a él y ninguno me responde, me dicen que no tienen camas.— Pareja de Kevin Pulgarin
Él trabaja haciendo delivery, de manera particular; estaba entregando un paquete entre la avenida Petit Thouars y Aramaburú. Él sufre un accidente con la moto, una señora se cruzó el semáforo y él por esquivar a la señora salió volando de la moto.— Pareja de Kevin Pulgarin