O sos obsecuente o sos traidor. El peronismo no es eso.
En los últimos días de las sesiones extraordinarias, el gobierno argentino de La Libertad Avanza avanza con una agenda legislativa que condensa sus prioridades más profundas: la reducción de la edad de imputabilidad y una reforma laboral que redefine el pacto entre el Estado, el trabajo y la justicia. Lo que ocurre en el Senado este jueves y viernes no es solo una votación, sino el reflejo de un país que negocia su propio orden moral en medio de fracturas políticas, tensiones sindicales y una economía que crece en los índices pero duele en las fábricas.
- El oficialismo llega con los votos contados pero suficientes para convertir en ley la imputabilidad penal desde los 14 años, una medida que divide a juristas, activistas de derechos humanos y parte de la oposición.
- La reforma laboral ha roto al peronismo desde adentro: figuras como Carolina Moisés pagaron el costo de apoyar al gobierno con su expulsión del Partido Justicialista.
- La CGT descartó una marcha inmediata pero prepara una presentación judicial y una movilización para el lunes, señal de que la resistencia sindical no se detiene con la sanción de la ley.
- Mientras empresarios celebraban en el Teatro Colón el crecimiento del 4,4% en 2025, cierres de fábricas y una caída histórica en la inversión educativa revelan las grietas detrás del dato macroeconómico.
- El domingo, Milei abrirá las sesiones ordinarias ante un Congreso donde la tensión con su propia vicepresidenta, Victoria Villarruel, amenaza con convertirse en el próximo capítulo de la crisis interna del gobierno.
El oficialismo llega a los últimos días de las sesiones extraordinarias con una agenda cargada y los votos necesarios para ejecutarla. Este jueves, el Senado debatirá la reducción de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, el proyecto más simbólico de la gestión libertaria. Patricia Bullrich ha encabezado su promoción con la consigna de que "el que las hace las paga", mientras sectores de derechos humanos y parte de la oposición advierten sobre sus consecuencias para los menores más vulnerables.
El viernes, la reforma laboral buscará su sanción definitiva, un proyecto que ha fracturado al peronismo. Carolina Moisés, nueva vicepresidenta del Senado, fue expulsada del Partido Justicialista tras votar a favor del presupuesto de Milei. Su caso ilustra cómo el gobierno ha logrado capturar votos peronistas en momentos clave, aunque ella rechaza haber sido colocada por el oficialismo. Desde los sindicatos, Rodolfo Aguiar de ATE lanzó una crítica mordaz a quienes la apoyan, mientras la CGT prepara acciones judiciales y una movilización para el lunes.
El trasfondo económico complica la narrativa del éxito: aunque la actividad creció un 4,4% en 2025 y el gobierno colocó deuda en dólares con fuerte demanda, cierres de fábricas como FATE y Ecopek y una caída del 47,7% en la inversión educativa real muestran el costo humano del ajuste. La oposición impulsa una declaración de emergencia salarial educativa ante la pérdida de poder adquisitivo docente.
Milei, mientras tanto, mantiene su cruzada contra empresarios que operaron con sobreprecios, apodando a Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla con nombres despectivos. El domingo abrirá las sesiones ordinarias con un discurso en el Congreso, en un acto donde también reaparecerá junto a Victoria Villarruel, con quien la relación está rota aunque nadie lo admite oficialmente. Esta semana legislativa, en definitiva, es también un mapa de las alianzas que el gobierno ha construido y de las fracturas que ha dejado a su paso.
El oficialismo llega a la recta final de las sesiones extraordinarias con una agenda legislativa ambiciosa y los votos justos para concretarla. Este jueves, La Libertad Avanza buscará convertir en ley la reducción de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años en una sesión del Senado donde confían en tener quórum. El viernes, el gobierno planea avanzar sobre otros tres proyectos clave que impulsa el Ejecutivo, en un calendario legislativo que refleja tanto la capacidad de gestión como las tensiones políticas que genera cada medida.
La baja de imputabilidad es quizás el proyecto más simbólico de esta agenda. Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, ha encabezado la promoción de la iniciativa con videos en redes sociales donde afirma que "en la Argentina del orden, el que las hace las paga". El proyecto busca permitir que menores de 14 años sean procesados penalmente, una medida que el gobierno presenta como necesaria para la seguridad pero que genera resistencia en sectores de derechos humanos y en parte de la oposición. El Senado tiene la mayoría numérica para aprobarla, aunque la sesión de este jueves será crucial para confirmar que cuentan con los números.
Mientras tanto, la reforma laboral avanza hacia su sanción definitiva el viernes, un proyecto que ha fracturado al peronismo. Carolina Moisés, la nueva vicepresidenta del Senado, votó a favor del presupuesto de Milei en diciembre y fue expulsada del Partido Justicialista por ello. En declaraciones recientes, explicó que su alejamiento del kirchnerismo fue gradual: "Desde lo parlamentario ya no estábamos de acuerdo. Y desde lo político es una sumatoria de errores, donde o sos obsecuente o sos traidor". Su posición en la presidencia del Senado refleja cómo el gobierno ha logrado capturar votos peronistas en momentos clave, aunque ella insiste en que no fue colocada por Bullrich ni que "se puso peluca".
La reforma laboral genera movilización sindical. La CGT se reunió para definir medidas de fuerza, con Hugo Moyano participando en las deliberaciones. Jorge Sola, secretario general de la central obrera, descartó una marcha para el viernes pero confirmó una presentación judicial contra la reforma para el lunes, junto con una movilización a Plaza Lavalle a las 11. Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, criticó duramente a los peronistas que apoyan la iniciativa: "Yo sé que la peluca está de moda, pero no se la pongan". El senador libertario Bartolomé Abdala reconoció que el artículo 44 sobre licencias médicas es polémico pero aseguró que el gobierno buscará modificarlo por ley durante las sesiones ordinarias.
El contexto económico marca el tono de toda esta agenda. El gobierno emitió un nuevo bono en dólares al 5,89% anual y colocó 150 millones de dólares, recibiendo ofertas por 868 millones. Aunque empresarios celebraban en el Teatro Colón después de conocer que la actividad cerró 2025 con un crecimiento de 4,4%, también hay señales de ajuste: cierres de fábricas como FATE y Ecopek, despidos masivos, y una caída de 47,7% en la inversión educativa real durante el gobierno de Milei, el nivel más bajo en 20 años. Diputados de la oposición impulsan un proyecto para declarar emergencia salarial educativa, argumentando que entre 2023 y 2025 los docentes perdieron en promedio un 19% de poder adquisitivo.
Milei, mientras tanto, mantiene su ofensiva contra empresarios que admitieron haber trabajado con sobreprecios. Llamó "Chatarrín y Gomita" a Paolo Rocca de Techint y a Javier Madanes Quintanilla de FATE, acusándolos de "robar a los argentinos de bien" bajo la bandera de la industria nacional. Pero también hay empresarios que defienden al gobierno: el presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Mario Grinman, advirtió que "algunos vamos a quedar en el camino" por las dificultades económicas, pero que "es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal".
El próximo domingo 1 de marzo a las 21 horas, Milei abrirá las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso. Ese mismo día, volverá a verse con Victoria Villarruel en un acto público, aunque en Casa Rosada hablan de "traición" respecto a la vicepresidenta y en la presidencia del Senado desmienten y aseguran que lo que no le perdonan es que no se haya "subordinado". Nadie apuesta a que haya un saludo entre ellos. La agenda legislativa de estos días finales de sesiones extraordinarias, entonces, no es solo sobre proyectos de ley: es también un mapa de las fracturas políticas que el gobierno ha generado y las que ha aprovechado para gobernar.
Notable Quotes
Desde lo parlamentario ya no estábamos de acuerdo. Y desde lo político es una sumatoria de errores, donde o sos obsecuente o sos traidor.— Carolina Moisés, vicepresidenta del Senado
Algunos vamos a quedar en el camino, pero es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal.— Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué es tan importante para el gobierno la baja de imputabilidad justo ahora, en estas sesiones extraordinarias?
Porque es simbólico. Representa la idea de que el orden y la seguridad requieren castigo más temprano. Pero también porque tienen los votos. Si lo dejan para sesiones ordinarias, pierden la mayoría que construyeron con peronistas como Moisés.
¿Cómo logró el gobierno que un senador peronista como Moisés votara el presupuesto y terminara siendo vicepresidenta del Senado?
No fue un acuerdo de un día. Moisés dice que fue "paso a paso", varias conversaciones. Ella estaba incómoda con el kirchnerismo, con La Cámpora. El gobierno le ofreció una salida política que además la pone en un lugar de poder. Fue expulsada del PJ de Jujuy por ello, pero ella insiste en que no traicionó a nadie.
¿Qué tan frágil es esa mayoría que tiene el gobierno en el Senado?
Muy frágil. Depende de que sigan viniendo peronistas como Moisés. Por eso el gobierno tiene que apurar los proyectos ahora. Cuando empiecen las sesiones ordinarias en marzo, esa mayoría puede evaporarse. Los gobernadores peronistas están "todos con el agua al cuello", como dice Moisés, y eso los hace impredecibles.
¿Qué significa que la reforma laboral genere una presentación judicial de la CGT?
Que los sindicatos no creen que puedan frenarla en el Senado. Entonces buscan otra cancha: la justicia. Es un reconocimiento de que perdieron esta batalla legislativa, pero que la guerra continúa en otros espacios.
¿Por qué Milei ataca a empresarios como Rocca y Madanes si necesita el apoyo empresarial?
Porque necesita un enemigo. Los acusa de haber robado con sobreprecios durante gobiernos anteriores. Es una forma de decir: "Yo estoy limpiando el desorden que dejaron". Pero también es verdad que algunos empresarios admitieron estar ganando menos ahora. El gobierno está redistribuyendo poder entre empresarios, no eliminándolo.