Cepeda advierte contra importar modelos de Milei y Bukele a Colombia

Es arriesgado pensar que se pueden copiar en Colombia las fórmulas de otros países
Cepeda rechaza la idea de trasplantar directamente políticas de Milei, Bukele o Trump a un contexto sociopolítico completamente distinto.

Cepeda rechaza que se puedan copiar en Colombia las políticas de Milei, Bukele y Trump, argumentando que los contextos sociopolíticos son distintos. El candidato de izquierda acusa a De la Espriella de fingir ser un personaje distinto al que es, ocultando sus orígenes populares y vínculos paramilitares.

  • Balotaje presidencial colombiano el 21 de junio entre Iván Cepeda (izquierda) y Abelardo de la Espriella (derecha)
  • Cepeda acusa a De la Espriella de ocultar orígenes populares y vínculos paramilitares
  • Cepeda advierte que una victoria de De la Espriella amenazaría la democracia, derechos sociales y ambientales
  • En cuatro años, gobierno de Petro logró controlar inflación, reducir desempleo y crecer en sectores agropecuario y turismo

Iván Cepeda, candidato de izquierda en balotaje colombiano, defiende su campaña austera y advierte sobre riesgos de aplicar fórmulas autoritarias de otros países, mientras cuestiona la autenticidad de su rival De la Espriella.

Iván Cepeda habla por teléfono desde su automóvil un sábado por la tarde, apurado entre compromisos de campaña. Tiene 63 años, es senador y defensor de derechos humanos, y en menos de 24 horas sabrá si Colombia lo elige como presidente o si su rival Abelardo de la Espriella se lleva la segunda vuelta electoral. Las encuestas favorecen a De la Espriella, pero Cepeda insiste en que el partido sigue abierto.

Colombia se divide entre dos visiones irreconciliables. De un lado está Cepeda, que promete continuar el giro hacia la izquierda iniciado por Gustavo Petro. Del otro, De la Espriella, un abogado con discurso de mano dura que se inspira en Javier Milei, Nayib Bukele y Donald Trump. Cepeda defiende su campaña como austera y transparente, sin recurrir a las fórmulas tradicionales de la política colombiana. Reconoce que en la primera vuelta del 31 de mayo sus números no fueron los esperados, pero rechaza verlo como fracaso. Lo que le importa es el tipo de competencia que ha montado: sin simulación, sin promesas vacías, sin apelar a lo peor de la política.

Cuando se le pregunta sobre De la Espriella, Cepeda se vuelve más directo. Sostiene que su rival finge ser alguien que no es, que oculta sus orígenes populares en la costa Caribe y sus vínculos con grupos paramilitares. Dice que De la Espriella se avergüenza de quién fue y ahora intenta proyectar una imagen de abogado respetable, amigo de gobiernos extranjeros. Pero Cepeda advierte que la esencia de De la Espriella sigue siendo autoritaria, proclive a la violencia, contraria al Estado de derecho.

Lo que más preocupa a Cepeda es que una victoria de De la Espriella amenazaría la democracia misma. Su rival ha dicho públicamente que pasará por encima de las instituciones. Con él en el poder, estarían en riesgo las conquistas sociales de los últimos años, los derechos de las mujeres, los derechos de la diversidad sexual, la protección ambiental. Cuando se le señala que los votantes de De la Espriella argumentan que su rival arreglará la economía y la seguridad, Cepeda responde que es ingenuo pensar que se pueden trasplantar directamente a Colombia las políticas de Milei, Bukele o Trump. Los contextos son distintos. Lo que funcionó en otros países puede traer sorpresas desagradables, como ocurrió con el gobierno de Iván Duque después de la pandemia, cuando estalló la movilización social.

Sobre su propia capacidad para gobernar, Cepeda habla de un modelo de capitalismo productivo, diversificado y ambientalmente sostenible. Señala que en los últimos cuatro años, bajo Petro, Colombia ha logrado controlar la inflación, reducir el desempleo, crecer en el sector agropecuario y desarrollar el turismo. La OCDE clasifica al país entre las seis economías de mejor desempeño reciente. Pero reconoce que hay un déficit fiscal que atender. Dice que el gobierno anterior dejó una deuda represada, incluyendo 120 billones de pesos en el fondo de estabilización de precios de gasolina. Su plan es impulsar un pacto fiscal con la empresa privada para evitar una reforma tributaria impopular.

Cepeda admite que hay desconfianza del empresariado hacia él, como la había hacia Petro cuando todos temían una réplica del modelo venezolano. Pero señala que Luis Carlos Sarmiento Angulo, una de las figuras más importantes del mundo financiero colombiano, ha dicho recientemente que el país va muy bien. Cepeda viene del mundo de los derechos humanos, pero tiene un equipo económico sólido.

Sobre los apoyos públicos que Trump, Milei y el presidente ecuatoriano Noboa han dado a De la Espriella, Cepeda prefiere no opinar directamente. En cambio, cita una carta de 11 congresistas demócratas estadounidenses que señalan interferencia indebida en Colombia y piden que se investigue a De la Espriella por sus fortunas en Estados Unidos. Cuando se le pregunta qué piensa él personalmente, Cepeda se rehúsa a especular, diciendo que no quiere incurrir en acusaciones subjetivas. Pero deja clara la preocupación: si gana, tendrá pocos apoyos en su entorno regional. Cepeda responde que hay que esperar, que las relaciones internacionales se llevan con paciencia, diplomacia y firmeza.

Sobre los resultados electorales, Cepeda promete reconocerlos una vez completado el escrutinio, gane o pierda. En la primera vuelta, él y Petro cuestionaron los resultados preliminares sin pruebas, pero luego matizaron cuando no hallaron evidencias de fraude. Esta vez, dice, seguirá el mismo camino: respetará lo que digan los números una vez verificados. Si De la Espriella gana, Cepeda promete ejercer movilización popular dentro de los parámetros democráticos, pero de forma pacífica y rigurosa en el respeto por los derechos.

Está amenazada la democracia, porque él mismo lo ha dicho con claridad: va a pasar por encima de las instituciones
— Iván Cepeda, sobre Abelardo de la Espriella
Hemos hecho un esfuerzo de austeridad, de transparencia y, esto es lo fundamental, de apelar a la gente
— Iván Cepeda, sobre su campaña
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué cree que De la Espriella está ganando en las encuestas si usted dice que su campaña es más auténtica?

Model

Las encuestas son una cosa, la realidad electoral otra. Además, algunas de esas encuestas están comprometidas. Lo que importa es que hay gente que reacciona a nuestro mensaje, especialmente jóvenes y sectores medios que ven la amenaza a la democracia.

Inventor

Usted acusa a De la Espriella de ocultar sus orígenes. ¿No es eso también una forma de simulación política, usar su pasado contra él?

Model

No es simulación, es realidad. Él mismo ha cambiado su discurso radicalmente después del 31 de mayo. Ya no habla de motosierra al Estado, ya no amenaza con violencia. Eso muestra que su esencia es flexible, adaptada al público que quiere convencer.

Inventor

¿Qué le responde a quienes dicen que usted no tiene un plan económico claro?

Model

Tenemos un plan. Continuidad del modelo que ha funcionado: control de inflación, reducción de desempleo, diversificación económica. Lo que no vamos a hacer es vender fórmulas mágicas copiadas de otros países.

Inventor

¿Cómo explica que el empresariado no confíe en usted?

Model

Había la misma desconfianza con Petro. Pero mire a Sarmiento Angulo ahora: dice que el país va muy bien. La confianza se construye con resultados, no con promesas.

Inventor

Si pierde mañana, ¿qué hace?

Model

Reconozco los resultados y ejercemos movilización popular dentro de los parámetros democráticos. Pacífica, pero rigurosa en defender nuestros derechos.

Inventor

¿Cuál es su relación real con Petro en este momento?

Model

Tenemos 40 años de relación. Hay identidades profundas en este proyecto, pero también respetamos nuestras diferencias. No voy a pronunciarme públicamente sobre cada cosa que él hace solo para ganar simpatías.

Contact Us FAQ