Israel ataca hospital en Gaza alegando objetivo contra comandante de Hamás

Al menos dos palestinos muertos y múltiples heridos en ataques en Gaza; residentes palestinos en Cisjordania atrapados en viviendas bajo ataque de colonos, con heridos por piedras y gas lacrimógeno.
El ejército llegó y dejó ir a los colonos sin detenerlos
Residentes palestinos en Cisjordania describen cómo fuerzas israelíes respondieron de manera desigual durante ataques de colonos.
Mark

¿Por qué Israel justifica atacar un hospital? ¿Qué evidencia presentan?

Mimi

Afirman que un comandante militar de Hamás se ocultaba dentro del complejo. Dicen que usaron munición de precisión y vigilancia aérea para mitigar riesgos civiles, y que habían advertido a las autoridades sanitarias el jueves anterior.

Luke

Pero aquí está el problema: no sabemos si ese comandante estaba realmente allí. El comunicado israelí lo asegura, pero no hay confirmación independiente. Y una advertencia el jueves no es lo mismo que avisar antes de bombardear.

Mark

¿Cuántas personas resultaron heridas?

Mimi

Fuentes del hospital reportan varios heridos y daños materiales, pero en el momento del reporte no se confirmaban muertes en el hospital. Sin embargo, ese mismo día hubo otros ataques que mataron al menos a dos palestinos más.

Luke

Exacto. Y eso es importante: no sabemos el número final de víctimas del ataque al hospital específicamente. Solo sabemos que ocurrió.

Mark

¿Esto es parte de un patrón más amplio?

Mimi

Completamente. Desde el alto el fuego de octubre de 2025, Israel ha matado a 1.313 palestinos e hirió a 4.361. En tres años de ofensiva total, las cifras son 73.449 muertos y 174.472 heridos.

Luke

Esos números vienen del Ministerio de Sanidad gazatí, así que son una fuente palestina. Israel probablemente cuestionaría esas cifras. Pero el punto es que la violencia continúa a pesar del acuerdo de alto el fuego.

Mark

¿Y qué está pasando en Cisjordania?

Mimi

Colonos israelíes atacaron viviendas en Qusra. Rodearon una casa, lanzaron piedras, atraparon a siete personas adentro. El ejército llegó y, según los residentes, lanzó gas lacrimógeno, detuvo a los palestinos y dejó ir a los colonos.

Luke

Aquí hay un desequilibrio claro en cómo el ejército respondió. Pero el ejército dice que vino a desalojar "alborotadores" y proteger a los residentes. No respondieron sobre el gas lacrimógeno ni sobre por qué no detuvieron a los colonos.

Mark

¿Esto es nuevo?

Mimi

No. Las organizaciones de derechos humanos dicen que es parte de un esfuerzo más amplio para arrebatar tierras palestinas. Ha aumentado bajo Netanyahu, quien ha supervisado una expansión masiva de asentamientos.

Luke

Y aquí está el contexto legal: la ONU y la mayoría de países consideran estos asentamientos ilegales según el derecho internacional. Israel rechaza eso y dice que la zona es "objeto de disputa", no ocupada. Eso es una diferencia fundamental en cómo cada lado ve la legalidad de lo que está ocurriendo.

  • Dos proyectiles de dron impactaron el complejo hospitalario de los Mártires de Al Aqsa en plena mañana del sábado, sembrando el pánico entre pacientes y personal médico.
  • Israel justificó el bombardeo como operación de precisión contra un comandante militar de Hamás, pero no aclaró si se advirtió al personal del hospital antes del ataque.
  • Ese mismo día, un repartidor de 24 años fue asesinado en bicicleta en la ciudad de Gaza y otro palestino murió abatido desde un vehículo blindado, sumando vidas a un alto el fuego que acumula ya 1.313 muertos.
  • En Cisjordania, decenas de colonos enmascarados rodearon una vivienda en Qusra, lanzaron piedras contra quienes estaban dentro y el ejército israelí respondió disparando gas lacrimógeno hacia el interior y deteniendo a los residentes.
  • Organizaciones de derechos humanos advierten que la violencia de colonos forma parte de una estrategia sistemática para reducir el territorio palestino, mientras la comunidad internacional condena los asentamientos como ilegales bajo el derecho internacional.

En el tejido de una guerra que no cesa pese a los acuerdos, Israel atacó el sábado un hospital en Deir el Balah alegando perseguir a un comandante de Hamás oculto entre enfermos y médicos. A casi tres años de ofensiva y diez meses de un alto el fuego que no detiene las balas, el cómputo de muertos en Gaza supera los 73.000, mientras en Cisjordania colonos enmascarados asedian hogares palestinos con la mirada cómplice del ejército. Lo que se disputa no es solo un territorio, sino la definición misma de lo que puede llamarse protegido, civil o humano.

El sábado por la mañana, fuerzas israelíes lanzaron dos proyectiles de dron contra el hospital de los Mártires de Al Aqsa en Deir el Balah, en el centro de Gaza. El ejército justificó la operación afirmando que un comandante del brazo armado de Hamás se ocultaba dentro del complejo médico, y aseguró haber usado munición de precisión para reducir el riesgo a civiles. Según fuentes del hospital, el ataque dejó varios heridos y daños materiales considerables.

Ese mismo día, la violencia se extendió por otros puntos de la franja. Un repartidor de 24 años, Raed Adel Mohamad Alyan, fue asesinado mientras circulaba en bicicleta por la ciudad de Gaza; tres personas más resultaron heridas. Más temprano, soldados israelíes dispararon desde un vehículo blindado en el centro de la franja, matando a otro palestino. Todo ello ocurre bajo un alto el fuego firmado en octubre de 2025 que, según el Ministerio de Sanidad gazatí, no ha impedido la muerte de 1.313 personas ni las heridas de otras 4.361 en diez meses. El balance total de casi tres años de ofensiva asciende a 73.449 muertos y más de 174.000 heridos.

En Cisjordania ocupada, la violencia adoptó otra forma. Decenas de colonos israelíes enmascarados atacaron viviendas en los alrededores de Qusra, lanzando piedras contra una casa donde siete personas quedaron atrapadas. Cuando llegó el ejército israelí, en lugar de detener a los agresores, disparó gas lacrimógeno al interior de la vivienda y esposó, vendó los ojos y golpeó a los residentes antes de liberarlos. El propietario, Luay Bayrudi, mostró un brazo herido por una piedra; un médico entre los atrapados reportó que cuatro personas sufrieron lesiones por el gas y dos más por las piedras.

El episodio se produjo a pocos metros de viviendas asediadas anteriormente ese mismo mes, un incidente que ya había generado condena internacional. Testigos palestinos describen incursiones de colonos casi a diario en la zona, pese a la fuerte presencia militar israelí. Organizaciones de derechos humanos señalan que esta violencia responde a un patrón deliberado para reducir el territorio donde los palestinos aspiran a construir un Estado, en un contexto de expansión acelerada de asentamientos bajo el gobierno Netanyahu que la mayoría de países y organismos de la ONU consideran ilegales bajo el derecho internacional.

El sábado por la mañana, fuerzas israelíes lanzaron dos proyectiles de dron contra el complejo hospitalario de los Mártires de Al Aqsa en Deir el Balah, en el centro de la Franja de Gaza. El Ejército israelí justificó la operación afirmando que buscaba abatir a un comandante del brazo militar de Hamás que se ocultaba dentro de las instalaciones médicas. Según fuentes del hospital, el ataque causó varios heridos y daños materiales, aunque en el momento del reporte aún no se confirmaban muertes.

En su comunicado, el Ejército israelí aseguró haber adoptado medidas para reducir riesgos a civiles, incluyendo el uso de munición de precisión y vigilancia aérea. También afirmó que el jueves anterior había advertido a las autoridades sanitarias de la franja sobre la prohibición de utilizar instalaciones médicas con fines terroristas, y que había dejado clara su intención de actuar contra cualquier amenaza si la actividad continuaba. Sin embargo, el comunicado no especificó si se realizaron advertencias adicionales al personal médico del complejo antes del bombardeo de ese sábado.

El ataque al hospital fue uno de varios incidentes violentos registrados ese día en territorios palestinos. Fuerzas israelíes también atacaron a un repartidor que se desplazaba en bicicleta por la ciudad de Gaza, matando a Raed Adel Mohamad Alyan, de 24 años, e hiriendo a tres personas más que fueron trasladadas al Hospital Al Quds. Más temprano esa mañana, soldados israelíes dispararon desde un vehículo blindado en el centro de la franja, matando a otro palestino.

Estos ataques ocurren dentro de un patrón de violencia continua que persiste a pesar del alto el fuego vigente desde octubre de 2025. Según datos del Ministerio de Sanidad gazatí, desde la firma de ese acuerdo hace diez meses, Israel ha matado a 1.313 personas e hirió a 4.361. La cifra total de la ofensiva de casi tres años es mucho más grave: 73.449 muertos y 174.472 heridos en una población de alrededor de dos millones de personas.

En Cisjordania ocupada, la violencia tomó una forma diferente pero igualmente alarmante. Decenas de colonos israelíes enmascarados atacaron viviendas en los alrededores de Qusra, marcando el primer ataque de envergadura desde que un asedio anterior en el mes había generado indignación internacional. Los colonos rodearon una vivienda palestina y lanzaron piedras mientras siete personas quedaban atrapadas en su interior. Saddam Oday, uno de los atrapados, relató que el ejército israelí lanzó gas lacrimógeno dentro de la vivienda y detuvo a los residentes, permitiendo que los colonos se marcharan sin ser detenidos.

Luay Bayrudi, propietario de la vivienda, describió cómo cuando llegó el ejército, esposaron, vendaron los ojos y golpearon a las personas en el interior antes de liberarlas. Bayrudi mostró un brazo vendado que dijo haber resultado herido por una piedra durante el ataque. Oday, médico de profesión, informó que cuatro de los atrapados sufrieron lesiones por gas lacrimógeno y otros dos por las piedras lanzadas por los colonos. El ejército israelí afirmó en su comunicado que las tropas y fuerzas de policía de fronteras acudieron para desalojar a los "alborotadores" y proteger a los residentes, pero no respondió inmediatamente a preguntas sobre por qué dispararon gas lacrimógeno contra la vivienda y detuvieron y golpearon a los residentes.

El ataque ocurrió a pocos cientos de metros de tres viviendas que los colonos habían sitiado anteriormente ese mes, un episodio que provocó condena internacional y un despliegue militar israelí masivo. Loui Ridi, palestino-estadounidense cuya vivienda fue una de las tres asediadas, presenció el ataque del sábado desde su casa y describió cómo los colonos comenzaron a lanzar piedras cuando vieron a residentes trabajando en una construcción. Ridi señaló que ha presenciado incursiones casi diarias de colonos en los alrededores, a pesar de la fuerte presencia militar israelí en la zona.

Organizaciones de derechos humanos sostienen que la creciente presencia de colonos en las afueras de pueblos palestinos como Qusra forma parte de un esfuerzo más amplio para arrebatar tierras a los palestinos, reduciendo aún más el territorio donde pretenden establecer un Estado. La violencia de colonos judíos en Cisjordania ocupada ha aumentado bajo el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, quien ha supervisado una expansión masiva de asentamientos. El ejército israelí afirmó que continuará operando en las zonas de Qusra y la vecina Jalud para prevenir nuevos disturbios y restablecer el orden, mientras que organismos de la ONU y la mayoría de países consideran los asentamientos ilegales según el derecho internacional de ocupaciones militares—postura que Israel rechaza, argumentando que la zona es objeto de disputa.

El terrorista atacado se estaba escondiendo dentro del complejo del Hospital de los Mártires de Al Aqsa
— Ejército israelí, comunicado oficial
Cuando llegó el ejército, esposaron, vendaron los ojos y golpearon a las personas que se encontraban en el interior
— Luay Bayrudi, propietario de vivienda en Qusra
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