Dos meses después de la desaparición de Maira Cabrera en Telaritos, la justicia busca en sus últimas comunicaciones telefónicas lo que el silencio del sospechoso se niega a revelar. La Fiscalía de Violencia Familiar y de Género sostiene que fue asesinada y que su cuerpo yace en un campo de monte de cuatro mil hectáreas, mientras sus tres hijos siguen preguntando por ella sin respuesta. En este caso, como en tantos otros marcados por la violencia de género, la verdad no llega sola: debe ser excavada, byte a byte, entre llamadas y mensajes que quizás guarden el rastro de lo que nadie quiere conf
Investigan llamadas y mensajes de WhatsApp de Maira Cabrera para esclarecer su desaparición
No sabemos nada, queremos justicia. Nadie nos ayuda
¿Por qué es tan importante analizar el chip telefónico en este momento?
Porque es una de las pocas cosas que pueden reconstruir sus últimos movimientos y contactos. Si ella se comunicaba con alguien antes de desaparecer, eso podría confirmar o desmentir la teoría de la Fiscalía.
Pero hay que ser cuidadosos: el análisis de comunicaciones solo muestra quién llamó a quién y cuándo. No necesariamente prueba qué sucedió después.
¿Qué tan sólida es la teoría de que fue asesinada?
La Fiscalía tiene varios indicios: la falta de actividad bancaria, el silencio del teléfono después del 10 de agosto, y la acusación formal de homicidio calificado.
Esos son indicios de que algo grave pasó, pero no son prueba de muerte. La ausencia de actividad podría significar muchas cosas. El cuerpo aún no ha sido encontrado.
¿Qué espera la familia en este momento?
Respuestas. Saben que han pasado dos meses sin noticias, y sus hijos preguntan por su madre. Necesitan saber dónde está.
Y también necesitan que la comunidad se solidarice con ellos. La marcha mostró que eso no está sucediendo como debería en Casa de Piedra.
Der Puls
- La fiscal Alejandra Antonino solicitó una pericia forense sobre el chip telefónico de Maira para reconstruir sus últimas conversaciones antes del 10 de agosto, fecha en que desapareció.
- El sospechoso, conocido como 'Punguna', permanece detenido en el penal de Miraflores acusado de homicidio calificado por relación de pareja, pero se niega a declarar.
- La ausencia total de movimientos bancarios y actividad telefónica tras el 10 de agosto lleva a los investigadores a descartar que Maira haya huido voluntariamente.
- A dos meses de la desaparición, la comunidad de Casa de Piedra marchó exigiendo justicia, mientras la madre de Maira clama: 'Nadie nos ayuda'.
- Los tres hijos de Maira preguntan constantemente por su madre, y la familia aguarda con angustia los resultados de las pericias que podrían ser la única vía hacia la verdad.
Dos meses después de la desaparición de Maira Cabrera en Telaritos, la justicia busca en sus últimas comunicaciones telefónicas lo que el silencio del sospechoso se niega a revelar. La Fiscalía de Violencia Familiar y de Género sostiene que fue asesinada y que su cuerpo yace en un campo de monte de cuatro mil hectáreas, mientras sus tres hijos siguen preguntando por ella sin respuesta. En este caso, como en tantos otros marcados por la violencia de género, la verdad no llega sola: debe ser excavada, byte a byte, entre llamadas y mensajes que quizás guarden el rastro de lo que nadie quiere confesar.
La investigación sobre la desaparición de Maira Cabrera suma una nueva herramienta: la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género solicitó un análisis forense del chip telefónico de la mujer para reconstruir sus últimas comunicaciones antes del 10 de agosto, cuando fue vista por última vez en Telaritos. La fiscal Alejandra Antonino presentó el pedido ante el juez Lucas Vaccaroni, quien deberá fijar próximamente una audiencia de revisión de prisión preventiva para el principal sospechoso.
El hombre, apodado 'Punguna', permanece detenido en el Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores, acusado de homicidio calificado por relación de pareja y amenazas simples. La Fiscalía sostiene que Maira fue asesinada y que su cuerpo fue descartado en un campo de monte de unas 4000 hectáreas contiguo a la vivienda del sospechoso, en una ventana de tiempo que va desde las 21:49 del 10 de agosto hasta las 00:39 del 11. Un dato clave refuerza esta hipótesis: desde esa noche no hay registro de actividad bancaria ni telefónica a su nombre, lo que descarta una partida voluntaria.
Al cumplirse dos meses de la desaparición, la comunidad de Casa de Piedra volvió a marchar en reclamo de justicia. Nancy Beatriz Cabrera, madre de Maira, resumió el dolor familiar con pocas palabras: 'No sabemos nada, queremos justicia. Nadie nos ayuda'. Su hermana Lourdes añadió que el sospechoso se niega a declarar y que la familia lleva dos meses en la misma incertidumbre, aferrada a la esperanza de que Maira aparezca con vida. Mientras tanto, los tres hijos de la mujer desaparecida siguen preguntando por su madre sin recibir respuestas.
La investigación sobre la desaparición de Maira Cabrera avanza con una nueva línea de prueba: la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género ha solicitado un análisis forense del chip telefónico que utilizaba la mujer, buscando reconstruir sus últimas comunicaciones y el contenido de sus conversaciones antes de desaparecer el 10 de agosto.
La fiscal Alejandra Antonino presentó el pedido ante el juez de Control de Garantías Nº 3, Lucas Vaccaroni, quien en los próximos días deberá fijar la fecha para una audiencia de revisión de prisión preventiva. El objetivo es doble: obtener evidencia sobre quiénes se comunicaban con Maira y, simultáneamente, mantener detenido al principal sospechoso, identificado como "Punguna", mientras la investigación continúa. Actualmente, el hombre permanece en el Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores, en el departamento Capayán, acusado de homicidio calificado por relación de pareja y amenazas simples.
La Fiscalía sostiene una teoría clara: Maira fue asesinada. Según su investigación, el cuerpo habría sido descartado en un campo de monte de aproximadamente 4000 hectáreas adyacente a la vivienda del sospechoso en Telaritos. Los investigadores estiman que el descarte ocurrió entre las 21:49 del 10 de agosto y las 00:39 del 11 de agosto. Una pista importante es que no hay movimiento en la cuenta bancaria de Maira ni actividad en su teléfono después del 10 de agosto, lo que descarta la posibilidad de que haya abandonado Telaritos por su propia voluntad.
Mientras la justicia trabaja en las pericias, la comunidad de Casa de Piedra realizó una nueva marcha al cumplirse dos meses de la desaparición. Familiares y vecinos se movilizaron en demanda de justicia. Nancy Beatriz Cabrera, madre de Maira, expresó la angustia de la familia: "No sabemos nada, queremos justicia. Nadie nos ayuda". Su hermana Lourdes agregó: "Estamos en la espera porque están haciendo pericias. Estamos en la misma desde hace dos meses. No se sabe nada. No sabemos dónde está, el chango tampoco quiere declarar. Le pedimos a Dios que aparezca con vida".
La familia también señaló la falta de apoyo comunitario en este momento crítico. Pero quizá lo más desgarrador es que los tres hijos de Maira preguntan constantemente por su madre sin recibir respuestas precisas sobre su paradero. La investigación continúa, la pericia sobre las comunicaciones podría aportar pistas decisivas, y el sospechoso permanece en prisión mientras la justicia intenta esclarecer qué sucedió con Maira Cabrera hace dos meses.
Bemerkenswerte Zitate
Estamos en la espera porque están haciendo pericias. No se sabe nada. No sabemos dónde está, el chango tampoco quiere declarar. Le pedimos a Dios que aparezca con vida— Lourdes Cabrera, hermana de Maira