En el mediodía de un domingo en Austin, Texas, Wilber Rafael Garcés —venezolano de 28 años que repartía comida para sobrevivir— fue alcanzado por dos disparos en la espalda mientras permanecía en su vehículo estacionado, disparados por un agente del ICE que descendió de una camioneta sin identificación. El incidente, que lo dejó gravemente herido e incomunicado de su familia y abogada, no es un hecho aislado: forma parte de una escalada documentada de violencia en los operativos migratorios del segundo mandato de Trump. En el cruce entre la ley y la dignidad humana, la pregunta que queda suspe
Investigan a agente de ICE por disparo a venezolano que repartía comida en Texas
Disparado por la espalda mientras entregaba comida, incomunicado en detención
¿Por qué un agente de ICE dispararía a alguien que estaba simplemente entregando comida?
Esa es la pregunta central. Según el concejal de Austin, el agente se bajó de una camioneta sin identificación y disparó hacia el vehículo estacionado. Pero las autoridades dicen que Garcés tenía una orden de deportación definitiva.
Espera. ¿Cómo sabe ICE que está en ese vehículo específico en ese momento específico? ¿Fue una operación planificada o una coincidencia?
El reporte no lo aclara. Lo que sabemos es que Garcés estaba haciendo entregas de Doordash cuando sucedió.
¿Y la abogada cree que entró legalmente?
Dice que tiene entendido que usó CBP One, la aplicación de Biden que permitía entrada legal. Pero no ha podido hablar con Garcés para confirmarlo porque está incomunicado.
Entonces tenemos dos versiones completamente contradictorias sobre su estatus migratorio, y la persona que podría aclarar esto está en detención sin poder hablar con su abogada. Eso es un problema.
¿Cuánto tiempo lleva incomunicado?
Más de seis horas desde que fue disparado. Su esposa lo buscaba en hospitales sin saber dónde estaba.
¿Y el Departamento de Seguridad Nacional dice que está "estable"? ¿Eso significa que sus heridas no son tan graves?
Tiene dos balazos en la espalda. "Estable" probablemente significa que no está en peligro inmediato de muerte, pero eso no dice nada sobre la gravedad de sus lesiones.
¿Esto es parte de un patrón más amplio?
Sí. Desde que Trump volvió, al menos seis migrantes han sido asesinados y once heridos en operaciones de ICE. Este es uno más en una serie creciente.
Il Polso
- Un agente del ICE disparó dos veces por la espalda a un repartidor venezolano estacionado en Austin, dejándolo gravemente herido en plena jornada laboral.
- Durante más de seis horas, su esposa lo buscó en hospitales sin respuesta, mientras su abogada intentaba localizarlo sin éxito, en un vacío de comunicación que aún no se ha cerrado.
- Las versiones sobre su situación migratoria se contradicen: el gobierno afirma que entró ilegalmente; su abogada sostiene que lo hizo mediante la aplicación legal CBP One, aunque no ha podido hablar con él para confirmarlo.
- El Departamento de Seguridad Nacional y el FBI investigan el tiroteo, pero Garcés permanece incomunicado en detención federal, a la espera de deportación, sin acceso a representación legal ni a su familia.
- El caso se inscribe en una tendencia alarmante: desde el regreso de Trump al poder, al menos seis conductores han muerto y once han resultado heridos durante operativos de agentes de inmigración.
En el mediodía de un domingo en Austin, Texas, Wilber Rafael Garcés —venezolano de 28 años que repartía comida para sobrevivir— fue alcanzado por dos disparos en la espalda mientras permanecía en su vehículo estacionado, disparados por un agente del ICE que descendió de una camioneta sin identificación. El incidente, que lo dejó gravemente herido e incomunicado de su familia y abogada, no es un hecho aislado: forma parte de una escalada documentada de violencia en los operativos migratorios del segundo mandato de Trump. En el cruce entre la ley y la dignidad humana, la pregunta que queda suspendida es cuánto peso tiene un disparo por la espalda sobre la balanza de la justicia.
El domingo al mediodía, Wilber Rafael Garcés conducía por Austin haciendo entregas para Doordash cuando un agente del ICE descendió de una camioneta sin identificación y le disparó dos veces por la espalda mientras permanecía en su vehículo estacionado. Un testigo que se acercó tras los disparos lo encontró esposado, con la camisa rota y dos heridas de bala. Garcés, venezolano de 28 años, resultó gravemente herido.
Lo que siguió fue un silencio prolongado y angustiante. Su esposa recorrió hospitales sin encontrarlo. Su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, intentó localizarlo durante horas. Finalmente, ambas supieron que ICE lo había trasladado a un centro de detención, pero no pudieron hablar con él. El Departamento de Seguridad Nacional confirmó que se encuentra estable y en custodia federal, a la espera de deportación, y que el FBI colabora en la investigación del tiroteo.
Los relatos sobre cómo Garcés llegó al país divergen de forma significativa. Las autoridades aseguran que ingresó ilegalmente durante la administración Biden y tenía orden de deportación. Lincoln-Goldfinch, en cambio, sostiene que su cliente entró mediante CBP One, la aplicación que permitía solicitar entrada legal y asilo, eliminada por Trump al inicio de su segundo mandato. "No le están permitiendo hablar ni con su abogada ni con su esposa", denunció la letrada, subrayando que sin acceso a su cliente no puede confirmar los detalles.
El concejal de Austin Mike Siegel acudió a la escena y describió lo mismo que el testigo Juan: un agente bajándose de una camioneta sin identificación y disparando hacia el automóvil estacionado. El caso no es excepcional en el contexto actual: según un informe de The Washington Post, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca al menos seis conductores han sido asesinados y once heridos durante operativos de agentes federales de inmigración, una escalada que convierte el incidente de Austin en un eslabón más de una cadena que el país aún no sabe cómo nombrar.
A las doce del mediodía de un domingo en Austin, Texas, Wilber Rafael Garcés estaba haciendo lo que hacía cada día: conduciendo su vehículo para entregar comida a través de la plataforma Doordash. El venezolano de 28 años no sabía que sería disparado por la espalda, debajo del cuello, mientras permanecía en su automóvil estacionado.
Lo que sucedió en esos minutos quedó registrado en fotos y video, según su abogada Kate Lincoln-Goldfinch, quien vio las imágenes de cómo un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se bajó de una camioneta sin identificación y disparó hacia el vehículo donde Garcés se encontraba. Un testigo que se acercó al automóvil después de los disparos encontró al conductor esposado, con la camisa rota, y dos balazos en la espalda. Garcés resultó gravemente herido.
Lo que vino después fue un vacío de comunicación que duró más de seis horas. Su esposa lo buscó sin éxito en los hospitales. Su abogada intentó localizarlo. Finalmente, ambas recibieron confirmación de que ICE lo había trasladado a un centro de detención. Pero no pudieron hablar con él. Hasta ahora, Garcés permanece incomunicado de su familia y de su representante legal. El Departamento de Seguridad Nacional confirmó a través de un portavoz que el migrante se encuentra "estable y en custodia federal, a la espera de su deportación", y que la agencia está investigando el tiroteo con ayuda del FBI.
La versión de cómo Garcés llegó a Estados Unidos es donde los relatos se quiebran. El portavoz del Departamento de Seguridad Nacional aseguró que el venezolano "entró en el país ilegalmente bajo la Administración de Joe Biden y estaba sujeto a una orden de deportación definitiva". Pero Lincoln-Goldfinch sostiene que, aunque aún no ha podido hablar directamente con su cliente para confirmarlo, tiene entendido que Garcés ingresó al país mediante CBP One, una aplicación que el gobierno de Biden permitía a los migrantes para solicitar entrada legal a Estados Unidos y pedir asilo. Donald Trump eliminó ese programa hace más de un año al asumir su segundo mandato. "Van a tener que darme acceso a él para poder dar más detalles sobre cómo entró al país. Ahora mismo, no le están permitiendo hablar ni con su abogada ni con su esposa", denunció Lincoln-Goldfinch.
Mike Siegel, concejal de Austin, acudió a la escena del incidente y presenció lo que describió como un agente de ICE bajándose de una camioneta sin identificación y disparando hacia el automóvil estacionado. El testigo que pidió ser identificado como Juan relató que cuando se acercó al vehículo vio a Garcés en el asiento del conductor, esposado, con la camisa rota y dos heridas de bala en la espalda.
Este incidente no es aislado. Según un informe publicado en julio por The Washington Post, los operativos violentos contra migrantes se han intensificado durante el segundo mandato de Trump. Desde que el mandatario regresó a la Casa Blanca hace más de un año, al menos seis conductores han sido asesinados y otros once heridos por disparos durante operaciones de agentes federales de inmigración. El caso de Garcés se suma a una tendencia creciente de violencia en las operaciones de control migratorio, mientras el país permanece dividido sobre cómo el incidente ocurrió y qué derechos tenía el venezolano en el momento en que fue disparado.
Citazioni salienti
Van a tener que darme acceso a él para poder dar más detalles sobre cómo entró al país. Ahora mismo, no le están permitiendo hablar ni con su abogada ni con su esposa— Kate Lincoln-Goldfinch, abogada de Garcés
Lo esposaron, le rompieron la camisa y ahí fue que vi que tenía dos balazos en la espalda— Juan, testigo del incidente