Inglaterra vence a México 2-1 en octavos del Mundial 2026 en el Azteca

Los ingleses regresaban a ese templo del fútbol, reviviendo un fantasma que no había desaparecido.
Inglaterra volvía al Azteca cuarenta años después de la derrota ante Maradona en 1986.

En el mismo estadio donde Maradona inmortalizó el fútbol cuarenta años atrás, Inglaterra regresó al Azteca para escribir su propia página: una victoria 2-1 sobre México que, más allá del marcador, perpetúa una de las maldiciones más persistentes del fútbol latinoamericano. Desde 1994, México no ha logrado cruzar el umbral de los octavos de final en ningún Mundial que no haya organizado, y este lunes por la noche, bajo la lluvia de la Ciudad de México, esa frontera volvió a resistir. Los goles de Bellingham sellaron el avance inglés hacia los cuartos, donde esperará Noruega, la selección que ya despachó a Brasil.

  • La lluvia retrasó el inicio del partido y convirtió el Azteca en un escenario cargado de tensión antes de que sonara el primer silbato.
  • México llegaba como líder invicto de su grupo y con la ilusión de romper por fin una maldición de más de tres décadas, pero Bellingham marcó dos veces y apagó esa esperanza.
  • Quiñones descontó para los locales y el estadio rugió, pero los ajustes tácticos —incluida la entrada de Edson Álvarez— no bastaron para remontar el partido.
  • Un poste de O'Reilly y un centro desperdiciado de Anderson recordaron que Inglaterra pudo golear, aunque al final administró la ventaja mínima con suficiencia.
  • Con el 2-1 definitivo, la 'maldición del quinto partido' mexicano sigue intacta, mientras Inglaterra se proyecta hacia Miami y un duelo de cuartos ante Noruega el 11 de julio.

La lluvia llegó antes que los equipos. La FIFA ordenó resguardar a periodistas y aficionados bajo techo mientras los autobuses de México e Inglaterra quedaban atrapados en las calles inundadas del sur de la capital. El partido no comenzó hasta las 22 horas, convirtiéndose en el tercer encuentro del Mundial 2026 con demora significativa.

Cuando los capitanes Montes y Kane salieron al campo mojado, el Azteca cargaba el peso de la historia: cuarenta años atrás, en ese mismo estadio, Maradona había humillado a Inglaterra con la Mano de Dios y el Gol del Siglo. Los ingleses regresaban al templo con cuentas pendientes. México, por su parte, llegaba como campeón de grupo —nueve puntos, cero goles en contra— y con la esperanza de romper una maldición que data de 1994: nunca haber avanzado más allá de octavos en un Mundial que no organizara.

Bellingham fue el verdugo. Anotó dos veces y puso a Inglaterra en control del partido. Quiñones descontó para los locales y el Azteca volvió a creer por un momento, pero la entrada de Edson Álvarez y los ajustes del banquillo mexicano no alcanzaron para remontar. Cerca del final, un disparo de O'Reilly se estrelló en el poste y un centro de Anderson se fue sin que nadie lo tocara: Inglaterra estuvo cerca del tercero, pero administró la ventaja mínima.

El marcador final fue 2-1. Para México, otra eliminación en octavos, la misma frontera que lleva más de treinta años sin poder cruzar. De haber ganado, habría sido la primera vez en su historia que disputara un sexto partido mundialista; la maldición, sin embargo, persiste. Inglaterra, en cambio, avanza a los cuartos de final y el próximo sábado 11 de julio, en Miami, enfrentará a Noruega —la selección que ya eliminó a Brasil— en busca de un lugar entre los cuatro mejores del mundo.

La lluvia llegó primero. Mientras los periodistas y aficionados ya ocupaban sus lugares en el estadio Azteca, la FIFA ordenó resguardarlos bajo techo. Los autobuses que transportaban a las selecciones de México e Inglaterra se retrasaron en las calles inundadas del sur de la capital. El partido que debería haber comenzado más temprano no arrancó hasta las 22 horas, convirtiéndose en el tercer encuentro del Mundial 2026 que sufría una demora significativa.

Cuando finalmente los equipos salieron del túnel, las banderas ondeaban en el campo mojado. Montes y Kane, capitanes de cada bando, se alinearon para el sorteo mientras los himnos sonaban en el estadio. México había llegado a este punto como campeón de su grupo, con nueve puntos y sin haber recibido un gol en contra. Ganó a Sudáfrica 2-0, a Corea del Sur 1-0 y a República Checa 3-0. Luego eliminó a Ecuador 2-0 en los dieciséisavos. Inglaterra, por su parte, ganó su grupo con siete puntos tras vencer a Croacia 4-2, empatar sin goles ante Ghana y ganar 2-0 a Panamá. En los dieciséisavos, perdía ante República Democrática del Congo pero revirtió el resultado con dos goles de Harry Kane para ganar 2-1.

El partido en el Azteca llevaba el peso de la historia. Cuarenta años atrás, en junio de 1986, Argentina había derrotado a Inglaterra 2-1 en los cuartos de final del mismo estadio. Ciento catorce mil quinientas ochenta personas presenciaron la Mano de Dios y el Gol del Siglo de Diego Maradona. Ahora los ingleses regresaban a ese templo del fútbol, reviviendo un fantasma que no había desaparecido.

Bellingham fue el protagonista de la tarde para Inglaterra. Anotó dos goles que pusieron a los europeos en control del partido. México respondió con un tanto de Quiñones, pero no fue suficiente. El marcador final fue 2-1 a favor de los ingleses. En el equipo local, Edson Álvarez entró como cambio por Montes, pero los ajustes no alcanzaron para remontar.

Cerca del final, Elliot Anderson casi amplía la ventaja cuando envió un centro atrás que pasó entre varias piernas sin que nadie lo tocara, yéndose al lateral. Tras el saque de banda, Nico O'Reilly recibió la pelota y estrelló su disparo en el poste. Los ingleses estuvieron cerca del tercero pero no lo concretaron.

Con esta victoria, Inglaterra avanzó a los cuartos de final. Su próximo rival será Noruega, que ya había eliminado a Brasil. El partido se jugará el próximo sábado 11 de julio a las 18 horas en Miami. Si en el tiempo regular hubiera habido empate, se habrían jugado treinta minutos de alargue, y de persistir la igualdad, se habría decidido por penales. Alireza Faghani, árbitro australiano, dirigió el encuentro, mientras que el colombiano Nicolás Gallo estuvo en el VAR.

Para México, la derrota significó el fin de otra campaña mundialista sin poder avanzar más allá de los octavos de final. Desde 1994, la selección mexicana ha quedado eliminada en esta instancia en todos los torneos. Aunque jugó los cuartos de final en las dos copas que organizó, en 1970 y 1986, nunca pudo superar ese quinto partido de un mundial. Este domingo disputaba justamente ese quinto duelo, pero en octavos. De haber ganado, habría sido la primera vez en su historia que disputara un sexto encuentro. Sin embargo, con el nuevo formato de 48 equipos y dieciséisavos de final, ese sexto partido no habría correspondido a las semifinales sino a los cuartos. La maldición persiste.

México nunca pudo llegar a una semifinal de un mundial. Si bien jugó los cuartos de final en ambas copas que organizó, nunca pudo pasar ese quinto partido de una copa del mundo.
— Contexto histórico del torneo
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué este partido en particular cargaba tanto peso histórico para Inglaterra?

Model

Porque volvían al Azteca después de cuarenta años. En 1986, Maradona los eliminó con la Mano de Dios y el Gol del Siglo. Regresar a ese mismo estadio, en ese mismo país, no era solo un partido de octavos. Era revivir un fantasma.

Inventor

México ganó su grupo sin recibir goles. ¿Cómo es que una selección tan sólida no pudo avanzar?

Model

Porque los octavos son otra cosa. México fue perfecto en la fase de grupos, pero Inglaterra llegó con experiencia y Bellingham en su mejor momento. A veces la consistencia en una fase no garantiza nada en la siguiente.

Inventor

Mencionas que México nunca ha avanzado más allá de octavos desde 1994. ¿Eso es una maldición real o solo una coincidencia estadística?

Model

Es una realidad que se repite. Treinta y dos años de octavos. Ganaron grupos, ganaron dieciséisavos, pero siempre caen en octavos. En el fútbol, cuando algo se repite tanto, deja de ser coincidencia.

Inventor

¿Qué pasó con la lluvia? ¿Afectó realmente el partido?

Model

La lluvia retrasó todo dos horas. Los autobuses llegaron tarde, la FIFA tuvo que resguardar a la gente. Fue el tercer partido del torneo con demora. Cuando llueve así en la Ciudad de México, todo se detiene.

Inventor

¿Qué significa para Inglaterra haber ganado en el Azteca después de cuarenta años?

Model

Significa que exorcizaron un demonio. No es solo que ganaron; ganaron donde perdieron de la peor manera posible. Ahora enfrentan a Noruega en Miami, pero el fantasma de 1986 quedó atrás.

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