Informe: Gobierno Trump frenó regreso de María Corina Machado a Venezuela

Los terremotos del 24 de junio dejaron al menos 2.595 muertos y miles de heridos en Venezuela, afectando la reconstrucción del país.
Machado estaba varada fuera de su país, bloqueada no solo por Caracas sino también por su aliado
La líder opositora venezolana fue frenada por el gobierno de Trump cuando intentaba regresar tras los terremotos.

En el cruce entre la geopolítica y el dolor humano, el gobierno de Donald Trump frenó el regreso de María Corina Machado a Venezuela tras los devastadores terremotos del 24 de junio, que dejaron más de 2.500 muertos. Washington, que mantiene una relación que describe como 'excelente' con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, temía que la llegada de la líder opositora desestabilizara los acuerdos comerciales y petroleros alcanzados tras la captura de Maduro. Así, la mujer que recibió el Premio Nobel de la Paz quedó varada fuera de su propio país, bloqueada no solo por el régimen que combate, sino también por el aliado que prometía apoyarla.

  • Un avión privado con Machado a bordo fue obligado a dar la vuelta en pleno vuelo cuando funcionarios estadounidenses descubrieron su plan de cruzar desde Curazao hacia Venezuela.
  • Intermediarios de la Casa Blanca le advirtieron que insistir en regresar le costaría el apoyo de Trump y retrasaría cualquier posibilidad de nuevas elecciones en el país.
  • Un segundo intento desde Panamá también fracasó: Copa Airlines se negó a transportarla por temor a represalias del gobierno venezolano contra la aerolínea.
  • Trump calificó el intento de regreso de Machado como 'oportunismo político grotesco', priorizando la estabilidad de sus acuerdos con Delcy Rodríguez sobre el respaldo a la oposición democrática.
  • Organizaciones opositoras venezolanas en EE.UU. denuncian que Washington celebra los esfuerzos de reconstrucción mientras ignora el costo humano de una catástrofe que dejó más de 2.595 muertos.

Según reportes del Wall Street Journal, el gobierno de Donald Trump presionó a María Corina Machado para impedir su regreso a Venezuela tras los terremotos del 24 de junio, que dejaron al menos 2.595 muertos y miles de heridos. Un avión privado que la transportaba desde Estados Unidos hacia Curazao fue obligado a dar la vuelta en el aire: funcionarios estadounidenses habían descubierto que la activista planeaba cruzar desde allí hacia territorio venezolano.

Los intermediarios cercanos a la Casa Blanca fueron directos: si Machado insistía en regresar, perdería el apoyo de Trump y obstaculizaría su propia estrategia para lograr nuevas elecciones. La paradoja era difícil de ignorar: el mismo gobierno que había ordenado la captura de Nicolás Maduro en enero le cerraba ahora el camino a casa.

Machado no se rindió. Desde Panamá intentó un segundo regreso, pero Copa Airlines se negó a transportarla por temor a represalias de Caracas. Desde Ciudad de Panamá, denunció públicamente que el gobierno venezolano había cerrado el espacio aéreo comercial para impedirle volver, sin mencionar la presión que Washington también ejercía sobre ella.

Trump, mientras tanto, describía su relación con la presidenta encargada Delcy Rodríguez —exvicepresidenta de Maduro— como 'excelente', satisfecho con los acuerdos comerciales, mineros y petroleros alcanzados. Calificó el intento de regreso de Machado como 'oportunismo político grotesco', según reportó Axios. Las organizaciones opositoras venezolanas en Estados Unidos respondieron con dureza: acusaron a Washington de priorizar la estabilidad económica sobre el apoyo a la democracia, mientras la Premio Nobel de la Paz permanecía varada, bloqueada por dos gobiernos a la vez.

A un continente de distancia, en las oficinas de la Casa Blanca, alguien tomó una decisión que cambió el curso de María Corina Machado en las últimas horas. Según reportes publicados por The Wall Street Journal, el gobierno de Donald Trump presionó a la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz para frenar su regreso a Venezuela, temiendo que su llegada desatara una crisis política en un momento de fragilidad extrema.

La semana pasada, un avión privado que transportaba a Machado desde Estados Unidos hacia Curazao fue obligado a dar la vuelta en el aire. Funcionarios estadounidenses habían descubierto que la activista planeaba cruzar desde allí hacia territorio venezolano, revirtiendo el camino que había recorrido en su huida de diciembre. No fue un accidente meteorológico ni un problema técnico lo que desvió el vuelo: fue una decisión deliberada de Washington.

Los intermediarios cercanos a la Casa Blanca transmitieron un mensaje claro a Machado. Si insistía en regresar, le advirtieron, perdería el apoyo de Trump. Más que eso: obstaculizaría su propia estrategia para Venezuela y retrasaría aún más cualquier posibilidad de nuevas elecciones. Machado llevaba meses preparándose para reactivar la presión por comicios tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, ordenada por Trump. Pero ahora, el mismo gobierno que había capturado al dictador le estaba cerrando el camino a casa.

No se rindió en el primer intento. Desde Panamá, Machado intentó un segundo regreso. Esta vez, Copa Airlines se negó a transportarla a Venezuela, temerosa de represalias de Caracas contra la aerolínea. Desde Ciudad de Panamá, el lunes pasado, Machado denunció públicamente que el gobierno venezolano había cerrado el espacio aéreo comercial para impedirle el regreso. Llamó "inaplazable" su necesidad de regresar para "enfrentar juntos esta catástrofe". No mencionó, en su denuncia pública, la presión que Washington le había ejercido.

Los terremotos del 24 de junio habían dejado al menos 2.595 muertos y miles de heridos. El país estaba en reconstrucción. Trump, sin embargo, veía en el intento de Machado un acto de "oportunismo político grotesco", según reportó Axios. Sus funcionarios consideraban que la activista estaba aprovechando la tragedia para sus propios fines políticos.

Mientras tanto, Trump mantenía una relación que describía como "excelente" con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada que había sucedido a Maduro. Rodríguez, exvicepresidenta del depuesto mandatario, había accedido a los acuerdos comerciales, mineros y petroleros que Washington exigía. Trump insistía en que Venezuela funcionaba ahora como un gobierno tutelado por Estados Unidos y que al país le estaba yendo mejor que nunca en la explotación y exportación de crudo. No mencionaba cómo los terremotos podrían afectar esa ecuación económica.

Las organizaciones opositoras venezolanas en Estados Unidos, sin embargo, veían la situación de otra manera. Exigían a Trump que reconsiderara su relación con Rodríguez. Criticaban que Washington se declarara "complacido" con los esfuerzos de reconstrucción mientras ignoraba el costo humano de la catástrofe. Para ellos, el gobierno estadounidense estaba priorizando la estabilidad y los acuerdos comerciales sobre el apoyo a la oposición democrática. Machado, la mujer que había ganado un Premio Nobel de la Paz, estaba varada fuera de su país, bloqueada no solo por Caracas sino también por el aliado que se suponía debía apoyarla.

Machado denunció que el gobierno venezolano cerró el espacio aéreo comercial para impedir su regreso y consideró 'inaplazable' regresar para 'enfrentar juntos esta catástrofe'
— María Corina Machado
Funcionarios del gobierno de Trump consideran los intentos de Machado como un acto de 'oportunismo político grotesco' tras los recientes terremotos
— Funcionarios del gobierno de Trump, según Axios
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Trump querría frenar el regreso de Machado si ya había capturado a Maduro?

Model

Porque la victoria no era completa. Maduro estaba capturado, pero Rodríguez controlaba el gobierno. Trump necesitaba que ese gobierno funcionara sin disrupciones internas. Machado regresando habría significado presión inmediata por nuevas elecciones, conflicto político, inestabilidad.

Inventor

¿Y eso le importaba a Trump más que apoyar a la oposición?

Model

Aparentemente sí. Rodríguez ya había aceptado los acuerdos comerciales y petroleros que Washington quería. Era un gobierno predecible, manejable. Machado era impredecible. Era un riesgo.

Inventor

Pero Machado es Premio Nobel de la Paz. ¿No hay un costo político para Trump en frenarla?

Model

Quizás. Pero ese costo es invisible en Washington. Lo que es visible es que los acuerdos se cierren, que el petróleo fluya, que Rodríguez coopere. Machado está en Panamá, lejos de las cámaras.

Inventor

¿Qué pasa ahora con ella?

Model

Está atrapada. No puede regresar por aire. El espacio aéreo está cerrado. Copa Airlines no la transporta. Y Trump, el único que podría presionar para abrirle camino, es el mismo que le cerró la puerta.

Inventor

¿Esto cambia algo en Venezuela?

Model

Cambia la narrativa. Machado no puede ser la cara de la reconstrucción, no puede estar presente en el momento más crítico. Y Trump puede decir que está complacido con Rodríguez. Por ahora, eso es suficiente.

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