Infantino tambalea: UEFA y aliados exigen su salida tras fracaso de venta del Mundial

Es un proyecto de una sola persona sin supervisión adecuada
Kevin Lamour, director de operaciones de la FIFA, describió así el plan de Infantino en su comunicado público.
Mark

¿Cómo es posible que un presidente de la FIFA intente vender el 20% del Mundial sin que nadie lo sepa?

Mimi

Infantino operaba en un vacío de supervisión. No consultó a los órganos de gobernanza, no pasó por procesos competitivos, simplemente diseñó el plan y lo presentó como un hecho consumado. Eso es lo que enfureció a todos.

Mark

¿Por qué Cordeiro y Lamour se desmarcaron tan públicamente?

Mimi

Porque querían dejar constancia de que no eran cómplices. Ambos trabajaban dentro de la FIFA y vieron cómo se tomaban decisiones sin ellos. Lamour fue especialmente claro: esto era un proyecto de una sola persona, no de la institución.

Mark

¿Qué hubiera pasado si Trump lo hubiera respaldado?

Mimi

Probablemente habría tenido más peso político. Pero Trump dijo que no sabía nada, y Kushner se asustó cuando vio el escándalo. Nadie quiere estar en la foto de una derrota.

Mark

¿Esto significa que Infantino perderá las elecciones de 2027?

Mimi

No es seguro, pero ha perdido el apoyo de actores clave. La UEFA está buscando alternativas activamente. Montagliani ya está siendo mencionado. Infantino tiene dos años para recuperar credibilidad, pero el daño es profundo.

Mark

¿Qué pasa ahora con el dinero que necesitaba recaudar?

Mimi

La UEFA sugiere que usen parte de los 5.000 millones de dólares que ya tienen en reservas. No necesitan vender nada. Eso es lo que más duele: Infantino intentó hipotecar el futuro cuando ya tenían los recursos.

  • Infantino se vio obligado a retirar su plan de vender el 20% de la filial comercial del Mundial
  • Carlos Cordeiro y Kevin Lamour se desmarcaron públicamente del proyecto
  • La UEFA pidió una revisión exhaustiva de la gobernanza de la FIFA
  • Donald Trump dijo que no había sido informado del plan
  • Victor Montagliani de CONCACAF emerge como posible candidato rival para 2027

Infantino se vio obligado a retirar su controvertido plan de privatización del Mundial tras críticas internas y externas masivas sobre falta de transparencia. Altos funcionarios como Carlos Cordeiro y Kevin Lamour dimitieron o se desmarcaron públicamente, describiendo el proyecto como ideado por una sola persona sin supervisión adecuada.

Gianni Infantino sufre una derrota contundente tras retirar su plan de vender el 20% de la filial comercial del Mundial. La UEFA, CONCACAF y altos funcionarios de la FIFA lo acusan de falta de transparencia, poniendo en riesgo su reelección en 2027.

Gianni Infantino acaba de sufrir una de las derrotas más públicas de su mandato al frente de la FIFA. El presidente se vio obligado a retirar un plan que había diseñado en secreto: vender el 20% de la filial comercial que gestiona los derechos del Mundial a inversores privados, una operación que habría generado 4.200 millones de dólares. Lo que comenzó como un proyecto confidencial se convirtió en un terremoto político que expone fracturas profundas dentro de la organización y amenaza su futuro cuando se aproximan las elecciones presidenciales de 2027.

La debacle comenzó cuando Carlos Cordeiro, asesor financiero de la FIFA y enlace con la Casa Blanca, presentó su renuncia con un comunicado demoledor. Cordeiro cuestionó la lógica misma de la operación: hipotecar el activo más valioso del fútbol mundial para obtener fondos carecía de justificación convincente. Pero lo que más le preocupaba era la opacidad total del proceso. En su carta, planteó una serie de preguntas fundamentales que nadie había respondido: ¿por qué este acuerdo? ¿por qué ahora? ¿quién se beneficiaba realmente? ¿hubo un proceso competitivo? ¿qué mecanismos de supervisión existían? La ausencia de respuestas claras a estas interrogantes reveló un patrón inquietante de toma de decisiones sin transparencia ni consulta.

Poco después, Kevin Lamour, director de operaciones de la FIFA desde 2024, lanzó un ataque público aún más directo. Aunque no renunció a su cargo, Lamour afirmó que Infantino había engañado a los trabajadores de la FIFA con su esquema de inversión privada y que merecían algo mejor que desprecio e intimidación. Lo más significativo fue su caracterización del proyecto: "Es un proyecto de una sola persona", escribió Lamour, quien había trabajado junto a Infantino tanto en la FIFA como en la UEFA. El mensaje era claro: esto no era una iniciativa institucional respaldada por la organización, sino una maniobra personal del presidente.

La falta de apoyo de Donald Trump selló el destino del plan. Infantino había contado con que inversores cercanos al expresidente estadounidense, como Joshua Kushner, hermano del yerno de Trump, respaldarían la operación a través de su firma Thrive Eternal. Sin embargo, cuando Trump fue preguntado directamente si había sido informado de la venta del 20% de la filial comercial, respondió con un tajante "no". Kushner también se echó atrás rápidamente. Según reveló el Financial Times, Kushner habría dicho que no había manera de que quisieran seguir involucrados en lo que se estaba convirtiendo en "una pesadilla para la marca". Los lazos que Infantino había cultivado cuidadosamente con Trump, quien había ganado el premio de la Paz de la FIFA, no fueron suficientes para salvarlo cuando la operación se convirtió en un escándalo público.

Ahora la oposición a Infantino brota en los pasillos de la FIFA. La UEFA lidera la carga contra el presidente suizo. En un comunicado de gran alcance, el organismo europeo describió el acuerdo como "opaco y poco transparente" y pidió cambios profundos en la directiva de la FIFA. La UEFA recordó las promesas que Infantino había hecho en 2016 cuando solicitó ser elegido presidente: había prometido transparencia, participación diaria de las federaciones miembro, y que el dinero de la FIFA se usaría exclusivamente para el desarrollo del fútbol. "En ambas promesas, no ha cumplido", escribió la UEFA. Con reservas que superan los 5.000 millones de dólares, Infantino tampoco había utilizado esos fondos para beneficiar al deporte, según la acusación.

La UEFA fue más allá de la crítica. Pidió una revisión exhaustiva y fundamental de la gobernanza de la FIFA, advirtiendo que "no se debe descartar ninguna opción". El organismo anunció que trabajaría con sus federaciones miembro y otras confederaciones para reflexionar sobre lo sucedido y elaborar un plan que garantizara que no volviera a ocurrir. La declaración fue una invitación abierta a otros actores del fútbol mundial a unirse a la búsqueda de alternativas de liderazgo.

La CONCACAF, la confederación de América del Norte, Central y el Caribe, también se sumó a las críticas. El organismo señaló que los eventos recientes habían expuesto algo que ya no podía ser ignorado: el futuro de la Copa Mundial, el mayor activo del fútbol mundial, había sido impulsado fuera de todo marco de gobernanza establecido, sin transparencia, consulta ni debido proceso. Con Victor Montagliani, presidente de la CONCACAF, ya siendo mencionado como un posible candidato para competir contra Infantino en 2027, la batalla por el control de la FIFA ha comenzado oficialmente. Lo que parecía ser un proyecto de inversión se ha convertido en una crisis de legitimidad que podría redefinir el liderazgo del fútbol mundial.

Vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares carece de sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente.
— Carlos Cordeiro, asesor financiero de la FIFA, en su carta de renuncia
El acuerdo turbio, opaco y a puerta cerrada que ideó e intentó imponer distaba mucho de ser transparente.
— UEFA, en su comunicado oficial sobre el plan de Infantino
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