En las plazas de Caracas y en los tribunales de Nueva York, dos escenas simultáneas revelan la magnitud de una caída política sin precedentes en América Latina: mientras el hijo del expresidente venezolano Nicolás Maduro exigía ante militantes chavistas la liberación de su padre y su madre, Cilia Flores, un juez federal fijaba para junio de 2027 el inicio del juicio por narcoterrorismo y tráfico de cocaína. Capturados por tropas estadounidenses el 3 de enero en Caracas, ambos se declaran inocentes, y su defensa apuesta por el argumento de la inmunidad soberana como última trinchera jurídica.
Hijo de Maduro califica de "injusto" juicio contra expresidente en EEUU
Exigimos la pronta liberación del presidente Nicolás Maduro
¿Por qué el hijo de Maduro decidió hablar públicamente en este momento específico, cuando la audiencia duraba apenas dieciocho minutos?
Porque esos dieciocho minutos establecieron una fecha de juicio. Para la defensa y sus seguidores, eso es un hito que requiere respuesta política. El silencio sería interpretado como debilidad.
¿Qué tan viable es realmente el argumento de inmunidad presidencial en un tribunal estadounidense?
Es complicado. Maduro fue capturado por tropas estadounidenses en territorio venezolano, no extraditado convencionalmente. Los abogados argumentarán que eso viola protecciones internacionales. Pero los fiscales dirán que la inmunidad no cubre narcotráfico. Es un terreno legal sin precedentes claros.
¿Por qué Delcy Rodríguez no ha dicho nada?
Porque cualquier cosa que diga la complica. Si defiende a Maduro, parece débil. Si lo critica, parece traidora. El silencio es la única posición que le permite gobernar sin alienar a nadie.
¿Qué significa que Barry Pollack sea el abogado?
Significa que tienen a alguien que ha ganado casos imposibles. Assange parecía perdido. Pollack lo mantuvo fuera de prisión estadounidense durante años. Eso importa psicológicamente, tanto para la defensa como para los fiscales.
¿Qué sucede en junio de 2027 si la inmunidad no se concede?
Entonces comienza un juicio real, con pruebas, testigos, todo. Maduro estaría en una celda estadounidense durante meses. Para Venezuela, eso sería un punto de quiebre político.
The Pulse
- Nicolás Maduro Guerra tomó la palabra ante militantes chavistas en Caracas para denunciar como profundamente injusto el proceso judicial que enfrenta su padre en suelo estadounidense.
- En paralelo, un tribunal federal de Nueva York celebraba una audiencia de apenas dieciocho minutos que fijó junio de 2027 como fecha de inicio del juicio contra el expresidente y la exprimer dama.
- Los cargos son de extrema gravedad: conspiración para narcoterrorismo e importación de cocaína para Maduro, y delitos de drogas y posesión de armas para Flores, quienes se declararon no culpables el 5 de enero.
- La defensa, liderada por el abogado de Julian Assange, Barry Pollack, prepara una solicitud de inmunidad argumentando que ambos ejercían funciones de jefe de Estado y primera dama al momento de su detención.
- Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia tras la captura, guardó silencio sobre los avances en Nueva York, mientras la movilización chavista en Caracas intentaba demostrar que el movimiento sigue vivo.
En las plazas de Caracas y en los tribunales de Nueva York, dos escenas simultáneas revelan la magnitud de una caída política sin precedentes en América Latina: mientras el hijo del expresidente venezolano Nicolás Maduro exigía ante militantes chavistas la liberación de su padre y su madre, Cilia Flores, un juez federal fijaba para junio de 2027 el inicio del juicio por narcoterrorismo y tráfico de cocaína. Capturados por tropas estadounidenses el 3 de enero en Caracas, ambos se declaran inocentes, y su defensa apuesta por el argumento de la inmunidad soberana como última trinchera jurídica.
En una plaza de Caracas, Nicolás Maduro Guerra, diputado e hijo del expresidente, se dirigió a militantes chavistas para calificar de injusto el proceso judicial que su padre enfrenta en Estados Unidos. Desde su cuenta de Instagram transmitió la exigencia de liberación inmediata tanto de Maduro como de Cilia Flores, a quien llamó "la primera combatiente". Junto a él estaban figuras del Partido Socialista Unido de Venezuela, entre ellas la alcaldesa de Caracas y almiranta Carmen Meléndez. El acto funcionaba como señal de resistencia política ante una captura que sacudió al chavismo.
Mientras tanto, en un tribunal federal de Nueva York se desarrollaba una audiencia breve pero decisiva. El juez estableció de forma preliminar que el juicio comenzará en junio de 2027. Los cargos contra Maduro incluyen conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína; Flores enfrenta acusaciones por importación de drogas y posesión de armas. Ambos fueron capturados por tropas estadounidenses en Caracas el 3 de enero y se declararon no culpables dos días después.
La estrategia de la defensa ya está trazada. Barry Pollack, el mismo abogado que representó a Julian Assange, solicitará que se declare la inmunidad de los acusados, argumentando que ejercían como jefe de Estado y primera dama en el momento de su detención. Esta apuesta jurídica podría ser determinante en los meses previos al juicio. Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia tras la captura, no hizo comentarios públicos sobre los avances en Nueva York, dejando que el silencio institucional contrastara con la movilización visible de sus seguidores en las calles de Caracas.
En una plaza de Caracas, mientras militantes chavistas se reunían para respaldar al presidente depuesto, su hijo tomó la palabra. Nicolás Maduro Guerra, diputado y miembro de la Asamblea Nacional, calificó el proceso judicial que enfrenta su padre en Estados Unidos como profundamente injusto. La audiencia que se desarrollaba simultáneamente en un tribunal federal de Nueva York —apenas dieciocho minutos de duración— marcaba un nuevo capítulo en el caso contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ambos capturados por tropas estadounidenses en Caracas el 3 de enero.
Desde su cuenta de Instagram, el hijo del expresidente transmitió el mensaje que resonaba en la plaza: exigía la liberación inmediata de su padre y de lo que llamó "la primera combatiente", refiriéndose a Flores. A su lado estaban figuras del gobierno que aún controla el Partido Socialista Unido de Venezuela: Nahum Fernández, vicepresidente de Movilizaciones y Eventos del partido, y Carmen Meléndez, alcaldesa de Caracas y almiranta de la Armada. La concentración funcionaba como acto de resistencia política, un recordatorio de que la captura de Maduro no había silenciado a sus seguidores.
En Nueva York, el juez presidía una audiencia breve pero significativa. Estableció de forma preliminar que el juicio comenzaría en junio de 2027. Los cargos contra Maduro son graves: conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína. Flores enfrenta acusaciones relacionadas con importación de drogas y posesión de armas. Ambos se declararon no culpables cuando fueron presentados ante la justicia el 5 de enero, dos días después de su captura.
La defensa, encabezada por Barry Pollack —el mismo abogado que representó a Julian Assange, fundador de WikiLeaks— ya ha señalado su estrategia principal. Durante las mociones iniciales, solicitarán que se declare la inmunidad de los acusados. El argumento es directo: Maduro ejercía como jefe de Estado y Flores como primera dama en el momento de su detención. Esta línea de defensa podría ser decisiva en los meses previos al juicio.
Mientras tanto, Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia tras la captura de Maduro, permanecía en silencio sobre los desarrollos en Nueva York. Su ausencia de comentarios públicos contrastaba con la movilización visible de los seguidores de Maduro en Caracas. El caso se perfila como una batalla legal prolongada, con la cuestión de la inmunidad presidencial como uno de sus ejes centrales, y con el próximo año y medio como período crítico antes de que el juicio comience.
Notable Quotes
Ante el juicio injusto que se desarrolla el día de hoy, el poder popular alzó su voz en una sola consigna: ¡Exigimos la pronta liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente!— Nicolás Maduro Guerra, diputado e hijo del expresidente