Después de 471 días de cautiverio, tres mujeres israelíes —Romi Gonen, Doron Steinbrecher y Emily Damari— fueron devueltas al mundo en una plaza de Gaza occidental, como primer gesto concreto de un frágil acuerdo entre Israel y Hamás. Su liberación no es el fin de una historia, sino el umbral de una negociación más larga y más incierta, en la que decenas de vidas siguen suspendidas entre la guerra y la esperanza. La humanidad observa, consciente de que cada tregua lleva en sí misma tanto la promesa de la paz como el peso de lo que aún no se ha resuelto.
Hamas entrega a tres rehenes israelíes a la Cruz Roja en Gaza tras acuerdo de alto el fuego
471 días de cautiverio terminan en una plaza llena de teléfonos
¿Por qué es importante que estas tres mujeres específicas hayan sido liberadas hoy y no hace semanas o meses?
Porque el acuerdo de alto el fuego acaba de entrar en vigencia. No es que Hamás las haya liberado por voluntad propia; esto es parte de un intercambio negociado. Su liberación es la prueba de que ambas partes están cumpliendo con lo acordado, al menos en este primer momento.
Pero tenemos que ser precisos: sabemos que fueron entregadas a la Cruz Roja, que luego las trasladó a territorio israelí. ¿Tenemos confirmación de que las tres están vivas y en buen estado de salud, o solo que fueron entregadas?
Un funcionario de Hamás dijo que un miembro de la Cruz Roja se reunió con ellas y verificó su bienestar. El Ejército israelí confirmó que las recibió. Eso es lo que tenemos.
¿Y qué pasa con los otros rehenes? ¿Cuántos quedan?
Aproximadamente 100 personas permanecen en Gaza. Casi 250 fueron secuestradas el 7 de octubre. Algunas fueron liberadas antes, otras murieron en cautiverio, y el resto sigue allí.
Ese "aproximadamente 100" es importante aclarar. ¿Es una cifra confirmada o una estimación? Porque si hay rehenes cuyo paradero es desconocido, eso cambia la conversación.
Es una estimación basada en lo que se sabe públicamente. Algunos rehenes pueden estar muertos, otros pueden haber sido liberados sin que se haya confirmado públicamente. La incertidumbre es parte del problema.
¿Qué sucede ahora con los 90 prisioneros palestinos que fueron liberados?
Están en la cárcel de Ofer en Cisjordania, donde se les realizan pruebas médicas e identificación. Luego, 76 serán trasladados a diferentes lugares en Cisjordania y 14 irán a Jerusalén Este.
¿Y eso es permanente o también es parte del intercambio?
Es parte del intercambio. Durante seis semanas habrá canjes continuos: 33 rehenes por más de 1.900 prisioneros palestinos en total.
¿Cree que esto durará seis semanas o podría colapsar antes?
Eso es lo que todos se preguntan. Los funcionarios israelíes ya han dejado claro que el alto el fuego es temporal y que la guerra continuará si no se cumplen los objetivos militares.
El Pulso
- Tres mujeres emergieron de un vehículo en medio de una multitud caótica en Gaza, rodeadas de cámaras y hombres armados, poniendo rostro humano a un acuerdo que hasta entonces era solo papel.
- En Tel Aviv, miles de personas estallaron en vítores frente a pantallas gigantes al confirmarse la liberación, pero la alegría convive con la angustia por los casi 100 rehenes que aún permanecen en Gaza.
- El acuerdo establece un canje escalonado durante seis semanas: 33 rehenes israelíes por más de 1.900 prisioneros palestinos, con negociaciones paralelas para una segunda fase que podría definir el fin de la guerra.
- Altos funcionarios israelíes advierten que el alto el fuego es temporal y que la guerra continuará hasta la eliminación total de Hamás, sembrando dudas sobre si el proceso llegará a completarse.
- La incertidumbre más dolorosa persiste en silencio: nadie sabe cuántos de los rehenes que aún no han regresado siguen con vida tras más de quince meses de cautiverio.
Después de 471 días de cautiverio, tres mujeres israelíes —Romi Gonen, Doron Steinbrecher y Emily Damari— fueron devueltas al mundo en una plaza de Gaza occidental, como primer gesto concreto de un frágil acuerdo entre Israel y Hamás. Su liberación no es el fin de una historia, sino el umbral de una negociación más larga y más incierta, en la que decenas de vidas siguen suspendidas entre la guerra y la esperanza. La humanidad observa, consciente de que cada tregua lleva en sí misma tanto la promesa de la paz como el peso de lo que aún no se ha resuelto.
El domingo por la mañana, tres mujeres israelíes descendieron de un vehículo en la plaza Al-Saraya de Gaza occidental y fueron entregadas a miembros de la Cruz Roja Internacional. Romi Gonen, Doron Steinbrecher y Emily Damari habían permanecido secuestradas durante 471 días desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. La escena fue caótica: miles de personas se agolpaban alrededor de los autos, mientras hombres armados con cintas verdes de Hamás intentaban contener a la multitud.
Minutos antes de la entrega, el Ejército israelí había convocado a las madres de las tres mujeres a una base militar cercana a la frontera para acompañarlas en su traslado al hospital Sheba de Tel Aviv. En las calles de la ciudad, miles de ciudadanos que durante meses habían exigido un acuerdo de alto el fuego celebraron la noticia frente a pantallas gigantes.
La liberación es el primer paso de un proceso más amplio: durante seis semanas, 33 rehenes serán canjeados por más de 1.900 prisioneros palestinos. En esta primera jornada, 90 presos palestinos fueron trasladados a la cárcel de Ofer en Cisjordania. Paralelamente, se negociará una segunda fase de la tregua que podría sentar las bases para el fin de la guerra.
Sin embargo, la esperanza convive con la advertencia. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, subrayó que el alto el fuego es temporal y que la guerra no concluirá hasta que Hamás sea eliminado como organización. Casi 100 rehenes permanecen aún en Gaza, y la pregunta sobre cuántos siguen con vida después de 471 días de cautiverio proyecta una sombra sobre la alegría de estas primeras liberaciones.
El domingo por la mañana, tres mujeres israelíes salieron de un vehículo en la plaza Al-Saraya del barrio de Al-Rimal, en Gaza occidental, para ser entregadas a miembros de la Cruz Roja Internacional. Romi Gonen, Doron Steinbrecher y Emily Damari habían permanecido cautivas durante 471 días, desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Su liberación marcó el primer paso concreto del acuerdo de alto el fuego que acababa de entrar en vigencia entre Israel y el grupo palestino.
La escena fue caótica. Miles de personas se congregaron alrededor de los vehículos, sosteniendo teléfonos para grabar el momento. Hombres armados con cintas verdes de Hamás en la cabeza intentaban proteger los autos de una multitud que crecía sin cesar. Un funcionario de alto rango de Hamás confirmó que la entrega ocurrió después de que un miembro del equipo de la Cruz Roja se reuniera con las rehenes y verificara su estado de salud. El Ejército israelí recibió la noticia a través de la Cruz Roja y confirmó que las tres mujeres estaban en camino hacia las fuerzas militares y las agencias de seguridad israelíes en la Franja de Gaza.
Minutos antes de la entrega, el Ejército israelí había solicitado a las madres de las tres rehenes que se dirigieran a una base militar cercana a la frontera para acompañar a sus hijas en el traslado al hospital Sheba de Tel Aviv. Mientras tanto, en las calles de Tel Aviv, miles de personas se habían reunido frente a pantallas gigantes para seguir las noticias en vivo. Cuando se confirmó la liberación, estallaron en vítores. Durante meses, muchos de estos mismos ciudadanos se habían congregado en plazas públicas exigiendo un acuerdo de alto el fuego que permitiera el regreso de los secuestrados.
La liberación de estas tres mujeres representa el comienzo de un proceso de intercambio más amplio. Según el acuerdo alcanzado entre Israel y Hamás, se llevarán a cabo canjes durante seis semanas en los que 33 rehenes serán liberados a cambio de más de 1.900 prisioneros palestinos. En esta primera fase, 90 presos palestinos fueron transferidos a la cárcel de Ofer en Cisjordania, donde se les realizarían reconocimientos médicos y pruebas de identidad. De estos, 76 serían trasladados a diferentes ubicaciones dentro de Cisjordania, mientras que 14 irían a Jerusalén Este.
El contexto de esta liberación es grave. El ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 resultó en el secuestro de aproximadamente 250 personas. Después de meses de guerra y negociaciones, casi 100 rehenes permanecían aún en Gaza cuando se firmó el acuerdo. La incertidumbre rodea el destino de muchos de ellos: algunos pueden haber muerto en cautiverio, una posibilidad que genera profunda preocupación entre las familias israelíes y la población en general.
Durante las seis semanas de intercambios, también tendrán lugar negociaciones para una segunda fase de la tregua. En esa fase se completaría la liberación de todos los rehenes israelíes en Gaza y se sentarían las bases para un posible fin de la guerra. Sin embargo, altos funcionarios israelíes han dejado claro que el alto el fuego es temporal. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, recordó que la guerra no terminará hasta que Israel cumpla todos sus objetivos militares, que incluyen la eliminación completa de Hamás como organización. El presidente Isaac Herzog visitó el Muro de los Lamentos en Jerusalén para rezar por la liberación de las tres rehenes y por el regreso seguro de todos los demás secuestrados.
La tregua ha generado tanto esperanza como temor. Muchos israelíes celebran el regreso de los primeros rehenes, pero temen que el acuerdo de tres fases pueda colapsar antes de que todos regresen a casa. La pregunta de quiénes han muerto durante los 471 días de cautiverio permanece sin respuesta para muchas familias, dejando una sombra sobre la alegría de estas primeras liberaciones.
Citas Notables
Las tres mujeres rehenes fueron entregadas oficialmente a la Cruz Roja en la plaza Al-Saraya en el barrio de Al-Rimal, en el oeste de la ciudad de Gaza— Funcionario de alto rango de Hamás
El alto el fuego es temporal, y la guerra no acabará hasta que Israel cumpla todos sus objetivos militares, que pasan por eliminar completamente a Hamás— Gideon Saar, ministro de Exteriores israelí