En una ciudad que prometía trabajo y futuro, Alma Elena Sánchez Marcelo, mujer de 30 años originaria de Chiapas, desapareció en junio y fue hallada dos meses después emparedada en un muro de cemento sin planos en la colonia Narvarte. Su historia es la de tantas trabajadoras migrantes que sostienen con sus manos las construcciones de la capital y cuya ausencia tarda demasiado en ser buscada. La Fiscalía capitalina investiga a un presunto responsable mientras la ciudad enfrenta, una vez más, el peso de una violencia que se oculta en los cimientos mismos de lo que se construye.
Hallazgo de Alma Elena en Narvarte: cuerpo encontrado en muro improvisado de construcción
Su cuerpo estuvo allí dos meses, oculto en un muro que nunca debió existir
¿Cómo es posible que una construcción entera no notara un muro que no estaba en los planos?
Eso es lo que la Fiscalía está investigando. Un muro improvisado sugiere que fue hecho deliberadamente para ocultar algo, no un error de construcción.
¿Cuánto tiempo pasó antes de que alguien reportara su desaparición?
Más de un mes. Desapareció el 15 de junio, pero la denuncia formal no se hizo hasta el 7 de agosto. Su familia en Chiapas notó que dejó de llamar, pero pasó tiempo antes de que se activaran las búsquedas oficiales.
¿Qué hace que este caso sea diferente de otras desapariciones en la ciudad?
Que encontraron respuestas. Muchas personas desaparecen y nunca se sabe qué pasó. Alma Elena estaba allí todo el tiempo, en el lugar donde trabajaba, esperando ser encontrada.
¿Hay alguien en custodia?
No. Identificaron a un hombre presuntamente relacionado, pero aún lo están buscando. La investigación continúa.
¿Qué dice esto sobre la seguridad en los sitios de construcción?
Que hay espacios donde pueden ocurrir cosas sin que nadie pregunte demasiado. Un muro que no estaba en los planos, trabajadores que van y vienen, supervisión que puede ser laxa. Es un recordatorio de cuán vulnerable es alguien como Alma Elena.
The Pulse
- Alma Elena dejó de llamar a su familia en Chiapas de un día para otro, pero la denuncia formal de su desaparición no se presentó sino hasta más de un mes después de que fue vista por última vez.
- Los investigadores rastrearon su paradero a través de cámaras de seguridad hasta llegar a un edificio en Narvarte Oriente que ya había sido asegurado por autoridades administrativas.
- Dentro del inmueble, los peritos hallaron un muro de cemento recién construido que no figuraba en ningún plano original de la obra — una anomalía que ocultaba lo impensable.
- Con apoyo de perros de búsqueda, especialistas en criminalística, arqueología y antropología, y bomberos, retiraron el material y encontraron el cuerpo de Alma Elena con signos evidentes de violencia.
- La Fiscalía capitalina ha identificado a un hombre presuntamente vinculado al crimen, pero la búsqueda continúa mientras la indignación ciudadana crece ante el caso de esta trabajadora migrante asesinada y ocultada durante dos meses.
En una ciudad que prometía trabajo y futuro, Alma Elena Sánchez Marcelo, mujer de 30 años originaria de Chiapas, desapareció en junio y fue hallada dos meses después emparedada en un muro de cemento sin planos en la colonia Narvarte. Su historia es la de tantas trabajadoras migrantes que sostienen con sus manos las construcciones de la capital y cuya ausencia tarda demasiado en ser buscada. La Fiscalía capitalina investiga a un presunto responsable mientras la ciudad enfrenta, una vez más, el peso de una violencia que se oculta en los cimientos mismos de lo que se construye.
El 15 de junio, Alma Elena Sánchez Marcelo desapareció en la alcaldía Venustiano Carranza sin dejar rastro. Había llegado a Ciudad de México siete años atrás desde Chiapas para trabajar en construcción, y mantenía contacto constante con su familia — hasta que un día simplemente dejó de llamar. Una pariente fue a buscarla a su domicilio en la capital. No la encontró.
La denuncia formal no se presentó hasta el 7 de agosto, más de un mes después de su última aparición. Las investigaciones llevaron a los peritos a un inmueble en la calle Zempoala, colonia Narvarte Oriente, que había sido asegurado por el Instituto de Verificación Administrativa. Allí, el 14 de agosto, descubrieron algo que no figuraba en ningún plano: un muro de cemento recién levantado en el interior del edificio.
Con la ayuda de perros entrenados, especialistas en criminalística, arqueología y antropología, y bomberos, retiraron el material. Detrás estaba el cuerpo de una mujer con signos evidentes de violencia. La identificación confirmó lo que la familia temía: era Alma Elena. Había permanecido oculta durante dos meses en ese muro improvisado mientras los suyos esperaban noticias desde Chiapas.
La Fiscalía capitalina ha identificado a un hombre presuntamente relacionado con su desaparición y muerte, aunque la búsqueda continúa. El caso ha generado indignación y abierto una investigación que busca esclarecer qué ocurrió en esa construcción de Narvarte con la vida de esta trabajadora migrante.
El 15 de junio, Alma Elena Sánchez Marcelo desapareció en la alcaldía Venustiano Carranza, en Ciudad de México. Nadie sabía dónde estaba. Su familia en Chiapas esperaba noticias que nunca llegaron. Casi dos meses después, el 14 de agosto, trabajadores y peritos de la Fiscalía General de Justicia capitalina entraron a un inmueble en la calle Zempoala, colonia Narvarte Oriente, en la alcaldía Benito Juárez. Lo que encontraron allí cambió todo.
Alma Elena tenía 30 años cuando llegó a la Ciudad de México hace siete años para trabajar en construcción. Era una mujer que se mantenía en contacto constante con su familia en Chiapas, llamándolos regularmente, hasta que un día simplemente dejó de hacerlo. Una pariente fue a buscarla al domicilio donde vivía en la capital. No la encontró. El último lugar donde se sabía que Alma Elena había trabajado era precisamente ese edificio en Narvarte, donde laboraba en construcción.
La denuncia formal de su desaparición se presentó el 7 de agosto, más de un mes después de que fue vista por última vez. Los investigadores comenzaron a revisar grabaciones de cámaras de seguridad desde el sitio donde desapareció y realizaron otras diligencias. El rastro los llevó al inmueble asegurado por el Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México, en Narvarte Oriente.
Lo que los peritos descubrieron fue perturbador en su simplicidad. En el interior del edificio había un muro de cemento que había sido construido recientemente, pero que no aparecía en ninguno de los planos originales de la obra. Cuando retiraron el material, con la ayuda de perros entrenados en búsqueda y especialistas en criminalística, fotografía, arqueología y antropología, además de bomberos, encontraron el cuerpo sin vida de una mujer. El cuerpo presentaba signos evidentes de violencia.
La identificación confirmó lo que muchos temían: era Alma Elena. Había estado allí durante dos meses, oculta dentro de un muro improvisado, mientras su familia en Chiapas seguía esperando noticias. La Fiscalía capitalina ha identificado a un hombre que presuntamente está relacionado con su desaparición y muerte, pero aún continúa la búsqueda. El caso ha generado indignación en la ciudadanía y abierto una nueva investigación que busca esclarecer qué sucedió en esa construcción de Narvarte y quién fue responsable de la muerte de esta trabajadora migrante.
Notable Quotes
La Fiscalía capitalina identificó a un hombre presuntamente relacionado con la desaparición y asesinato de Alma Elena, y continúa buscándolo— Fiscalía General de Justicia de la CDMX