En las alturas del nevado Alpamayo, donde el aire se adelgaza y los vientos no negocian, el parapentista francés Pierre Jacky Marc, de 27 años, perdió el control de su vuelo el miércoles 9 de septiembre y no regresó. Su cuerpo fue hallado a 5.000 metros de altitud tras una búsqueda que atravesó la madrugada entera, recordándonos que la montaña más hermosa puede ser también la más implacable. La aventura extrema y la naturaleza extrema comparten una misma frontera, y cruzarla tiene un costo que ninguna experiencia garantiza evitar.
Hallan sin vida a turista francés tras accidente en parapente en nevado Alpamayo
Perdió el control durante el aterrizaje y desapareció de la vista
¿Cómo es que alguien que vuela en parapente desde 6.000 metros pierde el control tan rápido?
En altitudes extremas, los vientos no son predecibles. La neblina reduce la visibilidad a metros. Marc estaba en la maniobra más delicada: el aterrizaje. Un cambio de viento en ese momento es casi imposible de corregir.
¿Tenemos confirmación de que Marc era experimentado, o era su primer vuelo?
La fuente no especifica su nivel de experiencia. Solo sabemos que voló con un compañero que aterrizó sin problemas.
¿Y por qué Michel tardó seis horas en reportar el accidente?
Estaban a 6.000 metros en una zona remota. Michel tuvo que caminar bajando hasta encontrar cobertura de celular. En montaña, eso puede tomar horas.
¿Las autoridades investigaron si hubo negligencia en las condiciones de vuelo ese día? ¿Alguien autorizó el despegue sabiendo que había neblina y vientos fuertes?
La PNP confirmó que los factores climáticos causaron el accidente, pero la fuente no menciona si hubo una evaluación previa de seguridad o si el operador de parapente debería haber cancelado.
¿Qué pasa ahora con la investigación?
Las autoridades están documentando lo que sucedió. Pero en casos de accidentes en montaña, muchas preguntas quedan sin respuesta definitiva.
Eso es importante aclarar: sabemos qué pasó físicamente, pero no sabemos por qué se permitió el vuelo en esas condiciones.
Le Pouls
- Un parapentista francés de 27 años despegó desde los 6.000 metros del Alpamayo y nunca llegó al punto de aterrizaje, desapareciendo entre la neblina y los vientos de alta montaña.
- Su compañero de vuelo aterrizó sin contratiempos, pero tuvo que caminar seis horas por terreno de alta montaña para encontrar señal de celular y alertar a las autoridades.
- Un operativo nocturno movilizó helicóptero policial, especialistas de salvamento de alta montaña y voluntarios de socorro andino en una búsqueda que se extendió durante toda la madrugada.
- El cuerpo fue localizado a las 10:30 p.m. a 5.000 metros de altitud, pero el terreno accidentado retrasó el traslado hasta las 7 a.m. del día siguiente.
- Las autoridades investigan cómo las condiciones meteorológicas adversas —neblina densa y vientos fuertes— resultaron determinantes en la pérdida de control durante la maniobra de aterrizaje.
En las alturas del nevado Alpamayo, donde el aire se adelgaza y los vientos no negocian, el parapentista francés Pierre Jacky Marc, de 27 años, perdió el control de su vuelo el miércoles 9 de septiembre y no regresó. Su cuerpo fue hallado a 5.000 metros de altitud tras una búsqueda que atravesó la madrugada entera, recordándonos que la montaña más hermosa puede ser también la más implacable. La aventura extrema y la naturaleza extrema comparten una misma frontera, y cruzarla tiene un costo que ninguna experiencia garantiza evitar.
Pierre Jacky Marc tenía 27 años y había llegado al Perú para volar. El miércoles 9 de septiembre lanzó su parapente desde la cumbre del nevado Alpamayo, en Áncash, a unos 6.000 metros de altitud. Su compañero Thomas Max Michel descendió sin problemas. Marc no corrió la misma suerte: perdió el control durante el aterrizaje y desapareció de la vista. La Policía Nacional confirmó luego que neblina densa y vientos fuertes lo derribaron.
Michel caminó cerca de seis horas por la montaña hasta encontrar señal de celular y alertar a las autoridades. La búsqueda que siguió movilizó un helicóptero de la PNP, especialistas del Departamento de Salvamento de Alta Montaña Áncash y voluntarios de la Asociación Socorro Andino Peruano, coordinados por el coronel Henry Vásquez desde Huaraz.
El cuerpo de Marc fue hallado a las 10:30 p.m. del miércoles, tendido a 5.000 metros de altitud en dirección a la laguna Arhuaycocha. El terreno accidentado retrasó el traslado hasta las 7 a.m. del jueves. Lo que debía ser un descenso de minutos se convirtió en una búsqueda que atravesó la noche entera. El nevado Alpamayo, considerado una de las montañas más hermosas del mundo, cobró la vida de un joven que había elegido enfrentarla desde el aire.
Pierre Jacky Marc tenía 27 años y había llegado al Perú para volar. El miércoles 9 de septiembre, lanzó su parapente desde la cumbre del nevado Alpamayo, en la provincia de Huaylas, Áncash, a unos 6.000 metros sobre el nivel del mar. Su compañero de vuelo, Thomas Max Michel de 31 años, descendió sin problemas. Marc no tuvo la misma suerte. Perdió el control durante el aterrizaje y desapareció de la vista.
La Policía Nacional confirmó después que factores climáticos —neblina densa y vientos fuertes— lo derribaron. Michel caminó aproximadamente seis horas por la montaña hasta encontrar señal de celular. Llamó a las autoridades. Comenzó entonces una búsqueda que se extendería toda la madrugada.
El operativo movilizó un helicóptero de la PNP, especialistas del Departamento de Salvamento de Alta Montaña Áncash, y voluntarios de la Asociación Socorro Andino Peruano. Buscaron entre el campo alto y el campo base del nevado, en dirección hacia la laguna Arhuaycocha. El coronel Henry Vásquez, jefe de la División de Orden Público y Seguridad de Huaraz, coordinó los esfuerzos.
Encontraron el cuerpo de Marc a las 10:30 p.m. del miércoles, tendido a 5.000 metros de altitud. El terreno accidentado y las condiciones de la montaña retrasaron el traslado. No llegó a la ciudad de Caraz hasta las 7 a.m. del jueves 10 de septiembre. Un descenso que debería haber durado minutos se convirtió en una búsqueda de rescate que atravesó la noche entera.
La investigación de la PNP señala que las condiciones meteorológicas fueron determinantes. En altitudes extremas, donde el aire es delgado y los vientos impredecibles, un cambio repentino puede deshacer años de experiencia. Marc era un turista que había elegido una de las aventuras más exigentes que ofrece la cordillera peruana. El nevado Alpamayo, considerado una de las montañas más hermosas del mundo, cobró su vida durante lo que debería haber sido un descenso controlado.
Citations marquantes
Factores climáticos, como neblina y fuertes vientos, habrían provocado que el turista perdiera el control del parapente y cayera en un lugar diferente al previsto— Coronel Henry Vásquez, jefe de la División de Orden Público y Seguridad de Huaraz