Generation Lab ofrece acceso privado a 1 Generation, una terapia inyectable que afirma bloquear el envejecimiento sistémico y restaurar la juventud en múltiples tejidos. La investigadora Irina Conboy, experta en parabiosis, desarrolló el tratamiento basándose en estudios que demuestran que la sangre joven rejuvenece tejidos envejecidos en laboratorio.
Generation Lab prueba en humanos una inyección que promete rejuvenecer la sangre y frenar el envejecimiento
La sangre vieja domina
¿Por qué una empresa estaría ofreciendo un tratamiento a gente antes de tener datos sólidos?
Porque si funciona, será el producto más vendido de la historia. El incentivo es enorme. Y mientras tanto, pueden recaudar dinero, generar expectativa, construir una lista de espera.
Pero eso es exactamente lo que debería preocuparnos. ¿Tenemos algún dato independiente de que esto funciona? ¿O solo testimonios de gente que está inversamente incentivada a decir que no funciona?
Conboy tiene un historial científico real. Sus estudios en parabiosis en Berkeley son legítimos. El salto de la sangre joven a un fármaco es lógico.
Lógico no es lo mismo que probado. Y ella está dentro de la empresa. ¿Quién está verificando esto desde fuera?
¿Qué pasa con los dos fármacos? ¿Por qué no dicen cuáles son?
Dicen que es para evitar imitadores. Pero Generation Lab no tiene patente de las moléculas, así que lo que realmente quieren es aprovechar una ventana de exclusividad de la FDA.
Eso es un problema. Si no sabemos qué es, no podemos evaluar si es seguro o si tiene sentido. Es como pedir que confíes en una medicina sin leer la etiqueta.
¿Y los médicos que supervisan? ¿Son de confianza?
Cook es el que está dirigiendo esto, y tiene un historial complicado. Ha recomendado terapias que la FDA llamó fraudulentas.
Exacto. Así que tenemos un tratamiento secreto, supervisado por gente con historial de promover cosas no probadas, ofrecido a gente antes de que haya ensayos reales. Eso no es ciencia. Es marketing.
¿Entonces esto no funciona?
No sabemos. Podría funcionar. Pero la forma en que lo están haciendo hace imposible saberlo.
Der Puls
- Generation Lab ofrece 1 Generation, una inyección que combina dos fármacos existentes
- Irina Conboy, investigadora de parabiosis en Berkeley, desarrolló el tratamiento
- La identidad de los dos fármacos permanece secreta
- El futuro ensayo clínico será supervisado por médicos con historial de terapias no probadas
- La empresa ofrece el tratamiento a personas antes de disponer de evidencia firme de eficacia
Generation Lab ofrece acceso privado a 1 Generation, una terapia inyectable que afirma bloquear el envejecimiento sistémico y restaurar la juventud en múltiples tejidos. La investigadora Irina Conboy, experta en parabiosis, desarrolló el tratamiento basándose en estudios que demuestran que la sangre joven rejuvenece tejidos envejecidos en laboratorio.
Generation Lab comienza pruebas en humanos de 1 Generation, una inyección que combina dos fármacos existentes para frenar el envejecimiento. El tratamiento, desarrollado por la investigadora Irina Conboy, genera escepticismo científico por falta de transparencia y rigor.
Una startup de Silicon Valley llamada Generation Lab está inyectando a un grupo selecto de personas una combinación de fármacos que promete frenar el envejecimiento. El tratamiento, bautizado como 1 Generation, permanece envuelto en secreto: nadie sabe exactamente qué medicamentos contiene, pero sus creadores ya afirman que funciona.
La empresa, dirigida por Alina Su de solo 26 años, ha comenzado a ofrecer acceso a la terapia a periodistas especializados en biomedicina y a personas cercanas a la compañía, bajo la supervisión de médicos. Su ha llegado a declarar que existe una larga lista de espera que incluye a muchas personas conocidas, y que Generation Lab está "encantada" de haber creado este fármaco porque "esta primera terapia de longevidad en el cuerpo humano ya está aquí y realmente funciona". El tratamiento inyectable, según la ficha técnica de la empresa, bloquea la propagación del envejecimiento en el torrente sanguíneo, reactiva los mecanismos de reparación del cuerpo y restaura la salud en múltiples tejidos.
Detrás de 1 Generation está Irina Conboy, una investigadora de reputación internacional especializada en parabiosis, la técnica quirúrgica que une los sistemas circulatorios de un animal joven y otro viejo. En 2005, mientras trabajaba en la Universidad de California en Berkeley, Conboy conectó quirúrgicamente ratones de dos meses con otros muy ancianos y descubrió que la capacidad de curación de los animales viejos mejoraba de forma notable. El hallazgo sugería que la sangre joven contiene señales moleculares capaces de restaurar la capacidad regenerativa de un cuerpo envejecido, lo que disparó la creación de startups como Elevian y Alkahest que recaudaron millones de dólares para desarrollar terapias contra el ictus o el alzhéimer sin lograr, hasta ahora, ningún éxito comercial. Pero la investigación también reveló un problema fundamental: la sangre vieja tiene efectos negativos potentes sobre un animal joven. Como dice Conboy, "la sangre vieja domina".
En 2020, Conboy probó un enfoque distinto. En lugar de transfundir sangre joven a animales viejos, retiró el plasma de estos y lo sustituyó por una mezcla neutra de albúmina y agua salada, borrando efectivamente todas las hormonas, anticuerpos y moléculas liberadas por un cuerpo envejecido. El resultado fue un efecto rejuvenecedor aún más fuerte que el de compartir sangre joven. En dos años, Conboy ya lo había probado en voluntarios humanos dispuestos a que les retiraran casi la mitad de su volumen sanguíneo. Varias clínicas de longevidad no tardaron en ofrecer este tratamiento a precios de hasta 10.000 dólares por sesión.
A finales de 2025, Conboy dejó Berkeley para incorporarse a tiempo completo a Generation Lab, que hasta entonces vendía un test diagnóstico de envejecimiento. Allí retomó la búsqueda de un fármaco capaz de imitar los beneficios del intercambio de plasma. Utilizó un sistema de cribado que ella misma ayudó a desarrollar: células humanas mantenidas en un dispositivo microfluídico se bañan con suero sanguíneo de personas mayores. "Es un sistema experimental estupendo que nos permite preguntarnos: si el tejido envejece en presencia de sangre vieja, ¿qué molécula o combinación de moléculas evitará eso?", explica Conboy. Según ella, 1 Generation actúa en dos frentes simultáneos: estimula a las células para que se regeneren y neutraliza los factores del envejecimiento presentes en la sangre.
Durante los últimos dos meses, Conboy ha estado inyectándose la combinación de fármacos y dice sentirse notablemente mejor y con más energía. Lo mismo relatan un puñado de personas cercanas a la empresa, entre ellas Su y el marido de Conboy, Michael Conboy, también colaborador científico. Una hoja de cálculo enviada por la compañía recoge beneficios como mejoras en la vista de una mujer de 64 años, sesiones de jardinería más largas para un hombre de 59, partidos de bádminton más prolongados, mejor fuerza de agarre, y erecciones descritas como "mejores que con Viagra". Matt Cook, médico de BioReset Medical que fue quien inyectó la combinación a Conboy y otros allegados, reconoce que su confianza inicial era "cero", ya que se trata de "dos fármacos genéricos y seguros que ni siquiera son fármacos de longevidad". Sin embargo, tras tomarlos él mismo, asegura haber notado un efecto real: una sensación de claridad mental que duró primero un día y después varios, mientras otros participantes describieron una sensación de bienestar general y la desaparición de dolores antiguos.
Pero el proceso ha generado alarmas significativas. Antonio Regalado, periodista especializado en biomedicina de MIT Technology Review, recibió una oferta para escribir sobre el tratamiento y probarlo él mismo. Regalado aceptó la entrevista pero rechazó la inyección, y en su artículo destapa varias irregularidades. Generation Lab asegura que planea lanzar un estudio más amplio con cien participantes o más, pero mientras tanto sigue ofreciendo el tratamiento a otras personas antes de disponer de evidencia firme de que funciona. Al no revelar la identidad de los dos fármacos, resulta imposible valorar de forma independiente su plausibilidad científica. Su ha admitido que el motivo del secretismo es evitar imitadores, algo relevante porque Generation Lab no posee la patente de las moléculas y buscará aprovechar un proceso de la FDA que otorga a las empresas un breve periodo de exclusividad de unos tres años si logran demostrar un nuevo uso para una combinación de fármacos ya existentes. Además, el futuro ensayo estará liderado por médicos que forman parte de la misma escena de biohacking de Silicon Valley. Cook, fundador de BioReset Medical, tiene un historial que incluye tratamientos no probados como inyecciones de células madre, y llegó a recomendar durante la pandemia terapias contra la covid-19 que la FDA calificó de "fraudulentas", entre ellas inhalar líquido amniótico con un nebulizador.
Bemerkenswerte Zitate
Esta primera terapia de longevidad en el cuerpo humano ya está aquí y realmente funciona— Alina Su, directora general de Generation Lab
Mi confianza en que esto iba a funcionar era cero. Tengo que decir que fue lo más sorprendente que me ha pasado nunca— Matt Cook, médico de BioReset Medical