Ganancias del S&P 500 suben 32% impulsadas por boom de inteligencia artificial

La expansión de márgenes más lenta eleva la vara para la monetización
Los analistas advierten que aunque la IA sigue siendo un motor de ganancias, los costos crecientes requieren que las empresas crezcan aún más rápido.
Mark

¿Qué significa realmente que el 86% de las empresas haya superado expectativas? ¿Es eso bueno o es que las expectativas eran demasiado bajas?

Mimi

Es ambas cosas. Sí, es la proporción más alta desde 2021, lo que sugiere que algo genuino está sucediendo. Pero también refleja que después de un primer trimestre tan fuerte, los analistas probablemente fueron conservadores en sus proyecciones para el segundo. La IA estaba acelerando más rápido de lo que la mayoría había modelado.

Luke

Pero espera—¿cuánto de ese crecimiento de 32% viene realmente de IA versus de otros factores? El artículo menciona que EchoStar tuvo la mayor sorpresa "principalmente por eventos extraordinarios". ¿Cuánto de este número es ruido?

Mimi

Ese es un punto válido. Los analistas de Bloomberg Intelligence removieron esos items extraordinarios y dijeron que seguía siendo uno de los trimestres más fuertes. Así que incluso sin el ruido, el crecimiento es real.

Mark

¿Y qué pasa con Nvidia y Apple? El artículo dice que están enfrentando presión en márgenes. ¿Eso significa que el impulso de IA está perdiendo fuerza?

Mimi

No necesariamente. Los analistas dicen que la fortaleza fundamental de las empresas de IA "no se va a ningún lado". Pero tienes razón en que los costos crecientes son un problema. Nvidia advirtió específicamente sobre márgenes más estrechos.

Luke

Aquí está lo que me preocupa: si los costos de memoria están subiendo y presionando márgenes, ¿cómo justifican las empresas valuaciones más altas? El artículo dice que "la expansión más lenta de márgenes eleva la vara para la monetización". Eso suena como que necesitan crecer ingresos aún más rápido solo para mantener el ritmo.

Mimi

Exactamente. Es por eso que el enfoque está en si pueden monetizar la IA lo suficientemente rápido. Amazon triplicó expectativas, Alphabet está ganando en publicidad impulsada por IA. Pero eso no puede durar para siempre.

Mark

¿Y los otros sectores? ¿Energía y finanzas también están siendo impulsados por IA?

Mimi

No. Energía está subiendo por la guerra en Irán y la necesidad de energía confiable. Finanzas está mejorando porque los mercados de capitales son robustos. Son historias separadas.

Luke

Entonces lo que tenemos es un mercado donde IA está impulsando ganancias en tecnología y comunicaciones, pero eso está siendo parcialmente compensado por costos crecientes. Otros sectores están mejorando por razones no relacionadas con IA. ¿Es justo decir que el crecimiento de 32% es más frágil de lo que parece?

Mimi

Es una forma de verlo. Pero también es justo decir que el impulso fundamental es real. Solo que no es infinito.

  • El 86% de las empresas del S&P 500 superó estimaciones en el segundo trimestre, la mayor proporción desde 2021, forzando una revisión masiva al alza de las proyecciones anuales de ganancias.
  • Amazon reportó resultados tres veces superiores a lo esperado, y servicios de comunicación vio sus proyecciones de crecimiento saltar de 26% a 51%, con Alphabet como protagonista central del boom publicitario impulsado por IA.
  • Los costos de memoria están subiendo y presionan los márgenes de Nvidia y Apple, los dos gigantes de mayor peso en el índice, introduciendo una tensión sistémica en el corazón del rally.
  • El sector energético sorprendió con ganancias récord —Chevron y ExxonMobil entre ellas—, respaldado por precios del crudo elevados y una disrupción geopolítica menor a la temida.
  • Los analistas advierten que aunque el impulso fundamental de las empresas de IA permanece intacto, la expansión más lenta de márgenes eleva la vara para la monetización futura y pone en tensión las valuaciones actuales.

Al cierre de la temporada de reportes del segundo trimestre de 2026, el S&P 500 reveló algo más que solidez contable: la inteligencia artificial está reescribiendo, en tiempo real, la lógica de la rentabilidad corporativa. Ocho de cada diez empresas superaron las expectativas de los analistas —la proporción más alta desde 2021—, elevando las proyecciones de ganancias anuales de 24% a 32%. Amazon, Alphabet y el sector energético lideraron las sorpresas, pero la pregunta que el mercado aún no ha respondido es si la monetización de la IA podrá sostener las valuaciones que ella misma ha inspirado.

Cuando cerró la temporada de reportes del segundo trimestre, los números contaban una historia inusual: ocho de cada diez empresas del S&P 500 habían superado las expectativas de los analistas, la proporción más alta desde 2021. Las proyecciones de ganancias para todo el año saltaron de 24% a 32%, un movimiento de ocho puntos que reflejaba cómo la inteligencia artificial estaba alterando las expectativas de rentabilidad corporativa en tiempo real.

Amazon y Alphabet lideraron las sorpresas positivas, ambas vinculadas directamente al boom de IA. El movimiento más dramático ocurrió en servicios de comunicación, donde las proyecciones anuales saltaron de 26% a 51%. El consumo discrecional también se revisó al alza con fuerza: retailers como Walmart, Target y TJX superaron estimaciones y elevaron su guidance, mientras los resultados de Amazon triplicaron lo esperado, señalando un consumidor más resiliente de lo anticipado.

Pero no todo era expansión sin límites. En tecnología, los costos de memoria comenzaron a presionar márgenes. Nvidia advirtió que sus márgenes se estrecharían, y Apple decepcionó con perspectivas débiles de ventas. Dado que estos nombres son los de mayor ponderación en el índice, cualquier presión en sus márgenes tiene consecuencias sistémicas para el conjunto del mercado.

El sector energético aportó una sorpresa propia: Chevron registró ganancias récord, ExxonMobil se benefició en cerca de 3.700 millones de dólares por los mayores precios del crudo, y Baker Hughes duplicó sus pedidos a un récord histórico. El sector financiero, por su parte, mostró revisiones más modestas pero positivas, respaldado por mercados de capitales robustos y crédito saludable.

Lo que emergía del trimestre era un mercado donde la IA seguía siendo el motor principal, pero donde los costos crecientes comenzaban a plantear preguntas sobre la sostenibilidad de las valuaciones. Las empresas habían demostrado que podían monetizar la IA; la pregunta pendiente era si podrían hacerlo lo suficientemente rápido como para justificar los precios que el mercado ya estaba pagando.

Cuando terminó la temporada de reportes del segundo trimestre, los números hablaban por sí solos: ocho de cada diez empresas en el S&P 500 habían superado lo que los analistas esperaban. Era la proporción más alta desde 2021, y revelaba algo más profundo que un simple trimestre sólido. Las proyecciones de ganancias para todo el año saltaron de 24% a 32%, un salto de ocho puntos porcentuales que reflejaba cómo la inteligencia artificial estaba reescribiendo las expectativas de rentabilidad corporativa en tiempo real.

El catalizador era evidente. La expansión masiva de capacidades de IA estaba impulsando crecimientos desproporcionados en ganancias, según los analistas de Bloomberg Intelligence. Lo notable era que el segundo trimestre había superado incluso el ritmo del primero, que ya había sido sin precedentes. Los inversores y analistas habían cuestionado si las empresas podrían mantener el ritmo después de un inicio de año tan fuerte. La respuesta llegó en forma de resultados que, en muchos casos, triplicaban las expectativas.

Amazon y Alphabet lideraron las sorpresas positivas, ambas vinculadas directamente al boom de inteligencia artificial. Pero el movimiento más dramático ocurrió en servicios de comunicación, donde las proyecciones de ganancias anuales saltaron de 26% a 51%. Dentro de ese sector, Alphabet se benefició de ingresos publicitarios robustos y monetización impulsada por IA, mientras que EchoStar registró la mayor sorpresa del grupo, aunque principalmente por eventos extraordinarios. Incluso cuando los analistas removían esa contribución inusualmente grande de items extraordinarios del índice más amplio, seguía siendo uno de los trimestres más fuertes jamás registrados.

El consumo discrecional también experimentó una revisión significativa al alza, con ganancias ahora proyectadas a crecer 32% este año frente a cerca de 12% que se esperaba antes. Retailers como Target, Walmart, TJX y Ross Stores superaron estimaciones de ganancias por acción y elevaron su guidance. Los resultados de Amazon fueron tres veces más altos de lo esperado, señalando que el gasto del consumidor se mantenía saludable a pesar de las preocupaciones económicas más amplias.

Pero no todo era expansión sin límites. En tecnología, donde residía gran parte del impulso, comenzaban a emerger vientos en contra. Los costos de memoria estaban subiendo, presionando márgenes. Nvidia advirtió que sus márgenes se estrecharían en medio de aumentos en costos de memoria. Apple decepcionó con perspectivas de ventas débiles, con precios de memoria en alza y restricciones de suministro creando tiempos de espera en productos. Estos tres nombres—Nvidia, Apple y Microsoft—eran los miembros de mayor ponderación en el índice, lo que significaba que cualquier presión en sus márgenes tenía consecuencias sistémicas. Los analistas señalaban que aunque la cohorte de empresas de IA podría haber alcanzado un pico en el trimestre, la fortaleza fundamental seguía intacta, pero la expansión más lenta de márgenes elevaba la vara para la monetización futura.

En energía, las empresas subieron impulsadas por la necesidad de proveer energía confiable y una disrupción menor a la temida por el conflicto en Medio Oriente. Chevron registró ganancias récord. Los mayores precios del crudo por la guerra en Irán impulsaron las ganancias de ExxonMobil en aproximadamente 3.700 millones de dólares. Baker Hughes, entre las empresas de equipos y servicios energéticos, fue la mayor sorpresa del sector, con pedidos de tecnología industrial y energética que se duplicaron a un récord de 7.100 millones de dólares respecto al año anterior.

El sector financiero vio revisiones más modestas pero positivas. Mercados de capitales robustos, crecimiento de préstamos que se fortalecía y crédito limpio respaldaron los resultados. Se esperaba que los ingresos por trading de renta fija, acciones, divisas y commodities, más comisiones por operaciones, subieran en el tercer trimestre. El trading de crédito estaba siendo respaldado por actividad saludable en bonos y productos titulizados. Los analistas proyectaban que el crecimiento de ganancias en bancos medianos superaría al de los prestamistas regionales más grandes el próximo año, ya que el grupo era menos sensible a las presiones de costos de depósitos.

Lo que emergía del segundo trimestre era un mercado donde la inteligencia artificial seguía siendo el motor principal de ganancias, pero donde los costos crecientes comenzaban a plantear preguntas sobre la sostenibilidad de las valuaciones actuales. Las empresas habían demostrado que podían monetizar la IA, pero la pregunta que quedaba sin responder era si podrían hacerlo lo suficientemente rápido como para justificar los precios que el mercado estaba pagando.

La masiva expansión de la IA es el catalizador obvio del crecimiento de ganancias desproporcionado que hemos visto en 2026
— Nathaniel Welnhofer, analista de Bloomberg Intelligence
Las empresas de IA siguen siendo un motor importante de las ganancias del S&P 500, aunque la expansión de márgenes más lenta eleva la vara para la monetización
— Nathaniel Welnhofer, analista de Bloomberg Intelligence
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