Funko Pop resurge con resultados positivos tras superar la crisis que cuestionaba su supervivencia

Son lo que tú sientas que son
Simon responde sobre si los Funko Pop son juguetes o coleccionables, dejando abierta la interpretación.
Mark

¿Cómo una empresa que parecía estar muerta hace un año logra de repente reportar resultados positivos?

Mimi

Fue una combinación de cosas. Primero, la refinanciación con los bancos les dio oxígeno. Pero lo más importante fue que finalmente consiguieron controlar el inventario. Habían crecido tan rápido que perdieron el control de lo que tenían en los almacenes.

Mark

¿Y los aranceles? Parecían ser un problema importante.

Mimi

Lo fueron. Simon dice que "paralizaron" el mercado de juguetes para ellos. Pero cuando los números mejoraron en el primer semestre de este año, sugiere que o bien los aranceles se moderaron o aprendieron a vivir con ellos.

Mark

Mencionas que cometieron un error confiando demasiado en ediciones limitadas. ¿Qué significa eso en la práctica?

Mimi

Significa que se enfocaron en vender productos raros y exclusivos a coleccionistas obsesivos, cuando deberían haber mantenido un flujo más constante de productos para el público general. Es fácil caer en esa trampa cuando ves que los coleccionistas pagan más.

Mark

¿Qué tan importante es tener 900 licencias activas?

Mimi

Es su principal defensa. Significa que no dependen de un solo personaje o película. Si una licencia falla, tienen cientos más. Y cuando algo se vuelve viral en la cultura pop, tienen la capacidad de reaccionar rápido.

Mark

¿Crees que Funko puede mantener este crecimiento?

Mimi

Eso depende de si pueden mantener el equilibrio que Simon describe: 80% de producción planificada, 20% para sorpresas del mercado. Si vuelven a crecer demasiado rápido sin la sofisticación empresarial para manejarlo, podrían caer de nuevo.

  • Ventas crecieron 6,2% en primer semestre de 2026; pérdidas cayeron de 68 millones a 2 millones
  • Más de mil millones de Funko Pop vendidos desde 2010; hay uno por cada ocho personas en el mundo
  • 900 licencias activas; productos Disney representan casi un tercio de las ventas
  • Acciones se han revalorizado 125% desde agosto del año pasado tras caer 66% en cinco años

La empresa superó expectativas de Wall Street con ventas crecientes y márgenes brutos históricos, recuperándose de una crisis que la llevó a cuestionar su continuidad operativa. Funko atribuye su resurgimiento a la gestión mejorada del inventario y a su cartera de 900 licencias activas, con productos Disney representando casi un tercio de las ventas.

Funko Pop reporta ventas en alza del 6,2% en el primer semestre de 2026 y reduce pérdidas drásticamente, revirtiendo dudas sobre su viabilidad tras años de dificultades por exceso de inventario y aranceles.

Hace poco más de un año, Funko Pop parecía estar en las últimas. La empresa que fabrica esos muñecos de cabeza desproporcionadamente grande y ojos redondos había acumulado tanto inventario que no sabía dónde guardarlo, los aranceles estadounidenses le estaban ahogando, y en octubre pasado tuvo que admitir públicamente que tenía "dudas sustanciales" sobre su capacidad para seguir operando. Los analistas de Wall Street susurraban que podría no sobrevivir. Pero en el primer semestre de 2026, Funko ha devuelto resultados que han sorprendido a los escépticos: ventas al alza un 6,2% respecto al año anterior, pérdidas reducidas de 68 millones de dólares a apenas dos, y el mejor margen bruto de toda su historia. De repente, la compañía que parecía condenada al fracaso está respirando de nuevo.

Los números son lo suficientemente sólidos como para cambiar la conversación. Josh Simon, director ejecutivo de la firma norteamericana, habla por videollamada con la seguridad de quien ha visto los datos: "Si analizamos los números del sector y la trayectoria financiera de la empresa, todo apunta a que nuestro negocio goza de bastante buena salud". Desde que Funko salió a bolsa en 2017, la compañía había conocido años de crecimiento acelerado. Luego llegó la pandemia en 2020, que frenó las ventas de 795 millones a 650 millones de dólares, pero también generó una demanda insaciable de estos pequeños coleccionables. En 2022, las ventas se dispararon hasta los 1.320 millones. "La gente buscaba esos momentos de alegría, tenía dinero para gastar", recuerda Simon. La empresa creció tan rápido que no vio venir lo que pasaría después.

Cuando la economía se reabrió completamente, los patrones de gasto volvieron a la normalidad. La gente dejó de comprar Funko Pop con la misma voracidad. Los almacenes estaban abarrotados de inventario que nadie quería. "La empresa crecía tan rápido y se hizo tan grande que, en cierto modo, no contaba con el nivel de sofisticación empresarial necesario para gestionar el inventario de una forma que estuviera a la altura de la escala a la que había llegado", reflexiona Simon con una honestidad que sugiere lecciones aprendidas a golpes. El año pasado, con los aranceles estadounidenses sumándose al problema, las ventas cayeron a 908 millones frente a los más de mil de 2024. El ebitda se desplomó un 80%, las pérdidas se multiplicaron por cuatro hasta alcanzar los 68 millones, y la deuda superó los 225 millones de dólares. "En cierta manera, los aranceles paralizaron todo el paisaje de retail y el mercado de juguetes para nosotros", dice Simon.

Lo que salvó a Funko fue una refinanciación con sus bancos que Simon describe como "bastante satisfactoria". "Incluso debería añadir que nunca fue realmente un problema de liquidez", asegura, aunque la realidad de esos meses fue probablemente más tensa de lo que sus palabras sugieren. Las acciones de la empresa habían perdido un 66% de su valor en cinco años, pero desde agosto del año pasado se han revalorizado un 125%. La compañía está viva, y eso es más de lo que muchos esperaban hace apenas doce meses.

Funko nació a finales de los noventa fabricando muñecos retro con cabezas bamboleantes, pero su forma actual llegó en 2010, después de que Brian Mariotti comprara la empresa a su fundador, Mike Becker, en 2005. El diseño icónico —esa silueta con ojos grandes y negros, cabeza rectangular, cuerpo diminuto— conectó con una ola nostálgica de la generación X tardía y los primeros mileniales. Hoy hay un Funko Pop por cada ocho personas en el mundo. Desde 2010, se han vendido más de mil millones de estas figuras. "Hay una especie de magia y algo muy alegre en esa silueta", dice Simon sobre el ingrediente principal de su éxito, aunque la puntería a la hora de apostar por licencias de películas y series ha sido igual de crucial. "Hubo una conexión muy estrecha con los fans", comenta. "Creo que a día de hoy seguimos cuidando esa relación con nuestra comunidad de seguidores".

La pregunta de si son juguetes o coleccionables tiene una respuesta que Simon zanja con pragmatismo: "Son lo que tú sientas que son". La compañía divide a sus compradores en tres categorías: ocasionales, entusiastas y coleccionistas. Las ediciones limitadas están dirigidas principalmente al público coleccionista, pero Simon reconoce que en el pasado cometieron un error: "Probablemente confiamos demasiado en ellas como fuente de ingresos en lugar de considerarlas una forma relevante de contar historias a través de un producto físico". En el otro extremo están los fenómenos culturales masivos, como las guerreras KPop Demon Hunters. Funko tiene alrededor de 900 licencias activas, una de sus principales fortalezas frente a la competencia.

Simon, que antes de llegar a Funko fue vicepresidente de productos de consumo en Netflix, cuenta una anécdota reveladora: "Nos reuníamos con algunos de los actores, cineastas y creadores más importantes del mundo. Repasábamos esos planes tan elaborados y lo primero que la gente solía preguntar era: ¿vamos a tener un Funko Pop?". Los muñecos se han convertido en una especie de sello de aprobación, una muestra de que algo ha llegado a la cultura popular. En el catálogo hay espacio para licencias atemporales, que suponen el 69% de las ventas, y para los últimos pelotazos del momento. "Alrededor del 80% de nuestro surtido sigue los plazos de producción habituales", dice Simon. "Luego está el 20% que reservamos para esas sorpresas más cercanas al mercado; cuando queremos asegurarnos de tener la capacidad de reaccionar, porque en el mundo actual solo se puede planificar hasta cierto punto qué va a ser popular". Los productos de Disney, que incluyen Lucasfilm y Marvel, son responsables de casi un tercio de las ventas. El 24% se vende directamente al consumidor, y el resto va a través de minoristas como Amazon o Carrefour. Funko ha aprendido sus lecciones. Ahora la pregunta es si puede mantener este equilibrio.

Si analizamos los datos del sector y la trayectoria financiera de la empresa, creo que todo apunta a que nuestro negocio goza de bastante buena salud
— Josh Simon, director ejecutivo de Funko
Probablemente confiamos demasiado en ediciones limitadas como fuente de ingresos en lugar de considerarlas una forma relevante de contar historias a través de un producto físico
— Josh Simon, reconociendo errores del pasado
Vuoi la storia completa? Leggi l'originale su EL PAÍS ↗
Contattaci Domande frequenti