FIFA sanciona a Paredes con diez partidos por incidentes en la final del Mundial

Un espectáculo vergonzoso que dio la vuelta al mundo
Describe cómo los incidentes post-gol en la final mancharon la celebración de España y generaron repercusiones disciplinarias globales.
Mark

¿Qué fue exactamente lo que pasó en esos momentos después del gol?

Mimi

Molina golpeó a Rodri en el pecho mientras celebraba España. Cuando Rodri se giró para preguntarle por qué, ambos se empujaron. Pero la cosa se puso seria cuando Paredes intervino y tiró a Eric García al suelo agarrándolo por el cuello.

Mark

¿Y Gavi qué tenía que ver en esto?

Mimi

Gavi vio que Eric estaba siendo agredido y corrió a defenderlo. Se lanzó sobre Paredes, pero Paredes lo tiró al suelo con ayuda de Almada. Un defensor que terminó siendo defendido.

Mark

¿Por qué la FIFA castigó más a Paredes que a los otros?

Mimi

Porque fue quien escaló la violencia. Los cargos contra él fueron por agresión directa, no solo por conducta antideportiva. Agarrar a alguien por el cuello y tirarlo al suelo es diferente a un empujón.

Mark

¿Y la pancarta de las Malvinas? ¿Eso fue en la final también?

Mimi

No, fue en las semifinales contra Inglaterra. Pero la FIFA lo castigó junto con todo lo demás. Para ellos, fue parte de un patrón de comportamiento problemático de Argentina en el torneo.

Mark

¿Pueden realmente apelar estas sanciones?

Mimi

Sí, Argentina ya dijo que lo haría. Pueden ir al Comité de Apelación de la FIFA y después al Tribunal de Arbitraje Deportivo de Lausana si quieren. Pero las sanciones se mantienen mientras se resuelve la apelación.

Mark

¿Esto afecta a los jugadores en sus clubes?

Mimi

No. Las suspensiones son solo para la selección nacional. Paredes, Molina y los otros pueden seguir jugando normalmente en sus equipos de club.

  • El momento en que Ferran Torres marcó el gol del título español desencadenó una pelea en cadena que involucró a varios jugadores de ambos equipos en pleno campo.
  • Paredes escaló la violencia al empujar a Eric García al suelo y agarrarlo por el cuello, convirtiendo una disputa en una agresión que recorrió pantallas de todo el mundo.
  • La AFA no solo responde por sus jugadores: la pancarta de 'Malvinas argentinas' y los cánticos discriminatorios de sus aficionados le costaron más de 300.000 euros en multas adicionales.
  • Argentina rechaza las sanciones por considerarlas desproporcionadas y ya prepara su apelación ante el Comité de la FIFA y, si es necesario, ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Lausana.
  • Las suspensiones afectan únicamente al ámbito de selecciones, pero el daño a la imagen del fútbol argentino trasciende cualquier partido que se pierda.

Tras la final del Mundial entre España y Argentina, la FIFA ha impuesto sanciones que van más allá del deporte: son un recordatorio de que los estadios, como toda plaza pública, están sujetos a las normas que sostienen la convivencia. Leandro Paredes, con diez partidos de suspensión, encabeza una lista de castigados que incluye a jugadores, un técnico y a la propia federación argentina, multada por gestos discriminatorios y una pancarta de reivindicación territorial. Lo que comenzó como una celebración de victoria se transformó en un episodio que el mundo entero vio, y que ahora la justicia deportiva intenta ordenar.

La FIFA dictó el viernes sus sanciones contra los protagonistas de los violentos incidentes que enturbiaron la final del Mundial entre España y Argentina. La pena más dura recayó sobre Leandro Paredes: diez partidos de suspensión y 78.000 euros de multa. Nahuel Molina fue castigado con siete encuentros y la misma cuantía económica. Thiago Almada y el segundo técnico Roberto Ayala recibieron sanciones menores, al igual que el español Gavi, quien intervino en defensa de un compañero y fue penalizado con un partido y 27.000 euros.

La Asociación de Fútbol de Argentina también pagó un precio colectivo. La federación fue multada con 250.000 euros por la pancarta de 'Malvinas argentinas' que sus jugadores exhibieron tras las semifinales contra Inglaterra, y con otros 60.000 euros por los cánticos y gestos discriminatorios de su afición a lo largo del torneo. Como medida adicional, Argentina deberá disputar sus dos próximos partidos en casa con el estadio al 50% de su capacidad.

Todo comenzó cuando Ferran Torres anotó el gol que le dio el título a España. Molina golpeó a Rodri en el pecho mientras el capitán corría a celebrar, y el encontronazo escaló rápidamente. Paredes se encaró con Eric García, lo empujó al suelo y lo agarró por el cuello. Gavi corrió a defenderlo y también acabó en el suelo, con la intervención de Almada. Una celebración histórica quedó manchada por imágenes que dieron la vuelta al mundo.

La Comisión Disciplinaria de la FIFA fundamentó cada sanción en artículos concretos del Código Disciplinario: tres cargos por agresión para Paredes, dos para Molina, y conducta antideportiva para el resto. Las suspensiones se limitan al ámbito de selecciones y no afectan a los clubes. La AFA, sin embargo, ya ha anunciado que recurrirá las decisiones por considerarlas excesivas, con la posibilidad de llegar hasta el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Lausana.

La FIFA bajó el martillo el viernes contra los jugadores argentinos que protagonizaron los violentos incidentes en la final del Mundial entre España y Argentina. Leandro Paredes, el centrocampista que desató la pelea, recibió la sanción más severa: diez partidos de suspensión y 78.000 euros de multa. Nahuel Molina fue castigado con siete encuentros y la misma cantidad económica. Thiago Almada y el segundo técnico Roberto Ayala recibieron sanciones menores: uno y tres partidos respectivamente, con multas de 27.000 euros cada uno. El español Gavi, quien se lanzó en defensa de su compañero, también fue sancionado con un partido y 27.000 euros.

Los castigos individuales fueron solo el principio. La Asociación de Fútbol de Argentina enfrentó una lluvia de multas por su conducta colectiva. La federación fue multada con 250.000 euros por la pancarta que exhibieron varios de sus jugadores al término de las semifinales contra Inglaterra, en la que reivindicaban las "Malvinas argentinas". Además, la AFA recibió otros 60.000 euros en sanciones por cánticos y gestos discriminatorios de sus aficionados durante el torneo. Como castigo adicional, Argentina deberá jugar sus próximos dos partidos en casa con el aforo limitado al 50 por ciento de la capacidad del estadio.

Los incidentes que motivaron estas sanciones ocurrieron en los momentos más cruciales de la final. Cuando Ferran Torres anotó el gol que le dio el título a España, la celebración se convirtió rápidamente en caos. Nahuel Molina golpeó a Rodri en el pecho mientras el capitán español corría a festejar con sus compañeros. Cuando Rodri se giró para confrontar a Molina, ambos se empujaron. Eric García vio lo que pasaba y se acercó rápidamente para intervenir.

Fue entonces cuando Paredes escaló la violencia. Se encaró directamente con Eric, lo empujó al suelo con fuerza y lo agarró por el cuello, desplazándolo hacia atrás. Gavi, aún con el chaleco de calentamiento puesto, presenció la agresión, corrió hacia Paredes e intentó defender a su compañero lanzándose sobre el centrocampista de Boca Juniors. Paredes respondió tirando al azulgrana al suelo, con la ayuda de Almada. Lo que debería haber sido una celebración de la victoria española se convirtió en un espectáculo vergonzoso que dio la vuelta al mundo.

La Comisión Disciplinaria de la FIFA fundamentó sus sanciones en múltiples artículos del Código Disciplinario. Paredes fue acusado de tres cargos por agresión bajo el artículo 14, apartado 1, letra i). Molina enfrentó dos cargos, uno consumado y otro en intento, además de un cargo adicional por conducta antideportiva. Almada y Gavi fueron sancionados por conducta antideportiva. Ayala, como segundo técnico, recibió un cargo por su participación en los incidentes.

Las sanciones se aplicarán únicamente a nivel de selecciones nacionales y no afectarán el desempeño de los jugadores en sus clubes. Sin embargo, la federación argentina ya ha anunciado que apelará las decisiones, considerándolas "excesivas". El proceso de apelación puede llevarse ante el Comité de Apelación de la FIFA y, posteriormente, ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Lausana si lo considera necesario. Argentina tiene la oportunidad de cuestionar cada una de estas sanciones en los próximos meses.

La federación argentina consideró las sanciones como excesivas y anunció que las apelará ante el Comité de Apelación de la FIFA
— Asociación de Fútbol de Argentina
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