Familia de Pamela Cisneros revela que padecía trastorno bipolar antes del ataque en Times Square

Una mujer murió y un hombre resultó herido en el ataque; la agresora también fue abatida por la policía durante su detención.
Creo que tal vez dejó de recibir la inyección y eso fue lo que provocó que actuara de esa manera
El hermano de Pamela Cisneros sugiere que el abandono de su medicación inyectable para el trastorno bipolar pudo haber desencadenado el ataque.
Mark

¿Cómo es posible que alguien con antecedentes de incidentes con la policía en 2018 y 2019 no estuviera siendo monitoreado de alguna manera?

Mimi

Eso es lo que la familia está cuestionando también. Patrick dice que ella estaba medicada, que parecía estable. Pero sugiere que tal vez dejó de recibir una inyección, y nadie lo notó a tiempo.

Luke

Espera. ¿Sabemos realmente que dejó de tomar la medicación? ¿O es solo la teoría del hermano? Porque eso es importante.

Mimi

Es solo lo que Patrick dijo al New York Post. No hay confirmación oficial de eso. Es su hipótesis sobre qué pudo haber salido mal.

Mark

Y los incidentes previos en 2018 y 2019, ¿por qué no resultaron en arrestos?

Mimi

El reporte dice que no hubo arrestos en esos casos. Uno fue por gritar en la calle en estado de embriaguez, el otro en el metro. Aparentemente no cruzaron el umbral legal para una detención.

Luke

Pero ¿alguien hizo seguimiento? ¿Alguien en salud mental supo de estos incidentes? Porque eso es un patrón que debería haber activado algo.

Mimi

No hay información sobre eso en lo que se reportó. Es una de las preguntas que quedará sin respuesta por ahora.

Mark

¿Y la respuesta policial? La madre preguntó por qué no la agarraron del brazo en lugar de dispararle.

Luke

Eso es legítimo, pero también necesitamos contexto. Ella tenía dos cuchillos grandes, amenazaba con matar, se negó a soltarlos después de cuatro minutos de diálogo. No es una decisión simple.

Mimi

No, pero es una pregunta que merece ser investigada. Había múltiples policías. Tal vez había otras opciones.

Mark

¿Qué sabemos de Erin Piacenti?

Mimi

Era vicepresidenta de negocios en Bank of America, 32 años, vivía en Nueva Jersey. Acababa de celebrar su segundo aniversario de matrimonio hace tres semanas.

Luke

Eso es lo que duele. Ella no tenía nada que ver con nada de esto.

  • En apenas veinte segundos, Cisneros apuñaló a dos personas en una de las esquinas más transitadas del mundo, sembrando el pánico en plena tarde dominical.
  • Erin Piacenti, de 32 años y vicepresidenta de Bank of America, murió horas después en el hospital; su segundo aniversario de bodas había sido apenas semanas antes.
  • Durante cuatro minutos, los agentes intentaron negociar con Cisneros, quien sostenía ambos cuchillos y declaró que prefería matar antes que rendirse, hasta que los disparos policiales pusieron fin al enfrentamiento.
  • La familia revela que Cisneros padecía trastorno bipolar y sugiere que habría dejado de recibir su medicación inyectable, abriendo un debate urgente sobre la continuidad del tratamiento psiquiátrico.
  • La madre de la agresora cuestiona públicamente si la policía agotó todas las alternativas antes de disparar, mientras el caso sacude la confianza en los protocolos de respuesta ante crisis de salud mental.

En la tarde del 31 de agosto, en el corazón turístico de Nueva York, una mujer con trastorno bipolar y sin antecedentes penales sacó dos cuchillos y atacó a transeúntes en Times Square, matando a una joven ejecutiva e hiriendo a otro hombre antes de ser abatida por la policía. El caso de Pamela Cisneros no es solo una crónica de violencia repentina, sino un espejo de las grietas que persisten en los sistemas de salud mental: una vida aparentemente estable que se fracturó en silencio, sin señales visibles para quienes la amaban. La tragedia deja preguntas que trascienden el suceso mismo: ¿cómo acompaña una sociedad a quienes viven al borde de la crisis, y qué ocurre cuando ese acompañamiento se interrumpe?

A las 4:30 de la tarde del 31 de agosto, Pamela Cisneros, de 49 años y residente de Queens, sacó dos cuchillos de una bolsa en pleno Times Square y atacó a dos personas en cuestión de segundos. Primero apuñaló en el abdomen a Tak Kam, un hombre de 68 años que acababa de salir del metro con su esposa; veinte segundos después, hizo lo mismo con Erin Piacenti, de 32 años. Piacenti moriría horas más tarde en el hospital. Kam se recuperaba en un centro médico de la ciudad.

Lo que siguió quedó grabado por decenas de testigos: Cisneros huyó varias cuadras antes de ser interceptada por la policía. Durante cuatro minutos, los agentes le ordenaron repetidamente que soltara las armas. Ella se negó y amenazó con matar a los uniformados. Un taser no logró reducirla. Finalmente, los policías dispararon. Cisneros murió en el hospital.

Lo que emergió después fue el retrato de una vida fracturada en silencio. Cisneros tenía una maestría en psicología, trabajaba en un bufete de abogados migratorios y era madre de tres hijos. Había tenido encuentros previos con la policía en 2018 y 2019, ninguno con arresto. En 2025 atravesaba una separación que, según su entorno, la afectó profundamente.

Su hermano Patrick reveló al New York Post que ella padecía trastorno bipolar y llevaba años bajo medicación. La última vez que hablaron, el sábado anterior al ataque, ella parecía estar bien. Patrick ofreció una hipótesis dolorosa: cree que su hermana dejó de recibir la inyección que la mantenía estable. "No había ninguna señal de que algo anduviera mal", dijo. La madre, por su parte, cuestionó ante las cámaras si la policía realmente agotó todas las opciones antes de disparar.

Erin Piacenti, la víctima fatal, era vicepresidenta de Bank of America y había celebrado su segundo aniversario de matrimonio apenas semanas antes. Bank of America la describió como una integrante muy apreciada. El ataque cerró calles y entradas de metro en Times Square, y dejó abierta una pregunta que va más allá del suceso: qué ocurre cuando el sistema de salud mental pierde de vista a quienes más lo necesitan.

A las 4:30 de la tarde del 31 de agosto, en pleno Times Square, Pamela Cisneros sacó dos cuchillos grandes de una bolsa y comenzó a atacar a transeúntes en uno de los lugares más concurridos de Nueva York. La mujer de 49 años, residente de Queens, primero se acercó a un hombre de 68 años que acababa de salir de la estación del metro acompañado de su esposa y lo apuñaló en el abdomen. Veinte segundos después, atacó a una mujer identificada como Erin Piacenti, de 32 años, también hiriéndola en el abdomen. Piacenti moriría horas después en el hospital por la gravedad de sus lesiones. El hombre, identificado como Tak Kam, residente de Rhode Island, se recuperaba en un hospital de la ciudad.

Lo que sucedió después quedó registrado en videos de decenas de testigos. Cisneros corrió varias cuadras antes de ser interceptada por policías que respondieron a la emergencia. Cuando los uniformados llegaron, la mujer aún sostenía ambos cuchillos en sus manos y lanzaba amenazas contra ellos. Según la jefa de la Policía de Nueva York, Jessica Tisch, los agentes entablaron un diálogo con Cisneros durante cuatro minutos, ordenándole repetidamente que soltara las armas. Ella se negó. "No voy a soltar nada. Prefiero matar a los dos", respondió según el relato de Tisch. Los policías intentaron reducirla con una pistola tipo taser, pero ante las continuas amenazas y las dificultades para controlarla, dispararon contra Cisneros. La mujer murió en un hospital.

Lo que emergió después del caos fue un retrato de una vida marcada por problemas de salud mental sin resolver. Las autoridades revelaron que Cisneros había enfrentado incidentes con la policía en diciembre de 2018, cuando gritaba en estado de embriaguez en una avenida, y nuevamente en marzo de 2019, cuando protagonizó otro incidente en el metro de Queens en el que aparentemente intentó atentar contra su vida. En ambas ocasiones no hubo arrestos. También había tenido encuentros con policías en Arizona, California y Florida, aunque los detalles permanecen poco claros. A pesar de estos antecedentes, Cisneros no tenía un historial penal.

Su perfil académico y profesional sugería una vida en construcción. Se graduó de la Universidad Touro en 2021 con una maestría en psicología. Trabajaba para un bufete de abogados que manejaba casos migratorios. Era madre de tres hijos. Pero en 2025 enfrentó un proceso de separación que aparentemente la afectó profundamente.

Patrick, hermano de Cisneros, habló con el New York Post y reveló que ella padecía trastorno bipolar y había estado tomando medicamentos durante un largo tiempo. Según su relato, su estado parecía estable y no había mostrado signos de violencia. "Nunca mostró agresividad ni comportamiento violento. No sé qué pasó", dijo Patrick. La última vez que vio a su hermana en persona fue a principios de agosto, pero conversaron el sábado anterior al ataque y ella se sentía "bien". No fue sino hasta el lunes, cuando vio las noticias, que se enteró de lo ocurrido. Patrick sugirió una hipótesis: "Creo que tal vez dejó de recibir la inyección y eso fue lo que provocó que actuara de esa manera. No había ninguna señal de que algo anduviera mal".

La madre de Cisneros, en declaraciones a Fox 5 New York, cuestionó la respuesta policial. "Había tantos policías... ¿por qué no la agarraron del brazo?", preguntó, sugiriendo que existían alternativas a los disparos.

Erin Piacenti, la mujer que murió en el ataque, era vicepresidenta de negocios en Bank of America en Nueva York. Tenía 32 años y residía en Nueva Jersey. El 10 de agosto había celebrado su segundo aniversario de matrimonio. Bank of America emitió un comunicado expresando que estaban "conmocionados y profundamente entristecidos por la trágica pérdida" y describieron a Piacenti como "una integrante muy apreciada de nuestro equipo".

El incidente causó caos en Times Square. La policía cerró una de las entradas principales del metro y varias calles al tránsito mientras transcurría la investigación, lo que generó una gran aglomeración de público y vehículos en una zona ya congestionada. El caso plantea interrogantes persistentes sobre la vigilancia de la salud mental, el acceso a medicación, y cómo responden las fuerzas del orden ante individuos en crisis.

Nunca mostró agresividad ni comportamiento violento. No sé qué pasó
— Patrick, hermano de Pamela Cisneros, al New York Post
No voy a soltar nada. Prefiero matar a los dos
— Pamela Cisneros, respondiendo a los policías según la jefa Jessica Tisch
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