Expertos debaten oportunidades y riesgos de la IA en Málaga ante más de veinte especialistas

Un equipo pequeño puede competir con corporaciones de dos mil empleados
Cómo la IA está democratizando el poder empresarial y permitiendo que el talento y la creatividad superen el tamaño corporativo.
Mark

¿Por qué reunir a tantos especialistas en un solo lugar? ¿Qué urgencia hay?

Mimi

La IA no es una promesa futura. Ya está aquí, transformando hospitales, empresas, la seguridad. Necesitábamos que médicos, policías, inversores y diseñadores hablaran en el mismo espacio.

Luke

Pero ¿qué tan concreto fue? ¿Vimos casos reales o principalmente visiones?

Mimi

Hubo casos reales. El Hospital Clínico y la Universidad de Málaga están trabajando en transcripción automática de consultas. Freepik cambió su modelo en menos de un año. Eso no es especulación.

Mark

¿Y los riesgos? ¿Se tomaron en serio?

Mimi

Sí. La Policía Nacional advirtió que los delitos cibernéticos han aumentado en cuatro años. El phishing ahora es casi invisible. El deep fake es una amenaza real.

Luke

¿Pero cuántos delitos exactamente? ¿Cuál es la magnitud?

Mimi

Eso no se especificó en números. Dijeron que "se han disparado", pero no dieron cifras concretas.

Mark

¿Qué fue lo más sorprendente que escuchaste?

Mimi

Que un equipo de dos o tres personas puede competir con corporaciones de dos mil empleados. Eso es una ruptura real en cómo funciona el poder empresarial.

Luke

¿Eso es porque la IA es más eficiente, o porque reduce costos, o porque permite hacer cosas que antes eran imposibles?

Mimi

Probablemente las tres cosas. Pero el evento no profundizó en el mecanismo exacto.

Mark

¿Quedó claro qué deben hacer las empresas ahora?

Mimi

Sí. Comenzar con un piloto, un caso simple, para evaluar el potencial sin riesgos enormes.

Luke

¿Y qué pasa con los trabajadores? ¿Se habló de eso?

Mimi

Se mencionó que si tu trabajo empieza y acaba en un ordenador, va a cambiar. Pero no hubo un análisis profundo de desplazamiento laboral o reconversión.

  • Más de veinte especialistas participaron en Sun&Tech en Málaga
  • Hospital Clínico y Universidad de Málaga trabajan en transcripción automática de consultas médicas
  • Delitos cibernéticos han aumentado en los últimos cuatro años
  • Un selfie puede detectar diabetes y enfermedades cardíacas mediante IA
  • Freepik transformó su modelo empresarial en menos de un año

La IA puede detectar enfermedades como diabetes mediante análisis de imágenes y ayudar a personas con problemas de habla, pero también ha sofisticado el cibercrimen con clonaciones de voz y 'deep fakes'. Empresas como Freepik demuestran que la IA es una herramienta transformadora en sectores como diseño, medicina y finanzas, permitiendo que equipos pequeños compitan con grandes corporaciones.

Más de veinte especialistas analizaron en Sun&Tech cómo la inteligencia artificial revoluciona el empleo y la economía, destacando aplicaciones médicas y empresariales junto a desafíos éticos y de ciberseguridad.

En Málaga, durante la jornada Sun&Tech organizada por el Diario Sur, más de veinte especialistas se reunieron para explorar un territorio que ya está redefiniendo cómo trabajamos, nos curamos y nos protegemos: la inteligencia artificial. El evento reunió voces de Google, la Policía Nacional, hospitales, empresas tecnológicas y fondos de inversión, todos ellos intentando mapear un terreno donde las oportunidades y los riesgos avanzan al mismo ritmo.

Conchita Díaz, responsable de formación en machine learning y big data de Google Cloud para Europa, África y Oriente Medio, abrió la jornada con una visión esperanzadora. Profesora en la Universidad de Oxford que ha capacitado a más de 20.000 personas en IA, Díaz presentó aplicaciones médicas concretas: un selfie puede detectar diabetes y enfermedades cardíacas. Describió cómo la tecnología ayuda a personas con problemas de habla que los asistentes de voz tradicionales no logran interpretar, y a pacientes con ELA y otras dolencias. La IA, en su lectura, es una herramienta al servicio del bien, capaz de resolver problemas que parecían inabordables.

Pero esa misma tecnología tiene un reverso oscuro. Bernardo Quintero, de Google, y Andrés Román, de la Policía Nacional, compartieron escenario para advertir sobre cómo la IA ha transformado la delincuencia. Ambos fueron compañeros en la Universidad de Málaga en 1991, y sus caminos divergieron: uno hacia la tecnología, otro hacia la seguridad. Ahora, treinta años después, ambos combaten a los mismos enemigos. En los últimos cuatro años, los delitos cibernéticos han aumentado dramáticamente. El phishing tradicional dejaba pistas: faltas de ortografía, redacción torpe. Con IA, cada mensaje de estafa se personaliza en español perfecto, adaptado al usuario específico. Los ataques son cada vez más sofisticados. El deep fake es una amenaza real. Quintero cerró su intervención con un consejo que sonaba a broma pero no lo era: "Sed amables con la IA. ¿Cuántos de aquí decís las cosas 'por favor'? Aunque parezca de broma es muy importante".

En medicina, la transformación apenas comienza. José Manuel Jerez, catedrático de la Universidad de Málaga y responsable del grupo de inteligencia computacional aplicada a la biomedicina, detalló un proyecto en marcha: la transcripción automática de conversaciones entre pacientes y médicos en la Unidad de Oncología del Hospital Clínico. Joaquín Dopazo, director de la plataforma de medicina computacional de la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud, recordó que los hospitales llevan digitalizando datos desde principios de siglo. Manuel Alcázar, de KPMG, subrayó una máxima médica que los algoritmos también deben respetar: no hacer daño. Y añadió que la investigación necesita acceso a todos los datos disponibles.

Freepik, la empresa malagueña de diseño, ejemplificó cómo la IA puede transformar un negocio en menos de un año. Su CEO y cofundador Joaquín Cuenca, junto a Omar Pera, nuevo vicepresidente de producto de IA, evitaron discursos apocalípticos. Recordaron que la fotografía no acabó con la pintura, y la IA tampoco eliminará profesiones enteras. Pero fueron claros: "Si tu trabajo empieza y acaba en un ordenador, tu trabajo va a cambiar". Sin embargo, en diseño y programación, la IA no puede reemplazar el gusto, el criterio artístico del creador.

Isaías López Sepúlveda, de EY GDS Spain, defendió la IA como herramienta imprescindible para el desarrollo empresarial. La tecnología ya ha penetrado todos los sectores: sanidad, telecomunicaciones, seguridad, industria, energía. Su recomendación fue pragmática: que las empresas comiencen con un caso simple, un piloto, para evaluar el potencial y detectar problemas temprano. "Puede ocurrir algo mágico", dijo, abriendo puertas a nuevos casos de éxito.

En inversión, el panorama es aún más incierto. Vicente Quesada, general partner de Sherry Ventures, reconoció que con miles de millones aún por llegar, resulta difícil predecir cómo cambiarán las cosas en cinco años. Pero en una mesa redonda moderada por Manolo Castillo, director del Diario Sur, con participación de Borja Gómez-Zubeldia de Tresmares Capital y Hernán Leal de Grupo Fastco, quedó claro que la IA está democratizando el poder empresarial. Un equipo pequeño y talentoso de dos o tres personas puede ahora competir con corporaciones de dos mil empleados, gracias a creatividad, talento y aplicación de inteligencia artificial.

Toni de la Prieta, vicepresidente de IA en Innova IRV y líder del Centro de Tecnología Avanzada de Accenture en EMEA South, se presentó de forma memorable: usando su gemela digital, creada con IA. "El parecido es razonable, aunque yo sea más guapa y esté dotada de una inteligencia... artificial", bromeó su versión artificial. Detalló cómo la IA generativa crea contenido basado en patrones aprendidos de texto, imágenes y sonidos, y puede grabar a una persona en español y reproducir el mismo mensaje en otros idiomas manteniendo su tono de voz.

Lali Soler, directora de la Unidad de Big Data & Data Science de Eurecat, enumeró los desafíos éticos que acompañan a la tecnología: sesgo y discriminación, privacidad, desempleo y transformación del trabajo, toma de decisiones críticas. La jornada cerró con un test de Antonio Ortiz y Matías Zabala, autores del podcast Monos estocásticos, para determinar si eres pro-IA o anti-IA. Patricia Navarro, delegada de la Junta de Andalucía en Málaga, despidió a los asistentes destacando las oportunidades que ofrece una tecnología que ya está revolucionando el empleo y la economía.

Un equipo pequeño y talentoso de dos o tres personas puede competir con compañías de dos mil empleados, y eso es pura creatividad y talento y por la aplicación de la inteligencia artificial
— Vicente Quesada, general partner de Sherry Ventures
Si tu trabajo empieza y acaba en un ordenador, tu trabajo va a cambiar
— Joaquín Cuenca, CEO de Freepik
Envie de l'histoire complète ? Lire l'original sur Diario Sur ↗
Nous contacter FAQ