En tiempos de restricción económica y escasez energética, las trabajadoras de ETECSA en Villa Clara celebraron su quinto encuentro anual de Mujeres Creadoras, transformando las limitaciones cotidianas en expresión culinaria, artesanal y literaria. El evento, coincidente con el aniversario 66 de la Federación de Mujeres Cubanas, revela una verdad antigua: que la creatividad humana florece con mayor intensidad precisamente donde los recursos escasean. Estas mujeres, técnicas de telecomunicaciones de día y creadoras incansables en todo momento, ofrecen una respuesta colectiva y silenciosa a la ad
ETECSA Villa Clara celebra Quinto Encuentro de Mujeres Creadoras con arte y resiliencia
Cuando se quiere se puede, se han presentado aquí trabajos maravillosos
¿Por qué estas mujeres insisten en reunirse año tras año si las condiciones económicas no mejoran?
Porque el encuentro no es sobre esperar que las cosas cambien. Es sobre demostrar que mientras esperas, puedes crear, innovar, compartir. Es un acto de resistencia que también es un acto de alegría.
¿Qué diferencia hay entre lo que hacen en el trabajo y lo que muestran en el evento?
En el trabajo, cumplen funciones técnicas. En el evento, muestran quiénes son realmente: madres, vecinas, artistas, pensadoras. El evento les da permiso para ser completas.
¿El reciclaje y la cocina adaptada son soluciones reales o solo gestos simbólicos?
Son ambas cosas. Un flan de calabaza alimenta a una familia hoy. Una manualidad reciclada es un útil escolar que un niño usa mañana. No son grandes soluciones sistémicas, pero son soluciones que funcionan en la vida real de las personas.
¿Qué significa que lleven estos trabajos a la ExpoAnir?
Significa que lo que hacen en privado, en sus casas y en pequeños encuentros, tiene valor suficiente para ser exhibido públicamente. Significa que la creatividad bajo restricción es digna de ser vista.
¿Hay algo que el evento no dice explícitamente pero que está presente?
Sí. Que estas mujeres están cansadas, que viven en escasez real, pero que eligieron no dejar que eso las defina. El evento es lo que queda cuando la resiliencia se vuelve visible.
Der Puls
- Las severas restricciones económicas y el bloqueo energético en Cuba presionan a las familias trabajadoras, convirtiendo la cotidianidad en un ejercicio constante de improvisación y resiliencia.
- El encuentro irrumpió como un espacio de visibilidad para mujeres cuyo ingenio suele quedar oculto detrás de sus funciones técnicas, reclamando reconocimiento para una creatividad que ya opera en silencio.
- Las participantes presentaron recetas tradicionales reinventadas bajo la escasez, artesanías elaboradas con materiales reciclados y décimas poéticas, demostrando que la innovación no requiere abundancia.
- El proyecto Mujeres Creadoras ha ganado proyección provincial y fue invitado a la ExpoAnir, señal de que estas iniciativas trascienden lo simbólico para generar impacto económico y social concreto.
- El certamen consolida año tras año una red de apoyo mutuo donde las trabajadoras comparten conocimientos, se fortalecen entre sí y extienden su labor comunitaria a hogares maternos, asilos y centros infantiles.
En tiempos de restricción económica y escasez energética, las trabajadoras de ETECSA en Villa Clara celebraron su quinto encuentro anual de Mujeres Creadoras, transformando las limitaciones cotidianas en expresión culinaria, artesanal y literaria. El evento, coincidente con el aniversario 66 de la Federación de Mujeres Cubanas, revela una verdad antigua: que la creatividad humana florece con mayor intensidad precisamente donde los recursos escasean. Estas mujeres, técnicas de telecomunicaciones de día y creadoras incansables en todo momento, ofrecen una respuesta colectiva y silenciosa a la adversidad.
En la División Territorial de ETECSA en Villa Clara, las trabajadoras del sector de telecomunicaciones celebraron su quinto encuentro anual de Mujeres Creadoras, un evento que en tiempos de restricciones económicas severas se convirtió en mucho más que una exposición: fue una vitrina del ingenio colectivo ante la adversidad.
Las participantes llevaron platos cubanos tradicionales reimaginados dentro de las limitaciones actuales, artesanías elaboradas con materiales reciclados y versos que reflejaban sus experiencias. Gastronomía adaptada a la escasez, manualidades y literatura formaron los tres pilares del intercambio. Marta Beatriz Pérez Rodríguez, Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas en Santa Clara, destacó que estas mujeres no solo sostienen sus hogares y centros de trabajo, sino que también impulsan iniciativas comunitarias como la siembra en patios, demostrando que donde existe voluntad, los resultados son posibles.
Belkis Ester Salabarría Machado, organizadora del evento, subrayó que las trabajadoras de ETECSA van mucho más allá de sus funciones técnicas: realizan visitas a hogares maternos, asilos y centros de atención a menores en toda la provincia. El año anterior, el proyecto fue invitado a la ExpoAnir, donde presentaron trabajos con impacto económico real.
Entre las ganadoras estuvo Sailín Cedeño Martínez, quien obtuvo el primer lugar en arte culinario con una mariposa de flan de calabaza, y valoró el espacio como una oportunidad de crecimiento personal y apoyo mutuo. En literatura, Isis Ferrán Fernández presentó décimas dedicadas a las mujeres de las telecomunicaciones, escritas para conmemorar el centenario de Fidel Castro, y reflexionó sobre cómo estos encuentros permiten descubrir valor artístico en lo que parecía inútil.
El quinto encuentro coincidió con el aniversario 66 de la Federación de Mujeres Cubanas, y cada plato, objeto reciclado y verso presentado representó no solo el ingenio individual de sus creadoras, sino una respuesta colectiva y sostenida a las realidades que enfrenta el país.
En la División Territorial de ETECSA en Villa Clara, las trabajadoras del sector de telecomunicaciones se reunieron para su quinto encuentro anual dedicado a celebrar la creatividad femenina. El evento, realizado en tiempos de restricciones económicas severas y bloqueo energético, se convirtió en una vitrina de lo que estas mujeres logran cuando combinan ingenio, resiliencia y amor por lo que hacen.
El encuentro no fue una simple exposición. Fue un espacio donde las comunicadoras compartieron soluciones concretas a los problemas cotidianos que enfrentan sus familias y comunidades. Llevaron platos típicos cubanos reimaginados dentro de las limitaciones actuales, mostraron cómo transformar materiales reciclados en artesanías útiles y útiles escolares, y compartieron versos que reflejaban sus experiencias y sentimientos. Literatura, gastronomía adaptada a la escasez, y manualidades fueron los tres pilares del intercambio, cada uno representando una forma diferente en que estas mujeres se crecen ante la adversidad.
Marta Beatriz Pérez Rodríguez, Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas en Santa Clara, subrayó la importancia de estos encuentros en momentos difíciles. Señaló que las mujeres cubanas están jugando roles cruciales no solo en sus hogares y centros de trabajo, sino también en sus barrios, donde iniciativas como sembrar en los patios demuestran que cuando existe voluntad, los resultados son posibles. Los trabajos presentados, agregó, reflejaban profesionalidad y creatividad genuinas.
Belkis Ester Salabarría Machado, especialista en gestión de recursos humanos y organizadora del evento, explicó que la iniciativa permite visibilizar la creatividad de quienes trabajan en las comunicaciones, pero también muestra cómo estas mujeres se desenvuelven ante limitaciones diarias. Destacó que las trabajadoras de ETECSA no se reducen a sus funciones técnicas. Realizan visitas a hogares maternos, asilos y centros de atención a menores sin amparo familiar. Sus actividades se extienden más allá de Santa Clara hacia toda la provincia. El año anterior, el proyecto de Mujeres Creadoras fue invitado a la ExpoAnir, donde presentaron trabajos con impacto económico que también benefician a la sociedad en general. Mantener este evento año tras año, subrayó, genera satisfacción genuina.
Entre las ganadoras del certamen estuvo Sailín Cedeño Martínez, de la Mesa de Pruebas del Centro de Asistencia Técnica, quien obtuvo el primer lugar en la categoría de arte culinario con una receta tradicional: mariposa de flan de calabaza. Para ella, participar anualmente en el encuentro ha significado crecer personalmente en su hogar. En momentos donde escasean muchas cosas, la innovación se vuelve necesaria. Los consejos de chefs profesionales que participan en el evento le han sido invaluables, y valora el espacio donde todas comparten ideas y se apoyan mutuamente.
En la categoría de artesanía, las participantes demostraron cómo aprovechar y reciclar recursos para crear materiales escolares y otros objetos útiles. En literatura, Isis Ferrán Fernández, especialista en control tecnológico de la División Territorial, presentó décimas dedicadas a las mujeres de las telecomunicaciones, la Revolución y Fidel, escritas para conmemorar el centenario del Comandante. Ferrán explicó que disfruta participar en estos eventos porque permiten socializar conocimientos, aprender artes que atraen a cada una, y descubrir que objetos que parecían sin utilidad pueden adquirir valor artístico cuando se reciclan adecuadamente.
El quinto encuentro de Mujeres Creadoras en ETECSA Villa Clara coincide con el aniversario 66 de la Federación de Mujeres Cubanas. El evento es otra evidencia de la capacidad femenina para crecer ante adversidades y buscar soluciones prácticas en tiempos muy difíciles. Cada plato, cada objeto reciclado, cada verso, representa no solo ingenio individual sino una respuesta colectiva a las realidades económicas que enfrenta el país.
Bemerkenswerte Zitate
Es importante hacer eventos de este tipo, son tiempos difíciles en que las mujeres se crecen, estamos jugando un rol importante en nuestras familias, centros laborales, también en los barrios— Marta Beatriz Pérez Rodríguez, Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas en Santa Clara
Para mí es placer participar todos los años, esto me ha ayudado a crecerme en la casa, es preciso innovar en estos momentos que faltan muchas cosas— Sailín Cedeño Martínez, ganadora de arte culinario