Estudio LatAm-FINGERS demuestra que cinco hábitos mejoran cognición 55% en adultos mayores

La prevención no puede pensarse como una recomendación aislada, sino como una intervención integral
La investigadora principal del estudio explica por qué la combinación de cinco hábitos es más efectiva que consejos generales de salud.

Durante dos años y en once países latinoamericanos, más de mil adultos mayores participaron en un ensayo clínico que desafía la idea de que el envejecimiento cognitivo es un camino inevitable hacia el deterioro. El estudio LatAm-FINGERS, publicado en The Lancet, demuestra que intervenir de forma coordinada sobre el cuerpo, la mente y los vínculos sociales puede mejorar la cognición de manera significativa, devolviendo a la región un papel protagónico en la ciencia que le concierne. Es un recordatorio de que la mente, como el carácter, se cultiva.

  • El deterioro cognitivo afecta a millones en América Latina, pero la región carecía de evidencia científica propia para orientar políticas de prevención.
  • Un ensayo clínico aleatorizado con 1,065 participantes de 60 a 77 años demostró mejoras cognitivas 55% superiores en quienes siguieron una intervención estructurada de cinco pilares frente a quienes recibieron solo recomendaciones generales.
  • Los beneficios abarcaron memoria episódica, atención, funciones ejecutivas y cognición global, lo que indica que ningún factor aislado es suficiente: la clave está en la acción combinada y sostenida.
  • Con una adherencia del 82.3% a lo largo de dos años, el estudio demuestra que este modelo es viable en contextos sociales y económicos diversos, no solo en países con sistemas de salud avanzados.
  • El seguimiento continuará por cuatro años más, con el objetivo de confirmar si los beneficios perduran y de adaptar el protocolo a distintas realidades dentro de la región.

Un ensayo clínico de dos años que abarcó once países latinoamericanos acaba de ofrecer una de las respuestas más sólidas que la región haya producido sobre el envejecimiento cognitivo: la cognición en adultos mayores no es un destino fijo. El estudio LatAm-FINGERS, publicado en The Lancet y presentado en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer en Londres, incluyó a 1,065 personas de entre 60 y 77 años en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno siguió una intervención estructurada basada en cinco pilares —actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización—, mientras que el otro recibió recomendaciones generales de bienestar. El resultado fue contundente: el grupo con intervención multidominio mostró mejoras cognitivas 55% superiores, con ganancias en memoria episódica, atención, funciones ejecutivas y cognición global. El 82.3% de los participantes completó el seguimiento completo, una tasa de adherencia notable.

Lucía Crivelli, investigadora principal y jefa de Neuropsicología del Instituto FLENI en Argentina, subrayó que el hallazgo transforma la manera de pensar la prevención en la región: no se trata de consejos aislados, sino de un protocolo científico riguroso, sostenido en el tiempo y adaptado a las realidades culturales y económicas latinoamericanas. La potencia del modelo reside precisamente en la combinación de todos sus factores, no en ninguno por separado.

El estudio no afirma que la demencia pueda prevenirse de forma absoluta, pero sí demuestra que actuar de manera coordinada sobre factores modificables contribuye de forma robusta a reducir el riesgo. Siendo el primer ensayo aleatorizado y multicéntrico de este tipo en América Latina, LatAm-FINGERS abre la puerta a estrategias de salud pública adaptables a toda la región. Los investigadores continuarán con cuatro años adicionales de seguimiento para evaluar si los beneficios se sostienen en el tiempo.

Un estudio de dos años que abarcó once países latinoamericanos acaba de demostrar algo que los investigadores llevan años sospechando: que la cognición en adultos mayores no es un destino fijo, sino algo que puede mejorarse de manera significativa si se actúa con precisión y constancia.

El ensayo clínico LatAm-FINGERS, publicado en The Lancet y presentado esta semana en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer en Londres, incluyó a 1,065 personas de entre 60 y 77 años reclutadas en centros de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. Durante veinticuatro meses, los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos: uno recibió una intervención estructurada basada en cinco pilares específicos —actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización—, mientras que el otro grupo recibió recomendaciones generales de bienestar. El 82.3% de los participantes completó el seguimiento completo, una tasa de adherencia notable para un estudio de esta envergadura.

Los resultados fueron contundentes. El grupo que siguió la intervención multidominio estructurada mostró mejoras cognitivas 55% superiores a las del grupo control. Estas ganancias no se limitaron a una sola área: aparecieron en la cognición global, en la memoria episódica, en la capacidad de atención y en las funciones ejecutivas. Lo que distingue este hallazgo no es solo la magnitud del efecto, sino el hecho de que fue generado en América Latina, una región históricamente ausente de los grandes ensayos clínicos sobre prevención cognitiva.

Lucía Crivelli, investigadora principal del estudio y jefa de Neuropsicología del Instituto FLENI en Argentina, enfatizó que el descubrimiento cambia la forma en que debe pensarse la prevención en la región. No se trata de consejos aislados o recomendaciones genéricas, sino de un protocolo científico riguroso, sostenido en el tiempo y adaptado a las realidades culturales, educativas y económicas de las comunidades latinoamericanas. La clave, según Crivelli, está en la combinación: ninguno de estos cinco factores funciona solo; su poder reside en actuar sobre todos ellos de manera coordinada y persistente.

El estudio es el primero de su tipo en la región: un ensayo clínico aleatorizado y multicéntrico diseñado específicamente para evaluar la prevención del deterioro cognitivo en América Latina. Esto importa porque la mayoría de la evidencia sobre intervenciones cognitivas proviene de países desarrollados con sistemas de salud, educación e infraestructura muy diferentes. LatAm-FINGERS demuestra que una intervención eficaz puede implementarse en contextos con realidades sociales y económicas diversas, lo que abre la puerta a estrategias de salud pública adaptables a toda la región.

Los investigadores son cuidadosos en sus conclusiones. El estudio no afirma que la demencia pueda prevenirse de manera absoluta ni que exista una garantía individual de protección contra el deterioro cognitivo. Lo que sí demuestra es que actuar de forma combinada y sostenida sobre factores que pueden modificarse —el ejercicio, la dieta, la salud cardiovascular, el entrenamiento mental y la vida social— contribuye de manera robusta a estrategias de prevención y reducción del riesgo.

LatAm-FINGERS forma parte de una línea internacional de investigación que comenzó en Finlandia, donde el primer gran ensayo demostró beneficios similares en adultos mayores con alto riesgo de demencia. Ahora, con evidencia generada en América Latina, el modelo tiene legitimidad regional. El trabajo no termina aquí: los investigadores continuarán con un seguimiento de cuatro años adicionales para evaluar si los beneficios se mantienen a largo plazo y cómo la intervención puede adaptarse a diferentes contextos sociales y económicos dentro de la región.

La prevención del deterioro cognitivo en América Latina no solo es posible, sino que también puede construirse a partir de evidencia generada en nuestra propia región
— Lucía Crivelli, investigadora principal de LatAm-FINGERS
Lo relevante es la combinación de actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización, implementada de manera adaptada a nuestras comunidades
— Lucía Crivelli
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué importa que este estudio se haya hecho en América Latina y no solo replicar lo que ya sabemos de Finlandia?

Model

Porque la evidencia generada en otros contextos no siempre se traduce. Los sistemas de salud, la estructura social, lo que la gente come, cómo se mueve, cuánto acceso tiene a recursos—todo eso es diferente. Un estudio hecho aquí demuestra que funciona en nuestras realidades, no en un laboratorio europeo.

Inventor

Entonces, ¿el hallazgo es que estos cinco hábitos funcionan, o que funcionan cuando se combinan?

Model

La combinación es lo crucial. Podrías hacer ejercicio todos los días pero comer mal y no socializar. El estudio muestra que el efecto viene de actuar sobre los cinco pilares al mismo tiempo, de manera sostenida. No es un consejo aislado.

Inventor

¿Qué significa "mejoras cognitivas 55% superiores"? ¿Eso es mucho?

Model

En términos de prevención cognitiva, es significativo. No estamos hablando de curar demencia, sino de ralentizar o prevenir el deterioro. Una mejora de esa magnitud en memoria, atención y funciones ejecutivas es lo que los investigadores buscan en intervenciones preventivas.

Inventor

¿Y si alguien no puede hacer todos cinco? ¿Sirve hacer cuatro?

Model

El estudio no responde eso directamente. Lo que demuestra es que la intervención estructurada con los cinco factores funcionó mejor que recomendaciones generales. Probablemente algo es mejor que nada, pero el protocolo que probó su eficacia incluía los cinco.

Inventor

¿Qué viene ahora?

Model

Cuatro años más de seguimiento para ver si los beneficios se mantienen. Y luego, la pregunta real: ¿cómo se implementa esto en sistemas de salud pública que tienen recursos limitados? Eso es lo que determinará si esto cambia algo en la práctica.

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