Investigadores chilenos descubrieron genes que resisten reprogramación celular en pacientes con esquizofrenia, indicando una marca molecular estable desde fases tempranas del desarrollo cerebral. Las neuronas derivadas de pacientes muestran alteraciones en genes clave para comunicación neuronal y desbalance entre tipos de células cerebrales, revelando dimensiones del desarrollo temprano cruciales para la enfermedad.
Estudio chileno identifica huella epigenética de la esquizofrenia en desarrollo temprano
Una huella que resiste el reseteo, como si la enfermedad hubiera dejado una cicatriz
¿Por qué es importante que estos genes resistan la reprogramación celular? ¿Qué nos dice eso?
Sugiere que la marca de la enfermedad es anterior a los genes mismos. No es que los genes estén mutados, sino que algo los está controlando de una manera que persiste incluso cuando intentas resetear todo. Es como si la enfermedad hubiera dejado una cicatriz que no desaparece.
¿Y eso significa que podrían detectar la esquizofrenia antes de que aparezcan los síntomas?
Potencialmente, sí. Si esta huella epigenética está presente desde el desarrollo temprano, antes de la adolescencia, podría haber una ventana para identificarla. Pero eso requiere más investigación. No estamos ahí todavía.
¿Qué diferencia hay entre esto y simplemente encontrar un gen defectuoso?
Todo. Un gen defectuoso es una sentencia. Esto es más como un interruptor que está mal calibrado. Los genes están ahí, pero algo los está usando de la manera equivocada. Y los interruptores, en teoría, se pueden ajustar.
¿Por qué tardó tanto la ciencia en mirar hacia la epigenética?
Porque durante décadas el enfoque fue buscar mutaciones genéticas directas. Es más fácil de entender, más directo. Pero la epigenética es más compleja, más sutil. Requería tecnología que apenas hace poco tiempo tenemos.
¿Qué pasa ahora con este descubrimiento?
Hay una patente en proceso. Pero el equipo es honesto: esto no llega a los pacientes mañana. Es un paso importante en entender de dónde viene la enfermedad, pero la medicina clínica está aún lejos.
O Pulso
- Investigadores chilenos descubrieron genes que resisten reprogramación celular en pacientes con esquizofrenia
- Las neuronas de pacientes muestran alteraciones en genes clave para comunicación neuronal y desbalance entre tipos de células cerebrales
- El hallazgo sustenta una solicitud de patente en Estados Unidos para futuras aplicaciones biomédicas
Investigadores chilenos descubrieron genes que resisten reprogramación celular en pacientes con esquizofrenia, indicando una marca molecular estable desde fases tempranas del desarrollo cerebral. Las neuronas derivadas de pacientes muestran alteraciones en genes clave para comunicación neuronal y desbalance entre tipos de células cerebrales, revelando dimensiones del desarrollo temprano cruciales para la enfermedad.
Estudio chileno identifica una huella epigenética resistente en células de pacientes con esquizofrenia, sugiriendo que la enfermedad se origina durante el neurodesarrollo temprano, antes de que aparezcan síntomas.
Hace décadas que los científicos buscan en el código genético la explicación de la esquizofrenia, persiguiendo una respuesta que nunca termina de llegar. Un equipo de investigadores chilenos acaba de proponer algo distinto: quizá la enfermedad no está escrita en los genes mismos, sino en cómo esos genes se encienden y apagan, y quizá esa marca aparece mucho antes de que una persona sienta el primer síntoma, durante las fases más tempranas en que el cerebro se está formando.
El doctor Martín Montecino, director del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Andrés Bello, lideró la investigación junto a la investigadora postdoctoral Bárbara Casas. Trabajaron con colegas de la Universidad de Chile, el Núcleo Milenio EpiNeuro y equipos de Brasil. Lo que hicieron fue tomar células de pacientes diagnosticados con esquizofrenia y someterlas a un proceso de reprogramación celular que, en teoría, debería borrar toda la información genética y devolverlas a un estado primario, como si fueran células nuevas. Pero algo inesperado sucedió: un grupo de genes se negó a ser borrado. Permanecieron activos incluso después del reseteo, algo que no ocurrió cuando los investigadores repitieron el experimento con células de personas sin la enfermedad.
Este hallazgo se mantuvo consistente. El equipo lo probó una y otra vez con distintos métodos y múltiples duplicaciones celulares, lo que le da solidez al descubrimiento. Cuando cruzaron esta información con más de cien bases de datos independientes, los genes que habían identificado permitieron distinguir con precisión entre células sanas y células vinculadas a la esquizofrenia. "Encontramos una señal molecular muy estable, que resiste el proceso de reprogramación celular. Eso sugiere que existe una huella epigenética asociada a la enfermedad que podría estar actuando desde fases muy tempranas del neurodesarrollo", explicó Montecino.
La esquizofrenia, según la Organización Mundial de la Salud, es un trastorno que provoca psicosis y se caracteriza por alteraciones significativas en cómo una persona percibe la realidad, junto con cambios profundos en el pensamiento y el comportamiento. Puede manifestarse con delirios, alucinaciones, pensamiento desorganizado, aislamiento social y dificultades persistentes en funciones cognitivas como la memoria, la atención y la resolución de problemas. Típicamente aparece durante la adolescencia tardía o entre los veinte y treinta años, aunque su evolución varía considerablemente de una persona a otra.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores transformaron células de pacientes en células madre pluripotentes inducidas, una técnica que permite recrear en el laboratorio las primeras etapas del desarrollo humano. Los resultados también revelaron algo más: las neuronas derivadas de pacientes con esquizofrenia mostraban alteraciones en genes clave para la comunicación entre neuronas, y un desbalance entre distintos tipos de células cerebrales. Esto podría explicar cómo se originan los problemas neuronales del trastorno, alterando el funcionamiento de las redes neuronales en formas que aún no se comprenden completamente.
"Hoy sabemos que la esquizofrenia no puede entenderse solamente como un problema de funcionalidad de las neuronas. Existe una dimensión del desarrollo cerebral temprano que es clave para comprender la enfermedad", señaló Montecino. El descubrimiento es lo suficientemente promisorio como para que ya sustente una solicitud de patente en Estados Unidos, orientada a proteger futuras aplicaciones biomédicas. Sin embargo, Montecino es cauteloso: advierte que aún falta investigación considerable antes de que estos hallazgos lleguen a la práctica clínica y puedan beneficiar a los pacientes. Por ahora, lo que existe es una puerta abierta hacia una comprensión más profunda de cuándo y cómo comienza realmente la esquizofrenia.
Citações Notáveis
Encontramos una señal molecular muy estable, que resiste el proceso de reprogramación celular. Eso sugiere que existe una huella epigenética asociada a la enfermedad que podría estar actuando desde fases muy tempranas del neurodesarrollo— Dr. Martín Montecino, director del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Andrés Bello
La esquizofrenia no puede entenderse solamente como un problema de funcionalidad de las neuronas. Existe una dimensión del desarrollo cerebral temprano que es clave para comprender la enfermedad— Dr. Martín Montecino