Por tercera vez en este verano, España se rinde ante una masa de aire sahariano que convierte el este del país en un horno continental. Siete comunidades despiertan bajo alerta naranja mientras Jalance, Valencia, ya ha inscrito su nombre en los anales europeos con 42,7°C, una cifra que habla no solo del clima de hoy, sino de la dirección hacia la que camina el planeta. El jueves será el momento más exigente antes de que los vientos del norte prometan, con cautela, un respiro.
España entra en tercera ola de calor con avisos naranjas en 7 comunidades
España es campeona europea en calor, pero la ola aún no alcanza su pico
¿Por qué esta tercera ola es diferente de las anteriores?
No es que sea diferente en estructura, sino en contexto. Ya hemos roto el récord europeo antes de que la ola alcance su pico máximo. El jueves será aún peor.
¿Qué significa exactamente que haya aviso naranja en siete comunidades?
Significa riesgo importante. No es el nivel más alto, pero sí que indica que las temperaturas van a ser peligrosas, especialmente para grupos vulnerables. Superaremos los 40 grados a la sombra.
¿Y por qué el norte se salva?
La geografía. El aire sahariano que trae el calor extremo llega principalmente al este y centro. El norte y el oeste quedan fuera de esa masa de aire recalentado. Es casi como si vivieran en otro verano.
Mencionas incendios forestales. ¿Cuál es el riesgo real?
Las tormentas en montaña traen rayos sobre terreno seco y caliente. Es la combinación perfecta para que un rayo inicie un fuego que se propague rápidamente. No es especulación, es física.
¿Cuándo mejora esto?
El fin de semana, si todo sale como se espera. Los vientos del norte deberían cambiar la situación. Pero antes, el jueves será brutal, especialmente en la costa mediterránea.
The Pulse
- España registra su temperatura más alta de la historia reciente —42,7°C en Jalance— y se convierte en el país con el récord de calor máximo de toda Europa, superando a Sicilia y Malta.
- Siete comunidades del este peninsular amanecen bajo alerta naranja, con termómetros que escalarán por encima de los 40°C a la sombra durante varios días consecutivos.
- La combinación de calima sahariana, tormentas eléctricas en zonas de montaña y terreno extremadamente seco eleva el riesgo de nuevos incendios forestales a niveles críticos.
- El jueves se perfila como el día más peligroso de la ola, con el riesgo extremo extendiéndose hacia el centro y las comunidades mediterráneas alcanzando su punto álgido.
- Los vientos del norte esperados el fin de semana podrían expulsar la masa de aire recalentado, aunque el alivio llega solo después del momento más duro.
Por tercera vez en este verano, España se rinde ante una masa de aire sahariano que convierte el este del país en un horno continental. Siete comunidades despiertan bajo alerta naranja mientras Jalance, Valencia, ya ha inscrito su nombre en los anales europeos con 42,7°C, una cifra que habla no solo del clima de hoy, sino de la dirección hacia la que camina el planeta. El jueves será el momento más exigente antes de que los vientos del norte prometan, con cautela, un respiro.
España ha entrado en su tercera ola de calor del verano con una contundencia que no deja margen a la duda. Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia, el interior valenciano y Mallorca se encuentran hoy bajo aviso naranja de AEMET, con temperaturas que superarán los 40°C a la sombra. El país ya carga con un récord que trasciende lo meteorológico: ayer Jalance, en Valencia, alcanzó los 42,7°C, coronando a España como campeona europea de temperaturas máximas por encima de Sicilia y Malta. Y la ola apenas comienza.
El jueves será el momento más crítico, cuando el riesgo extremo se extienda por más territorios y las comunidades mediterráneas vean subidas aún más acusadas. No todo el país sufre por igual: el norte y el oeste permanecen al margen, con máximas de 26°C en Santander, Oviedo o A Coruña, mientras Madrid se sitúa en alerta amarilla con cerca de 38°C.
Dos fenómenos agravan la situación. La calima sahariana envuelve el este peninsular, y las tormentas con granizo y rayos en zonas de montaña amenazan con encender un terreno ya reseco por el calor extremo, creando condiciones ideales para nuevos incendios forestales. El fin de semana podría traer algo de alivio con la llegada de vientos del norte que alejen la masa de aire recalentado, pero antes habrá que atravesar el día más duro. España sigue escribiendo un verano que ha dejado claro que los récords térmicos ya no son accidentes, sino la nueva normalidad.
España ha entrado en su tercera ola de calor del verano, y esta vez el termómetro no deja lugar a dudas. Siete comunidades autónomas del este del país despiertan hoy bajo aviso naranja de la Agencia Estatal de Meteorología, con temperaturas que superarán los 40 grados centígrados medidos a la sombra. Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia, el interior de la Comunidad Valenciana y Mallorca se preparan para jornadas de calor extremo que marcarán el ritmo de la semana.
El país lleva ya un récord que trasciende lo meteorológico. Ayer, en Jalance, Valencia, se alcanzaron 42,7 grados, una cifra que convierte a España en campeona europea de temperaturas máximas. Sicilia en Italia y Malta, que también superaban los 42 grados, quedan ahora por debajo. Y todo esto ocurre cuando la ola de calor apenas comienza. El jueves se espera el momento más crítico, cuando el riesgo extremo se extenderá por más áreas del centro y las comunidades mediterráneas verán subidas de temperatura aún más acusadas.
No todo el país sufre por igual. El norte y el oeste permanecen al margen de esta nueva ola. En ciudades como Santander, Oviedo y A Coruña, las máximas no pasarán de los 26 grados. La Rioja, Navarra, el interior del País Vasco y Burgos registran incluso ligeras bajadas. En Canarias, los termómetros se quedarán por debajo de los 30 grados. Pero en Madrid, el nivel de alerta sube al amarillo con máximas cercanas a los 38 grados, y en provincias como Ourense, Cáceres y el interior de Castilla y León, la situación es similar.
Dos fenómenos acompañarán estos días de calor extremo. La calima, producto de la masa de aire sahariano que envuelve el este peninsular, seguirá siendo abundante. Las tormentas, por su parte, volverán a ser probables especialmente en zonas de montaña del este, trayendo consigo fuertes rachas de viento, granizadas y rayos. Lo preocupante es la combinación: aparatos eléctricos potentes encontrándose con terreno seco y temperaturas muy altas. Esa mezcla es el caldo de cultivo perfecto para nuevos incendios forestales. En el resto del país predominarán los cielos despejados, aunque el norte de A Coruña y Canarias experimentarán vientos fuertes.
La perspectiva para el fin de semana ofrece algo de alivio. Se espera la llegada de vientos del norte que deberían alejar la masa de aire sahariano y recalentado, provocando un descenso de las temperaturas. Pero antes de eso, el jueves será el día más duro, cuando el calor alcance su máxima expresión en las regiones mediterráneas. Por ahora, España sigue escribiendo su historia de extremos térmicos, un verano que ya ha dejado claro que los récords no son accidentes, sino la nueva normalidad.
Notable Quotes
Somos Campeones del Mundo en fútbol, pero también lo somos en cuanto al calor— Análisis meteorológico de la situación