España avanza a semifinal ante Francia; Argentina se alista para Suiza en cuartos

Sentí que no pude ayudar a nadie
Dibu Martínez después de recibir dos goles en la remontada contra Egipto, buscando recuperar la confianza que lo define.

España logró clasificar a semifinales gracias a dos goles de Mikel Merino, quien ingresó como cambio en los minutos finales contra Bélgica. Argentina remontó un 0-1 contra Egipto en una de las clasificaciones más dramáticas de la historia mundialista, generando debates sobre decisiones arbitrales.

  • España derrotó a Bélgica 2-1 con dos goles de Mikel Merino en los minutos finales
  • Argentina remontó un 0-1 contra Egipto en una de las clasificaciones más dramáticas de la historia mundialista
  • Más de 35 millones de brasileños vieron el partido entre Argentina y Egipto
  • Mikel Merino se fracturó el pie derecho en enero por estrés y fue operado un mes después
  • Argentina enfrentará a Suiza en cuartos de final el sábado a las 22 horas

España derrotó a Bélgica 2-1 y enfrentará a Francia en semifinales, mientras Argentina se prepara para enfrentar a Suiza en cuartos de final tras una épica remontada ante Egipto.

El sábado por la noche, Lionel Scaloni se sentó frente a los periodistas en la previa del partido de cuartos de final del Mundial 2026 entre Argentina y Suiza. El entrenador tenía claro que el equipo había llegado a esta instancia con virtudes y limitaciones, y que el margen para experimentar tácticas se había cerrado casi por completo. "Más allá de cómo está yendo el Mundial, creo que estamos bien", dijo, reconociendo que los partidos contra Cabo Verde y Egipto habían dejado errores puntuales, pero que la realidad del torneo no permitía las perfecciones de Qatar.

Lo que Scaloni no podía ignorar era la pregunta que zumbaba en los pasillos: ¿todavía hay tiempo para buscar una versión mejor de esta selección, o conviene aceptar lo que hay y apostar por ello? Con apenas tres partidos para ser campeón del mundo, los entrenamientos ya no servían para probar variantes profundas. El calendario no lo permitía. Los viajes, el calor, el desgaste físico consumían las sesiones en recuperación de jugadores, no en reinvenciones. Argentina tendría que llegar hasta donde pudiera con la jerarquía de Messi, el amor propio de un grupo que nunca se entregaba y algunas individualidades que marcaban la diferencia.

Pero antes de pensar en Suiza, el fútbol mundial estaba procesando lo que España acababa de hacer. En los cuartos de final, la Roja derrotó a Bélgica 2-1 con un final que parecía sacado de un guión de venganza. Mikel Merino, el volante vasco que se había fracturado el pie derecho en enero por estrés y fue operado un mes después, ingresó en el minuto 85 contra Portugal y marcó seis minutos después. Contra Bélgica repitió la maniobra: entró en el minuto 86 y apenas necesitó dos minutos para empujar de zurda a la red un rebote que le dejó el arquero suplente Senne Lammens, quien había reemplazado a Thibaut Courtois después de que el guardameta belga sufriera una lesión muscular en el segundo tiempo. Courtois abandonó el campo entre lágrimas, visiblemente conmovido, después de sostener a su selección durante más de una hora. Fue el 2-1 que devolvió a España a una semifinal mundialista después de 16 años.

Luis de la Fuente, el técnico español, estaba consciente de lo que venía: Francia, el favorito, el equipo que todos temían. Pero España había derrotado a los franceses en los dos últimos torneos en que se vieron las caras. "Queremos más", dijo después de la victoria, con la seguridad de quien sabe que tiene potencial para competir contra cualquiera. "Nos exigirá estar en la mejor versión y vamos a dejarnos todo".

Mientras España celebraba su paso a semifinales, Argentina seguía procesando lo que había sucedido contra Egipto. La remontada fue épica, de esas que quedan en la memoria para siempre. Los africanos habían estado a minutos de lograr una hazaña histórica, dominando el partido durante casi 80 minutos con un marcador de 1-0. Pero Argentina remontó, y en el proceso generó debates sobre decisiones arbitrales, particularmente sobre un gol anulado a Zico por falta en el área contraria contra Lisandro Martínez. Los hinchas de otros países, especialmente en Brasil, donde más de 35 millones de personas estuvieron atentas al partido, cuestionaron si la FIFA ayudaba a Messi. Fue un argumento que se sumó a los odiadores, aunque fuera rebatible desde los datos y el desarrollo del juego.

Emiliano Martínez, el arquero argentino, fue uno de los que más festejó la remontada, pero su alegría no fue completa. Después de recibir dos goles en apenas dos remates al arco, caminó lentamente hacia el arquero egipcio Mostafa Shobeir para felicitarlo, y recién después se unió a los festejos. "Sentí que no pude ayudar a nadie", dijo unos minutos después. La frase pasó casi inadvertida en medio del desahogo por la clasificación, pero explicaba el momento que atravesaba uno de los grandes referentes del equipo. Dibu sentía que estaba en deuda con el grupo. Frente a Suiza buscaría mucho más que el pase a las semifinales: iría por esa atajada que todavía sentía que le faltaba, la que le permitiera recuperar la confianza que durante tantos años había transmitido cada vez que se ponía el buzo de la selección.

Mientras Argentina se preparaba para enfrentar a Suiza el sábado a las 22 horas, a más de 11.000 kilómetros de Buenos Aires, cientos de argentinos que vivían en Suiza comenzaban a organizar una vigilia mundialista. Desde Zúrich hasta ciudades como Basilea, Lausana, Ginebra, Zug, Berna y Sion, la comunidad migrante preparaba una previa que buscaba convertir distintos rincones del país en una pequeña tribuna albiceleste. Para ellos, el partido comenzaría a las tres de la madrugada del domingo, pero la resignación no era una opción. Había banderazos, asados, pantallas gigantes, murgas y reuniones que se extenderían hasta el amanecer.

Cristian Romero, el zaguero central argentino, sabía lo que venía. "Mañana va a ser un partido muy complicado", dijo en la previa. "Vimos que Suiza a Colombia no se le hizo para nada fácil. Dominó todo el partido Suiza. Va a ser un partido muy lindo, tienen jugadores muy importantes. Estamos preparados para mañana". Facundo Medina, quien peleaba la titularidad en el lateral izquierdo con Nicolás Tagliafico, expresó su disposición con la mentalidad de un soldado: "A los que no nos toque jugar, daremos nuestro apoyo desde afuera. Tenemos que dar todo hasta el final".

Más allá de cómo está yendo el Mundial, creo que estamos bien
— Lionel Scaloni, entrenador de Argentina
Queremos más
— Luis de la Fuente, entrenador de España, después de la victoria ante Bélgica
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Scaloni dice que no hay tiempo para cambios si Argentina sigue ganando?

Model

Porque en cuartos de final ya no hay margen. Los entrenamientos se usan para recuperar jugadores, no para reinventar esquemas. Con tres partidos para ser campeón, el riesgo de probar algo nuevo es mayor que el beneficio.

Inventor

¿Qué significa que Merino llegó "muy justo" al Mundial después de su lesión?

Model

Que estuvo operado apenas un mes antes, sin ritmo para jugar un partido entero. Pero De la Fuente lo usó como arma táctica: entraba en los minutos finales cuando los rivales estaban cansados. Marcó en dos partidos consecutivos así.

Inventor

¿Por qué Courtois llorar fue tan importante en el partido?

Model

Porque cambió todo. Mientras Courtois estaba en cancha, Bélgica se mantenía viva. Cuando se lesionó y entró Lammens, España encontró el espacio que necesitaba para marcar dos goles en poco tiempo.

Inventor

¿Qué le pasa a Dibu Martínez después de la remontada contra Egipto?

Model

Que recibió dos goles en dos remates. Mientras sus compañeros celebraban, él sentía que no había ayudado. Busca recuperar la confianza que transmitía antes, esa seguridad que lo hacía referente del equipo.

Inventor

¿Por qué Brasil estaba viendo el partido de Argentina contra Egipto?

Model

Porque Argentina es el rival histórico, y porque Brasil acababa de ser eliminado por Noruega. Más de 35 millones de brasileños vieron el partido, la mayoría esperando que Egipto ganara. Cuando Argentina remontó, los brasileños cuestionaron si la FIFA ayudaba a Messi.

Inventor

¿Qué significa que Francia juega "fútbol champagne"?

Model

Que tiene todos los atributos para ser el mejor del torneo. Gana, gusta, ataca por todos los frentes, tiene toque y sorpresa. Cuando lo encierran, encuentra la paciencia. Es un equipo completo que juega mejor que el subcampeón de Qatar.

Contact Us FAQ