Elena Rivera revela el viaje emocional de Amanda en 'Perdiendo el juicio'

Ella misma es un aprendizaje continuo
Elena Rivera describe cómo Amanda Torres experimenta una evolución constante a lo largo de la serie Perdiendo el juicio.

En el umbral del estreno de Perdiendo el juicio, Elena Rivera habla de Amanda Torres como si hablara de una verdad universal: la de quienes han confundido su trabajo con su identidad y deben aprender, a veces dolorosamente, que la vida ocurre también fuera de la oficina. La actriz describe un personaje que no busca el amor ni el cambio, sino que los encuentra sin haberlos pedido, lo cual convierte su historia en un espejo para quienes reconocen en la vulnerabilidad ajena la propia.

  • Amanda Torres llega a la serie con una identidad construida ladrillo a ladrillo sobre su carrera, sin espacio para nada más, y ese desequilibrio es la grieta por la que entra toda la trama.
  • El juicio que da nombre a la serie actúa como catalizador: obliga a Amanda a detenerse y mirar lo que ha ignorado durante años, generando una tensión entre quien era y quien podría llegar a ser.
  • Las relaciones inesperadas —personas que aparecen cuando Amanda ya no creía en la generosidad ajena— son el motor real de su transformación, y el punto donde el público se reconoce en ella.
  • El triángulo amoroso con César y Gabriel no es un recurso dramático forzado: uno representa el pasado no resuelto, el otro una conexión construida desde la amistad y la salud emocional, dos caminos opuestos hacia el mismo aprendizaje.
  • La serie apuesta por una evolución auténtica y sin clichés, donde el crecimiento de Amanda se siente ganado, no regalado, lo que según Rivera es precisamente lo que hará que la audiencia la crea.

Antes de que Perdiendo el juicio llegue a Antena 3, Elena Rivera habla con claridad sobre Amanda Torres: una mujer que ha edificado toda su vida sobre el trabajo y que, ante un juicio que lo cambiará todo, se ve obligada a aprender a mirar hacia otro lado. Si pudiera darle un consejo antes de ese momento decisivo, Rivera sabe lo que le diría: que aprenda a estar presente, que suelte el control sobre su carrera, que entienda que hay vida más allá de lo que construye en la oficina.

Lo que distingue a Amanda como personaje es que no es estática. Su crecimiento se despliega a lo largo de la trama a través de relaciones inesperadas, de personas que aparecen cuando ella ya ha dejado de esperar que alguien le tienda la mano. Es en esa vulnerabilidad donde el público se reconoce: en la sorpresa de ser ayudado cuando uno ya no lo pedía.

La serie también incluye un triángulo amoroso, pero construido con cuidado. Con César, su pasado, existe un vínculo que Amanda creía enterrado y que resurge cargado de historia. Con Gabriel, en cambio, la relación nació de forma más lenta y deliberada, desde la amistad y el entendimiento mutuo, trabajada expresamente para evitar el cliché y crear algo que el público pudiera creer como real. Dos caminos distintos hacia el mismo aprendizaje: que vivir, al final, no es lo mismo que trabajar.

Antes de que Perdiendo el juicio llegue a las pantallas de Antena 3, Elena Rivera se sienta a hablar de Amanda Torres, el personaje que encarna y cuyo viaje emocional estructura toda la serie desde el primer minuto. La actriz conoce bien a esta mujer: alguien que ha levantado su vida entera sobre los cimientos del trabajo, que ha hecho de su carrera profesional el centro de su identidad, y que ahora, en el umbral de un juicio que lo cambiará todo, debe aprender a mirar hacia otro lado.

Si pudiera retroceder en el tiempo y ofrecerle un consejo a Amanda antes de que ese momento decisivo llegue, Rivera sabe exactamente qué le diría: que aprenda a estar presente, que suelte un poco el control que ejerce sobre su profesión, que entienda que hay vida más allá de lo que construye en la oficina. Es un mensaje simple pero profundo, el que resume el punto de partida de una mujer que ha olvidado cómo vivir fuera de su trabajo.

Lo que hace especial este proyecto, según Rivera, es que Amanda no es un personaje estático. Ella misma es un aprendizaje continuo, una evolución que se despliega a lo largo de la trama. Pero ese crecimiento no sucede en el vacío. Llega a través de relaciones inesperadas, de personas que aparecen en su vida cuando menos las espera, y que le tienden la mano precisamente cuando ha dejado de creer que alguien lo haría. Ese es el momento en el que el público se reconoce en ella, en esa vulnerabilidad que surge cuando alguien nos sorprende con su generosidad.

La serie también teje un triángulo amoroso en la vida de Amanda, pero no de la forma que uno podría esperar. No es algo que ella busque deliberadamente, no es un drama que ella provoque. Simplemente se lo va encontrando, dice Rivera, como si la vida le presentara opciones sin que ella las pidiera. Con César, su pasado, existe una conexión especial que Amanda creía que había enterrado hace años. Es el tipo de vínculo que resurge cuando menos lo esperas, cargado de historia y de lo que pudo haber sido. Con Gabriel, en cambio, la relación se construyó desde otro lugar completamente distinto. No fue el flechazo de película, ese momento de amor a primera vista que todos reconocemos. Fue algo más lento, más sano, más basado en la amistad y en el entendimiento mutuo. Fue algo que se trabajó deliberadamente para evitar caer en el cliché, para crear algo que el público pudiera creer, algo que resonara como real.

Le diría que disfrute más del aquí y el ahora y que no le dé tanta importancia al trabajo
— Elena Rivera, sobre el consejo que le daría a Amanda antes del juicio
Se trabajó que no fuese el cliché del flechazo y se fue creando una relación más sana y de amistad
— Elena Rivera, describiendo la relación entre Amanda y Gabriel
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué crees que Amanda necesitaba ese juicio para darse cuenta de que el trabajo no lo era todo?

Model

Porque a veces necesitamos que algo nos quiebre para ver lo que hemos estado ignorando. Amanda construyó una fortaleza alrededor de su carrera, y esa fortaleza se sentía como seguridad. El juicio es lo que derriba esa fortaleza.

Inventor

¿Qué tipo de relación inesperada es la que más la transforma?

Model

La que viene de alguien que ella había descartado, o que había dejado atrás. Cuando esa persona te tiende la mano, cuando te ve cuando tú no te ves a ti misma, eso cambia todo.

Inventor

¿Es el triángulo amoroso lo más importante de su viaje?

Model

No. Es un síntoma de su viaje, no la causa. El triángulo existe porque Amanda está aprendiendo a abrirse de nuevo, a permitirse sentir cosas que había guardado. Eso es lo importante.

Inventor

¿Qué diferencia hay entre lo que siente por César y lo que siente por Gabriel?

Model

Con César hay memoria, hay peso, hay todo lo que no sucedió. Con Gabriel hay construcción, hay presente, hay la posibilidad de algo nuevo sin el lastre del pasado.

Inventor

¿Crees que el público verá a Amanda como alguien que comete errores?

Model

Espero que sí. Porque los errores son lo que la hace real. No es una mujer que descubre la verdad y todo se arregla. Es una mujer que tropieza, que aprende, que a veces retrocede.

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