En Argentina, el virus sincicial respiratorio continúa siendo la causa más frecuente de hospitalización en bebés menores de un año, superando a la influenza incluso dos años después de la incorporación de la vacuna materna al Calendario Nacional. La herramienta, aunque valiosa, protege solo entre cinco y seis meses y no alcanza a todos los recién nacidos en el momento de mayor circulación viral. La experiencia de Córdoba y el ejemplo de Chile sugieren que la humanidad ya posee los medios para reducir drásticamente este sufrimiento; la pregunta que queda abierta es si la voluntad colectiva y lo
El virus sincicial respiratorio supera a la gripe en internaciones infantiles pese a nueva vacuna
Cualquier bebé puede enfermarse gravemente; es imposible predecir quién lo hará
¿Por qué una vacuna que funciona no es suficiente para detener el virus?
Porque la vacuna se da a la embarazada, no al bebé. La madre genera anticuerpos que pasa al feto, pero esos anticuerpos duran solo cinco o seis meses. Un bebé nacido en diciembre llega al pico viral de junio sin protección.
Entonces el problema es el calendario.
Exactamente. No es que la vacuna no funcione. Es que algunos bebés nacen en el momento equivocado del año. Y además, no todos los bebés reciben esa protección materna porque no todas las embarazadas se vacunan.
¿Y el anticuerpo monoclonal resuelve eso?
Sí. Protege durante uno o dos años, así que cubre a los bebés sin importar cuándo nacieron. En el Hospital Italiano redujeron las internaciones en un 80 por ciento cuando lo incorporaron.
¿Por qué no se usa en todo el país entonces?
Córdoba fue pionera este año. Pero en el resto del país solo está indicado para pacientes de riesgo a nivel nacional, aunque su indicación aprobada es para cualquier lactante. Es una brecha de acceso.
¿Qué pasaría si Argentina adoptara la estrategia de Chile?
Chile aplica el anticuerpo al 100 por ciento de los niños nacidos entre abril y octubre. En tres años lograron una reducción del 93 por ciento de bronquiolitis y cero muertes por esa causa. Es un escenario completamente distinto.
El Pulso
- El VSR hospitalizó a más de 2.267 bebés por bronquiolitis en lo que va de 2026, superando ampliamente a la gripe en menores de un año, y la temporada arrancó más tarde de lo habitual, lo que prolonga la amenaza.
- La vacuna materna cubre solo el 65-70% de las embarazadas y sus anticuerpos se desvanecen antes de que llegue el pico viral de mayo-junio, dejando desprotegidos a los bebés nacidos entre octubre y diciembre.
- Lo más perturbador para los especialistas es que la mayoría de los bebés que enferman gravemente nacen sanos y a término: ningún factor de riesgo permite anticipar quién terminará en una sala de internación.
- Córdoba distribuyó cerca de 10.000 dosis del anticuerpo monoclonal nirsevimab y ya observa señales de impacto favorable, replicando la lógica de una estrategia combinada que en otros contextos redujo las internaciones un 80%.
- Chile, aplicando nirsevimab al 100% de los niños elegibles sin recurrir a la vacuna materna, logró en tres años una reducción del 93% de bronquiolitis y cero muertes por esa causa, marcando el horizonte posible para Argentina.
En Argentina, el virus sincicial respiratorio continúa siendo la causa más frecuente de hospitalización en bebés menores de un año, superando a la influenza incluso dos años después de la incorporación de la vacuna materna al Calendario Nacional. La herramienta, aunque valiosa, protege solo entre cinco y seis meses y no alcanza a todos los recién nacidos en el momento de mayor circulación viral. La experiencia de Córdoba y el ejemplo de Chile sugieren que la humanidad ya posee los medios para reducir drásticamente este sufrimiento; la pregunta que queda abierta es si la voluntad colectiva y los sistemas de salud sabrán combinarlos a tiempo.
El virus sincicial respiratorio sigue hospitalizando a más bebés que la gripe en Argentina, incluso después de que en 2024 se incorporara la vacuna materna al Calendario Nacional. En lo que va de 2026 se registraron más de 2.267 internaciones por bronquiolitis y más de 65.000 casos hasta la semana 28. Los menores de un año son los más afectados, y lo que más inquieta a los especialistas es que la mayoría de esos bebés nacen sanos y a término: no hay manera de predecir quién enfermará gravemente.
La vacuna materna funciona porque transfiere anticuerpos al bebé durante el embarazo, pero esa protección dura apenas cinco o seis meses. Los recién nacidos entre octubre y diciembre llegan al pico viral de mayo-junio con esa cobertura ya agotada. A eso se suma que solo el 65-70% de las embarazadas recibe la vacuna, una cifra muy inferior a la de otros esquemas de inmunización.
Analía de Cristófano, del Hospital Italiano de Buenos Aires, comprobó que el 5% de los bebés menores de un año de su institución se internaba por sincicial. Con esos datos logró aprobar la cobertura del anticuerpo monoclonal de acción prolongada nirsevimab, y las internaciones cayeron un 80%. Córdoba tomó nota y este año distribuyó cerca de 10.000 dosis para bebés sanos y con condiciones de riesgo, administradas antes del alta en maternidades y en vacunatorios.
Néstor Vain precisa que la vacuna materna sola reduce la bronquiolitis entre un 25 y un 30%, mientras que las estrategias combinadas llevan esa cifra al 80-90%. El caso más elocuente es Chile: sin vacuna materna, pero con nirsevimab aplicado al 100% de los niños elegibles, logró en tres años una reducción del 93% y ninguna muerte por bronquiolitis. Diversas sociedades científicas recomiendan avanzar en esa dirección, y los primeros pasos en Argentina ya muestran que el camino es posible.
El virus sincicial respiratorio sigue hospitalizando a más bebés que la gripe en Argentina, incluso después de que hace dos años llegara una vacuna pensada para protegerlos. Cuando se anunció esa vacuna, los pediatras sintieron alivio: durante décadas, la bronquiolitis causada por este virus había sido la principal causa de muerte en menores de un año. Pero los números recientes muestran que la herramienta, aunque valiosa, no es suficiente.
En lo que va de 2026, se notificaron más de 2.267 hospitalizaciones por bronquiolitis. El Boletín Epidemiológico Nacional registró más de 65.000 casos hasta la semana 28. Los menores de cinco años concentran la mayoría de los contagios, y dentro de ese grupo, los bebés de menos de un año son los más afectados. Las internaciones por este cuadro superan ampliamente las causadas por influenza en esa franja etaria. Solo después de los cuatro años la gripe comienza a equipararse y luego a predominar.
Néstor Vain, pediatra y neonatólogo jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía, explica que el virus sigue siendo uno de los principales motivos de hospitalización por causas respiratorias en lactantes. Lo preocupante es que la mayoría de los bebés que desarrollan enfermedad grave nacen sanos y a término, sin factores de riesgo identificables. Cualquier recién nacido puede enfermar gravemente; es imposible predecir quién lo hará. Este año la temporada comenzó más tarde de lo habitual, y actualmente hay mucha más circulación de sincicial que de otros virus respiratorios.
Argentina incorporó en 2024 la vacunación materna contra el virus al Calendario Nacional, un avance importante. Pero los especialistas advierten sobre brechas críticas de protección. La vacuna materna funciona porque la madre genera anticuerpos que transfiere al bebé, principalmente después de las 32 semanas de gestación. El problema es que esos anticuerpos duran entre cinco y seis meses. Los bebés nacidos entre octubre y diciembre no llegan a estar protegidos cuando se produce el pico de circulación viral, que ocurre entre mayo y junio. Para entonces, los anticuerpos recibidos de la madre ya se han desvanecido. Además, la cobertura de vacunación en embarazadas ronda el 65 a 70 por ciento, muy por debajo de otros esquemas de inmunización.
Analía de Cristófano, jefa de la Sección de Infectología Pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires, coincide en que la vacunación materna logró reducir los casos graves, pero no tanto las internaciones en conjunto. En su hospital, el 5 por ciento de los bebés menores de un año se internaba por sincicial. Cuando presentó estos datos, logró que se aprobara la cobertura de un anticuerpo monoclonal de acción prolongada llamado nirsevimab, que puede proteger a los bebés durante el primero y segundo años de vida. El resultado fue costo-efectivo: las internaciones disminuyeron en un 80 por ciento.
Córdoba fue pionera en reconocer la necesidad de una estrategia integrada. Este año incorporó cerca de 10 mil dosis del anticuerpo monoclonal para proteger a bebés sanos y a quienes tengan condiciones de riesgo. La estrategia consiste en administrar nirsevimab a recién nacidos antes del alta de las maternidades y en vacunatorios, a niños nacidos desde el 1 de enero de 2026 que cumplan criterios de elegibilidad, y a aquellos con condiciones de riesgo nacidos desde el 1 de septiembre de 2025. María Soledad Álvarez, médica infectóloga y pediatra del Hospital Infantil Municipal de Córdoba, subraya que la campaña avanza de manera satisfactoria y los equipos de salud comienzan a observar señales de impacto favorable.
Vain señala que el impacto real de la vacunación materna en la reducción total de bronquiolitis es de entre el 25 y el 30 por ciento. Las estrategias combinadas, que unen la vacuna con el anticuerpo monoclonal para quienes no fueron alcanzados por ella, llevan la disminución al 80 a 90 por ciento, según la experiencia de otros países. Chile, que no utiliza la vacuna materna sino que aplica el anticuerpo monoclonal al 100 por ciento de los niños nacidos entre abril y octubre, logró en tres años una reducción del 93 por ciento de bronquiolitis y no registró muertes por esta causa. Diversas sociedades científicas nacionales e internacionales recomiendan avanzar hacia este tipo de estrategia combinada.
Citas Notables
El VSR sigue siendo uno de los principales motivos de hospitalización por causas respiratorias en lactantes y continúa generando una importante carga de enfermedad en la población infantil— Néstor Vain, pediatra y neonatólogo
El impacto real de la vacunación en la reducción total de bronquiolitis es de entre el 25 y el 30 por ciento, mientras que las estrategias combinadas llevan la disminución al 80-90 por ciento— Néstor Vain