En los mercados financieros globales, el oro recuperó terreno con su mayor impulso en dos semanas el 3 de septiembre, cuando el debilitamiento del dólar frente al yen y las señales moderadas de la Reserva Federal sobre los tipos de interés recordaron, una vez más, que el metal precioso funciona como espejo de las incertidumbres monetarias de su época. Lo que sube o baja no es solo un precio, sino la confianza colectiva en el valor del dinero y en la capacidad de las instituciones para gobernarlo.
El oro sube 2,1% en su mayor repunte en dos semanas por debilitamiento del dólar
El oro ya estaba recuperándose antes de que Waller hablara
¿Por qué el debilitamiento del dólar hace subir el oro?
Cuando el dólar se debilita, el oro se vuelve más barato para los compradores que usan otras monedas. Además, un dólar débil suele reflejar expectativas de tipos de interés más bajos, lo que reduce el costo de oportunidad de mantener un activo que no genera rendimientos.
Pero el oro subió 2,1% en un solo día. ¿Cuánto de eso fue por el dólar y cuánto por las declaraciones de Waller? El artículo dice que el oro ya estaba subiendo antes de que Waller hablara, así que es difícil aislar el impacto exacto.
¿Qué tan importante es este repunte en el contexto más amplio?
Es significativo porque rompe una racha de tres días de caídas. El oro había estado bajo presión desde que Warsh habló sobre frenar la inflación hace una semana. Este movimiento sugiere que el mercado está revaluando las probabilidades de una subida de tipos.
Aunque hay que notar que la probabilidad de un aumento de 0,25 puntos en septiembre sigue siendo del 50%. Eso no es nada despreciable. El mercado no está descartando completamente una subida.
¿Qué datos podrían cambiar esto nuevamente?
El informe de empleo de agosto y los números de inflación de la próxima semana. Si la inflación sigue alta, la Reserva Federal podría mantener su postura restrictiva y el oro podría caer de nuevo.
Lo importante es que estos datos son realmente inciertos. El artículo dice que Waller espera cifras de inflación "razonables", pero eso es subjetivo. No sabemos qué número específico considera razonable.
Il Polso
- El oro subió 2,1% en una sola sesión, tocando brevemente los 4.500 dólares por onza —su mejor movimiento intradía desde el 19 de agosto— mientras la plata y otros metales preciosos también avanzaron.
- El dólar cedió terreno frente al yen y otras divisas, erosionando uno de los principales frenos al alza del oro y desencadenando una oleada de compras en los mercados de materias primas.
- Las palabras del gobernador de la Fed, Christopher Waller, sobre una inflación 'razonable' en el horizonte bastaron para que la probabilidad de una subida de tipos en septiembre cayera del 70% al 50% en cuestión de días.
- Apenas una semana antes, el oro había caído tres sesiones seguidas tras un discurso restrictivo del presidente de la Fed, Kevin Warsh, ilustrando cuán frágil es el equilibrio entre expectativas y precio.
- Los mercados aguardan ahora el informe de empleo de agosto y los datos de inflación de la semana siguiente, dos cifras que podrían reescribir el guion de la política monetaria estadounidense y, con él, el destino del oro.
En los mercados financieros globales, el oro recuperó terreno con su mayor impulso en dos semanas el 3 de septiembre, cuando el debilitamiento del dólar frente al yen y las señales moderadas de la Reserva Federal sobre los tipos de interés recordaron, una vez más, que el metal precioso funciona como espejo de las incertidumbres monetarias de su época. Lo que sube o baja no es solo un precio, sino la confianza colectiva en el valor del dinero y en la capacidad de las instituciones para gobernarlo.
El 3 de septiembre, el oro registró su mayor repunte en dos semanas al ganar un 2,1% y cerrar en 4.474,72 dólares la onza. Durante la sesión neoyorquina, el metal llegó a superar los 4.500 dólares, acumulando hasta un 2,9% de ganancia intradía. La plata, el platino y el paladio también avanzaron, mientras el índice Bloomberg Dollar Spot retrocedía un 0,5%.
El motor del movimiento fue doble: la caída del dólar frente al yen japonés y un giro en las expectativas sobre la Reserva Federal. Ole Hansen, de Saxo Bank, subrayó que el oro ya se recuperaba con fuerza antes de que el gobernador Christopher Waller tomara la palabra. Cuando Waller anticipó cifras de inflación en un nivel 'razonable', los rendimientos de los bonos cedieron y la probabilidad de una subida de tipos en septiembre se desplomó del 70% a cerca del 50%.
El contraste con la semana anterior era llamativo: el oro había caído durante tres sesiones consecutivas tras un discurso de tono restrictivo del presidente de la Fed, Kevin Warsh, el 28 de agosto. Esa oscilación revela la extrema sensibilidad del mercado aurífero a cualquier señal de política monetaria.
Con el informe de empleo de agosto publicado el 4 de septiembre y los datos de inflación esperados para los días siguientes, los operadores tienen ante sí las piezas que terminarán de definir si la Fed aprieta o afloja el paso —y, con ello, hacia dónde se dirige el precio del oro en los próximos meses.
El oro experimentó su mayor repunte en dos semanas el 3 de septiembre, ganando 2,1% para cerrar en 4.474,72 dólares la onza. El movimiento fue impulsado por un debilitamiento notable del dólar estadounidense frente al yen japonés y por un cambio en las expectativas del mercado respecto a los próximos pasos de la Reserva Federal en materia de tipos de interés.
En el momento de mayor fortaleza durante la sesión de Nueva York, el oro al contado alcanzó los 4.500 dólares por onza, ganando hasta 2,9% en lo que representó su mejor movimiento intradía desde el 19 de agosto. La plata acompañó el movimiento con una ganancia de 2,4%, mientras que el platino y el paladio también subieron. El índice Bloomberg Dollar Spot, que mide el desempeño del dólar frente a una canasta de divisas, cayó 0,5%.
La recuperación del oro comenzó antes de que Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal, hiciera declaraciones públicas sobre las perspectivas de inflación. Waller señaló que espera que las cifras de inflación del próximo mes se sitúen en un nivel "razonable", un comentario que contribuyó a reducir los rendimientos de los bonos y a cambiar las apuestas del mercado sobre una posible subida de tipos de interés. A principios de semana, los operadores estimaban una probabilidad de 70% de que la Reserva Federal aumentara los tipos 0,25 puntos porcentuales en su reunión de septiembre. Para el 3 de septiembre, esa probabilidad había caído a casi 50%.
Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, explicó que el oro ya estaba recuperándose con fuerza antes de que Waller hablara, impulsado principalmente por el debilitamiento del dólar estadounidense, particularmente frente al yen. Los tipos de interés más bajos son generalmente favorables para el oro, un activo que no genera rendimientos y cuyo atractivo aumenta cuando las tasas de retorno de otros instrumentos disminuyen.
Esta volatilidad refleja la sensibilidad del mercado de oro a las señales de política monetaria. Hace apenas una semana, los precios del oro habían caído durante tres sesiones consecutivas después de que Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, reafirmara el compromiso de la institución de frenar la inflación en un discurso de tono restrictivo el 28 de agosto. Ese mensaje había elevado las expectativas de una subida de tipos.
Ahora los operadores aguardan dos datos cruciales que podrían definir el próximo movimiento: el informe de empleo de Estados Unidos para agosto, que fue publicado el 4 de septiembre, y las cifras de inflación que se esperaban para la semana siguiente. Estos números ofrecerán más claridad sobre la dirección que tomará la política monetaria estadounidense en los próximos meses y, con ella, el precio del oro.
Citazioni salienti
Los precios del oro se están recuperando con fuerza, una tendencia que comenzó antes de que las declaraciones del gobernador de la Reserva Federal contribuyeran a reducir los rendimientos de los bonos— Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank
Espera que las cifras de inflación del próximo mes se sitúen en un nivel razonable— Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal