El oro amplía ganancias hacia cierre de semana al alza por caída del petróleo

El oro encontró espacio para respirar cuando la presión inflacionaria cedió
El metal precioso subió 1,2% esta semana, impulsado por la caída del petróleo y menores rendimientos de bonos.
Mark

¿Por qué el oro sube cuando la Fed acaba de subir las tasas? Eso parece contradictorio.

Mimi

Normalmente lo sería. Pero los rendimientos de los bonos cayeron después del anuncio, no subieron. Eso es lo inusual. Y el petróleo bajó al mismo tiempo, aliviando la presión inflacionaria.

Luke

¿Pero cuánto cayeron esos rendimientos? El artículo no lo especifica. Sabemos que bajaron, pero no sabemos si fue un movimiento pequeño o grande.

Mark

Entonces, ¿el oro está ganando porque la gente piensa que la Fed no subirá más?

Mimi

No exactamente. Los inversores en fondos de oro siguen metiendo dinero incluso cuando los precios caen. Eso sugiere que creen que los factores de largo plazo seguirán siendo favorables.

Luke

Pero Warsh está hablando de más subidas de tasas. Eso es un riesgo real para el oro. El artículo lo menciona, pero no dice cuán probable es que eso ocurra.

Mark

¿Entonces estamos en un momento de equilibrio frágil?

Mimi

Sí. El oro está ganando esta semana, pero hay fuerzas opuestas. El alivio en el petróleo y los bonos lo ayudan ahora. Pero si la Fed sigue subiendo tasas, eso podría revertir.

Luke

Y el oro sigue 20% por debajo de donde estaba antes de la guerra con Irán. Eso es contexto importante que no debería perderse.

Mark

¿Qué debería estar mirando un inversor?

Mimi

Los próximos anuncios de la Fed sobre inflación, y si las interrupciones de petróleo en Oriente Medio se resuelven realmente o vuelven a empeorar.

Luke

Y también el dólar. El artículo dice que se mantuvo sin cambios, pero un dólar más fuerte sería un problema serio para el oro.

  • La Fed subió tasas un cuarto de punto en decisión unánime, desatando la expectativa de que el oro, sin rendimientos propios, perdería terreno frente a los bonos del Tesoro.
  • Contra todo pronóstico, los rendimientos de los bonos cayeron tras el anuncio, abriendo una ventana de oportunidad que el oro aprovechó para subir 1,2% hasta los 4.393,31 dólares la onza.
  • El petróleo cedió por tercer día consecutivo al calmarse las interrupciones de suministro en Oriente Medio, aliviando el componente energético de la inflación y dando más espacio al metal precioso.
  • La plata lideró las ganancias con un avance del 2,5%, y el oro superó su media móvil de 100 días, señal técnica de impulso alcista que captó la atención de los operadores.
  • La sombra sobre el repunte es concreta: el presidente de la Fed, Kevin Warsh, habló de inflación elevada de forma que los mercados ya descuentan al menos un aumento de tasas más en 2027, lo que podría frenar futuras ganancias del oro.

En una semana marcada por la primera subida de tasas de la Reserva Federal desde 2023, el oro encontró un camino inesperado hacia las ganancias: la caída del petróleo alivió las presiones inflacionarias y los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron, devolviendo al metal precioso su atractivo como refugio. Cerca de los 4.400 dólares la onza, el oro cierra la semana consolidando un repunte que desafía la lógica convencional de los mercados, recordándonos que en tiempos de incertidumbre, los activos que no prometen rendimientos pueden ser precisamente los que más se buscan. La pregunta que persiste es si esta calma es duradera o si la retórica inflacionaria de la Fed terminará por imponerse.

El oro cerraba la semana cerca de los 4.400 dólares la onza, consolidando ganancias en medio de una volatilidad que había obligado a los mercados a recalibrar sus apuestas sobre inflación y política monetaria. La semana había comenzado con tensión: la Reserva Federal subió las tasas un cuarto de punto porcentual el miércoles en una decisión unánime, el primer aumento desde 2023. En circunstancias normales, eso habría presionado al oro hacia la baja, pues el metal no genera rendimientos y pierde atractivo cuando los bonos del Tesoro ofrecen retornos más altos. Pero esta vez, algo distinto ocurrió.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron en todos los vencimientos tras el anuncio, cambiando el panorama para el metal precioso. Al mismo tiempo, el precio del petróleo comenzó a descender durante tres días consecutivos, a medida que las interrupciones de suministro en Oriente Medio parecían remitir: Arabia Saudita anunció planes para restablecer el flujo por un oleoducto crítico y los buques continuaban navegando por el estrecho de Ormuz. Con la presión inflacionaria energética aliviándose, el oro encontró espacio para avanzar 1,2% hasta los 4.393,31 dólares la onza. La plata fue aún más fuerte, con un alza del 2,5% hasta los 66,82 dólares.

Lo que sorprendía a los analistas era la persistencia de la demanda: los fondos cotizados respaldados por oro habían registrado entradas de capital incluso cuando los precios caían, señal de que los inversores apuestan a los fundamentos de largo plazo del metal. Sin embargo, una sombra se cernía sobre este optimismo. Kevin Warsh, presidente de la Fed, habló de inflación elevada en términos que elevaron las expectativas del mercado: los operadores ya descuentan al menos un aumento de tasas más este año y posiblemente uno o dos en 2027. Ese escenario sería un obstáculo real para el oro. Por ahora, el dólar se mantuvo estable durante la semana, evitando que ese factor amplificara las presiones. La pregunta que quedaba abierta era si el alivio energético seguiría siendo suficiente colchón frente a una Fed que aún no ha terminado de hablar.

El oro cerraba la semana en torno a los 4.400 dólares la onza, consolidando ganancias tras días de volatilidad que dejaron al mercado recalibrando sus apuestas sobre inflación y política monetaria. La semana había comenzado con tensión: la Reserva Federal había subido las tasas de interés un cuarto de punto porcentual el miércoles en una decisión unánime, el primer aumento desde 2023. Normalmente, esto presionaría al oro hacia la baja, porque el metal precioso no genera rendimientos y pierde atractivo cuando los bonos del Tesoro ofrecen retornos más altos. Pero esta vez, algo más estaba ocurriendo en los mercados.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron en todos los vencimientos después del anuncio de la Fed. Eso fue lo que cambió el juego para el oro. Mientras los inversores procesaban la decisión de tasas más altas, el precio del petróleo comenzó a bajar, y esa caída se extendió durante tres días consecutivos. Las interrupciones en el suministro de petróleo en Oriente Medio parecían estar remitiendo. Arabia Saudita anunció planes para restablecer el flujo a través de un oleoducto crítico en cuestión de días, y los buques petroleros continuaban navegando por el disputado estrecho de Ormuz. Con la presión inflacionaria del lado energético aliviándose, el oro encontró espacio para respirar.

El metal precioso subió 1,2% hasta 4.393,31 dólares la onza. La plata fue más fuerte aún, avanzando 2,5% hasta 66,82 dólares la onza, después de haber saltado 3,6% el día anterior. El platino y el paladio también registraron ganancias. El jueves, el repunte llevó al oro por encima de su media móvil de 100 días, un indicador técnico que señala impulso alcista. Sin embargo, el contexto más amplio seguía siendo complicado: el metal seguía casi 20% por debajo de los niveles que había alcanzado antes de que estallara la guerra con Irán a finales de febrero.

Lo que sorprendía a los analistas era la persistencia de la demanda de oro a pesar de la volatilidad. Los fondos cotizados en bolsa respaldados por oro, según el seguimiento de Bloomberg, habían registrado entradas de capital incluso cuando los precios caían. Los inversores parecían estar apostando a que los factores fundamentales que impulsan el precio del oro a largo plazo seguirían sosteniéndolo. Pero había una sombra sobre esta narrativa optimista: Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, había hablado de la inflación elevada de una manera que elevó las expectativas del mercado. Los operadores ahora estaban fijando precios para al menos un aumento de tasas más este año y posiblemente uno o dos más en 2027. Eso sería un obstáculo para el oro.

El índice Bloomberg Dollar Spot, que mide la fortaleza del dólar estadounidense, se mantuvo prácticamente sin cambios durante la semana. Eso importaba porque un dólar más fuerte típicamente presiona el oro hacia abajo, haciendo que sea más caro para los compradores internacionales. Por ahora, ese factor no estaba amplificando las presiones. La pregunta que quedaba abierta era si la retórica hawkish de la Fed sobre la inflación terminaría ganando, o si el alivio en los precios de la energía seguiría proporcionando un colchón para que el oro mantuviera sus ganancias en las semanas por venir.

Arabia Saudita se ha propuesto restablecer el flujo a través de un oleoducto vital en cuestión de días
— Reportes de mercado
Los fondos cotizados en bolsa respaldados por oro han registrado entradas de capital incluso cuando los precios han caído
— Seguimiento de Bloomberg
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