El nuevo museo traslada su acceso a la calle Santiago y añade una terraza panorámica con vistas a la Basílica del Pilar, junto a una sala de exposiciones temporales de 315 metros cuadrados. La exposición 'Solo Goya. El arte de ver' organiza las obras por obsesiones visuales del pintor, no cronológicamente, mostrando su capacidad para captar la psicología humana sin idealizaciones.
El nuevo Museo Goya en Zaragoza resucita la obsesión del maestro por la psicología humana
Pintaba la ropa con lujo, pero dejaba los rostros tal cual eran
¿Por qué este museo decide romper con el orden cronológico? Parece una decisión arriesgada para una institución.
Porque Goya no pensaba cronológicamente. Pensaba en obsesiones. Veía la luz de una manera, veía la psicología de otra. Agrupar sus obras por lo que lo obsesionaba visualmente te permite entender cómo funcionaba su mente, no solo cómo evolucionó su técnica.
Pero ¿tenemos confirmación de que esa fue la intención curatorial explícita? El artículo dice que la muestra "renuncia al clásico orden cronológico para centrarse en la pura obsesión visual", pero no cita a los curadores explicando por qué.
¿Qué tan importante es que Goya pintara La familia de Carlos IV de una manera tan cruda? ¿Fue un acto de rebeldía?
No fue rebeldía exacta. Fue honestidad dentro de las reglas. Mantuvo la etiqueta, pintó los uniformes con lujo deslumbrante, pero no mintió sobre los rostros. Eso era revolucionario porque los pintores de corte antes que él siempre idealizaban.
Aunque la anécdota de Gautier sobre el charcutero es famosa, ¿es realmente lo que Goya pretendía comunicar? Es una interpretación posterior, no una declaración del pintor.
¿Qué significa que el museo tenga ahora realidad virtual para ver los frescos de las cúpulas?
Significa que no tienes que viajar a San Antonio de la Florida o a la Basílica del Pilar para estar dentro de la pintura. Puedes flotar a centímetros de los frescos. Es una forma de hacer la experiencia más íntima.
Aunque suena impresionante, ¿hay datos sobre cuánto tiempo lleva la experiencia de realidad virtual o cuántas personas pueden acceder simultáneamente? El artículo no lo especifica.
¿Por qué la Fundación Ibercaja decidió hacer esto ahora, en 2026?
Celebran 150 años. Es un momento de renovación institucional. Además, Zaragoza es la ciudad de Goya. Tiene sentido que sea aquí donde se cuente su historia de la manera más completa.
Eso es contexto, pero no explica la decisión específica de ampliar el museo precisamente ahora. ¿Fue presupuestario? ¿Fue una oportunidad de adquisición de obras? El artículo no lo dice.
Le Pouls
- El museo ampliado ocupa casi 4.700 metros cuadrados en el palacio renacentista de la Casa de Jerónimo Cósida
- La exposición 'Solo Goya. El arte de ver' reúne cerca de cincuenta obras maestras prestadas por el Prado, National Gallery, Uffizi y otras instituciones
- El Centro de Estudios Francisco de Goya alberga más de 1.400 volúmenes y fondos documentales
- La exposición temporal estará abierta al público hasta el 10 de enero de 2027
El nuevo museo traslada su acceso a la calle Santiago y añade una terraza panorámica con vistas a la Basílica del Pilar, junto a una sala de exposiciones temporales de 315 metros cuadrados. La exposición 'Solo Goya. El arte de ver' organiza las obras por obsesiones visuales del pintor, no cronológicamente, mostrando su capacidad para captar la psicología humana sin idealizaciones.
La Fundación Ibercaja inaugura la remodelación integral del Museo Goya en Zaragoza, ampliando el palacio renacentista a 4.700 metros cuadrados con una exposición de cincuenta obras maestras prestadas por el Prado, National Gallery y Uffizi.
Zaragoza acaba de recibir una ampliación radical de su Museo Goya. La Fundación Ibercaja ha terminado la remodelación integral del palacio renacentista de la Casa de Jerónimo Cósida, transformando el edificio del siglo XVI en un espacio de casi 4.700 metros cuadrados dedicado a descifrar la obsesión visual de Francisco de Goya y Lucientes. La intervención, firmada por el estudio Sebastián Arquitectos, ha devuelto a la casona su traza histórica al descubrir la galería superior de arquillos que los siglos habían ocultado, y ha añadido una terraza panorámica con vistas a la Basílica del Pilar y una sala de exposiciones temporales de 315 metros cuadrados construida a doble altura.
El acceso principal del museo se ha trasladado a la calle Santiago, cerca de la Plaza del Pilar. La nueva fachada, construida con bloques de piedra de tres metros, reproduce fragmentos de las series de grabados de Goya junto a una gran pantalla que proyecta luz fría sobre la entrada. Es el primer gesto de una institución que ha decidido repensar completamente cómo se cuenta la historia de un pintor que observaba a sus contemporáneos con la precisión de un forense y la frialdad de un cronista de sucesos.
La exposición inaugural, titulada Solo Goya. El arte de ver, abierta al público hasta el 10 de enero de 2027, reúne cerca de cincuenta obras maestras prestadas por instituciones de primer nivel: el Museo del Prado, Patrimonio Nacional, los Uffizi de Florencia, la National Gallery de Londres y el Thyssen-Bornemisza. A diferencia de los recorridos convencionales, esta muestra rechaza el orden cronológico para organizar las obras alrededor de las obsesiones visuales del pintor aragonés. La primera sección, Las luces y las sombras, enfrenta la juventud luminosa de sus primeros encargos cortesanos contra la vejez más amarga. El quitasol, El albañil herido y La merienda cuelgan frente a la violencia seca de Caníbales preparando a sus víctimas. En El quitasol, comisionado para decorar el comedor de los Príncipes de Asturias en el Palacio del Pardo, Goya captura una escena idílica madrileña con una sofisticación inédita: no solo proyecta la sombra del quitasol sobre el rostro de la joven, sino que filtra la luz a través de la tela verde, iluminando su piel con tonos dorados, grises y azulados que revelan su dominio absoluto de la luz indirecta.
La segunda sección, El poder del retrato, despliega una galería implacable de las vanidades de la época. Allí desfilan La Duquesa de Alba de 1795, La Tirana, María Teresa de Vallabriga a caballo y Amalia Bonells de Costa, flanqueadas por los retratos del general Nicolas Philippe Guye, el empresario don Antonio Raimundo Ibáñez y el erudito inquisidor don Juan Antonio Llorente. Goya rompió con la tradición de los pintores de corte anteriores, como Velázquez o Rigaud, que idealizaban a sus clientes o los dotaban de dignidad majestuosa. El pintor aragonés mantuvo la etiqueta: pintaba la ropa con un lujo deslumbrante, pero dejaba los rostros tal cual eran en su fuero interno, desnudando la psicología sin remordimiento. Tras ver La familia de Carlos IV, el crítico de arte Théophile Gautier escribió que la familia real parecía el charcutero de la esquina y su esposa tras haber ganado la lotería. Goya había capturado la expresión simplona del rey, la mirada dominante e intrigante de María Luisa y la vacuidad de los infantes.
En Los lazos del afecto, la estancia más íntima del recorrido, el pintor baja la guardia para retratar a quienes quiso. Allí descansan el revelador Autorretrato en el taller, la conmovedora y grotesca figura de El tío Paquete, la efigie del tenor Pedro Mocarte y los rostros cansados de sus consuegros, Martín Miguel de Goicoechea y Juana Galarza de Goicoechea. Lejos del ajetreo de la exposición temporal, la colección permanente también ha sido restaurada, recorriendo desde los maestros anteriores a Goya hasta la sala de estampas con sus Copias de Velázquez y los bocetos de Francisco Bayeu. A esos fondos se suma una rareza: trece tablas y una caja de campo portátil de madera con paleta y pequeños estudios al óleo del natural en el interior, firmadas por Joaquín Sorolla, junto a la escultura contemporánea El sueño de Goya, del cubano Roberto Fabelo.
Más allá del lienzo, el museo ha incorporado tecnología inmersiva. En otra nave se proyecta la película Goya, el gran observador y el cortometraje Como si hubiese pintado el futuro, inspirado en los escritos del crítico John Berger. Pantallas táctiles permiten examinar los trazos y bocetos que el óleo ocultó bajo la pintura. Gafas de realidad virtual permiten al visitante flotar a escasos centímetros de los frescos pintados en las cúpulas de la Basílica del Pilar, la Cartuja del Aula Dei o San Antonio de la Florida, convirtiendo la experiencia visual en algo casi físico. En la trastienda del museo, el nuevo Centro de Estudios Francisco de Goya reúne más de 1.400 volúmenes y fondos documentales procedentes de los legados de Federico Torralba, José Camón Aznar, Pérez Serrano y la Real Academia de San Luis. La casona de la calle Santiago se ha convertido en un laboratorio desde el que seguir descifrando a un hombre que se negó a cerrar los ojos.
Citations marquantes
La familia real parecía el charcutero de la esquina y su esposa tras haber ganado la lotería— Théophile Gautier, crítico de arte, tras ver La familia de Carlos IV