El cerebro sigue sintiendo temblores después del sismo: la explicación científica

El terremoto del 10 de agosto de 2026 dejó más de cien personas fallecidas, numerosos heridos, desaparecidos y víctimas atrapadas en escombros.
El cerebro registra cualquier alteración como una amenaza
En estado de hipervigilancia tras un trauma sísmico, el cuerpo interpreta movimientos mínimos como nuevos temblores.
Mark

¿Por qué el cerebro sigue sintiendo movimiento si el terremoto ya pasó?

Mimi

Porque el oído interno, específicamente la zona vestibular, está diseñado para adaptarse a movimientos prolongados. Cuando experimenta noventa segundos o dos minutos de sacudidas continuas, sigue buscando ese patrón incluso después de que todo se detiene.

Mark

Pero eso suena más como un problema físico que psicológico.

Mimi

Lo es, pero también es psicológico. El cuerpo está en hipervigilancia después del trauma. Registra cualquier cosa como amenaza: un latido acelerado, un músculo que se contrae. El cerebro interpreta esos señales como nuevos temblores.

Mark

¿Cuánto tiempo dura esto?

Mimi

Típicamente días o pocas semanas. El cuerpo necesita tiempo para sentirse seguro de nuevo. Pero si la ansiedad se mantiene, puede convertirse en algo más crónico, como el Trastorno de Estrés Postraumático.

Mark

¿Hay algo que las personas puedan hacer para recuperarse más rápido?

Mimi

Descanso, sueño adecuado, y evitar saturarse de noticias sobre el evento. Paradójicamente, entender científicamente qué está pasando ayuda más que consumir información estresante constantemente.

Mark

¿Es lo mismo que sienten los pasajeros de cruceros?

Mimi

Exactamente. Un cirujano documentó que las personas en barcos sienten balanceo durante semanas después de bajar a tierra. El cerebro necesita recalibrar su sentido del equilibrio.

Mark

Entonces no es que la gente esté imaginando cosas.

Mimi

No. Es una reacción física documentada. Se llama Síndrome de Mareo Post Terremoto. Es real, es temporal, y es parte del proceso de recuperación.

  • El terremoto del 10 de agosto de 2026 fue el más fuerte en Colombia en una década, con más de cien muertes
  • Las sacudidas duraron entre 90 segundos y dos minutos según el Servicio Geológico Colombiano
  • El Síndrome de Mareo Post Terremoto (PEDS) afecta el equilibrio y puede durar días o semanas
  • La hipervigilancia cerebral interpreta movimientos corporales mínimos como nuevos temblores amenazantes

El cerebro entra en hipervigilancia tras trauma sísmico, interpretando movimientos corporales mínimos como nuevos temblores amenazantes. El Síndrome de Mareo Post Terremoto (PEDS) afecta el equilibrio y puede relacionarse con Trastorno de Estrés Postraumático crónico.

Tras el terremoto de magnitud en Colombia, expertos explican por qué personas continúan sintiendo mareos y movimientos fantasma días después, debido a adaptación cerebral y estrés postraumático.

El lunes 10 de agosto de 2026, Colombia experimentó el terremoto más violento de los últimos diez años. El saldo inmediato fue devastador: más de cien personas muertas, heridos sin contar, desaparecidos, y sobrevivientes atrapados bajo los escombros esperando rescate. Pero para muchos de los que vivieron esos momentos, el temblor no terminó cuando cesaron las sacudidas del suelo.

Quienes estuvieron cerca del epicentro reportaron una duración extraordinaria del movimiento sísmico. Según las estaciones de monitoreo del Servicio Geológico Colombiano, el evento se prolongó entre noventa segundos y dos minutos, un tiempo que se sintió mucho más largo para quienes lo experimentaron. La percepción de esa duración varió según factores físicos concretos: la distancia al epicentro, el tipo de suelo bajo los pies, la estructura del edificio donde cada persona se encontraba. Pero lo que sucedió después fue más complejo que la simple física de las ondas sísmicas.

Días después del terremoto, muchas personas seguían reportando sensaciones de mareo, de movimiento, incluso la impresión de nuevas réplicas que en realidad no estaban ocurriendo. Estos "temblores fantasma" no eran alucinaciones ni imaginación. El Bangkok Hospital Pattaya y otros centros de investigación han documentado que se trata de una reacción física genuina: el cerebro, específicamente la zona vestibular del oído interno, continúa intentando adaptarse al movimiento prolongado que experimentó. El cirujano Landon Duyka ha observado fenómenos similares en pasajeros de cruceros que siguen percibiendo balanceo días o incluso semanas después de pisar tierra firme. Los científicos han nombrado este fenómeno Síndrome de Mareo Post Terremoto, o PEDS por sus siglas en inglés.

Pero la explicación no es solo neurológica. Cuando una persona vive un evento de estrés extremo como un terremoto de gran magnitud, el cerebro entra en un estado de hipervigilancia, según explicó el psicólogo Ramón Nogueras. En ese estado mental, el cuerpo registra cualquier alteración, por mínima que sea, como una amenaza. Un latido del corazón acelerado, una contracción muscular involuntaria, incluso el movimiento de la ropa: todo se interpreta como un nuevo temblor inminente. Un estudio publicado en 2025 en la revista Medicine encontró que el estrés psicológico de un evento traumático altera las zonas del cerebro que procesan el equilibrio y la posición del cuerpo en el espacio, generando esa sensación persistente de movimiento.

Los síntomas que acompañan esta condición son variados y debilitantes: mareo y vértigo, dificultad para caminar, náuseas, insomnio, irritabilidad, ansiedad. El sistema nervioso central permanece en alerta constante, buscando movimientos o alteraciones en el entorno, por insignificantes que sean. Este estado puede prolongarse y, en algunos casos, relacionarse con el Trastorno de Estrés Postraumático crónico.

La buena noticia es que estos síntomas tienen fecha de vencimiento. Según el Ministerio de Ciencias de Venezuela, a través de la Fundación Inzit, lo más común es que desaparezcan en cuestión de días o pocas semanas, a medida que el cuerpo comienza a sentirse seguro nuevamente. Los expertos recomiendan priorizar el descanso y el sueño adecuado como herramientas fundamentales de recuperación. La psicóloga clínica Susan Albers, de la Universidad de Cleveland, añade una recomendación importante: evitar la saturación de noticias e información estresante sobre el evento. En su lugar, buscar explicaciones científicas que ayuden a entender racionalmente lo que sucedió puede ser más beneficioso para la recuperación mental. El cerebro necesita tiempo para recalibrar, para aprender nuevamente que el mundo está quieto.

El cerebro entra en un estado de hipervigilancia tras un evento de estrés extremo, registrando cualquier alteración como una amenaza
— Psicólogo Ramón Nogueras
Los síntomas típicamente desaparecen en días o pocas semanas a medida que el cuerpo comienza a sentirse seguro nuevamente
— Ministerio de Ciencias de Venezuela, Fundación Inzit
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