El carbón resurge temporalmente por tensiones geopolíticas y desastres naturales

El carbón puede estar viviendo su último repunte antes de iniciar nuevamente su descenso
A pesar del resurgimiento temporal, los analistas esperan que las renovables superen definitivamente al carbón en 2027.
Mark

¿Por qué el carbón vuelve ahora si hace años que sabemos que es el enemigo del clima?

Mimi

No es que haya cambiado la estrategia. Es que los precios del gas se dispararon cuando se cortó el suministro por Ormuz. De repente, quemar carbón volvió a ser más barato que quemar gas. Las plantas eléctricas simplemente eligieron lo más económico.

Mark

Entonces, ¿es solo dinero?

Mimi

Principalmente sí. Pero también hay factores que no se pueden controlar: menos viento en China, un monzón que llegó tarde en India, la posibilidad de un El Niño fuerte. Cuando las renovables no pueden entregar lo que prometen, los países recurren a lo que tienen a mano.

Mark

¿China está abandonando sus planes de energía limpia?

Mimi

No. China está instalando más solar y eólica que nadie. El problema es que cuando no hay viento o cuando hay restricciones en la red, necesita carbón de respaldo. Es un problema de infraestructura, no de intención.

Mark

¿Entonces esto es temporal?

Mimi

Todo indica que sí. Las renovables ya casi alcanzan la paridad con el carbón. Si el gas se normaliza y el clima coopera, el carbón vuelve a caer en 2027. Pero la transición es más lenta y más complicada de lo que muchos pensaban.

Mark

¿Qué necesita cambiar para que las renovables realmente dominen?

Mimi

Las redes eléctricas necesitan modernizarse. El almacenamiento tiene que mejorar mucho. Y los precios tienen que enviar señales claras: que la electricidad sea más barata donde hay más sol o viento. Sin eso, el carbón seguirá siendo el plan B.

  • Las interrupciones en Ormuz redujeron casi una quinta parte del suministro mundial de gas natural licuado
  • China registró un aumento del 3% en generación de carbón en el primer semestre de 2026
  • India alcanzó un récord de demanda máxima de 270 gigavatios a finales de mayo de 2026
  • Las renovables pasarían del 33% del mix eléctrico mundial en 2025 al 37% en 2027

Las interrupciones en Oriente Próximo y el estrecho de Ormuz dispararon los precios del gas, haciendo que el carbón volviera a ser competitivo en Europa y Asia. China e India lideran el aumento global del carbón, mientras que Europa mantiene su abandono gradual pese a presiones de seguridad energética.

El carbón experimenta un repunte inesperado en 2026 debido a tensiones geopolíticas, encarecimiento del gas y condiciones climáticas adversas, aunque se espera que las renovables lo superen definitivamente en 2027.

El carbón está viviendo un momento inesperado de resurrección en 2026, aunque sea temporal. Mientras España ha dejado atrás completamente esta fuente de energía, en China sigue siendo uno de los pilares fundamentales de su sistema eléctrico. Un informe de mitad de año de un organismo energético internacional explica que este repunte no obedece a un cambio de rumbo en la transición energética global, sino a una tormenta perfecta de factores coyunturales: tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, encarecimiento del gas natural, condiciones meteorológicas adversas y limitaciones puntuales para aprovechar al máximo las fuentes renovables.

Las interrupciones en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz han sido particularmente disruptivas. La pérdida temporal de casi una quinta parte del suministro mundial de gas natural licuado disparó la volatilidad de los mercados y llevó los precios del gas en Asia y Europa a sus niveles más altos desde la crisis energética de 2022 y 2023. Cuando el gas se encarece, la lógica económica de las plantas eléctricas cambia. En muchos países, producir electricidad quemando carbón volvió a ser más barato que hacerlo con gas natural. El resultado fue un cambio de combustible que frenó el descenso que se esperaba en la generación carbonera, especialmente en Europa y Asia.

China es el principal responsable del incremento mundial previsto para 2026. El país continúa registrando un fuerte crecimiento de la demanda eléctrica, y durante el primer semestre del año, las condiciones fueron menos favorables para la energía eólica. Menos viento, combinado con restricciones a la producción renovable, obligó a recurrir más a las centrales de carbón, que crecieron un 3% respecto al primer semestre de 2025. Este patrón revela uno de los principales desafíos de la transición energética china: la expansión masiva de solar y eólica no elimina automáticamente la necesidad de generación térmica cuando las condiciones meteorológicas o las limitaciones de las redes impiden aprovechar toda la electricidad renovable disponible. India presenta una evolución similar. La generación eléctrica a partir de carbón aumentó un 3,5% durante el primer semestre de 2026, después de haber disminuido en 2025. El año pasado, un crecimiento más moderado de la demanda, un monzón temprano y la rápida expansión de las renovables habían limitado el uso de las centrales térmicas. En 2026, la presión sobre el sistema eléctrico ha sido mayor, con la demanda máxima alcanzando un récord de 270 gigavatios a finales de mayo.

La Unión Europea se encuentra en una situación diferente. La generación eléctrica con carbón seguirá disminuyendo en 2026, pero el ritmo es menor del que se esperaba inicialmente. El fuerte crecimiento de la demanda eléctrica llevó incluso a que la producción total a partir de combustibles fósiles aumentara más de un 3%. Europa mantiene su tendencia de abandono del carbón, pero la seguridad energética y los precios pueden provocar retrocesos temporales.

Las condiciones meteorológicas también han jugado un papel importante. Un episodio del fenómeno de El Niño más intenso de lo esperado puede elevar la demanda eléctrica debido a mayores necesidades de refrigeración, mientras que al mismo tiempo reduce la producción hidroeléctrica y eólica en algunas regiones. Iberoamérica y el Sudeste Asiático serían especialmente vulnerables a este fenómeno, aumentando la necesidad de recurrir temporalmente al carbón y al gas.

Pese a este auge del carbón, y a que su adiós está siendo más gradual de lo esperado, las renovables terminarán imponiéndose. Tras alcanzar casi la paridad con el carbón en 2025, se espera que su generación mundial aumente más de un 8% en 2026. Su participación en el mix eléctrico mundial podría pasar del 33% en 2025 al 37% en 2027. El avance no está exento de dificultades. La expansión de la solar y la eólica exige modernizar las redes, aumentar la flexibilidad del sistema, mejorar el almacenamiento y establecer señales de precios que incentiven el consumo donde existe mayor disponibilidad de electricidad.

El carbón puede estar viviendo un último repunte antes de iniciar nuevamente su descenso. Si las condiciones meteorológicas y energéticas se normalizan y disminuyen las interrupciones del transporte marítimo por Ormuz, la generación mundial con carbón podría caer ligeramente en 2027, menos de un 1%. Es paradójico que más de una década después del Acuerdo de París, cuando el foco se había puesto en las tecnologías verdes, el carbón siga teniendo tanto protagonismo. Pero los números sugieren que este resurgimiento es una pausa, no un cambio de dirección.

La expansión de la solar y la eólica no elimina automáticamente la necesidad de generación térmica cuando las condiciones meteorológicas o las limitaciones de las redes impiden aprovechar toda la electricidad renovable disponible
— Análisis del informe de mitad de año del organismo energético
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