El auge de los pagos fraccionados: cómo seducen a los jóvenes las plataformas BNPL

El endeudamiento juvenil ha aumentado significativamente, especialmente entre usuarios menos solventes que acceden a créditos sin capacidad real de devolución.
Ya no te preguntas si quieres esto, sino en cuántos meses lo pagarás
Cómo el modelo BNPL ha reconfigurado la relación de los jóvenes con el consumo y el dinero.

El mercado BNPL español alcanzó 7.400 millones de euros en 2024 y podría duplicarse antes de 2030, con Klarna dominando el 72% del mercado global. Estos servicios aprovechan algoritmos rápidos sin exigir nóminas, atrayendo a usuarios menos solventes que difícilmente accederían a créditos tradicionales.

  • Klarna domina el 72% del mercado BNPL global; España alcanzó 7.400 millones de euros en 2024
  • Aplázame superó 893.000 transacciones y 250 millones de euros en créditos durante 2024
  • Usuarios de BNPL son más jóvenes, menos solventes y tienen mayores niveles de deuda, según regulador británico
  • Klarna cerró 2025 con 3.500 millones de euros en ventas y 65 millones de beneficio

Las plataformas de compra ahora y paga después como Klarna crecen exponencialmente en España, financiando desde móviles hasta viajes, atrayendo especialmente a jóvenes con bajos intereses pero generando preocupación sobre endeudamiento irresponsable.

Ignacio Vilte tiene 26 años y ha usado Klarna para financiar un viaje a Roma con su pareja, muebles para su casa y hasta un regalo de cumpleaños. Kenneth Pachacama, de 31, aplazó un tratamiento de ortodoncia de más de 1.500 euros en doce cuotas. Eric Bugglin-Borer, de 36, ha recurrido a estas plataformas una decena de veces para pagar cosas caras como su máster o un teléfono móvil. Todos ellos son usuarios de las plataformas BNPL —compra ahora, paga después—, un modelo de financiación que ha transformado radicalmente cómo los españoles gastan dinero que aún no tienen.

Estas empresas, entre las que destacan Klarna, Aplázame y SeQura, han refinado una fórmula seductora: cualquier compra, desde un móvil hasta un viaje en avión, puede fraccionarse en tres o más cuotas sin necesidad de demostrar ingresos ni pasar por los trámites de un banco tradicional. El algoritmo aprueba el crédito en minutos. Los intereses son bajos o inexistentes. El producto llega a casa de inmediato. En España, estos préstamos al consumo son ya el método de pago con mayor crecimiento, con una tasa anual compuesta proyectada del 39% en los próximos tres años. El mercado alcanzó 7.400 millones de euros en 2024 y podría duplicarse antes de 2030.

La industria ha sabido leer el momento. Los jóvenes, su principal público, viven inmersos en la economía de las experiencias, donde la satisfacción instantánea prima sobre la planificación a largo plazo. Vilte lo resume con claridad: "Nos ha permitido alcanzar un nivel de vida que antes era aspiracional". Pachacama destaca que pagó solo 50 euros de interés por su ortodoncia, "una cifra difícilmente igualable en cualquier otro tipo de préstamo". El sistema funciona porque el prestamista retiene entre el 2% y el 9% de cada transacción del vendedor, mientras el cliente disfruta del producto inmediatamente. Cuando llega el momento de pagar una cuota, la plataforma retira el dinero de la cuenta bancaria del usuario.

La sueca Klarna domina el mercado global con un 72% de cuota en compras web, muy por delante de su competidor australiano Afterpay, que apenas alcanza el 12,3%. Klarna cerró 2025 con un aumento del 25% en ventas hasta los 3.500 millones de euros y un beneficio de 65 millones. Aplázame, la startup madrileña adquirida por el banco WiZink en 2018, superó las 893.000 transacciones y financió 250 millones de euros en créditos durante 2024. SeQura, la empresa barcelonesa enfocada en servicios educativos y sanitarios, cerró 2025 con 140 millones de euros en facturación tras tres años consecutivos de crecimiento del 50%. Incluso PayPal ha lanzado servicios BNPL, mejorando sus tasas de conversión y retención de clientes.

Pero bajo esta expansión acelerada crece una inquietud. Un estudio de 2025 de la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido reveló que los usuarios de BNPL eran, en promedio, más jóvenes, menos solventes y tenían mayores niveles de deuda. Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros, advierte que "se está fomentando un consumo poco responsable" y ha documentado un aumento del endeudamiento juvenil a raíz de la expansión de estas plataformas. El problema, señala, es que "es difícil hablar de consumo responsable cuando toda la industria dice lo contrario".

Los bancos españoles, por su parte, no han querido quedarse atrás. En los últimos meses han lanzado alternativas BNPL como parte de su cartera de servicios. Carlos Iñíguez, responsable en España de Klarna, explica que analizan la capacidad de devolución usando "datos internos y fuentes externas, incluidos soft checking a agencias de información crediticia". David Bäckström, consejero delegado de SeQura, defiende que esta tecnología permitirá acceder a servicios necesarios en un momento tenso para la economía de la clase media. "Queremos acompañar a los usuarios en este ajuste, para no dejar a nadie atrás", dice.

Gustavo Coello, de 32 años, recuerda que cuando adquirió los servicios de Aplázame se encontraba sin trabajo. "Te ayuda en un momento en el que no tienes capacidad de pedir préstamos a ningún otro sitio", cuenta. Vilte, por su parte, recuerda que en Argentina "podías financiar hasta el billete del autobús o la cesta de la compra". A medida que la industria facilita la adquisición de bienes y servicios, la pregunta ha cambiado: "Ya no te preguntas si quieres esto o lo otro, sino en cuántos meses vas a ser capaz de pagarlo". Mientras Klarna estudia cómo integrarse en modelos de lenguaje como ChatGPT, la ambición de convertirse en "el socio de los consumidores para sus gastos y ahorros cotidianos, disponible en todas partes y para todo" sigue avanzando sin regulación clara.

Nos ha permitido alcanzar un nivel de vida que antes era aspiracional
— Ignacio Vilte, usuario de Klarna
Se está fomentando un consumo poco responsable. Es difícil hablar de consumo responsable cuando toda la industria dice lo contrario
— Patricia Suárez, presidenta de Asufin
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué estas plataformas crecen tan rápido si los bancos tradicionales ya ofrecen créditos?

Model

Porque eliminan la fricción. No necesitas nómina, no necesitas esperar días. Un algoritmo dice sí o no en minutos. Para alguien sin acceso fácil al crédito, eso es revolucionario.

Inventor

Pero eso suena peligroso. ¿Quién está realmente usando esto?

Model

Jóvenes, principalmente. Gente menos solvente. Personas que de otro modo no podrían acceder a un crédito. El estudio británico lo dejó claro: usuarios más jóvenes, más endeudados, menos capacidad de pago.

Inventor

¿Y las empresas saben esto?

Model

Por supuesto. Klarna lo sabe. Aplázame lo sabe. Pero el modelo funciona para ellos porque retienen entre el 2% y el 9% de cada venta. El riesgo lo asume el usuario, no la plataforma.

Inventor

¿Entonces es un negocio construido sobre la vulnerabilidad?

Model

Es más complejo. Sí, hay vulnerabilidad. Pero también hay gente que genuinamente necesita esto. Un tratamiento de ortodoncia de 1.500 euros en doce cuotas es accesible. El problema es que la industria no distingue entre necesidad y capricho.

Inventor

¿Qué pasa cuando alguien no puede pagar?

Model

Eso es lo que preocupa a los reguladores. El endeudamiento juvenil ha aumentado. La pregunta ya no es "¿quiero esto?", sino "¿cuántos meses necesito para pagarlo?". Eso cambia cómo piensas sobre el dinero.

Inventor

¿Hay alguna salida?

Model

Los bancos españoles están entrando en el juego. Pero mientras toda la industria diga que compres ahora, es difícil que alguien diga que no compres. La regulación tendrá que llegar en algún momento.

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