En la era donde el teléfono móvil se ha convertido en el repositorio más íntimo de la vida humana —fotos, conversaciones, dinero, identidad—, ocho de cada diez colombianos instalan aplicaciones sin detenerse a leer qué puertas están abriendo. Un informe de Kaspersky revela que esta omisión cotidiana, tan silenciosa como peligrosa, expone millones de vidas digitales al espionaje, el fraude y la extorsión. La paradoja es reveladora: los usuarios cuidan la apariencia del dispositivo, pero descuidan su alma.
El 80% de colombianos ignora permisos de apps: un riesgo crítico para datos personales
Una app maliciosa puede construir un perfil detallado de tu vida privada
¿Por qué crees que los colombianos son tan descuidados con los permisos si son tan cuidadosos con otras cosas, como actualizar el sistema operativo?
Creo que es porque los permisos no son visibles. Actualizaciones y almacenamiento son cosas que ves, que ocupan espacio, que ralentizan el teléfono. Los permisos están escondidos en una pantalla que casi nadie lee.
Pero el informe de Kaspersky solo mide lo que los colombianos dicen que hacen. ¿Cuánta gente realmente actualiza el sistema operativo, o solo cree que lo hace?
Es un buen punto. Pero incluso si los números son imperfectos, la brecha entre el 77 por ciento que actualiza y el 20 por ciento que revisa permisos es tan grande que el patrón es real.
¿Qué tipo de aplicaciones son las más peligrosas? ¿Las que todos descargamos o las raras?
Las más peligrosas son las que parecen inofensivas. Un juego, una linterna, un editor de fotos. Cosas que todos descargamos sin pensar. Eso es lo aterrador.
El artículo menciona que Google y Kaspersky han advertido sobre estas apps, pero ¿cuántas siguen en las tiendas? ¿Cuántas personas las han descargado?
No tenemos esos números. Pero si el 80 por ciento no revisa permisos, entonces incluso una pequeña cantidad de apps maliciosas puede afectar a millones.
¿Qué debería hacer alguien ahora mismo si ya instaló cientos de aplicaciones sin revisar?
Ir a ajustes, revisar qué permisos tiene cada app, y revocar los que no necesita. Es tedioso, pero es el único camino.
¿Y si la app simplemente deja de funcionar sin ese permiso? ¿Entonces qué?
Entonces desinstálala. Si una app necesita acceso a tu cámara para ser una linterna, no es una linterna legítima.
El Pulso
- El 80% de los colombianos nunca revisa los permisos de privacidad al instalar apps, creando una brecha masiva de seguridad que los ciberdelincuentes explotan activamente.
- Aplicaciones disfrazadas de juegos, linternas o editores de fotos pueden activar la cámara, grabar audio y rastrear ubicaciones en tiempo real sin que el usuario sospeche nada.
- El robo de credenciales bancarias avanza por una ruta inesperada: permisos de SMS y notificaciones que interceptan códigos de verificación y contraseñas directamente del dispositivo.
- Kaspersky y Google han emitido advertencias sobre apps maliciosas que operan en segundo plano, generan cargos en la factura y secuestran cuentas de redes sociales y correo electrónico.
- Expertos señalan que la solución está al alcance de cualquier usuario: auditar permisos, otorgar solo accesos esenciales y desinstalar aplicaciones en desuso puede cerrar la vulnerabilidad de forma inmediata.
En la era donde el teléfono móvil se ha convertido en el repositorio más íntimo de la vida humana —fotos, conversaciones, dinero, identidad—, ocho de cada diez colombianos instalan aplicaciones sin detenerse a leer qué puertas están abriendo. Un informe de Kaspersky revela que esta omisión cotidiana, tan silenciosa como peligrosa, expone millones de vidas digitales al espionaje, el fraude y la extorsión. La paradoja es reveladora: los usuarios cuidan la apariencia del dispositivo, pero descuidan su alma.
Mientras los colombianos se esfuerzan por mantener actualizado su sistema operativo y liberar espacio en el celular, descuidan una amenaza mucho más silenciosa: la mayoría nunca revisa qué permisos solicitan las aplicaciones que instalan. Según un informe de Kaspersky, esta omisión deja expuesta la información personal y financiera de millones de usuarios a riesgos que van desde el robo de datos hasta el control remoto del dispositivo.
Los números revelan una contradicción inquietante. El 77% de los colombianos mantiene actualizado el sistema operativo de su smartphone y el 73% elimina regularmente las apps que no usa, pero apenas el 20% audita los permisos y la configuración de privacidad. Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor en Kaspersky para Américas, advierte que cada dispositivo acumula una cantidad creciente de información valiosa —fotos, mensajes, datos bancarios, contraseñas— y que descuidar la administración de esa información es abrirle la puerta a los ciberdelincuentes.
El peligro se materializa en el momento de la instalación. Aplicaciones que prometen funciones atractivas —películas gratis, modificaciones de WhatsApp, juegos— suelen solicitar acceso a la cámara, el micrófono, los contactos y la ubicación sin que esos permisos sean necesarios para su funcionamiento. En manos malintencionadas, esos accesos permiten espiar conversaciones, rastrear movimientos en tiempo real y construir perfiles detallados de la vida privada para usarlos en extorsión o suplantación de identidad. Otro vector frecuente es el robo financiero: apps que acceden a SMS y notificaciones pueden interceptar códigos bancarios y capturar contraseñas sin levantar sospechas.
La solución no requiere conocimientos técnicos avanzados. Antes de aceptar permisos, basta con preguntarse si la aplicación realmente los necesita para funcionar. Otorgar solo lo indispensable, revisar periódicamente los accesos concedidos y desinstalar las apps en desuso son pasos simples que pueden cerrar la grieta que hoy deja expuesta a la gran mayoría de los usuarios colombianos.
Mientras los colombianos se preocupan por mantener actualizado el sistema operativo del celular y liberar espacio eliminando fotos pesadas, descuidan una vulnerabilidad mucho más grave: ocho de cada diez nunca revisan qué permisos solicitan las aplicaciones que instalan. Según un informe de Kaspersky, esta brecha en los hábitos de seguridad digital deja expuesta la información personal y financiera de millones de usuarios a riesgos que van desde el robo de datos hasta el control remoto del dispositivo.
Los números revelan una contradicción inquietante en el comportamiento digital de los colombianos. El 77 por ciento mantiene actualizado el sistema operativo del smartphone, y el 73 por ciento elimina regularmente las aplicaciones que no usa. Sin embargo, solo el 20 por ciento se toma el tiempo de auditar los permisos y la configuración de privacidad. En computadores, la situación es similar: el 53 por ciento actualiza el sistema operativo, pero apenas el 47 por ciento borra el software en desuso. Cuando se trata de organizar archivos y correos, el 57 por ciento de los usuarios de PC adopta este hábito, mientras que en móviles solo lo hace el 46 por ciento. En cuanto a la limpieza de galerías de fotos y videos, el 72 por ciento de los usuarios de smartphones lo hace regularmente, frente al 49 por ciento en computadores.
Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky, explica que cada dispositivo almacena una cantidad creciente de información valiosa: fotografías, mensajes, datos bancarios, documentos de trabajo y contraseñas. Descuidar prácticas básicas de higiene digital, como eliminar cuentas que ya no se usan, realizar copias de seguridad o administrar la configuración de privacidad, puede dejar toda esa información expuesta a los ciberdelincuentes.
El peligro real comienza cuando se instala una aplicación sin revisar sus permisos. Muchas apps, especialmente juegos o herramientas que prometen funciones atractivas como cambiar la apariencia del teléfono, ofrecer películas o partidos gratis, o modificar la interfaz de WhatsApp, solicitan acceso a funciones que no necesitan para funcionar: cámara, micrófono, contactos, ubicación. Si esos permisos caen en manos malintencionadas, un atacante podría espiar conversaciones, activar la cámara de manera remota, rastrear movimientos en tiempo real, acceder a fotos o grabar audio y video sin que el usuario se dé cuenta. En el peor de los casos, una aplicación maliciosa puede combinar varios permisos para construir un perfil detallado de la vida privada y usarlo para extorsión, fraude o suplantación de identidad.
Otro peligro frecuente es el robo de información financiera y credenciales. Aplicaciones que solicitan acceso a SMS, notificaciones o almacenamiento pueden interceptar contraseñas y códigos de verificación bancaria, leer correos con enlaces de recuperación de contraseñas o capturar datos de tarjetas guardadas en el dispositivo. Google y empresas como Kaspersky han advertido sobre aplicaciones que se camuflan como linternas, editores de fotos, juegos o herramientas de limpieza. Una vez instaladas, operan en segundo plano sin levantar sospechas. Algunas de esas aplicaciones ilegales pueden generar costos adicionales en la factura, gastar los datos del plan o secuestrar perfiles de redes sociales y correos electrónicos.
La solución requiere cambiar hábitos. Antes de aceptar los permisos, el usuario debe leer qué acceso solicita la aplicación y preguntarse si realmente lo necesita para funcionar. Debe otorgar solo lo indispensable, negando permisos como cámara, micrófono, contactos o ubicación si no son esenciales, y activándolos solo cuando los use. También es necesario auditar periódicamente en los ajustes qué permisos tiene cada aplicación, desinstalar las que no se usan y revocar los accesos innecesarios. Estos pasos simples pueden cerrar la grieta que hoy deja a la mayoría de los colombianos expuestos.
Citas Notables
Cada dispositivo almacena una cantidad cada vez mayor de información personal y financiera. Descuidar prácticas básicas de higiene digital puede dejar nuestra información expuesta— Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky