En un mundo donde la tecnología y el comercio se han convertido en los nuevos campos de disputa entre grandes potencias, Estados Unidos y China se sentaron durante ocho horas en Nueva York para intentar trazar un camino común. El secretario del Tesoro Scott Bessent y el viceprimer ministro He Lifeng no solo debatieron aranceles y minerales, sino también los contornos de una gobernanza compartida de la inteligencia artificial. Lo que emerge de estas conversaciones no es solo una tregua económica, sino el esbozo de una arquitectura diplomática para una era en la que las máquinas piensan y los re
EE.UU. califica de exitosa reunión con China sobre IA y comercio
Es imperativo que podamos trabajar juntos
¿Por qué es importante que estos dos países establezcan un mecanismo de notificación sobre inteligencia artificial?
Porque la IA es una tecnología que afecta la seguridad nacional. Si uno de los países desarrolla capacidades de IA que podrían ser usadas de manera hostil, el otro necesita saber. Es como tener un teléfono rojo, pero para algoritmos.
Pero el comunicado no dice qué significa exactamente "amenazas a la seguridad" en este contexto. ¿Estamos hablando de ciberataques, de vigilancia, de desinformación? El mecanismo suena bien, pero no sabemos qué dispara realmente una notificación.
Entonces, ¿esta reunión de ocho horas realmente resolvió algo concreto?
Acordaron crear un diálogo formal y volver a reunirse. Eso es concreto. Pero tienes razón en ser escéptico. Lo que vemos es que ambos lados dicen que fue "exitosa", pero los detalles de qué se negoció exactamente siguen siendo vagos.
Y hay otro punto: China se comprometió a comprar productos agrícolas en negociaciones anteriores. ¿Cumplió? El artículo menciona que esto "podría ser objeto de examen", pero no dice si realmente lo fue. Eso importa para entender si esta reunión es un nuevo comienzo o simplemente una ronda más de promesas.
¿Qué pasa con los minerales críticos que mencionan?
Estados Unidos necesita imanes de tierras raras y otros minerales para fabricar tecnología. Depende de China para muchos de ellos. Es un punto de vulnerabilidad que quieren resolver.
Pero el artículo no dice si China ofreció algo específico sobre eso. Solo dice que "los funcionarios estadounidenses también quieren garantizar el flujo continuo". Querer algo y conseguirlo son dos cosas distintas.
Il Polso
- Ocho horas de negociaciones en la sede de JPMorgan Chase en Nueva York marcaron el encuentro más intenso entre altos funcionarios de EE.UU. y China en lo que va del año.
- La propuesta de un mecanismo bilateral de notificación para incidentes de IA revela cuánto ha escalado la tecnología como fuente de tensión y riesgo entre las dos potencias.
- La posible prórroga de la tregua comercial y el acceso garantizado a minerales críticos y tierras raras son las fichas más urgentes sobre la mesa para los fabricantes estadounidenses.
- Trump recibirá personalmente a Xi Jinping el miércoles cuando descienda del avión, un gesto protocolario que señala la magnitud política que ambos gobiernos le otorgan a la cumbre del jueves 24.
- Las reuniones técnicas podrían extenderse hasta el lunes, lo que indica que el trabajo de fondo sigue siendo intenso y que los acuerdos aún no están sellados.
En un mundo donde la tecnología y el comercio se han convertido en los nuevos campos de disputa entre grandes potencias, Estados Unidos y China se sentaron durante ocho horas en Nueva York para intentar trazar un camino común. El secretario del Tesoro Scott Bessent y el viceprimer ministro He Lifeng no solo debatieron aranceles y minerales, sino también los contornos de una gobernanza compartida de la inteligencia artificial. Lo que emerge de estas conversaciones no es solo una tregua económica, sino el esbozo de una arquitectura diplomática para una era en la que las máquinas piensan y los recursos estratégicos definen el poder.
El secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent salió de una reunión de ocho horas en Nueva York con un mensaje directo: las conversaciones con China sobre comercio e inteligencia artificial habían sido "muy exitosas". El encuentro, celebrado en la sede de JPMorgan Chase, reunió a Bessent con el viceprimer ministro chino He Lifeng y al representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer. Del lado chino también participó Li Chenggang, recientemente ascendido al máximo nivel como representante de comercio internacional.
La reunión no fue un fin en sí misma, sino la antesala de algo mayor: el jueves 24 de septiembre, Donald Trump recibirá a Xi Jinping en Washington. Según la AFP, Trump ha decidido recibirlo personalmente cuando descienda del avión el miércoles, un gesto que subraya el peso político del encuentro.
Uno de los temas más novedosos fue la inteligencia artificial. EE.UU. propuso un mecanismo bilateral de notificación para incidentes de IA que pudieran representar amenazas a la seguridad, y ambos países acordaron formalizar un "Diálogo sobre IA entre Estados Unidos y China". La agenda comercial incluyó también la posible prórroga de una tregua existente, el flujo de minerales críticos y tierras raras, y el cumplimiento de compromisos chinos previos de compra de productos agrícolas estadounidenses.
Greer resumió el espíritu del momento: "Es imperativo que podamos trabajar juntos". Las reuniones técnicas podrían continuar hasta el lunes, y lo que se acuerde en Washington el jueves podría redefinir la relación económica y tecnológica entre ambas potencias durante años.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, salió de una sala de reuniones en Nueva York el domingo pasado con un mensaje claro para los periodistas: las conversaciones con China sobre comercio e inteligencia artificial habían sido "muy exitosas". El encuentro, que se extendió durante ocho horas, reunió a Bessent con el viceprimer ministro chino He Lifeng en la sede de JPMorgan Chase, acompañado por Jamieson Greer, representante de Comercio de la Casa Blanca. También participó Li Chenggang, funcionario chino que había sido ascendido recientemente a un puesto de máximo nivel como representante de comercio internacional.
Esta reunión no era un evento aislado, sino un acto preparatorio para algo más grande. El jueves 24 de septiembre, el presidente Donald Trump recibirá en Washington a su homólogo chino Xi Jinping. Según información obtenida por la AFP de un funcionario de la Casa Blanca, Trump ha decidido otorgarle a Xi un honor particular: lo recibirá personalmente el miércoles cuando descienda del avión. El encuentro de Bessent y He buscaba allanar el camino para posibles acuerdos entre las dos mayores economías del mundo en cuestiones que van más allá del comercio tradicional.
Uno de los temas centrales fue la inteligencia artificial. Estados Unidos propuso establecer un mecanismo de notificación bilateral para incidentes relacionados con la IA, particularmente aquellos que pudieran representar amenazas a la seguridad. "Lo que debatimos fue establecer un mecanismo. Así que se va a llamar el Diálogo sobre IA entre Estados Unidos y China", explicó Bessent a los periodistas. Los dos países acordaron volver a reunirse para continuar estas conversaciones, lo que sugiere que el tema seguirá siendo prioritario en los meses venideros.
Las negociaciones también abordaron cuestiones comerciales más amplias. Ambas potencias buscan aliviar las tensiones acumuladas en materia de comercio, tecnología y preocupaciones estratégicas. Entre los temas en la mesa figuraba la posible prórroga de una tregua comercial existente y la implementación de salvaguardias para el desarrollo de la IA. Los funcionarios estadounidenses también querían garantizar el flujo continuo de imanes de tierras raras y minerales críticos, recursos vitales para los fabricantes estadounidenses que dependen de las cadenas de suministro globales.
Jamieson Greer subrayó la importancia de la cooperación bilateral. "Es imperativo que podamos trabajar juntos", afirmó tras el encuentro. Esta declaración refleja la urgencia con la que ambos gobiernos ven la necesidad de reducir la fricción en una relación comercial que ha estado marcada por tensiones durante años. En negociaciones anteriores, China se había comprometido a comprar productos agrícolas estadounidenses, y el cumplimiento de esos compromisos también podría ser examinado durante las próximas conversaciones.
Las reuniones técnicas entre equipos de ambos países podrían continuar hasta el lunes, según informó una fuente conocedora de las conversaciones. Esto sugiere que el trabajo de preparación para la cumbre presidencial seguirá intensificándose en los días previos al encuentro de Trump y Xi. La agenda es ambiciosa: desde la regulación de tecnologías emergentes hasta la estabilidad de cadenas de suministro críticas, pasando por la resolución de disputas comerciales de larga data. Lo que suceda en Washington el jueves 24 de septiembre podría redefinir la relación económica y tecnológica entre las dos potencias durante años.
Citazioni salienti
Acabamos de tener una reunión muy exitosa con los chinos sobre comercio e inteligencia artificial— Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense
Es imperativo que podamos trabajar juntos— Jamieson Greer, representante de Comercio de la Casa Blanca