En un país donde la naturaleza y la comunidad humana han coexistido durante siglos, Ecuador enfrenta este fin de semana once incendios forestales simultáneos que arden desde El Oro hasta Carchi, con focos críticos en Quito e Imbabura que concentran cientos de efectivos y aeronaves en combate ininterrumpido. Lo que ocurre en las laderas del Casitagua y del volcán Imbabura no es un accidente aislado, sino la expresión más visible de una crisis ambiental acumulada: 3.550 incendios en nueve meses, más de 21.800 hectáreas consumidas, y veinte provincias marcadas por el fuego. El país no solo combat
Ecuador enfrenta 11 incendios forestales activos; Quito e Imbabura concentran esfuerzos de control
Tres días de combate ininterrumpido sin tregua
¿Por qué estos dos incendios en particular requieren tanta atención si hay once activos?
Casitagua e Imbabura llevan varios días ardiendo sin control. Casitagua ya va en su tercer día. Eso significa que el fuego ha tenido tiempo de crecer, de propagarse, de consumir más terreno. Los otros incendios son más recientes o más pequeños.
¿Tenemos números de hectáreas para Casitagua?
No. El reporte solo da 270 hectáreas para Imbabura. Para Casitagua no hay cifra de área afectada.
¿Hay evacuaciones?
El reporte menciona que los incendios afectan múltiples comunidades en Quito e Imbabura, pero no especifica cuántas personas fueron desplazadas o si hubo evacuaciones ordenadas.
Eso es importante. Sabemos que hay gente en esos sectores, pero no sabemos si fue sacada de ahí o si está en riesgo.
Exacto. Sabemos que hay comuneros trabajando en el combate del fuego en Imbabura, así que al menos algunas personas están en la zona.
¿Qué tan grave es 21.800 hectáreas en nueve meses?
Es grave, pero necesitaríamos compararlo con años anteriores para saber si es un récord o una tendencia. El reporte dice que es "particularmente severo" pero no da contexto histórico.
Lo que sí sabemos es que 3.550 incendios en 20 provincias es una distribución muy amplia. No es un problema localizado.
¿Hay algo que sugiera cuándo esto podría terminar?
No. El reporte es una fotografía del sábado. No hay pronóstico, no hay información sobre condiciones climáticas, nada que nos diga si el fuego va a empeorar o mejorar.
Il Polso
- Once frentes de fuego arden simultáneamente en provincias que van desde El Oro hasta Carchi, desbordando la capacidad de respuesta ordinaria del sistema de emergencias ecuatoriano.
- El cerro Casitagua lleva tres días en combate continuo con más de cien efectivos, 27 vehículos y aeronaves militares realizando descargas de agua sin que el incendio ceda por completo.
- En Imbabura, el fuego ya ha consumido 270 hectáreas preliminares en sectores como Pucará Alto y San Pablo del Lago, obligando a comuneros a unirse a bomberos y agentes municipales para frenar el avance.
- Dos incendios —en Itchimbía y Yaruqui— han sido controlados, señalando que la coordinación entre cuerpos de bomberos, drones, ECU 911 y comunidades puede inclinar la balanza.
- El año 2026 se perfila como el más severo en memoria reciente: 3.550 incendios registrados entre enero y septiembre han arrasado más de 21.800 hectáreas en veinte provincias del país.
En un país donde la naturaleza y la comunidad humana han coexistido durante siglos, Ecuador enfrenta este fin de semana once incendios forestales simultáneos que arden desde El Oro hasta Carchi, con focos críticos en Quito e Imbabura que concentran cientos de efectivos y aeronaves en combate ininterrumpido. Lo que ocurre en las laderas del Casitagua y del volcán Imbabura no es un accidente aislado, sino la expresión más visible de una crisis ambiental acumulada: 3.550 incendios en nueve meses, más de 21.800 hectáreas consumidas, y veinte provincias marcadas por el fuego. El país no solo combate llamas; confronta las consecuencias de un equilibrio roto entre el clima, el territorio y la capacidad humana de respuesta.
Ecuador combate este fin de semana once incendios forestales al mismo tiempo, con focos distribuidos desde la provincia de El Oro hasta Carchi. Entre todos ellos, dos concentran la mayor parte de los recursos de emergencia: el cerro Casitagua, en Quito, y las laderas del volcán Imbabura, ambos ardiendo durante días sin pausa.
En Casitagua, el Cuerpo de Bomberos de Quito mantenía más de cien efectivos en terreno al llegar el sábado, completando el tercer día consecutivo de combate. Un helicóptero institucional, junto con aeronaves de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, realizaba descargas de agua para apoyar a los equipos en tierra, que permanecieron en la zona incluso durante la madrugada.
En Imbabura, el fuego avanzaba por Pucará Alto, Compañía Alto, El Corazón de Imbabura y la parte posterior de San Pablo del Lago. Las autoridades registraban 270 hectáreas afectadas de forma preliminar. Para contenerlo trabajaban siete unidades de bomberos de Otavalo, treinta agentes de Control Municipal, dos drones y comuneros de los sectores involucrados, todos bajo el seguimiento del ECU 911.
Los once incendios activos abarcan puntos en El Oro, Pichincha, Bolívar, Imbabura y Carchi, aunque dos focos —en Itchimbía y Yaruqui— ya habían sido controlados. Esta jornada de crisis no es un episodio aislado: entre enero y el 18 de septiembre, Ecuador registró 3.550 incendios forestales en veinte provincias, que consumieron más de 21.800 hectáreas de cobertura vegetal. Los focos del fin de semana son la cara más visible de una emergencia ambiental que lleva meses acumulándose.
Ecuador está combatiendo once incendios forestales simultáneamente este fin de semana, con focos distribuidos en provincias que van desde El Oro hasta Carchi. Dos de estos incendios han capturado la mayor parte de la atención de las autoridades de emergencia: uno en el cerro Casitagua, en Quito, y otro en las laderas del volcán Imbabura, ambos consumiendo recursos y personal durante días sin interrupción.
El incendio en Casitagua completaba su tercer día de combate continuo cuando entró el sábado. El Cuerpo de Bomberos de Quito mantenía más de cien efectivos en el terreno, incluyendo 51 personas dedicadas específicamente a la gestión de la crisis y 27 vehículos. Durante la madrugada, los equipos permanecieron en la zona sin descanso. Un helicóptero del Cuerpo de Bomberos, junto con aeronaves de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, realizaban descargas de agua sobre el sector afectado para apoyar el trabajo de los combatientes en tierra.
En Imbabura, el fuego se extendía por los sectores de Pucará Alto, Compañía Alto, El Corazón de Imbabura y la parte posterior de San Pablo del Lago. Hasta la tarde del sábado, las autoridades registraban un área preliminar de afectación de 270 hectáreas. Para controlar este incendio trabajaban siete unidades del Cuerpo de Bomberos de Otavalo con 24 bomberos, treinta agentes de Control Municipal del GAD de Otavalo, dos drones y comuneros de los sectores involucrados. El ECU 911 mantenía el seguimiento de esta emergencia.
Los once incendios activos se distribuyen en múltiples puntos: Zaruma y Guanazán en El Oro; Quito-Calacalí, Quito-Puellaro y Quito-Pomasqui en Pichincha; Guaranda-San Simón en Bolívar; Mejía-Alóag en Pichincha; Otavalo-San Pablo en Imbabura; Espejo-Goaltal y Tulcán-Maldonado en Carchi; Ibarra-La Carolina en Imbabura; y Cayambe-Cangahua en Pichincha. Además, dos incendios ya habían sido controlados: uno en Quito-Itchimbía y otro en Quito-Yaruqui.
Este fin de semana de crisis se inscribe en un año particularmente severo para Ecuador. Entre el 1 de enero y el 18 de septiembre, el país registró 3.550 incendios forestales distribuidos en 20 provincias. Estos incendios consumieron más de 21.800 hectáreas de cobertura vegetal. Los números sugieren que los focos de Casitagua e Imbabura son solo la manifestación más visible de una crisis ambiental que ha estado acumulándose durante meses, con decenas de incendios activos simultáneamente en diferentes regiones del país.
Citazioni salienti
El Cuerpo de Bomberos de Quito mantiene desplegados sus recursos técnicos y humanos para controlar las líneas de fuego activas— Autoridades de emergencia de Quito