Ecuador declara inocentes a 32 tripulantes de barcos bombardeados por EE.UU.

32 tripulantes fueron detenidos y procesados sin pruebas; sus embarcaciones pesqueras fueron destruidas; reportan haber sufrido 'secuestro' antes de entrega a militares ecuatorianos.
No existía delito, determinó la jueza tras revisar las pruebas
La magistrada ecuatoriana encontró que la Fiscalía no pudo demostrar actos ilícitos contra los treinta y dos marineros acusados.
Mark

¿Cómo es posible que treinta y dos hombres hayan sido procesados sin que existieran pruebas de delito?

Mimi

Fueron señalados por supuestamente colaborar con narcotráfico basándose en dónde estaban y qué hacían sus barcos. Pero cuando la jueza pidió ver las pruebas concretas, la Fiscalía no las tenía.

Luke

Espera, ¿la Fiscalía presentó algo? ¿O simplemente no había nada desde el principio?

Mimi

Presentaron algo, pero según el abogado de defensa, ningún documento de Estados Unidos que vinculara a estos hombres específicamente con narcotráfico o tráfico de combustibles.

Mark

¿Y Estados Unidos? ¿Ellos hundieron los barcos basándose en qué información?

Mimi

El Comando Sur dijo que operaban como estaciones de reabastecimiento para lanchas de droga. Pero esa conclusión nunca se tradujo en pruebas presentables ante un tribunal ecuatoriano.

Luke

Entonces tenemos una operación militar internacional basada en una evaluación de inteligencia que no resistió un examen judicial básico.

Mimi

Exactamente. Y hay ochenta y ocho marineros más siendo procesados en dos juicios adicionales, más setenta que nunca fueron acusados formalmente.

Mark

¿Qué pasa ahora con los hombres absueltos?

Mimi

Están considerando demandar por la destrucción de sus barcos pesqueros y lo que llaman un secuestro antes de ser entregados a militares ecuatorianos.

Luke

Así que la pregunta real es: ¿quién responde por una operación que destruyó embarcaciones y vidas sin justificación legal comprobable?

Mimi

Esa es la pregunta que los tribunales ecuatorianos están comenzando a hacer.

  • Una jueza absolvió a 32 tripulantes de los barcos Conquista 2 y María Candelaria al constatar que la Fiscalía no presentó una sola prueba concreta de delito.
  • Estados Unidos hundió ocho embarcaciones pesqueras entre agosto y septiembre, alegando que servían como estaciones de reabastecimiento para el narcotráfico, en una operación coordinada con Ecuador.
  • La defensa reveló un vacío crítico: nunca existieron informes estadounidenses que documentaran investigaciones sobre narcotráfico o tráfico de combustible vinculadas a estos hombres.
  • Dos juicios adicionales contra 56 marineros más están en curso esta semana, y el abogado defensor advierte que los hechos son idénticos, anticipando nuevas absoluciones.
  • Los tripulantes absueltos evalúan acciones legales por la destrucción de sus barcos y por lo que describen como un 'secuestro' sufrido antes de ser entregados a militares ecuatorianos.

En las costas del Pacífico, donde la guerra contra el narcotráfico se libra con bombas y acusaciones, una jueza ecuatoriana encontró algo más poderoso que la fuerza militar: la ausencia de pruebas. Treinta y dos marineros de dos embarcaciones pesqueras hundidas por fuerzas estadounidenses fueron declarados inocentes esta semana, después de que la Fiscalía no pudiera demostrar ningún vínculo real con el crimen organizado. El veredicto abre una pregunta incómoda sobre el costo humano de las operaciones antinarcóticos cuando la certeza jurídica no acompaña a la certeza militar.

Una jueza ecuatoriana examinó los cargos de asociación ilícita contra 32 marineros —ocho del Conquista 2 y veinticuatro del María Candelaria— y llegó a una conclusión contundente: no había base legal para condenarlos. Según su abogado Juan Alvia, la Fiscalía simplemente no pudo probar que las embarcaciones o sus tripulantes hubieran cometido acto ilícito alguno. "No existía delito", resumió.

Los dos barcos formaban parte de una operación más amplia en la que militares estadounidenses hundieron ocho embarcaciones pesqueras en el Pacífico entre finales de agosto y mediados de septiembre, en cooperación con el Gobierno ecuatoriano. El Comando Sur argumentó que funcionaban como estaciones flotantes de reabastecimiento para lanchas narco con destino a Norteamérica, y los tripulantes fueron señalados de tener vínculos con Los Choneros, grupo criminal ecuatoriano asociado al Cartel de Sinaloa.

Sin embargo, durante el juicio quedó expuesto un vacío fundamental: la Fiscalía nunca presentó informes estadounidenses que documentaran esas investigaciones. Sin esos documentos, la jueza no tuvo otra opción que absolver a los acusados.

El caso no termina aquí. Dos juicios adicionales están pendientes: uno esta semana contra 46 tripulantes y otro el 20 de octubre contra diez más. En total, 88 marineros de cinco barcos bombardeados enfrentan procesos similares. Alvia confía en que los otros jueces seguirán el mismo razonamiento, pues "los hechos son idénticos". Además, setenta marineros de los tres barcos restantes nunca fueron formalmente acusados, lo que añade otra capa de complejidad al panorama.

Ahora, los absueltos estudian qué acciones emprender: podrían pedir a la Fiscalía que investigue la destrucción de sus embarcaciones y el presunto "secuestro" que sufrieron antes de ser entregados a las autoridades ecuatorianas. En los tribunales del país, la ausencia de pruebas está demostrando ser más poderosa que las acusaciones nacidas de una operación internacional.

Una jueza ecuatoriana revisó los expedientes contra 32 marineros acusados de asociación ilícita y determinó que no había base legal para mantener los cargos. Los hombres —ocho del barco Conquista 2 y veinticuatro del María Candelaria— habían sido procesados tras ser señalados de colaborar con el narcotráfico, pero cuando la magistrada examinó las pruebas presentadas por la Fiscalía, encontró que simplemente no existían. "No se había podido probar que estas embarcaciones y esta tripulación hubieran cometido algún acto ilícito", explicó Juan Alvia, abogado de los procesados, a la agencia EFE. "No existía delito".

Estos dos barcos fueron parte de una operación más amplia. Entre el 28 de agosto y el 16 de septiembre, militares estadounidenses hundieron ocho embarcaciones pesqueras en el Pacífico en cooperación con el Gobierno ecuatoriano. El Comando Sur de Estados Unidos argumentó que los barcos funcionaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible para lanchas que transportaban droga hacia Norteamérica. Los tripulantes fueron acusados de tener vínculos con Los Choneros, el grupo criminal más antiguo de Ecuador, asociado al Cartel de Sinaloa mexicano y clasificado como terrorista por Washington.

Pero durante el juicio, la defensa señaló un vacío fundamental: la Fiscalía nunca presentó un solo informe de Estados Unidos que documentara investigaciones sobre narcotráfico o tráfico de combustibles involucrando a estos hombres. "Son documentos que no existen", aseguró Alvia. Sin esos documentos, sin pruebas concretas de delito, la jueza no tuvo otra opción que declarar inocentes a los acusados.

Esta sentencia es apenas el primer paso en un proceso más complejo. Hay dos juicios adicionales pendientes: uno programado para esta semana contra 46 tripulantes más, y otro contra diez marineros que fue aplazado hasta el 20 de octubre. En total, 88 tripulantes de cinco barcos bombardeados están siendo procesados. Alvia espera que los jueces en los otros casos sigan el mismo razonamiento. "Los hechos son idénticos", dijo, sugiriendo que si no hay pruebas en un caso, tampoco las hay en los otros.

La situación se complica aún más cuando se consideran los setenta marineros restantes de los tres barcos hundidos que nunca fueron formalmente acusados. La justicia ecuatoriana simplemente no encontró delito en sus casos y los dejó sin cargos. Ahora, con esta absolución en la mano, los tripulantes absueltos están considerando qué acciones legales tomar. Alvia indicó que podrían solicitar a la Fiscalía que investigue la destrucción de sus embarcaciones pesqueras y lo que los marineros describen como un "secuestro" que sufrieron antes de ser entregados a los militares ecuatorianos. Las consecuencias de una operación internacional contra el narcotráfico están comenzando a desplegarse en los tribunales ecuatorianos, donde la ausencia de pruebas está resultando más poderosa que las acusaciones.

No se había podido probar que estas embarcaciones y esta tripulación hubieran cometido algún acto ilícito. No existía delito.
— Juan Alvia, abogado de los procesados
Los hechos son idénticos en los otros casos, por lo que espera que los jueces ratifiquen la inocencia de los otros 56 procesados.
— Juan Alvia
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