Eclipse lunar parcial más largo en 580 años visible hoy en América

Por primera vez desde Machu Picchu, un eclipse que dura más de seis horas
El eclipse lunar parcial del 19 de noviembre de 2021 fue el más prolongado en 580 años, un evento que no se repetirá hasta el año 2669.
Mark

¿Por qué este eclipse en particular es tan especial? Parece que hay eclipses lunares cada año.

Mimi

Tienes razón, hay eclipses lunares con regularidad, pero este fue extraordinario por su duración. Duró más de seis horas, y eso no había sucedido desde 1440. Es la diferencia entre ver un eclipse y ver uno que realmente te obliga a quedarte despierto toda la madrugada.

Luke

Pero aclaremos: fue un eclipse parcial, no total. La Tierra cubrió el 97,4 por ciento de la Luna, no el cien por cien. Eso es importante para entender qué tan oscuro se puso realmente.

Mark

¿Y eso afecta lo que la gente vio?

Mimi

Completamente. En un eclipse total, la Luna desaparece casi por completo. Aquí, la mayor parte de la Luna adquirió ese color rojo intenso, la luna de sangre, pero siempre hubo un borde visible. Es más dramático que un eclipse parcial típico, pero diferente a un eclipse total.

Luke

También está el factor del volcán La Palma. Una investigadora de la UNAM mencionó que el polvo en la atmósfera haría que el rojo fuera más pronunciado. Eso es una variable que no podemos predecir con precisión.

Mark

Entonces, ¿cuándo volverá a suceder algo así?

Mimi

No hasta 2669. Eso es casi 650 años. Para ponerlo en perspectiva, el último fue en 1440, cuando se estaba construyendo Machu Picchu.

Luke

Aunque debo señalar que esa comparación con Machu Picchu viene de Time and Date, no de una fuente astronómica verificada. Es una forma interesante de contextualizar, pero no es un dato científico en sí mismo.

Mark

¿Fue visible desde todos lados?

Mimi

Desde América, Oceanía y partes de Europa y Asia, sí. Pero los horarios variaban enormemente. En Perú comenzó a las 2:18 a.m., en Estados Unidos a las 3:18 a.m. Dependía completamente de tu zona horaria.

Luke

Y la recomendación de alejarse de las luces de la ciudad era práctica, no obligatoria. Técnicamente podías verlo desde cualquier lugar, pero la calidad visual mejoraba significativamente en zonas oscuras.

  • Un eclipse lunar parcial de más de seis horas irrumpió en la madrugada del viernes, exigiendo que millones de personas se despertaran en plena noche para no perderse un evento irrepetible en vida.
  • La Luna se cubrió en un 97,4% por la sombra terrestre y adquirió un rojo más intenso de lo habitual, acentuado por el polvo volcánico del volcán La Palma en España que flotaba en la atmósfera.
  • Cada país del continente tuvo su propia ventana horaria —desde la 1:18 a.m. en México hasta las 7:47 a.m. en Argentina— creando una cadena de observadores que se relevaban de norte a sur mientras la Luna descendía hacia el horizonte.
  • Los astrónomos instaron a alejarse de las ciudades y buscar cielos despejados, convirtiendo el evento en una invitación colectiva a salir de la luz artificial y reconectar con el cosmos.
  • El eclipse cerró un año astronómicamente denso, superando en duración y alcance al evento lunar del 26 de mayo anterior, y dejando a la humanidad con la certeza de que el próximo comparable llegará en 2669.

En la madrugada del 19 de noviembre de 2021, los cielos del continente americano fueron escenario de un fenómeno que la humanidad no había contemplado desde el siglo XV: un eclipse lunar parcial de más de seis horas de duración, en el que la Tierra cubrió casi la totalidad de la Luna y la tiñó de rojo. La NASA confirmó que no existía precedente desde 1440 y que no habrá otro comparable hasta el año 2669, convirtiendo este instante en un paréntesis rarísimo dentro del tiempo humano. Así, millones de personas en América, Oceanía y partes de Europa y Asia fueron, sin saberlo, los únicos testigos vivos de un espectáculo que pertenece a siglos que aún no han nacido.

La madrugada del 19 de noviembre de 2021 ofreció a América un espectáculo celeste sin precedentes en casi seis siglos. Un eclipse lunar parcial cruzó los cielos del continente con una duración total superior a seis horas, convirtiéndose en el más extenso desde 1440, según confirmó la NASA. El siguiente evento de esta magnitud no ocurrirá hasta el año 2669, lo que situó a los observadores de esta noche en un lugar singular dentro de la historia astronómica.

Durante el fenómeno, la sombra de la Tierra cubrió el 97,4% de la Luna llena. El paso por la umbra —la zona más oscura de esa sombra— duró tres horas, veintiocho minutos y veintitrés segundos. En su punto máximo, la Luna adquirió un tono rojizo intenso, la llamada luna de sangre, producido por la dispersión de la luz solar en la atmósfera terrestre. La investigadora Julieta Fierro Gossman, del Instituto de Astronomía de la UNAM, señaló que ese rojo sería más pronunciado de lo habitual por el polvo volcánico del volcán La Palma, en España, aún suspendido en el aire.

La visibilidad varió según la zona horaria. En Perú, Ecuador y Colombia el eclipse fue observable entre las 2:18 a.m. y las 5:47 a.m.; en Chile y Argentina, entre las 4:18 a.m. y las 7:47 a.m.; en México, desde la 1:18 a.m. El evento no requería telescopios ni equipos especiales, aunque los astrónomos recomendaban alejarse de las luces urbanas para apreciarlo en plenitud.

El eclipse recorrió cinco fases —entrada en penumbra, entrada en umbra, punto máximo, salida de umbra y salida de penumbra— mientras la Luna descendía lentamente hacia el oeste. Al amanecer, había desaparecido bajo el horizonte, dejando tras de sí la conciencia de haber sido testigos de algo que ningún ser humano vivo volverá a ver.

La noche del 19 de noviembre de 2021 trajo consigo un espectáculo celeste que no volverá a repetirse en casi siete siglos. Un eclipse lunar parcial cruzó los cielos de América, Oceanía y partes de Europa y Asia, marcando el evento astronómico de su tipo más prolongado desde el siglo XV. La NASA confirmó que no había ocurrido nada similar desde 1440, y que la humanidad tendría que esperar hasta el año 2669 para presenciar otro eclipse lunar parcial de esta magnitud.

El fenómeno comenzó en las primeras horas de la madrugada del viernes, con una duración total superior a seis horas. Durante ese tiempo, la Tierra se interpuso entre el Sol y la Luna de manera que la sombra terrestre cubrió el 97,4 por ciento de nuestro satélite natural. El paso de la Luna a través de la umbra —la zona más oscura de la sombra terrestre— requirió tres horas, veintiocho minutos y veintitrés segundos, según los datos de Space. Fue un intervalo de tiempo tan extenso que los especialistas lo compararon con eventos históricos: por primera vez desde la construcción de Machu Picchu, explicó el portal Time and Date, se podía observar un eclipse lunar parcial que duraba más de seis horas.

La visibilidad del evento varió según la ubicación geográfica y la zona horaria. En Perú, Ecuador y Colombia, el eclipse fue visible entre las 2:18 a.m. y las 5:47 a.m. En Chile y Argentina, el fenómeno se extendió desde las 4:18 a.m. hasta las 7:47 a.m. Bolivia y Venezuela lo presenciaron entre las 3:18 a.m. y las 6:47 a.m. En México, la Ciudad de México registró el evento entre la 1:18 a.m. y las 4:47 a.m., mientras que en Estados Unidos los horarios fluctuaron entre las 3:18 a.m. y las 6:18 a.m. en Washington D.C. Nicaragua y El Salvador pudieron observarlo entre la 1:18 a.m. y las 4:18 a.m., y Panamá entre las 2:18 a.m. y las 5:18 a.m.

Durante el punto máximo del eclipse, la Luna adquirió un color rojizo intenso, fenómeno conocido como luna de sangre. Este tono característico resultaba de la dispersión de la luz solar a través de la atmósfera terrestre. Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, señaló en un comunicado que la coloración roja sería más pronunciada de lo habitual debido al polvo suspendido en la atmósfera terrestre proveniente de la erupción del volcán La Palma en España. La observación no requería equipos especiales: el eclipse era completamente visible a simple vista. Sin embargo, los astrónomos recomendaban alejarse de las luces urbanas para una mejor experiencia visual, idealmente dirigiéndose a zonas despobladas con cielos despejados.

La trayectoria del eclipse seguía un patrón predecible. Al inicio, la Luna se encontraba alta en el cielo, pero conforme avanzaba el fenómeno, descendía gradualmente hacia el oeste. Para cuando alcanzaba su punto máximo, ya había comenzado su descenso, y al amanecer habría desaparecido bajo el horizonte. El evento pasaba por cinco fases distintas: primero la entrada en la penumbra, donde la Luna se oscurecía ligeramente; luego la entrada en la umbra, cuando la sombra más oscura de la Tierra comenzaba a cubrirla; después el punto máximo, donde se observaba la mayor porción de la Luna bajo la umbra con su característico tono rojizo; seguido por la salida de la umbra; y finalmente la salida de la penumbra.

Este eclipse llegaba apenas dos meses después de otro evento lunar similar el 26 de mayo de 2021, que había generado transmisiones en vivo por internet desde múltiples ubicaciones. Sin embargo, el eclipse de noviembre superaba al anterior en duración y alcance. El último evento de magnitud comparable había ocurrido en 1440, hace más de cinco siglos y medio. La próxima oportunidad para que la humanidad presenciara un eclipse lunar parcial de esta envergadura no llegaría hasta dentro de 648 años, en 2669.

Por primera vez desde la construcción de Machu Picchu podemos ver un eclipse lunar parcial que dura más de seis horas
— Time and Date
La Luna se tornará más rojiza que de costumbre debido al polvo suspendido en la atmósfera terrestre por la erupción del volcán La Palma
— Julieta Fierro Gossman, Instituto de Astronomía de la UNAM
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