Durante partidos de la Selección, Argentina ahorra miles de megavatios de electricidad

Millones de personas apagaban todo para concentrarse en el partido
Durante el primer tiempo, el consumo eléctrico cayó casi 2.000 megavatios mientras la atención nacional estaba pegada a las pantallas.

Cuando millones de argentinos detienen sus actividades para mirar un partido de fútbol, el país entero respira distinto: la red eléctrica lo registra con una precisión casi poética. Durante el encuentro de la selección ante Egipto, el consumo nacional cayó cerca de 2.000 megavatios en el primer tiempo, el equivalente a desconectar una ciudad entera, mientras que el entretiempo desató un repunte abrupto de 600 MW en apenas doce minutos. Cammesa, la operadora del sistema eléctrico nacional, anticipó cada ola con un operativo especial que mantuvo la estabilidad invisible que permite que nadie, en ningún hogar, note la magnitud de lo que ocurre debajo.

  • El fútbol sincronizó a millones de personas en un mismo silencio eléctrico: durante el primer tiempo, la demanda cayó casi 2.000 MW, el equivalente a apagar una ciudad mediana.
  • El entretiempo fue el momento más tenso para los operadores: en solo 12 minutos, la demanda saltó 600 MW cuando los hogares encendieron electrodomésticos, hirvieron agua y abrieron heladeras al mismo tiempo.
  • El segundo tiempo replicó el patrón con una caída de 1.850 MW, y el pitido final disparó una recuperación de 1.100 MW en la hora siguiente, mientras el país retomaba su rutina.
  • Cammesa activó un operativo que comenzó una hora antes del partido y terminó una hora después, manteniendo todas las líneas de alta tensión en servicio simultáneo y maximizando la generación hidráulica del Comahue.
  • En los momentos más críticos, la frecuencia del sistema fue elevada transitoriamente de 50 a 50,10 hertzios para que la red pudiera responder más rápido a las variaciones previstas.
  • El resultado fue una demostración silenciosa: ningún corte, ninguna inestabilidad, y la infraestructura energética de un país entero absorbiendo el peso colectivo de una pasión nacional.

Cuando la selección argentina enfrentó a Egipto, las redes eléctricas del país vivieron un fenómeno tan masivo como invisible. No fue una crisis: fue la sincronización de millones de personas que, al mismo tiempo, dejaron de usar energía para concentrarse en el partido. Cammesa documentó cada fluctuación y desplegó un operativo especial para gestionar las olas de demanda que un evento de esta magnitud inevitablemente genera.

Durante los primeros 45 minutos, el consumo cayó de forma sostenida hasta acumular una reducción cercana a los 2.000 megavatios. En hogares de todo el país, la gente apagó luces, pausó electrodomésticos y detuvo sus actividades cotidianas. El entretiempo trajo el fenómeno inverso: en apenas 12 minutos, la demanda saltó 600 MW, el instante en que millones pusieron a hervir agua para el mate, abrieron heladeras y encendieron pantallas en otras habitaciones. En el segundo tiempo, el consumo volvió a descender unos 1.850 MW, y al pitido final repuntó cerca de 1.100 MW durante la hora siguiente.

Para absorber estas variaciones sin que nadie lo notara, Cammesa activó un operativo que comenzó una hora antes del partido y se extendió una hora después. Durante ese período, todas las líneas del Sistema de Transporte de Alta Tensión operaron simultáneamente, se maximizó la generación hidráulica del Comahue y las centrales de Río Grande y Los Reyunos funcionaron en modo bomba para almacenar energía en los valles y liberarla en los picos. En los momentos más críticos, la frecuencia del sistema fue elevada transitoriamente de 50 a 50,10 hertzios para ganar capacidad de respuesta.

El operativo concluyó sin inconvenientes. Lo que quedó fue una demostración de cómo la pasión colectiva por el fútbol impacta la infraestructura energética de un país entero, y de cómo esa infraestructura, bien coordinada, puede sostener el peso de esa pasión sin que nadie, desde su sillón, perciba nada diferente.

Cuando la selección argentina se enfrentó a Egipto, algo extraordinario sucedió en las redes eléctricas del país. No fue un apagón ni una crisis. Fue lo opuesto: millones de personas simultáneamente dejaron de consumir energía para concentrarse en el partido, y esa sincronización masiva dejó una huella medible en todo el Sistema Argentino de Interconexión. Cammesa, la compañía que opera el sistema eléctrico nacional, documentó cada fluctuación y preparó un operativo especial para navegar las olas de demanda que un evento de esta magnitud inevitablemente genera.

Durante los primeros 45 minutos del encuentro, mientras la atención de millones estaba pegada a las pantallas, el consumo eléctrico cayó de manera sostenida. La demanda acumuló una reducción cercana a los 2.000 megavatios. Esa cifra representa el equivalente a desconectar una ciudad mediana de la red. Sucedió porque en hogares de todo el país, la gente apagó luces, dejó de usar electrodomésticos, pausó actividades cotidianas. El fútbol concentró la energía humana, y la energía eléctrica bajó.

Lo que pasó en el entretiempo fue el fenómeno inverso y más abrupto. En apenas 12 minutos, la demanda saltó unos 600 megavatios. Fue el momento en que millones de personas simultáneamente encendieron televisores en otras habitaciones, pusieron a hervir agua para el mate, abrieron heladeras, usaron baños. Ese pico concentrado de consumo es exactamente lo que los operadores del sistema temían y para lo que se preparan.

En el segundo tiempo, el patrón se repitió. El consumo volvió a descender gradualmente, acumulando una caída de aproximadamente 1.850 megavatios a lo largo de una hora. Luego, cuando el árbitro pitó el final, la demanda se recuperó nuevamente con un aumento cercano a los 1.100 megavatios durante la siguiente hora, mientras la gente retomaba sus actividades normales y la tensión del partido se disipaba.

Para que el sistema no colapsara bajo estas variaciones extremas, Cammesa implementó un operativo de seguridad que comenzó una hora antes del partido y se extendió una hora después de su conclusión. Entre las 12:04 y las 15:22, todas las líneas del Sistema de Transporte de Alta Tensión estuvieron en servicio simultáneamente. Se mantuvieron reservas operativas lisas para absorber los picos de demanda. Se maximizó la disponibilidad de generación hidráulica del Comahue, la región que puede responder más rápidamente a cambios en la demanda.

Además, se operaron en modo bomba los equipos de las centrales hidroeléctricas Río Grande y Los Reyunos entre las 12:52 y las 16:49, almacenando energía en momentos de baja demanda para poder liberarla cuando fuera necesario. Se mantuvieron márgenes de seguridad en los intercambios eléctricos entre regiones. En momentos puntuales, especialmente antes del final del primer tiempo y en la previa del cierre del partido, se elevó transitoriamente la consigna de frecuencia del sistema de 50 hertzios a 50,10 hertzios, permitiendo que el sistema respondiera con mayor rapidez a las variaciones previstas.

Según Cammesa, el operativo se desarrolló sin inconvenientes. El sistema respondió como se esperaba en cada etapa del encuentro. No hubo cortes de luz, no hubo inestabilidad. Lo que sucedió fue una demostración de cómo un evento deportivo masivo impacta la infraestructura energética de un país entero, y cómo esa infraestructura, cuando está bien coordinada, puede absorber esos impactos sin que nadie en sus casas note nada diferente.

El operativo se desarrolló con normalidad y el sistema respondió sin inconvenientes durante todas las etapas del encuentro
— Cammesa
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué baja el consumo de electricidad cuando juega la selección? ¿No debería subir si todos están viendo televisión?

Model

Baja porque la gente apaga todo lo demás. Cuando hay un partido importante, la atención es tan concentrada que la gente deja de hacer otras cosas. Apagan luces en habitaciones donde no están, dejan de usar electrodomésticos, se quedan quietos. El televisor consume, pero consume mucho menos que todo lo que la gente deja de hacer.

Inventor

¿Y entonces por qué sube tanto en el entretiempo?

Model

Porque es el único momento en que la gente se mueve. Todos se levanta al mismo tiempo, van al baño, ponen agua a hervir, abren la heladera, encienden luces en otras partes de la casa. Son millones de personas haciendo exactamente lo mismo en los mismos 12 minutos. Es como si el país entero tomara un descanso sincronizado.

Inventor

¿Qué tan grave es eso para el sistema eléctrico?

Model

Potencialmente muy grave. Si no lo anticipan y no preparan el sistema, esos picos pueden causar inestabilidad, apagones, daños a equipos. Por eso Cammesa no deja nada al azar. Prepara todo con anticipación: tiene todas las líneas listas, reservas disponibles, generación hidráulica maximizada.

Inventor

¿Esto solo pasa con la selección?

Model

Pasa con cualquier evento masivo que concentre la atención de millones de personas simultáneamente. Pero con la selección argentina es especialmente intenso porque el fútbol aquí es casi una religión. La sincronización es casi total.

Inventor

¿Cuánto cuesta mantener ese operativo especial?

Model

El informe no lo especifica, pero el costo de no hacerlo sería mucho mayor. Un apagón durante un partido de la selección sería un desastre político y económico. Es una inversión en estabilidad.

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