En los archivos del tiempo, un protocolo notarial fechado en noviembre de 1587 emerge como testigo silencioso de una disputa entre dos hombres en Ica, revelando algo mucho mayor que su pleito: la existencia documentada del pisco peruano hace más de cuatro siglos. El Archivo General de la Nación ha rescatado este fragmento de historia que certifica no solo una bebida, sino una identidad cultural enraizada en la tierra y la economía del Perú colonial. En un mundo donde la memoria se disputa tanto como los bienes, este papel amarillento se convierte en argumento, en herencia y en promesa de prese
Documento de 1587 certifica origen peruano del pisco con pruebas de producción en Ica
Prueba documentada de que el pisco se producía en Ica hace más de 430 años
¿Por qué importa tanto un documento de 1587 sobre una disputa entre dos hombres?
Porque esa disputa menciona específicamente una caldera para destilar vino y equipos de destilación. No es solo una pelea cualquiera; es evidencia de que el pisco se producía en Ica hace más de 430 años, con una industria ya establecida.
Pero Chile también reclama el origen del pisco. ¿Qué cambia con este documento?
Cambia que ahora hay prueba documentada, no solo argumentos históricos. Un protocolo notarial de 1587 es un registro oficial de la época. Muestra transacciones comerciales, equipos específicos, y una economía que funcionaba alrededor de la producción de aguardiente.
¿Qué tan deteriorado estaba el documento cuando lo encontraron?
Había estado en el sótano del Palacio de Justicia durante 81 años. Las condiciones eran deficientes. Ahora está siendo restaurado cuidadosamente y será digitalizado para que no se pierda de nuevo.
¿Qué revela sobre la vida en Ica en el siglo XVI?
Que había una industria de viñas establecida, con propietarios que disputaban sobre bienes compartidos, escrituras de venta y arrendamiento. No era una actividad marginal; era parte de la economía local.
¿Qué pasará con el documento ahora?
Será declarado Patrimonio Cultural de la Nación e inscrito en el Comité Peruano Memoria del Mundo de la Unesco. Historiadores continuarán analizándolo para entender mejor las dinámicas económicas y sociales de la época.
O Pulso
- Un documento notarial de 1587 hallado en archivos peruanos prueba que el pisco se producía en Ica hace más de 430 años, reavivando la histórica disputa con Chile sobre el origen de la bebida.
- El hallazgo no es solo simbólico: menciona calderas de destilación, equipos específicos y transacciones comerciales de 'aguardiente de uvas', evidenciando una industria ya consolidada en el siglo XVI.
- Las condiciones de conservación del material archivístico eran deficientes tras décadas de abandono en el sótano del Palacio de Justicia, lo que pone en evidencia la fragilidad del patrimonio documental peruano.
- El Estado peruano responde declarando el documento Patrimonio Cultural de la Nación y gestionando su inscripción en el programa Memoria del Mundo de la Unesco.
- El AGN ha iniciado un proceso de restauración y digitalización del documento para garantizar su preservación y accesibilidad, mientras historiadores profundizan en las dinámicas económicas del Ica colonial.
En los archivos del tiempo, un protocolo notarial fechado en noviembre de 1587 emerge como testigo silencioso de una disputa entre dos hombres en Ica, revelando algo mucho mayor que su pleito: la existencia documentada del pisco peruano hace más de cuatro siglos. El Archivo General de la Nación ha rescatado este fragmento de historia que certifica no solo una bebida, sino una identidad cultural enraizada en la tierra y la economía del Perú colonial. En un mundo donde la memoria se disputa tanto como los bienes, este papel amarillento se convierte en argumento, en herencia y en promesa de preservación.
En noviembre de 1587, dos hombres llamados Manuel de Azante y Jorge Capelo disputaban en Ica sobre bienes compartidos vinculados a la producción de aguardiente de uvas. La escritura notarial que registró ese conflicto permaneció dormida en archivos durante más de cuatro siglos, hasta que investigadores del Archivo General de la Nación la rescataron al revisar los Protocolos Notariales de Ica.
El documento es extraordinariamente específico: menciona una caldera para destilar vino, equipos de destilación y transacciones comerciales centradas en lo que entonces se denominaba 'aguardiente de uvas', nombre con el que se conocía al pisco en aquella época. Lejos de tratarse de una práctica experimental, el texto revela una industria establecida, con referencias a 'chacaras de viña', escrituras de venta y arrendamiento que dibujan una economía local organizada en torno a este destilado.
El historiador Julio Hernández subraya que el hallazgo certifica la antigüedad del pisco como bebida peruana, mientras que Ricardo Moreau, jefe del AGN, destaca que fortalece la reivindicación histórica del Perú frente a las afirmaciones de Chile sobre el origen de la bebida. El documento será declarado Patrimonio Cultural de la Nación e inscrito en el Comité Peruano Memoria del Mundo de la Unesco.
Este descubrimiento se suma a otros realizados en mayo de 2024, cuando el AGN reveló manuscritos comerciales de 1583 y 1587 que habían permanecido olvidados en el sótano del Palacio de Justicia. Moreau reconoció que las condiciones de almacenamiento eran deficientes y que el deterioro acumulado en 81 años de ocupación es evidente. Ahora, el documento de 1587 enfrenta un cuidadoso proceso de restauración y digitalización para asegurar que este testimonio del pasado no vuelva a perderse en el silencio de los archivos.
En noviembre de 1587, en la ciudad de Ica, dos hombres disputaban sobre bienes que compartían. La escritura notarial que documentó esa pelea —fechada el 8 de noviembre— ha permanecido en archivos durante más de cuatro siglos. Hace poco, el Archivo General de la Nación la sacó a la luz, y con ella llegó algo más valioso que la disputa misma: prueba documentada de que el pisco se producía en territorio peruano hace más de 430 años.
El hallazgo ocurrió mientras investigadores del AGN, organismo del Ministerio de Cultura, revisaban los Protocolos Notariales de Ica. Lo que buscaban era identificar dónde se elaboraba esta bebida y cómo era en el siglo XVI. Lo que encontraron fue una escritura que menciona específicamente una caldera para destilar vino, equipos de destilación, y transacciones comerciales centradas en lo que entonces se llamaba "aguardiente de uvas". Ese era el nombre del pisco en aquella época.
La disputa involucraba a Manuel de Azante y Jorge Capelo, quienes compartían bienes relacionados con la producción de este destilado. El documento no solo prueba que existía la bebida; revela también las dinámicas económicas y sociales de Ica en el siglo XVI. Hay menciones de "chacaras de viña", escrituras de venta y arrendamiento que muestran una industria establecida, no experimental. Julio Hernández, historiador del AGN, subraya que el hallazgo certifica la antigüedad del pisco como destilado peruano y refleja cómo funcionaba la economía local en ese momento.
Ricardo Moreau, jefe del Archivo General de la Nación, explica que el documento proporciona pruebas documentadas de la producción y consumo de pisco en Perú desde el siglo XVI. Esto fortalece la reivindicación histórica del país sobre el origen de la bebida, en contraste con las afirmaciones que Chile ha hecho sobre el tema. El documento será declarado Patrimonio Cultural de la Nación e inscrito en el Comité Peruano Memoria del Mundo de la Unesco.
Este no es el único descubrimiento reciente. En mayo de 2024, el AGN reveló que había encontrado manuscritos comerciales de 1583 y 1587 que habían permanecido olvidados en el sótano del Palacio de Justicia durante décadas. Esos papeles incluyen documentos sobre la producción y comercialización del aguardiente de uva, así como registros notariales de relevancia histórica que abarcan desde la época de la Independencia hasta documentos relacionados con batallas como la de Ayacucho y Junín.
Moreau señaló que las condiciones de almacenamiento en ese espacio eran deficientes. Después de 81 años de ocupación, el deterioro causado por el tiempo es evidente, y reconoció que no se han tomado las medidas necesarias para preservar adecuadamente este patrimonio. Ahora, el documento de 1587 está siendo sometido a un cuidadoso proceso de restauración. El AGN se ha comprometido con la digitalización del material para asegurar su preservación y accesibilidad futura.
Mientras historiadores y expertos continúan analizando el documento, la evidencia es clara: hace más de cuatro siglos, en las viñas de Ica, se destilaba aguardiente de uvas. Era una actividad comercial establecida, con disputas sobre equipos, transacciones registradas, y una economía que giraba en torno a su producción. El papel amarillento y frágil que documenta todo esto ahora será preservado como parte del patrimonio cultural de la nación.
Citações Notáveis
Este hallazgo no solo certifica la antigüedad del pisco como destilado peruano, sino que además refleja las dinámicas económicas y sociales del siglo XVI en Ica— Julio Hernández, historiador del AGN
El documento proporciona pruebas documentadas de su producción y consumo en territorio peruano desde el siglo XVI— Ricardo Moreau, jefe del Archivo General de la Nación