La nube se forma cada amanecer en primavera y verano marciano, alcanzando 40 km de altitud y siendo arrastrada hacia el oeste a 600 km/h por los vientos. La cámara VMC de Mars Express, inicialmente subutilizada, permitió el primer estudio detallado de este fenómeno que no había podido observarse previamente con precisión.
Desvelan el misterio de la gigantesca nube marciana que aparece y desaparece
Una nube que aparece y desaparece en menos de dos horas y media
¿Por qué tardó tanto la ciencia en entender esta nube si fue fotografiada hace cincuenta años?
Porque nadie tenía la herramienta adecuada para observarla en el momento correcto. La mayoría de los satélites orbitan de tal forma que llegan a esa región ya entrada la tarde, cuando la nube ya se ha evaporado.
Pero Mars Express ha estado allí desde 2003. ¿Por qué no se estudió antes?
La cámara VMC existía, pero casi no se usaba. Se consideraba un instrumento educativo secundario. Solo cuando Hernández Bernal y su equipo decidieron darle un propósito sistemático, comenzó a revelar lo que estaba sucediendo.
¿Qué hace que esta nube sea tan diferente de las que vemos en la Tierra?
El tamaño y la velocidad. Una nube orográfica en la Tierra podría tener cientos de kilómetros. Esta tiene 1.800. Y se forma y se disipa en menos de dos horas y media con una precisión casi mecánica.
¿Pero sabemos realmente por qué es tan grande? ¿O solo sabemos que lo es?
Sabemos que la atmósfera marciana es mucho más delgada, lo que permite que los vientos alcancen velocidades de 600 kilómetros por hora sin resistencia. Eso explica la elongación extrema.
¿Qué utilidad práctica tiene entender esta nube?
Los modelos climáticos. Si podemos replicar cómo se forma esta nube en simulaciones, mejoramos nuestra comprensión de cómo funcionan los sistemas atmosféricos en general, tanto en Marte como aquí.
¿Pero es realmente comparable? Marte tiene una atmósfera de dióxido de carbono, la Tierra tiene nitrógeno y oxígeno.
Cierto. Pero los principios físicos fundamentales son los mismos. El aire sube, se enfría, el vapor se condensa. Lo que cambia es la escala y la velocidad.
¿Qué viene después? ¿Enviarán una mejor cámara?
Probablemente no. El VMC funciona porque tiene un campo de visión amplio. Una cámara más sofisticada podría perder esa ventaja. A veces, la herramienta correcta es la más simple.
O Pulso
- Nube de 1.800 km de largo sobre el volcán Arsia Mons
- Se forma cada amanecer durante primavera y verano marciano
- Alcanza 40 km de altitud, arrastrada a 600 km/h hacia el oeste
- Desaparece en menos de 2,5 horas
- Estudiada con la cámara VMC de Mars Express, con resolución de webcam
La nube se forma cada amanecer en primavera y verano marciano, alcanzando 40 km de altitud y siendo arrastrada hacia el oeste a 600 km/h por los vientos. La cámara VMC de Mars Express, inicialmente subutilizada, permitió el primer estudio detallado de este fenómeno que no había podido observarse previamente con precisión.
Científicos revelan el origen de una nube de 1.800 km que aparece diariamente en Marte sobre el volcán Arsia Mons, compuesta por vapor de agua y cristales de hielo que se dispersan en menos de 2,5 horas.
Cada amanecer durante los meses más cálidos en Marte, una nube colosal se forma sobre las laderas del volcán Arsia Mons y desaparece antes de que transcurran dos horas y media. Durante décadas, este fenómeno permaneció en gran medida invisible para la ciencia moderna, capturado apenas en fotografías de una sonda rusa en los años setenta y redescubierto recién en 2018 por la nave Mars Express de la Agencia Espacial Europea. Ahora, un equipo internacional de investigadores ha logrado desentrañar los mecanismos detrás de esta formación nubosa de 1.800 kilómetros de largo, revelando un sistema climático tan peculiar que no tiene paralelo en ningún otro rincón del Sistema Solar.
La clave para este descubrimiento fue un instrumento que había permanecido prácticamente dormido durante casi dos décadas. La cámara VMC de Mars Express, bautizada como el "instrumento secreto" de la sonda, posee una resolución comparable a la de una simple cámara web. Cuando fue lanzada en 2003, se utilizó brevemente antes de caer en desuso, relegada a funciones educativas esporádicas. Pero a diferencia de los sofisticados instrumentos científicos que viajan a bordo de Mars Express, esta cámara modesta cuenta con un campo de visión extraordinariamente amplio, lo que la hace ideal para rastrear la evolución de fenómenos atmosféricos a gran escala. Jorge Hernández Bernal, investigador de la Universidad del País Vasco, y sus colegas reconocieron este potencial y la pusieron a trabajar de manera sistemática, produciendo el primer análisis detallado de la nube en un estudio publicado en el Journal of Geophysical Research.
Lo que las observaciones revelaron es un proceso meteorológico de precisión casi mecánica. Durante la primavera y el verano del hemisferio sur marciano, la nube comienza a formarse antes del amanecer en la ladera occidental de Arsia Mons, un volcán antiguo de apenas 17 kilómetros de altura. Compuesta por vapor de agua y cristales de hielo, la formación se eleva con los primeros rayos solares hasta alcanzar una altitud de aproximadamente 40 kilómetros, superando ampliamente la cima del volcán. Los vientos de gran altitud la estiran hacia el oeste a una velocidad de 600 kilómetros por hora, elongando la nube hasta su longitud máxima de 1.800 kilómetros. Durante este período de expansión, que dura poco más de dos horas, la nube crece a un ritmo extraordinario, desplegándose a una altitud de 45 kilómetros. Luego, tan abruptamente como comenzó su expansión, el fenómeno se detiene. Se desprende de su ubicación original y es empujado aún más hacia el oeste por los vientos superiores, antes de evaporarse completamente cuando la temperatura del aire sube con el avance de la mañana marciana.
La razón por la cual este fenómeno había escapado a un análisis detallado durante tanto tiempo tiene que ver con las limitaciones orbitales de la mayoría de los satélites marcianos. Muchos de los orbitadores que rodean Marte no pueden comenzar a observar esta región de la superficie hasta bien entrada la tarde, debido a las características de sus trayectorias orbitales. Esto significa que pierden completamente el espectáculo matutino en el que la nube se forma y se despliega. La órbita particular de Mars Express, combinada con la capacidad del VMC para capturar imágenes de amplio espectro, permitió por primera vez una exploración sistemática de este fenómeno fascinante.
Lo que hace especialmente notable este descubrimiento es la comparación con la Tierra. Aunque las nubes orográficas, formadas cuando el aire húmedo es forzado a ascender por una barrera topográfica como una montaña, son comunes en nuestro planeta, nunca alcanzan las dimensiones ni exhiben la dinámica vivida que caracteriza a esta nube marciana. Agustín Sánchez-Lavega, coautor del estudio y responsable científico del instrumento VMC, señala que aunque Marte es el planeta del Sistema Solar cuyo sistema climático más se asemeja al de la Tierra, los dos mundos muestran diferencias intrigantes y distintas. Comprender esta nube ofrece a los científicos una oportunidad única de refinar sus modelos de formación nubosa, modelos que a su vez mejorarán la comprensión de los sistemas climáticos tanto en Marte como en la Tierra. El descubrimiento subraya cómo incluso los instrumentos más modestos, cuando se aplican con propósito y perspicacia, pueden revelar los secretos mejor guardados de otros mundos.
Citações Notáveis
Aunque las nubes orográficas se observan comúnmente en la Tierra, no alcanzan longitudes tan enormes ni muestran una dinámica tan vívida— Agustín Sánchez-Lavega, Universidad del País Vasco
Comprender esta nube nos brinda la emocionante oportunidad de intentar replicar la formación de la nube con modelos, modelos que mejorarán nuestro conocimiento de los sistemas climáticos tanto en Marte como en la Tierra— Agustín Sánchez-Lavega, coautor del estudio