A 40 años luz de casa, un pequeño mundo llamado Gliese 12 b orbita silenciosamente una estrella enana roja cada 12,8 días, con una temperatura que ronda los 42 grados Celsius — lo suficientemente templada para despertar en la humanidad una pregunta que lleva siglos formulando: ¿estamos solos? Astrónomos de Queensland y Edimburgo han identificado este exoplaneta de tamaño casi terrestre como uno de los candidatos más prometedores para albergar agua líquida y, quizás, vida. La NASA ha puesto sus ojos — y los del Telescopio James Webb — en este mundo distante, reconociendo que su atmósfera podría
Descubren exoplaneta potencialmente habitable a 40 años luz con temperatura de 42°C
Podría estar a la temperatura adecuada para que el agua líquida se acumule
¿Por qué este planeta en particular es tan importante si ya hemos descubierto miles de exoplanetas?
Porque está lo suficientemente cerca, es lo suficientemente templado y es lo suficientemente similar a la Tierra como para que el James Webb pueda analizar realmente su atmósfera. La mayoría de los otros candidatos están demasiado lejos o demasiado calientes.
Pero espera, ¿realmente sabemos que tiene una atmósfera? El artículo dice que podría tener una, o podría ser como Venus, o podría ser algo completamente diferente.
Exacto. Por eso es tan importante estudiarlo. No sabemos qué atmósfera tiene, si es que tiene una. Eso es lo que el James Webb va a descubrir.
¿Y si resulta que no tiene atmósfera, como los planetas de TRAPPIST-1?
Entonces habremos aprendido algo igualmente valioso: que los planetas del tamaño de la Tierra alrededor de enanas rojas no necesariamente retienen atmósferas. Eso cambiaría cómo pensamos sobre la habitabilidad.
El artículo menciona que la temperatura es de 42 grados Celsius. ¿Eso es realmente una estimación o es una medición directa?
Es una estimación basada en cuánta luz recibe del sol. No podemos medir la temperatura directamente desde aquí. Eso es otra cosa que el James Webb podría ayudar a aclarar.
Entonces, ¿cuál es el siguiente paso?
El James Webb observará la luz que pasa a través de su atmósfera durante los tránsitos. Las diferentes moléculas absorben diferentes colores, dejando huellas químicas que podemos leer.
¿Y cuánto tiempo tomará eso?
No está claro en el artículo, pero dado que el James Webb ya está observando otros objetivos, probablemente será un proceso que tome meses o años.
Der Puls
- Gliese 12 b irrumpe en la conversación científica como el exoplaneta templado más cercano y del tamaño de la Tierra jamás detectado en tránsito, sacudiendo las expectativas sobre dónde buscar vida.
- La tensión central es atmosférica: el planeta podría ser un refugio habitable como la Tierra o un infierno sofocante como Venus, y por ahora nadie lo sabe con certeza.
- El sistema TRAPPIST-1, que generó esperanzas similares hace ocho años, resultó ser un conjunto de mundos áridos sin atmósfera, lo que eleva la presión sobre Gliese 12 b para no repetir esa decepción.
- El satélite TESS de la NASA fue el instrumento que capturó los tránsitos del planeta, y ahora el Telescopio James Webb ha sido designado como la herramienta clave para analizar su composición química.
- El hallazgo ya fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y la NASA lo señala como objetivo prioritario, marcando el inicio de una nueva fase de observación intensa.
A 40 años luz de casa, un pequeño mundo llamado Gliese 12 b orbita silenciosamente una estrella enana roja cada 12,8 días, con una temperatura que ronda los 42 grados Celsius — lo suficientemente templada para despertar en la humanidad una pregunta que lleva siglos formulando: ¿estamos solos? Astrónomos de Queensland y Edimburgo han identificado este exoplaneta de tamaño casi terrestre como uno de los candidatos más prometedores para albergar agua líquida y, quizás, vida. La NASA ha puesto sus ojos — y los del Telescopio James Webb — en este mundo distante, reconociendo que su atmósfera podría contener respuestas sobre por qué la Tierra floreció mientras Venus ardió.
A 40 años luz de la Tierra existe un mundo que podría redefinir nuestra búsqueda de vida en el universo. Se llama Gliese 12 b, orbita una estrella enana roja cada 12,8 días y tiene una temperatura superficial estimada de 42 grados Celsius — notablemente más baja que la de la mayoría de los más de 5.500 exoplanetas confirmados hasta hoy. La NASA lo ha descrito como el mundo más cercano, en tránsito, templado y casi del tamaño de la Tierra localizado hasta la fecha.
El descubrimiento fue liderado por Shishir Dholakia, de la Universidad del Sur de Queensland, y Larissa Palethorpe, doctoranda en la Universidad de Edimburgo. Fue el satélite TESS de la NASA quien lo hizo posible, detectando la leve atenuación de luz que ocurre cuando un planeta cruza frente a su estrella. Dholakia describió el instante en que los cálculos revelaron el tamaño y la temperatura del planeta como un auténtico momento Eureka: en menos de un día, el equipo decidió que había que escribir sobre ello.
Lo que convierte a Gliese 12 b en un objeto de fascinación científica es la incertidumbre sobre su atmósfera. Podría parecerse a la de la Tierra, permitiendo agua líquida en su superficie. O podría haber sufrido un efecto invernadero descontrolado como Venus, donde las temperaturas superan los 400 grados Celsius. También cabe la posibilidad de que posea un tipo de atmósfera sin equivalente en nuestro sistema solar. Esa pregunta abierta es precisamente la que el Telescopio Espacial James Webb intentará responder mediante espectroscopia de transmisión, analizando las huellas químicas que los gases dejan en la luz estelar durante los tránsitos.
La comparación con el sistema TRAPPIST-1 añade urgencia al hallazgo. Aquel conjunto de siete planetas del tamaño de la Tierra, descubierto hace ocho años a una distancia similar, generó grandes esperanzas que luego se diluyeron al comprobarse que la mayoría carecía de atmósfera. Gliese 12 b representa una nueva oportunidad — y también una advertencia — de que la proximidad y el tamaño no garantizan la habitabilidad. Si el James Webb confirma que este planeta conserva una atmósfera estable, podría abrir una ventana hacia la comprensión de por qué la Tierra y Venus, mundos hermanos, tomaron caminos tan radicalmente distintos.
A 40 años luz de la Tierra, orbitando una estrella enana roja cada 12,8 días, existe un mundo que podría cambiar nuestra comprensión de dónde puede prosperar la vida en el universo. Se llama Gliese 12 b, y los astrónomos internacionales que lo descubrieron creen que es uno de los mejores candidatos jamás encontrados para responder una pregunta fundamental: ¿pueden los planetas del tamaño de la Tierra mantener atmósferas que sustenten agua líquida?
El planeta, comparable en tamaño a Venus pero ligeramente más pequeño que nuestro mundo, tiene una temperatura superficial estimada de 42 grados Celsius. Eso lo coloca significativamente por debajo de la mayoría de los 5.500 exoplanetas confirmados hasta ahora, lo que lo hace notablemente más templado que sus pares conocidos. Shishir Dholakia, astrónomo en la Universidad del Sur de Queensland, codirigió el equipo de descubrimiento junto con Larissa Palethorpe, estudiante de doctorado en la Universidad de Edimburgo. El hallazgo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, ha sido anunciado por la NASA como el mundo más cercano, en tránsito, templado y casi del tamaño de la Tierra localizado hasta la fecha.
El descubrimiento fue posible gracias al satélite Tess de la NASA, que monitorea cambios en el brillo de decenas de miles de estrellas para capturar tránsitos: esos momentos breves cuando un planeta pasa frente a su estrella anfitriona. Los planetas del tamaño de la Tierra que orbitan enanas rojas son particularmente fáciles de detectar porque la estrella más pequeña produce una atenuación de tránsito mayor, y la menor masa significa que el planeta en órbita genera un movimiento reflejo más pronunciado en la estrella. Durante un tránsito, la luz estelar atraviesa la atmósfera del exoplaneta, y diferentes moléculas de gas absorben diferentes longitudes de onda, dejando huellas químicas que telescopios como el James Webb pueden analizar.
Lo que hace que Gliese 12 b sea particularmente intrigante es su potencial atmosférico. Podría tener una atmósfera similar a la de la Tierra, permitiendo que el agua líquida se acumule en su superficie. O podría ser como Venus, donde un efecto invernadero descontrolado transformó el planeta en un infierno de 400 grados Celsius. También es posible que posea un tipo de atmósfera completamente diferente a cualquier cosa encontrada en nuestro sistema solar. Dholakia describió el momento del descubrimiento como un "momento Eureka": después de hacer cálculos rápidos, el equipo se dio cuenta de que probablemente tenía el tamaño de la Tierra, que probablemente fuera templado y que estuviera muy, muy cerca. En el lapso de un día decidieron que tenían que escribir sobre ello.
La importancia científica radica en lo que Gliese 12 b podría revelar sobre la evolución planetaria. La Tierra y Venus son ejemplos clásicos de cómo una atmósfera puede transformar completamente la superficie de un planeta. La Tierra es un refugio para la vida tal como la conocemos, mientras que Venus está lo suficientemente caliente como para derretir el plomo. Gliese 12 b, que recibe una cantidad de luz solar entre la de estos dos mundos, podría cerrar la brecha y ayudar a los científicos a entender por qué estos planetas hermanos evolucionaron de maneras tan radicalmente diferentes. Obtener una respuesta sobre su atmósfera es vital porque revelaría si puede mantener temperaturas adecuadas para agua líquida y proporcionaría respuestas sobre cómo y por qué la Tierra y Venus tomaron caminos tan divergentes.
Michael McElwain, astrofísico investigador en Goddard de la NASA, subraya que solo se conoce un puñado de planetas templados similares a la Tierra que están lo suficientemente cerca y cumplen con los criterios necesarios para este tipo de estudio, llamado espectroscopia de transmisión. Gliese 12 b se encuentra aproximadamente a la misma distancia que el sistema TRAPPIST-1, que contiene siete planetas del tamaño de la Tierra probablemente rocosos. Tres de ellos están en la zona habitable, pero al menos dos, y probablemente todos, carecen de atmósfera y serían áridos, lo que descartó las esperanzas iniciales cuando fueron descubiertos hace ocho años.
El potencial de Gliese 12 b es que podría revelar si la mayoría de las estrellas frías de nuestra Vía Láctea son capaces de albergar planetas templados con atmósferas y, por tanto, potencialmente habitables. Con más ejemplos como este, los científicos podrán mejorar significativamente nuestra comprensión de la diversidad de atmósferas y los resultados evolutivos de estos mundos distantes, proporcionando una visión más completa de las condiciones que pueden llevar a la vida en otros lugares del universo. El Telescopio Espacial James Webb ya ha sido identificado como el instrumento ideal para investigar más a fondo la composición atmosférica de este nuevo mundo.
Bemerkenswerte Zitate
Gliese 12 b representa uno de los mejores objetivos para estudiar si los planetas del tamaño de la Tierra que orbitan alrededor de estrellas frías pueden conservar sus atmósferas— Shishir Dholakia, astrónomo en la Universidad del Sur de Queensland
Podría estar a la temperatura adecuada para que el agua líquida se acumule en la superficie. Eso es importante porque creemos que los planetas son potencialmente habitables si pueden tener agua líquida en ellos— Shishir Dholakia