Delcy Rodríguez denuncia 'matrices de laboratorios mediáticos' tras sismos en Venezuela

Los sismos de 7.2 y 7.5 afectaron a la población venezolana, requiriendo operaciones de búsqueda y rescate en múltiples jurisdicciones.
Son afirmaciones que responden más a una matriz
Rodríguez rechazó reportes de falta de movilización estatal durante los sismos, atribuyéndolos a narrativas prefabricadas.

Cuando la tierra tembló dos veces en Venezuela —con magnitudes de 7.2 y 7.5— la presidenta encargada Delcy Rodríguez eligió enfrentar no solo el desastre físico, sino lo que describió como un segundo terremoto: el de la desinformación. Desde La Carlota, convocó a la prensa internacional para denunciar narrativas fabricadas sobre evacuaciones falsas y tsunamis inexistentes, afirmando que el Estado respondió con rapidez documentada y presencia militar. Su intervención revela una tensión antigua entre la gestión de crisis y la batalla por el relato, donde la legitimidad del poder se disputa tanto en el terreno como en los titulares.

  • Dos sismos de gran magnitud golpearon Venezuela en rápida sucesión, desatando una emergencia que exigía respuesta inmediata en múltiples jurisdicciones.
  • En medio del caos, circularon órdenes falsas de evacuación hacia La Guaira y rumores infundados de tsunami, generando pánico adicional entre la población ya afectada.
  • Rodríguez calificó a los responsables de estas narrativas como 'miserables y desalmados', acusando a 'laboratorios mediáticos' de explotar la tragedia con fines políticos.
  • El gobierno respondió militarizando La Guaira para contener el desorden informativo y proteger las operaciones de búsqueda y rescate de interferencias externas.
  • La mandataria ofreció auditoría pública de todas las órdenes escritas de despliegue, apostando la credibilidad estatal a la transparencia documental en plena crisis.

Dos terremotos —de magnitud 7.2 y 7.5— sacudieron Venezuela, y en las horas que siguieron, la presidenta encargada Delcy Rodríguez no se limitó a hablar del desastre natural: convocó una rueda de prensa internacional desde La Carlota para denunciar lo que llamó una campaña coordinada de desinformación. Acusó a 'laboratorios mediáticos' de fabricar narrativas falsas durante la emergencia, calificando a sus responsables de 'miserables y desalmados'.

Rodríguez afirmó haber ordenado de inmediato el despliegue de efectivos policiales, militares y equipos de rescate, y aseguró que todas esas órdenes estaban documentadas por escrito y disponibles para auditoría pública. Su declaración era una respuesta directa a reportes que, según ella, sugerían inacción estatal.

Dos narrativas específicas fueron señaladas como falsas: una supuesta orden de evacuación masiva hacia La Guaira —ante la cual el gobierno respondió militarizando esa zona costera para no obstaculizar el rescate— y la afirmación de que un tsunami había acompañado a los sismos. Ambas, dijo, respondían a 'posiciones partidistas y políticas'.

La conferencia reveló una tensión más profunda: mientras Venezuela enfrentaba una emergencia de magnitudes significativas, su gobierno destinaba recursos comunicacionales a refutar lo que caracterizaba como desinformación coordinada. La militarización de zonas afectadas, justificada como protección de las operaciones de rescate, subrayaba una estrategia de control territorial en medio de la crisis.

Dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela, y en las horas que siguieron al movimiento telúrico, la presidenta encargada Delcy Rodríguez convocó a una rueda de prensa internacional desde La Carlota para dirigirse no al desastre natural en sí, sino a lo que ella caracterizó como una campaña coordinada de desinformación.

Rodríguez acusó a lo que llamó "laboratorios mediáticos" de fabricar narrativas falsas durante la emergencia. Su crítica apuntaba específicamente a quienes, según su perspectiva, intentaron aprovechar el caos natural para sembrar pánico adicional. Calificó a los responsables de estas narrativas como "miserables y desalmados", un lenguaje que reflejaba su frustración ante lo que percibía como un esfuerzo deliberado por socavar la respuesta estatal.

La mandataria enfatizó que su gobierno actuó con rapidez. Afirmó haber ordenado inmediatamente el despliegue de efectivos policiales, militares y equipos de rescate para atender a los afectados. Esta afirmación constituía una respuesta directa a reportes que, según ella, sugerían que las autoridades no se habían movilizado. "Son afirmaciones que responden más a una matriz", dijo, refiriéndose a lo que consideraba una narrativa prefabricada. Añadió que todas las órdenes de despliegue estaban documentadas por escrito y disponibles para auditoría pública.

Rodríguez identificó dos narrativas específicas que denunció como falsas. La primera fue una supuesta orden de evacuación masiva hacia La Guaira. Ante esto, explicó que su primer movimiento fue militarizar esa entidad costera precisamente para evitar que tales órdenes no verificadas obstaculizaran las operaciones de búsqueda y rescate. La segunda narrativa que rechazó fue la afirmación de que un tsunami había acompañado a los sismos. Nuevamente, atribuyó esta información a los "laboratorios mediáticos que responden a posiciones partidistas y políticas".

La conferencia de prensa reflejaba una tensión más amplia: mientras Venezuela enfrentaba una emergencia natural de magnitudes significativas, su gobierno gastaba recursos comunicacionales en refutar lo que caracterizaba como desinformación coordinada. La disponibilidad de auditoría que Rodríguez ofreció sugería confianza en la documentación de sus decisiones, aunque también indicaba que la credibilidad de la respuesta estatal era, en su perspectiva, cuestionada públicamente. El énfasis en la militarización de zonas afectadas apuntaba a una estrategia de control territorial durante la crisis, justificada como necesaria para proteger las operaciones de rescate de interferencias externas.

Son miserables y desalmados quienes intentaron generar caos en medio de la emergencia
— Delcy Rodríguez, presidenta encargada
Todas esas órdenes están por escrito para el despliegue de seguridad y están a disposición para auditar
— Delcy Rodríguez
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué una presidenta dedica tiempo de crisis a refutar narrativas mediáticas en lugar de enfocarse únicamente en rescate?

Model

Porque en Venezuela, la batalla por la realidad es inseparable de la respuesta a la emergencia. Si la gente cree que no hay autoridades presentes, actúan en pánico. Si creen en un tsunami que no ocurrió, evacúan innecesariamente. El control narrativo es, para ella, parte del control de la crisis.

Inventor

¿Qué sugiere el hecho de que haya necesitado militarizar La Guaira específicamente?

Model

Que temía que órdenes falsas de evacuación causaran un colapso en esa zona costera. Una multitud desordenada en pánico habría interferido con los rescatistas. La militarización era, en su lógica, un acto defensivo.

Inventor

¿Cuál es la diferencia entre una matriz mediática y simplemente malas noticias?

Model

Una matriz es coordinada, intencional, diseñada. Malas noticias pueden ser errores. Rodríguez está alegando que esto fue deliberado, que alguien orquestó estas historias falsas. Eso es una acusación más grave que simplemente decir que los medios cometieron errores.

Inventor

¿Por qué insistir en que todo está documentado por escrito?

Model

Porque la documentación es prueba. Si ella puede mostrar las órdenes, puede demostrar que actuó. Sin eso, solo tiene su palabra contra la narrativa que circula. La auditoría que ofrece es su defensa.

Inventor

¿Qué pasa si la gente no cree en esa documentación?

Model

Entonces el ciclo continúa. Ella dice que hay pruebas, otros dicen que las pruebas están controladas. En una crisis de confianza institucional, incluso los documentos se vuelven sospechosos.

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