En las estepas de Mongolia Interior, DeepSeek está levantando un centro de datos de proporciones históricas: 160.000 aceleradores Ascend 950DT de Huawei reunidos en un solo lugar, como si China quisiera inscribir en piedra su determinación de no depender jamás de silicio extranjero. Este proyecto no es solo infraestructura tecnológica; es la materialización de una apuesta geopolítica en la que la soberanía digital se mide en vatios, en chips y en la capacidad de un país para imaginar su propio futuro computacional. La paradoja persiste, sin embargo: incluso quienes construyen esta catedral de
DeepSeek instalará 160.000 chips Huawei en Mongolia Interior para reducir dependencia de Nvidia
China construye alternativas reales a Nvidia, pero sigue prefiriendo sus chips
¿Por qué DeepSeek no está usando estos chips Ascend 950DT para entrenar modelos, si Huawei los diseñó específicamente para eso?
Porque DeepSeek ya ha invertido años optimizando su infraestructura alrededor de los chips de Nvidia para entrenamiento. Cambiar eso requeriría reescribir código, reentrenar modelos, asumir riesgos técnicos. Es más seguro usar los Ascend para servir modelos ya entrenados.
Pero eso también sugiere que los chips Ascend 950DT aún no son lo suficientemente confiables o maduros para la tarea más crítica. Si fueran realmente comparables a Hopper, ¿por qué no usarlos para entrenar?
¿Cuánto tiempo tardará realmente en completarse esta instalación de 160.000 chips?
Las fuentes dicen más de un año, pero eso es optimista. Huawei solo puede fabricar algunos cientos de miles de unidades de 950DT en 2026 total, y tiene otros clientes. DeepSeek está pidiendo ayuda al gobierno para acelerar las cosas.
Entonces es importante notar que esto no es un plan confirmado con fechas fijas. Es una intención sujeta a la capacidad de producción de una sola empresa que ya está bajo presión de múltiples demandas.
¿Qué significa esto para la competencia entre China y Estados Unidos en IA?
Significa que China está construyendo alternativas reales a Nvidia. Hace seis meses su mayor clúster era de 10.000 chips. Ahora hablan de 160.000. Eso es progreso acelerado.
Pero también significa que incluso con este proyecto, China sigue dependiendo de Nvidia cuando puede. Alibaba y Tencent están comprando chips Nvidia activamente. El gobierno chino está empujando la adopción de hardware nacional, pero el mercado privado aún prefiere Nvidia.
¿Hay algo que Bloomberg no pudo verificar aquí?
Sí. La afirmación de que DeepSeek ya ha instalado chips Blackwell de Nvidia en Mongolia Interior. Los funcionarios de Trump lo dijeron, pero Bloomberg dice explícitamente que no lo verificó de forma independiente.
Eso es crucial. Si es cierto, significa que DeepSeek está usando hardware estadounidense prohibido para construir infraestructura que supuestamente debería ser independiente de Nvidia. Si no es cierto, es una acusación política sin fundamento. No sabemos cuál es.
Le Pouls
- DeepSeek planea concentrar 160.000 chips Ascend 950DT de Huawei en Mongolia Interior, lo que convertiría la instalación en el mayor clúster conocido de IA china y en un símbolo de la carrera tecnológica con Estados Unidos.
- Huawei enfrenta una escasez crítica de componentes de alta gama —especialmente memoria especializada— que podría limitar su producción a apenas cientos de miles de unidades en 2026 y retrasar el proyecto más de un año.
- DeepSeek ha recurrido al gobierno central chino para presionar a Huawei y obtener una asignación prioritaria de chips, revelando las tensiones internas de un ecosistema tecnológico que aún no puede satisfacer su propia demanda.
- A pesar del esfuerzo nacional, empresas como Alibaba y Tencent siguen prefiriendo chips Nvidia cuando pueden acceder a ellos, y Washington acusa a DeepSeek y otras firmas de usar hardware de Nvidia de contrabando para avanzar en IA.
En las estepas de Mongolia Interior, DeepSeek está levantando un centro de datos de proporciones históricas: 160.000 aceleradores Ascend 950DT de Huawei reunidos en un solo lugar, como si China quisiera inscribir en piedra su determinación de no depender jamás de silicio extranjero. Este proyecto no es solo infraestructura tecnológica; es la materialización de una apuesta geopolítica en la que la soberanía digital se mide en vatios, en chips y en la capacidad de un país para imaginar su propio futuro computacional. La paradoja persiste, sin embargo: incluso quienes construyen esta catedral de la IA nacional siguen mirando hacia Nvidia cuando las puertas se entreabren.
DeepSeek, la startup de inteligencia artificial con sede en Hangzhou, está construyendo en Mongolia Interior uno de los centros de datos más ambiciosos de China: una instalación donde planea reunir al menos 160.000 aceleradores Ascend 950DT, los chips de última generación de Huawei diseñados para el entrenamiento de modelos de IA. Si se completa, representaría el mayor clúster conocido de procesadores chinos de IA en un solo lugar, y un hito en el esfuerzo de Pekín por liberarse de la dependencia de Nvidia, cuya venta a China está en gran medida prohibida sin autorización estadounidense.
La ironía es que DeepSeek no usará estos chips para entrenar modelos —tarea para la que fueron concebidos— sino para ejecutar modelos ya entrenados, una función menos exigente pero esencial a escala comercial. La empresa ha intentado entrenar con hardware de Huawei, pero hasta ahora ha dependido de Nvidia para ese paso crucial.
El calendario del proyecto está atado a la capacidad productiva de Huawei, que enfrenta restricciones severas por escasez de componentes especializados. La fabricación del 950DT se limitará a algunos cientos de miles de unidades en 2026, y Huawei debe repartir esa producción entre múltiples clientes. Ante este cuello de botella, DeepSeek ha pedido la intervención del gobierno central para obtener una asignación prioritaria. La escala del proyecto es descomunal: sus objetivos en Mongolia Interior se sitúan a escala de gigavatios, suficiente para abastecer a unas 750.000 viviendas.
Este esfuerzo encarna la estrategia china de construir soberanía tecnológica, con Huawei como campeón nacional de semiconductores y DeepSeek como referente de modelos disruptivos. Sin embargo, la paradoja central persiste: el sector privado chino sigue prefiriendo chips de Nvidia cuando puede acceder a ellos. Alibaba y Tencent han realizado grandes pedidos tras la flexibilización de restricciones bajo la administración Trump, y las empresas chinas pueden alquilar potencia de cálculo con chips Nvidia ubicados en el extranjero sin infringir las normas estadounidenses. Washington, por su parte, acusa a DeepSeek y otras firmas de haber utilizado hardware de Nvidia de contrabando para impulsar su desarrollo en IA.
DeepSeek, la startup china de inteligencia artificial con sede en Hangzhou, está construyendo un centro de datos monumental en Mongolia Interior donde planea instalar al menos 160.000 aceleradores Ascend 950DT, los chips de última generación fabricados por Huawei. Si se completa según lo previsto, esta instalación representaría uno de los mayores clústeres conocidos de procesadores de IA chinos jamás reunidos en un solo lugar, y marcaría un hito significativo en el esfuerzo de Pekín por reducir su dependencia de la tecnología de Nvidia, cuya venta a China está en gran medida prohibida sin autorización estadounidense.
Los chips 950DT fueron diseñados y comercializados por Huawei específicamente para el entrenamiento de modelos de IA, la tarea computacional más exigente. Sin embargo, DeepSeek no tiene previsto utilizarlos para ese propósito en esta fase inicial. La empresa ha intentado entrenar sus modelos anteriores con procesadores de Huawei, pero hasta ahora ha dependido de los aceleradores de Nvidia para este paso crucial. En su lugar, los 950DT se destinarían a la ejecución de modelos ya entrenados, una función menos demandante pero aún central para las operaciones de IA a escala comercial.
El calendario de instalación dependerá enteramente de la capacidad de producción de Huawei, que enfrenta restricciones severas. La escasez de componentes de gama alta, particularmente memoria especializada, limitará la fabricación del modelo 950DT a solo algunos cientos de miles de unidades durante 2026. Huawei debe equilibrar la demanda de múltiples clientes e intentar exportar pequeños volúmenes al extranjero, lo que significa que satisfacer completamente el pedido de DeepSeek podría tomar más de un año. DeepSeek ha solicitado la intervención del gobierno central chino para convencer a Huawei de asignar más chips a la startup y hacerlo con mayor rapidez.
La magnitud del proyecto es extraordinaria incluso en el contexto de la infraestructura tecnológica moderna. Los objetivos de DeepSeek en Mongolia Interior se sitúan a escala de gigavatios, lo que a pleno rendimiento consumiría suficiente energía para abastecer aproximadamente 750.000 hogares. Los 160.000 chips Ascend 950DT constituirían solo una parte de esa capacidad total, dejando sin aclarar qué tipos de procesadores equiparían el resto de la instalación. Funcionarios de la administración Trump han alegado que DeepSeek ha adquirido chips Blackwell de gama alta de Nvidia e instalado algunos en Mongolia Interior, aunque Bloomberg no ha verificado esta afirmación de forma independiente.
Esta iniciativa refleja la posición estratégica de China en la competencia tecnológica global. Huawei, el gigante de telecomunicaciones con sede en Shenzhen, se ha convertido en el líder nacional de facto en fabricación de chips del país asiático, mientras que DeepSeek ha sentado las bases para lanzar modelos de IA disruptivos que otras empresas chinas como Moonshot han comenzado a emular. Hace apenas seis meses, un periódico oficial del centro tecnológico de Shenzhen reportó que se había puesto en marcha el primer clúster de computación inteligente de 10.000 chips del país utilizando la serie Ascend de Huawei, una instalación minúscula en comparación con los centros de datos estadounidenses. SpaceX AI de Elon Musk puso en funcionamiento en 2024 un clúster diez veces mayor.
La paradoja central es que, a pesar de estos esfuerzos nacionales, el sector privado chino sigue prefiriendo los chips de Nvidia cuando puede acceder a ellos. Tras la flexibilización de las restricciones de exportación bajo la administración Trump, empresas como Alibaba y Tencent han realizado grandes pedidos de procesadores Nvidia. Además, las empresas chinas pueden acceder a cantidades ingentes de los mejores chips de Nvidia alquilando potencia de cálculo ubicada en el extranjero, una práctica que generalmente no infringe las normas estadounidenses. Washington ha acusado a empresas como Moonshot y DeepSeek de utilizar hardware de Nvidia de contrabando para impulsar su desarrollo en inteligencia artificial.
El gobierno central chino mantiene una postura firme sobre este asunto. Aunque la administración Trump estaba dispuesta a permitir la venta de hasta un millón de chips Nvidia H200, Pekín solo ha autorizado la importación de una fracción de ese total. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China, que supervisa la política tecnológica nacional, no respondió a solicitudes de comentarios. DeepSeek tampoco hizo declaraciones, y un portavoz de Huawei no ofreció comentarios inmediatos sobre el proyecto.
La capacidad de China para producir y eventualmente exportar sus propios chips de IA es uno de los factores determinantes de su competencia tecnológica con Estados Unidos, un indicador que los responsables políticos estadounidenses monitorean estrechamente. Las restricciones de exportación impuestas desde 2022 han limitado significativamente la producción y el rendimiento de Huawei. Bloomberg reportó el año pasado que Huawei tenía previsto fabricar alrededor de 1,6 millones de chips Ascend en 2026, componentes básicos suficientes para aproximadamente 600.000 de los emblemáticos chips 910C de la empresa, además de una pequeña cantidad de otros modelos. El 950DT, presentado hace aproximadamente un año, es una versión mejorada y más potente que generalmente se considera comparable en capacidad a la generación anterior de chips Hopper de Nvidia.
Citations marquantes
DeepSeek ha solicitado la intervención del gobierno central chino para convencer a Huawei de asignar más chips a la startup y hacerlo con mayor rapidez— Fuentes familiarizadas con el asunto
Funcionarios de la administración Trump han alegado que DeepSeek ha adquirido chips Blackwell de gama alta de Nvidia e instalado algunos en Mongolia Interior— Funcionarios de la administración Trump (no verificado independientemente por Bloomberg)