De La Espriella cerrará 6 de 11 embajadas abiertas por Petro; Fondo Rotatorio tiene pérdidas de $112.480 millones

El fondo pasó de ganancias de trescientos mil millones a pérdidas de ciento doce mil millones
El Fondo Rotatorio que financia embajadas y consulados entró en crisis financiera durante el gobierno Petro.
Mark

¿Por qué cierra precisamente las embajadas que Petro abrió? ¿Es solo por dinero?

Mimi

No es solo dinero, aunque el dinero es real. El Fondo Rotatorio está en rojo. Pero hay algo más: De La Espriella está señalando que esas aperturas fueron un gasto sin retorno, una expansión que no se justificaba.

Mark

¿Y qué pasa con los diplomáticos que trabajan allí? ¿Dónde van?

Mimi

El informe no lo dice explícitamente. Pero Colombia tiene ochocientos treinta funcionarios en su planta externa. Algunos se repatriarán, otros probablemente se reasignarán a embajadas que permanecen abiertas. Es un movimiento que afecta carreras, no solo presupuestos.

Mark

¿Esto debilita a Colombia en el mundo?

Mimi

Depende de cómo lo mires. En África, que era una prioridad declarada, sí. De ocho embajadas quedan tres. Pero De La Espriella probablemente argumentaría que es más eficiente concentrarse en donde hay retorno real, en donde hay comercio o alianzas que importan.

Mark

¿Qué tan grave es que el Fondo esté en pérdidas de ciento doce mil millones?

Mimi

Es grave porque es un fondo que debe sostenerse a sí mismo. En 2022 ganaba trescientos mil millones. Ahora pierde. Eso significa que sin cambios, el sistema colapsa. Los cierres son una respuesta a eso.

Mark

¿Esto ha pasado antes?

Mimi

Sí. Uribe cerró embajadas en 2002 por austeridad. Pero la mayoría se reabrieron después. Lo que es diferente ahora es que se cierran sedes que apenas fueron abiertas, lo que sugiere que la estrategia anterior fue mal pensada o mal ejecutada.

  • Seis de las once embajadas que Petro abrió serán cerradas por De La Espriella
  • El Fondo Rotatorio pasó de utilidad de $301.345 millones en 2022 a pérdidas de $112.480 millones en Q1 2026
  • En África, de ocho embajadas quedarán solo tres operativas
  • Colombia tendrá cincuenta y nueve embajadas ante países después de los cierres, frente a setenta y tres actuales

De La Espriella cerrará seis de las once embajadas que Petro abrió, principalmente en África y el Caribe, revirtiendo logros diplomáticos del cuatrienio anterior. El Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores pasó de ganancias de $301.345 millones en 2022 a pérdidas de $112.480 millones en el primer trimestre de 2026.

El presidente electo Abelardo De La Espriella anunció el cierre de 14 embajadas y 15 consulados, incluyendo 6 de las 11 que abrió el gobierno Petro. El Fondo Rotatorio que las financia registra pérdidas de $112.480 millones en el primer trimestre de 2026.

El presidente electo Abelardo De La Espriella anunció el domingo pasado un ajuste drástico en la red diplomática colombiana. Una vez asuma el cargo el 7 de agosto, cerrará catorce embajadas y aproximadamente quince consulados. Seis de esas sedes forman parte del grupo de once que el gobierno saliente de Gustavo Petro abrió o reabrió durante su mandato. La mayoría se encuentran en África y el Caribe, regiones que habían sido priorizadas como ejes de la política exterior de los últimos cuatro años.

La lista de cierres es extensa: Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania y Sudáfrica dejarán de funcionar como sedes diplomáticas. El continente africano será el más afectado. De las ocho embajadas que Colombia mantiene en África, cinco cerrarán sus puertas. Solo quedarán operativas las de Egipto, Kenia y Marruecos. En Europa, cuatro misiones desaparecerán: Azerbaiyán, Chequia, Hungría y Rumania. En América, otros cuatro cierres: Cuba, Nicaragua, Haití y Barbados. Malasia será la única pérdida en Asia, mientras que las dos sedes en Oceanía se preservarán.

Esta contracción revierte buena parte de lo que el gobierno Petro presentó como un logro central de su gestión. Durante el cuatrienio, Colombia expandió su red diplomática de 128 misiones en diciembre de 2022 a 148 en junio de 2026, un aumento de veinte sedes. Once de esas nuevas embajadas ahora serán clausuradas. La Estrategia África 2022-2026, descrita en los documentos oficiales como un hito en la política exterior colombiana, incluía la apertura de embajadas en Senegal y Etiopía, además de la firma de treinta y nueve instrumentos de cooperación en el continente. Esas mismas sedes están en la lista de cierres. El gobierno saliente había fijado como meta abrir dos nuevas embajadas en África y el Caribe, pero superó ese objetivo con cinco aperturas. Cuatro de ellas no sobrevivirán al cambio de administración.

La red diplomática que quedará en pie constará de ochenta embajadas en total: setenta y tres bilaterales ante otros Estados y siete misiones permanentes ante organismos multilaterales como la ONU, la OEA, la OCDE, la OMC, la Unesco y la FAO. Con los cierres previstos, solo cincuenta y nueve embajadas ante países permanecerán activas. Colombia tiene alrededor de ochocientos treinta funcionarios en su planta externa, la mayoría concentrados en América con cuatrocientos diez servidores y en Europa con doscientos ochenta y ocho. De ellos, cuatrocientos diecinueve fueron asignados a embajadas, trescientos cincuenta y cinco a consulados y sesenta y cuatro a misiones permanentes.

Los números financieros revelan una crisis más profunda en la estructura que sostiene esta red. El Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores, la principal fuente de financiamiento para embajadas y consulados, ha experimentado un deterioro acelerado. En 2022, el fondo registraba una utilidad neta de trescientos un mil trescientos cuarenta y cinco millones de pesos. Para 2023, esa cifra cayó a doscientos cincuenta y nueve mil ciento noventa y ocho millones, una disminución del catorce por ciento. En 2024, el desplome fue más pronunciado: apenas setenta y uno mil ochocientos veintidós millones, una caída del setenta y dos por ciento respecto al año anterior. En 2025, la situación se tornó crítica con solo quinientos cuarenta y dos millones de pesos, una reducción del noventa y nueve por ciento.

Para el primer trimestre de 2026, el fondo entró en números rojos. Los estados financieros muestran un resultado neto negativo de ciento doce mil cuatrocientos ochenta millones de pesos, lo que significa que la entidad tuvo más gastos que ingresos durante ese período. Al treinta de junio de 2026, el fondo había comprometido apenas el cuarenta y nueve punto siete por ciento de su presupuesto de funcionamiento y solo el diecisiete punto ocho por ciento del presupuesto de inversión. Los proyectos de inversión estaban rezagados, con una ejecución global del diecisiete punto ocho por ciento, mientras que el proyecto de desarrollo social y económico en zonas de frontera apenas alcanzaba el cero punto nueve por ciento y la transformación digital no había avanzado nada.

Este no es el primer recorte diplomático en la historia reciente de Colombia. En 2002, durante el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez, el país cerró las embajadas de Rumania, Haití, Barbados y Guyana como parte de un programa de austeridad. La mayoría fueron reabierta en administraciones posteriores, aunque Belice, Grecia e Irán permanecen cerradas hasta hoy. La diferencia ahora es que De La Espriella cierra sedes que apenas hace cuatro años fueron presentadas como inversiones estratégicas en la proyección internacional de Colombia.

La Estrategia África 2022-2026 fue descrita como un hito en la política exterior colombiana, pero cuatro de las cinco embajadas abiertas en el continente serán cerradas
— Informe de empalme del Ministerio de Relaciones Exteriores
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