Cuba enfrenta pico estacional de arbovirosis sin cifras actualizadas ni medicamentos

El brote de julio 2025-enero 2026 causó 65 muertes, más de 20 de ellas menores de edad, con miles de casos confirmados de dengue y chikungunya en la población cubana.
El dengue mata si no se trata a tiempo
Advertencia del vicedirector del Centro Provincial de Higiene sobre el peligro real de la enfermedad cuando no hay diagnóstico ni tratamiento oportuno.
Mark

¿Por qué Cuba no actualiza sus cifras de dengue si la enfermedad está circulando?

Mimi

Hay varias capas en esto. Primero, muchos casos nunca llegan a un diagnóstico confirmado porque faltan reactivos de laboratorio. Segundo, el sistema de vigilancia está debilitado por falta de personal. Pero también está el hecho de que reportar números altos tiene consecuencias políticas y económicas.

Mark

Entonces, ¿la gente está enferma pero no se cuenta?

Mimi

Exactamente. Un paciente llega al policlínico con fiebre, pero sin pruebas no hay confirmación. Sin confirmación, no hay estadística. Pero el virus sigue circulando, y la gente sigue muriendo.

Mark

¿Qué hace que el dengue sea tan peligroso en este momento?

Mimi

Circulan los cuatro serotipos simultáneamente. Si alguien ya tuvo dengue una vez, un segundo serotipo puede causar una forma mucho más grave, con hemorragias. Y además, hay un punto de falsa mejoría en el día tres o cuatro que confunde a los pacientes. Creen que se recuperan cuando en realidad es cuando comienzan las complicaciones.

Mark

¿Y si alguien llega al hospital en ese momento crítico?

Mimi

Depende. Si hay camas, si hay suero para rehidratación, si hay personal. Pero la escasez de medicamentos afecta al 70 por ciento del cuadro básico. Un paciente puede llegar con 40 grados de fiebre y no haber ni una inyección para bajarla.

Mark

¿Cuál es el verdadero problema: el mosquito, los medicamentos, o la falta de información?

Mimi

Los tres, pero en orden diferente. El mosquito prospera porque hay basura acumulada, agua estancada, falta de mantenimiento. Eso es lo que permite que el virus circule. Los medicamentos faltan por razones económicas y de embargo. Pero la falta de información es lo que hace que nadie sepa realmente qué está pasando, ni siquiera las autoridades sanitarias.

  • Brote anterior (julio 2025-enero 2026): 81.909 casos, 65 muertes, más de 20 menores
  • Circulan simultáneamente los cuatro serotipos del dengue en Cuba
  • Escasez de medicamentos afecta más del 70% del cuadro básico
  • Guantánamo: 23 casos sospechosos a finales de julio, municipios en alarma epidemiológica
  • Cuba no actualiza cifras de dengue en bases de datos públicas de 2026

El deterioro sanitario en La Habana y otras ciudades cubanas mantiene activas las condiciones para la transmisión de arbovirosis, con acumulación de basura y salideros de agua que proliferan el mosquito transmisor. Un brote anterior (julio 2025-enero 2026) dejó 81,909 casos y 65 muertes, incluidos más de 20 menores, pero cifras actuales permanecen ocultas y la OPS confirma que Cuba no actualiza datos en bases públicas.

Cuba atraviesa el pico estacional de arbovirosis con brotes confirmados de dengue y chikungunya, pero las autoridades sanitarias no actualizan cifras públicas mientras persisten condiciones insalubres que favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypti.

Cuba está entrando en su pico estacional de arbovirosis justo cuando menos preparada está para enfrentarlo. Los meses de julio a noviembre traen históricamente la mayor circulación de dengue, chikungunya y otras enfermedades transmitidas por mosquitos en la isla, pero este año el país enfrenta la temporada sin cifras públicas actualizadas, sin medicamentos suficientes en los hospitales, y con las mismas condiciones insalubres que alimentan la proliferación del Aedes aegypti año tras año.

La acumulación de basura en las calles, la quema de desechos, los salideros de tuberías de agua y las fosas de aguas residuales sin mantenimiento crean un ecosistema perfecto para que el mosquito transmisor se reproduzca sin control. En La Habana, vecinos como Dayana Rodríguez denuncian vertederos del tamaño de manzanas que permanecen sin recoger durante semanas. Frente a su casa en Centro Habana hay uno de los más grandes del barrio Los Sitios, que ha crecido alrededor de la Iglesia de San Judas Tadeo y San Nicolás de Bari. Cuando queman la basura, el fuego daña las puertas y entradas del templo. Rodríguez ha denunciado el problema varias veces a las autoridades, pero el basurero solo se recoge una vez al mes. Ella es madre de una bebé de dos años.

El brote anterior, que se extendió de julio de 2025 a enero de 2026, dejó al menos 81.909 casos confirmados y 65 muertes. Más de 20 de esas muertes fueron niños, niñas y adolescentes. Pero incluso esas cifras son aproximadas, porque muchas personas nunca llegan a un médico y el país carece de los reactivos necesarios para hacer pruebas específicas. Ahora, mientras circulan simultáneamente los cuatro serotipos del dengue, la Organización Panamericana de la Salud ha confirmado que Cuba es uno de los pocos países de la región que no ha actualizado sus datos de dengue en las bases de datos públicas de este año. El país avanza a ciegas.

El doctor Luis Gerardo Morales, vicedirector del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Cienfuegos, explicó en radio los síntomas y el peligro real. El dengue comienza con fiebre alta, malestar general, dolor de cabeza y un dolor característico detrás de los ojos. Pero hay un punto crítico que genera confusión: entre el tercer y cuarto día, la fiebre tiende a ceder, lo que puede parecer una mejoría. En realidad, es el momento en que las plaquetas comienzan a descender y pueden aparecer complicaciones graves, incluyendo hemorragias. "El dengue mata si no se trata a tiempo", subrayó Morales.

A principios de agosto, Richard Trejo, un vecino de 52 años del municipio de Cotorro en La Habana, llegó al policlínico con fiebre de 40 grados. Había cerca de 10 personas con los mismos síntomas esperando atención. Trejo no tenía termómetro en casa ni medicamentos. En el policlínico no había ni una inyección para controlar la fiebre. Cuando los síntomas cedieron, regresó para hacerse las pruebas de confirmación, pero no pudo saber si tenía dengue porque faltaban reactivos en las instalaciones médicas. Su experiencia ilustra el colapso del sistema de salud en una isla de 9,4 millones de habitantes.

La escasez de medicamentos en Cuba afecta a más del 70 por ciento del cuadro básico, según Luis Ángel Chacón, director general de la estatal Empresa Comercializadora y Distribuidora de Medicamentos. Las causas incluyen la falta de materias primas, dificultades financieras y limitaciones de combustible provocadas por el embargo petrolero estadounidense. La escasez alcanza también a los antipiréticos y sueros de rehidratación, que son clave para el tratamiento ambulatorio del dengue, la forma en que se atiende a la mayoría de los pacientes cuando no hay signos de alarma.

En el extremo oriental del país, en Guantánamo, el fenómeno se repite con más detalle documentado. A finales de julio, la provincia cerró una semana con 23 casos sospechosos de dengue, lo que llevó a clasificar a los municipios de Imías y San Antonio del Sur en alarma epidemiológica, el escalón de mayor riesgo antes de una epidemia formal. El 10 de agosto, Radio Guantánamo reportó 18 nuevos casos sospechosos concentrados en la zona sur, con circulación confirmada de los serotipos 2, 3 y 4, siendo el último asociado a formas más graves y mayor tendencia hemorrágica. Las autoridades locales admitieron además que hay fallas en la detección de casos febriles por falta de personal para hacer búsqueda activa de enfermos.

Ciudadanos reportan casos de dengue en La Habana y otras localidades, pero esperan confirmación oficial. Lo que está claro es que Cuba entra en su temporada más peligrosa del año sin los números que permitan saber qué está pasando, sin los medicamentos para tratar a los enfermos, y sin resolver los problemas de saneamiento que hacen que el mosquito transmisor prospere cada vez que llueve.

Lo he denunciado muchas veces a las autoridades, pero solo lo recogen una vez al mes
— Dayana Rodríguez, vecina de Centro Habana, sobre el vertedero frente a su casa
Cuando llegué al policlínico había cerca de 10 personas con los mismos síntomas. Yo tenía 40 grados de temperatura y ni siquiera había inyección para controlar la fiebre
— Richard Trejo, paciente de Cotorro, sobre su experiencia en el sistema de salud
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